sábado, 13 de mayo de 2017

Etnografía virtualizada: la observación participante y la entrevista semiestructurada en línea Parte III



El contexto de la entrevista en línea

La persona entrevistada está en un contexto offline por lo que su contestación dependerá de la motivación personal y la importancia que el entrevistado dé a la pregunta planteada. En la investigación, las respuestas fueron escuetas por parte de los entrevistados, tal y como ha ocurrido en otros estudios. Pero hay quien considera positivo el contexto del ciberespacio para la interlocución (Hamersley y Atkinson, 1994) al considerar que el entrevistado se encuentra relajado en un entorno no familiar, o al poder valorar su habilidad en el medio o su uso del lenguaje (Hamman, 1996).

En las entrevistas en línea hay que crear el contexto de la entrevista. Las propias características del chat y la cultura comunicativa marcan el ritmo, lo que nos obliga a buscar fórmulas creativas de comunicación, creando un modelo de entrevista en línea que se adapte a los intereses buscados. Se citó a los entrevistados, que no siempre acudieron al encuentro virtual. Y surgieron problemas con el net-split. La caída de red, que interrumpía la interlocución, puso de manifiesto la fragilidad de la situación.

A la entrevista acudieron interlocutores ‘de confianza’ y otros promovidos por la founder, con los que fue más difícil actuar. El anonimato y la invisibilidad corporal facilitan la sinceridad de la entrevista, aunque la veracidad de los datos obtenidos se convierte en un ‘acto de fe’ pues el anonimato se articula en doble sentido y quien responde puede desconfiar también del entrevistador. Sin embargo, la identidad online podía ser verdadera o falsa, incoherente con su identidad física, pero lo que nos importaba era que era real y tenía efectos como tal en el chat. Con lo cual, los conceptos clásicos de verdad, autenticidad, validez, objetividad o fiabilidad, propios de una epistemología positivista se ponen en cuestión en el estudio antropológico.

Transcripción y análisis de las entrevistas

Para la transcripción y el análisis del estudio se aprovechan herramientas como la grabación de conversaciones para su posterior lectura. El proyecto fue documentado en su totalidad, suponiendo un ahorro considerable de tiempo. El chat se convierte en una experiencia comunicativa intertextual, que no reproduce, aunque imite, la comunicación oral. La escritura es un proceso más reflexivo que la oralidad por lo que la transcripción de ideas y la construcción de las oraciones, a priori, suponen un ejercicio más sencillo que el de la entrevista oral.

Los datos obtenidos de la investigación provienen de un modo comunicativo textual, interactivo y sincrónico, sobre el que hay que realizar tareas interpretativas para obtener los resultados buscados en relación al estudio de las relaciones de género en línea. Hay que tener en cuenta que los elementos con los que se investiga se convierten en objeto de estudio. Estudiamos la interacción, interactuando; el lenguaje, hablando: la narración, construyendo narrativas. El medio nunca es transparente. Se transforma la técnica de la entrevista, y también el análisis.

Conclusiones
La mediación tecnológica, que exige un proceso reflexivo y la construcción de identidad en línea del investigador, es parte constituyente y constitutiva del propio objeto de estudio, así como de todas las fases del proceso etnográfico. Es importante, durante la observación participante, conocer las dinámicas grupales y convertirse en uno más del canal. Así se comprende la organización social del contexto virtual, y se analizan los datos a través de la propia experiencia como investigadoras y como internautas. El proyecto se construye relacionalmente entre todos los participantes del chat. Se conocen así las dinámicas grupales. La entrevista, por su parte, nos enriquece y complementa información a esa observación. Sirve para proporcionar una herramienta reflexiva a los participantes en el canal que, hasta ese momento, participan en el chat a través de un aprendizaje natural, con el objetivo simple de sociabilizar. En su estudio, las investigadoras realizaron presunciones basadas en sus propias experiencias y conocimientos, planteando cuestiones en la forma en la que ellas las hubieran resuelto, considerando algunas respuestas como falta de autoreflexividad o de metacomunicatividad por su parte.

En la etnografía virtual el aspecto textual es solo una parte más del objeto de estudio. Hay que tener en cuenta que el propio artefacto es un posibilitador de las acciones sociales y en su diseño están inscritas formas de estructurar y entender la sociabilidad (pensemos en chats privados, por ejemplo). Si lo tecnológico es social, nuestro objeto de estudio es la hibridación tecnosocial que va más allá del texto y de una mirada sociológica o psicosocial centrada en el sujeto o en el discurso textual. La etnografía virtual es una oportunidad para transformar reflexivamente el propio método etnográfico y replantear los supuestos teóricos y epistemológicos que sustentan nuestra relación con lo técnico. Aquí, la tecnología dialoga con lo humano, lo escrito con los recuerdos y el presente con el pasado. 

Bibliografía:

Ardévol, E., Bertrán, M., Callén, B y Pérez, C. (2003) Etnografía virtualizada: la observación participante y la entrevista semiestructurada en línea. Athenea Digital, núm. 3: 72-92 (primavera 2003). Universitat Oberta de Catalunya.