lunes, 30 de agosto de 2010

Émile Durkheim - La sociología se hizo ciencia

Émile Durkheim
Émile Durkheim (1858-1917) es junto a Max Weber y Karl Marx, uno de los tres grandes autores de esta ciencia, pues la Sociología contemporánea comienza con él. En 1887 es nombrado profesor de Pedagogía y de Ciencia Social en la Facultad de Letras de la Universidad de Burdeos, siendo este curso el primero de Sociología que fue creado en las universidades francesas. Defendió el carácter científico de esta disciplina, marcada por la tradición positivista francesa, Durkheim defendía la aplicación del conocimiento científico de la sociedad para luego emplear en ella la voluntad de acometer mejoras sociales, desarrollando tres perspectivas sociológicas: la teoría, la metodología y la investigación empírica. Sus precisos estudios muestran un afán teórico en la búsqueda de soluciones prácticas.
Analizaba los hechos sociales con métodos sociológicos renunciando al estudio de los individuos, clasificando los hechos sociales como cosas, y significándolos de manera positiva, como si fueran cuestiones técnicas, biológicas o médicas. Afirmaba que la sociología es una ciencia distinta y autónoma respecto de las demás ciencias, porque los hechos sociales son distintos y autónomos respecto de los demás hechos que estudian otras ciencias. Con especificidades diferenciadas divulgadas por Steven Lukes sobre la teoría durkheimiana como son los conceptos asentados en la conciencia colectiva, con la dicotomía de lo social-individual y el tratamiento de los datos. Afirmaba que los hechos sociales son formas de actuar, de pensar externas a los individuos, con una realidad propia emancipada de lo individual y con un poder coactivo sobre las personas.
Durkheim dio siempre a su práctica sociológica una finalidad precisa y funcional y dijo en su obra “Las reglas del método sociológico” (1895): la sociología es un medio de obtención teórico para definir lo normal de lo patológico, desde el espacio societal, lo socialmente sano de lo enfermo. Una practica que tiene su origen en su firme objetivo de vencer el desorden, la anomia: la sensación de falta de sentido o de desesperación que suscita la vida social moderna.
Destacan otras obras como su primera publicación “La división del trabajo social” (1893), su tesis doctoral donde contraponía dos clases de solidaridad: la mecánica y la orgánica, en correspondencia con la división del trabajo. Y por supuesto mencionar la que iba a ser la primera gran obra de investigación empírica de la historia de la sociología moderna: “El suicidio” (1897), donde expuso el concepto de “Anomia”, donde se acomete identificar el momento en el que los vínculos sociales disminuyen y la sociedad pierde fuerza para integrar y regular adecuadamente a los individuos, ausencia de normas, arrojando manifestaciones sociales tales como el suicidio.  Citar también una de las obras póstuma de Durkheim: “El socialismo” (1928), llevada a cabo, bajo su particular punto de vista, un análisis clave para la comprensión de las circunstancias políticas, económicas y sociales que lo determinaron.
Insistió incesantemente en que su sociología es objetiva y científica, en un tratamiento de distanciamiento científico de los hechos sociales.

Es que si la ciencia es un medio, no es un fin, y como el fin que hay que alcanzar está lejos, la ciencia ni puede llegar a él lenta y laboriosamente, y los espíritus apasionados y apresurados se esfuerzan por captarlo de entrada.
Émile Durkheim – El socialismo - p.310