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lunes, 30 de junio de 2014

Resúmenes Sociología del Género Parte 33

En la asignatura Sociología del Género del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, formamos un grupo de trabajo algunas/os compañeras/os y elaboramos los siguientes resúmenes de la bibliografía básica de la asignatura. Derechos reservados de sus autores.


1. -Ehrenreich, Barbara y English, Deirdre (1990): Cap. 1: “Introducción”, en Por su propio bien. (150 años de consejos de los expertos), Madrid: Taurus, pp. 11-41. Javier Prieto González // 2. -Durán, María Ángeles (2006): “Las fronteras sociales del siglo XXI”, en Isabel Morant (Dir.), Historia de las mujeres en España y América Latina. Madrid: Cátedra, Volumen IV “Del Siglo XX a los umbrales del XXI”, pp. 465-493. María Dolores Aviles y José Antonio Delgado Guanche // 3. -Giddens, Anthony (2007), “El género”, en Sociología, Madrid: Alianza Universidad, pp. 441-452. Blas García Ruíz // 4. -Marqués, Josep-Vicent (1991): Cap. 1 (extracto): “Androcentrismo, un caso particular de sociocentrismo”, en Josep-Vicent Marqués y Raquel Osborne, Sexualidad y sexismo. Primera parte: Marqués, “Varón y patriarcado”. Madrid: Fundación Universidad-Empresa, pp. 23-27. Lorenzo Vellarino Cordero // 5. -Osborne, Raquel (1997): "Feminismos", Dossier Debate "La igualdad de la mujer", Temas para el Debate, octubre, nº 35, pp. 46-50. Ruth Cardedal Fernández // 6. -Giddens, Anthony (2007): “Walby: la teorización del patriarcado”, “El ´feminismo negro` y “El feminismo postmoderno”, op.cit., pp. 456-459. Javier Hermoso Ruíz // 7. -Osborne, Raquel (1996): "¿Son las mujeres una minoría"?, Isegoría (Revista de Filosofía Moral y Política), monográfico sobre Multiculturalismo, justicia y tolerancia, Madrid, nº 14, octubre, pp. 79-93. Antonia Pineda Vergara y Fernando Pedro Bruna Quintas // 8. -Giddens, Anthony (2007): “Perspectivas teóricas sobre la familia y las relaciones íntimas”, op. cit., pp. 246-256. Julio Monteagudo Diz // 9. -Ferreira, Virginia (1996), “Mujer y trabajo. La división sexual del trabajo en el análisis sociológico: de natural a socialmente construida”, en María Antonia García de León, Félix Ortega y María Luisa García de Cortázar, (comps.), Sociología de las mujeres españolas, Madrid: Ed. Complutense, pp. 93-119. (Selección: pp. 93-111). Antonio Jesús Acevedo Blanco // 10. -Brullet, Cristina (2004): “La maternidad en occidente y sus condiciones de posibilidad en el siglo XXI”, en Ángeles de la Concha y Raquel Osborne (Eds.): Las mujeres y los niños primero (Discursos de la maternidad). Barcelona, Madrid: Icaria y UNED, pp. 201-228. (Selección: pp.213-228). Antonia Florentina López Caballero // 11. -Osborne, Raquel (2005): “Desigualdad y relaciones de género en las organizaciones: diferencias numéricas, acción positiva y paridad”, Política y Sociedad, vol. 42, nº2, 2005, pp. 163-180. María Aurora Sieiro López // 12. -Torres San Miguel, Laura y Antón Fernández, Eva (2005), Violencia de género, Caja España, Obra Social, Colección: Cartilla de Divulgación (Lo que usted debe saber sobre). (Selección: pp. 18-33). Daniela Isabel Lili Pedraza y Mónica Pedraza Darias // 13. -Osborne, Raquel (2009): Cap. 2, “Malos tratos: un problema estructural”, en Osborne, Raquel: Apuntes sobre violencia de género. Barcelona: Bellaterra Edicions, Serie General Universitaria, pp. 83-136.  Mónica Pedraza Darias Tomás Javier Prieto González // 14. -Platero, Raquel (Lucas) (2013): "Introducción. La interseccionalidad como herramienta de estudio de la sexualidad", en Platero, Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada. Barcelona: Bellaterra, pp. 15-72. (Selección: pp. 23-48). María Isabel García Duran // 15. -Büchner, J. "Notas para la ponencia “Género y globalización" (versión 2004): 20 pp. Cristina Martínez Blanco

Definición “Violencia contra la mujer”: todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

A).Actos de violencia contra la mujer:

1.Violencia física, sexual y psicológica que se produzca en la familia, incluidos los malos tratos, abuso sexual de las niñas en el hogar, violencia relacionada con la dote,violación por el marido, mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer, actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia y violencia relacionada con la explotación;

2.Violencia física, sexual y psicológica perpetrada dentro de la comunidad, violación,abuso sexual, acoso e intimidación sexuales en el trabajo, instituciones educacionales y otros lugares, trata de mujeres y prostitución forzada;

3.Violencia física, sexual y psicológica perpetrada o tolerada por el Estado.

B).Actos en los que se materializa la violencia de género

1.Violencia en el ámbito privado: según la “Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer”, considera actos de violencia de género en el ámbito privado, hechos de violencia física, sexual y psicológica en el entorno familiar; es el acto más común e impune por quedar oculto en la familia.

1.1.Infanticidio femenino { considerar inferior a una persona de sexo femenino con respecto a otra de sexo masculino tiene su origen en prácticas violentas contra la vida de las niñas desde su nacimiento o con anterioridad. Ejemplos más significativos: Asia ( feticidio o infanticidio) { Amartya Sen demostró con sus investigaciones que faltaban más de 100 millones de mujeres en los censos. La “política de hijo único” en China ha contribuido a ello dando más valor a un hijo varón. China { desequilibrio poblacional: 120 hombres/100 mujeres; Asia { 1000 varones/800 mujeres.

1.2 Mutilación genital femenina { extirpación total o parcial de los órganos genitales externos de las niñas con consecuencias irreversibles para su salud. Prácticas: 28 países Africanos, Asia, Indonesia y la población inmigrante en Europa, Australia, Canadá o EE.UU. 100-140 millones de mujeres la sufren en todo el mundo; población femenina en riesgo de padecerla: 2.000.000. Día mutilación genital (MFG) 6 Febrero.

Violencia en el ámbito de las relaciones afectivas { violencia más extendida en todo el mundo: acoso, amenazas...asesinato); 1 de cada 3 ha sufrido este tipo de violencia a lo largo de su vida.

Violencia relacionada con la dote { muchas regiones como India, Pakistán o Bangladesh las mujeres sufren una violencia cruel que muchas veces termina con la muerte por desacuerdos de su familia de origen con su esposo. India:
145000 jóvenes mueren cada año { incendios fortuitos en cocinas; India: 5 jóvenes mueren quemadas cada día; Pakistán: 4 jóvenes mueren quemadas cada día; Bangladesh: desfiguraciones con ácido, 200 mujeres cada día.

Violencia por matrimonios forzados { el matrimonio precoz con consentimiento o no de la joven es una forma de violencia ya que atenta contra su autonomía, salud y oportunidades. Acordados por las familias poniendo en riesgo la vida de las mujeres. Zonas rurales de China: se compran esposas a subasta. Jóvenes afganas se suicidan para eludir matrimonios.

2.Violencia en el ámbito público: según la “Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer”, considera violencia contra las mujeres aquellos actos de violencia física, sexual y psicológica que tienen lugar en entornos públicos de la comunidad, ej. violación y abuso sexual, acoso sexual, prostitución forzada...o bien que sean ejecutados o tolerados desde el Estado, del tipo que sean, entre los que cabe mencionar la aplicación de leyes o normas que agravan las penas cuando son dirigidas a mujeres.

 2.1.Violencia de la comunidad contra las mujeres { Muchos países como Jordania, Egipto, Líbano, Turquía, Pakistán, Irán o Bangladesh se toleran prácticas violentas e incluso la muerte contra las mujeres. Los asesinatos “por honor”, un miembro de la familia puede matar a una mujer de la misma para salvaguardar su honor por sospecha de relaciones prematrimoniales, adulterio,...y ésto se complementa con ausencia de sanciones o penas ridículas; Pakistán, 1997: mueren 300 jóvenes. 2002: una profesora es condenada a ser violada por cuatro hombres por la supuesta relación de su hermano de 12 años con una mujer de casta superior.

2.2.Violencia contra las mujeres en conflictos armados { en situaciones de conflicto armado, las mujeres están en riesgo de sufrir violencia dadas las condiciones de violencia armada, desamparo, vulneración y ausencia de normas entre la población refugiada o desplazada. Así son consideradas “botín de guerra” por el bando vencedor y las violaciones son un arma de guerra contra el enemigo. Irak: 400 mujeres secuestradas , violadas y vendidas desde 2003. Violencia atroz en Sierra Leona, Sudán...

2.3. Acoso sexual { ámbito público : acoso moral y sexual. Acoso sexual: la mujer sufre un comportamiento de carácter sexual o sexista, no deseado ni consentido, que afecta a su dignidad o a su seguridad personal. OIT, acoso sexual laboral {tres elementos, comportamiento de carácter sexual, que no sea deseado y que la víctima lo perciba como un condicionante hostil para su trabajo, convirtiéndolo en algo humillante e insoportable, que puede ocasionar el abandono de la víctima. La mujer que lo sufre se encuentra desprotegida dada su subordinación al acosador. En 2002 Anna Diamantopoulou indicó que entre el 40 y el 50% de las mujeres de la UE admiten haber sido acosadas alguna vez.

2.4.Trata de mujeres y niñas, comercio sexual, prostitución forzada { está presente en todo el mundo; en occidente de forma clandestina y en lugares como Tailandia es una salida a la pobreza vendiendo a sus hijas a redes de tráfico. Otras veces se manifiesta tras el engaño a la familia después de haberlas “donado” para el servicio religioso.


C).El umbral de percepción social de la violencia de género

       Grado de violencia contra las mujeres que la sociedad identifica y condena en un momento histórico concreto. De esta manera, depende de la sensibilidad de la ciudadanía ante la discriminación que padecen las mujeres y de su actitud crítica o permisiva ante los abusos cotidianos y su conocimiento sobre violencia de género.

        Analizando nuestra historia hasta la segunda mitad del siglo XX no se incluye la violencia de género en las agendas gubernamentales y la mutilación femenina ha sido vista como algo cultural. Ante ésto, podemos decir que la violencia de género siempre ha existido aunque no es incluida en nuestro Código Penal hasta 1989.

        Ésto ha ocurrido porque no era un problema de interés político y siempre se ha justificado con argumentos de carácter biológico, político,...Hoy por hoy:
               
      -La violencia que sufren las mujeres se reduce al ámbito doméstico omitiendo el contexto de discriminación en el que se produce esta violencia negando su carácter estructural y suavizando el problema. Este contexto constituye el objeto de análisis de la teoría de género que es imprescindible para comprender las raíces de esta lacra social y abordar la complejidad de esta problemática.
     
      -La violencia en el ámbito doméstico se reduce, a su vez, a los malos tratos, excluyendo otras formas de violencia como el incesto.
     
     -Por otra parte, los malos tratos se vinculan en el imaginario colectivo con las agresiones físicas y con las mujeres asesinadas, por lo que no se valora suficientemente la violencia psicológica o social. Tampoco los suicidios de mujeres que padecen violencia se toman en cuenta.

-    -Finalmente las agresiones y abusos sexuales en la pareja suelen incluirse dentro del maltrato físico, pero no se aborda la especificidad de la violencia sexual de forma expresa, ocultando delitos.

      -Podemos concluir que la sociedad sólo percibe con nitidez la violencia física, las muertes y un porcentaje mínimo de la violencia psicológica que sufren las mujeres en el ámbito doméstico.

       Debemos tener presente que la violencia de género es un proceso y que cada nivel de violencia agrava el estadío anterior. Así por ejemplo, un comentario despectivo puede preceder a vejaciones psicológicas y así sucesivamente.

CONCEPTO DE VIOLENCIA: ejercicio abusivo de la fuerza física o psíquica, por el que una persona inflige intencionadamente un daño a otra, para que acate su voluntad, es decir, para someterla.

viernes, 6 de junio de 2014

Estrellas en guerra contra las entrevistas machistas

Artículo de Mónica Zas Marcos publicado en eldiario.es el 05/05/2014


Esquire se está ganando a pulso ser el adalid de la descortesía con la mujer. En el blog del Huffington Post dedicado a temas sexistas, la revista para hombres interesantes se ha convertido en protagonista en más de una ocasión por algunos de sus titulares más bochornosos. Como este reportaje titulado Ladies: You're Not as Good as You Think, que denuncia la sexóloga Logan Levkoff por "empezar como un artículo autocrítico para después arremeter contra las partes femeninas por ser 'poco entusiastas, incómodas y poco comunicativas' en el acto sexual".
A veces no se limitan a lanzar análisis generalistas y deciden poner cara a sus víctimas, como en este perfil de Megan Fox con motivo del estreno de Transformers. El periodista Stephen Marche -como denuncia la editora del Huffington, Emma Gray- laurea las virtudes físicas de la actriz desacreditando a otras artistas como Adele, Lena Dunham o Lady Gaga. "Lo realmente genial es que el redactor se lamenta de que a Fox se le considere únicamente un icono sexual, cuando él la trata así en la práctica totalidad del artículo", acusa Gray. "Basta con mirar la cantidad de espacio que Marche dedica a la discusión de diversas partes del cuerpo de Fox".
Hace un par de meses, Esquire volvió a la carga con lo que el Huffington llama "su ancestral tradición", en una entrevista a la promesa del cine Jennifer Lawrence. En ella, el escritor Ned Hepburn centró las preguntas en los supuestos hábitos con el alcohol de la actriz, añadiendo un tono inadecuadamente paternalista y condescendiente. Se refiere a Lawrence en varias ocasiones como "Jenny" o "nena", suscribiendo lo que ya criticó la periodista de The Guardian, Jessica Valenti: "Cuando me llaman 'Jessie' [en el entorno laboral] es para recordarme que da igual cuantos libros haya escrito, artículos publicado o discursos pronunciado, sigo siendo sólo una chica". Unas líneas que nos recordarán al episodio de los Desayunos de TVE en 2012 con la periodista Ana Pastor y el presidente de Ecuador, Rafael Correa.
Aunque lo realmente grave son las frases bastante poco paternalistas que también incluye el artículo sobre Jenniffer Lawrence: "Tienes suerte de ser una zorra fría como la piedra con una cara de un millón de dólares y un par de estanterías mejores que las de un maestro carpintero". 
Dietas y peleas de gatas como micromachismos
Comprobamos que la falta de respeto en las entrevistas puede ser bidireccional -entrevistado o entrevistador- y ahora ha colmado el vaso de la paciencia de Hollywood. Algunas de las actrices más famosas de la Meca del cine estadounidense se han plantado ante el sexismo de la alfombra roja. Denuncian los planos de cuerpo entero para mostrar los detalles de sus trajes de firma y los interrogatorios sobre sus dietas, frente a las preguntas de los retos interpretativos o la implicación política para sus homólogos masculinos.  
Ahora, ellas demuestran que no tienen pelos en la lengua y que son perfectamente capaces de sacar los colores a su entrevistador. El precedente de todas estas femme fatale lo sentó en 1975 Helen Mirren cuando, sin ningún tipo de decoro, Michael Parkinson se refirió a ella como "una actriz seria, entre comillas". Por si fuera poco, el periodista británico prosiguió diciendo: "¿Crees que tu equipamiento (por sus pechos) te ha ayudado en ese propósito?". La treintañera -por aquel entonces- manejó la situación con elegancia y dejó plantado al que fuese uno de los estandartes de la comunicación en el Reino Unido. 

Su testigo fue tomado décadas después. Mientras el cámara le hacía un repaso vertical de 1,70m de largo a Cate Blanchett en la alfombra roja, la australiana le interrumpió preguntándole si también era frecuente hacer esa radiografía a los hombres. Una respuesta del estilo fue la que sostuvo la actriz Eva Mendes ante la pregunta de si hubo "pelea de guapas en el rodaje de The Spirit" con Paz Vega y Scarlett Johansson. "Sé que a la gente le encanta leer esas cosas, pero es una forma muy sexista de pensar. Nunca nadie pregunta eso cuando son hombres los que forman el elenco", instó la de Miami. 
Los trucos de belleza y las dietas están a la orden del día en las entrevistas ¡cinematográficas! Incluso hay veces que los pormenores de la producción o las labores interpretativas quedan eclipsadas por preguntas tan frívolas y personales como los kilos de más o de menos o los planes de una futura maternidad. Estos dos últimos casos los representaron la ganadora de dos Oscar, Anne Hathaway, y una de las reinas modernas de la comedia, Zoey Deschannel. "¿Acaso quieres perder peso?" y "Es una pregunta demasiado personal, ¿se la harías también a George Clooney?", fueron las respectivas contestaciones de las dos intérpretes.
"Soy actriz, no una  it girl"
Pero esta discriminación resulta más evidente cuando las entrevistas son compartidas y mixtas. Durante el estreno de Amazing Spiderman, Emma Stone y su compañero de reparto, Andrew Garfield, ofrecieron una entrevista en la que se alternaban las preguntas. Las de ella estaban orientadas hacia su fondo de armario y el color de pelo y las de él se rendían en felicitaciones por consolidar su carrera y sobre su futuro profesional. En esa ocasión, la actriz no dudó un momento en acusarles de sexistas. Con más humor, pero mismo trasfondo, se lo tomó Scarlett Johansson en la presentación de Los Vengadores, cuando le ocurrió lo propio junto a Robert Downey Jr. "¿Por qué a ti te plantean las preguntas interesantes y a mí las tonterías sobre la comida?", le preguntó a su colega en la rueda de prensa. 

Las actrices se enfrentan a una cruzada difícil, pues a veces un click vale más que mil palabras. Mientras los medios vendan los detalles menos profesionales de las artistas, la gente los reclame y la prensa caiga ante la presión, las demandas de estas mujeres corren el riesgo de perderse en esa espiral sin fin. 

Artículo de Mónica Zas Marcos publicado en eldiario.es el 05/05/2014

domingo, 20 de abril de 2014

Agresiones sexuales, el costado silencioso de la violencia machista

Artículo de Paz Vaello Olave publicado en eldiario.es el 14 de abril de 2014


Agresiones sexuales, el costado silencioso de la violencia machista

A Sara la violaron cuando tenía 19 años. Sucedió en un parque, hace más de dos décadas. "Eran las diez de la noche. Me pillaron dos tíos. Les di el dinero, pero me tiraron al suelo y me desnudaron. Me cortaron con unas navajas y, cuando empecé a gritar y a golpearlos, me dieron con una piedra. Me dañaron las cuerdas vocales al apretarme el cuello para que no gritara y me rompieron la nariz. Estoy viva de milagro", cuenta, con la respiración entrecortada.
Según el macroinforme realizado por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y presentado recientemente, el más amplio y detallado que existe, al menos un 6% de las mujeres residentes en España de entre 18 y 74 años ha vivido algún suceso de violencia sexual después de los 15 años, esto es, alrededor de un millón. Un 11% declara haberla sufrido en la infancia; y un 1% en los 12 meses anteriores a la encuesta, cerca de 170.000.
Los delitos sexuales más habituales son la agresión, el abuso y el acoso. La primera es el atentado "contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación". El abuso se da cuando no existe violencia o intimidación y no hay consentimiento "o éste está viciado", resume la abogada María José Varela, miembro de la Asociación de Asistencia a Mujeres Agredidas Sexualmente. En ambos puede haber penetración o no. La violación sería una agresión sexual con penetración.
Por último, el acoso sexual se define como la solicitud de "favores sexuales, para sí o para un tercero, en el ámbito de una relación laboral, docente o de prestación de servicios, continuada o habitual", que provoca a la víctima "una situación objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante".

La culpabilización de la víctima
De la encuesta de la Agencia Europea se desprende que sólo una media del 15% de las mujeres comunican el incidente más grave a la policía. Con las cifras que dábamos al comienzo, habría unas 25.500 denuncias al año. Un dato que coincide con el que maneja Tina Alarcón, directora del Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS).
La experiencia de Alarcón le permite afirmar que a las víctimas "les da vergüenza hablar del tema y muchas veces se sienten culpables, como si de alguna manera lo hubieran provocado, por haber ido a tal sitio, no haberse defendido lo suficiente... Incluso el entorno más cercano ayuda a esta culpabilización, diciéndote aquello de 'te lo estabas buscando". Para ella, esto está en la base de que muchos casos no se denuncien.
Marta es un buen ejemplo. A los 22 años fue atacada mientras caminaba por un parque a mediodía, en 1996. "Un hombre se lanzó sobre mí y me tiró al suelo. Me di con una piedra y estuve un minuto semiinconsciente. Cuando me recuperé, el tipo tenía las manos dentro de mis bragas. Lo golpeé con el bolso como pude. Lo agarró y salió corriendo. Lo terrible es que había un señor muy cerca y no hizo nada; ni siquiera me ayudó a levantarme. Llegué a cuestionarme, imbécil de mí, si me habían agredido por llevar minifalda", se recrimina.

Acudió a comisaría a denunciar el robo del bolso. Fue el propio policía que la atendió, cuando la vio llorando y con las medias destrozadas, el que le comunicó que había sido víctima de una agresión sexual. Marta no quiso contarlo en casa "para que no sufrieran" y porque no se llevaba bien con su padre.

"Hasta los consejos que te dan, con las mejores intenciones, tienen que ver con esta vergüenza que sentimos al hablar de ello: 'No salgas por ahí', 'no vayas con desconocidos', 'no bebas mucho', 'no te pongas minifalda'…", abunda Acracia Infante, de mehanviolado.com, una web que recopila información sobre estas agresiones. Y concluye: "Parece que somos nosotras las que tenemos que protegernos de esa violencia, en lugar de que los hombres aprendan a no violar".
Así lo vivió Carmen. Cumplidos los 16, comenzó a hacerse pis en la cama. Sólo entonces su familia descubrió que un par de años antes un chico con el que salía ocasionalmente la había violado. "Mis padres no me dejaban irme con él en la moto, así que, cuando lo hice y me forzó, no me atreví a contárselo a nadie", narra con tristeza. Afortunadamente, hubo un testigo que hizo posible que el chaval fuera castigado.
A esta "cultura de la violación", como la denomina Infante, "que responsabiliza a las supervivientes de estos sucesos", ayudan algunas resoluciones judiciales. En este sentido, Varela cita una sentencia que decía que "la víctima con su actitud de hacer autoestop en la autopista a las tres de la mañana había propiciado ese desenlace".
Sara tuvo que escuchar algo parecido: "Recuerdo que alguien de mi entorno, cuando se enteró de lo que me había ocurrido, me dijo: 'Normal, siempre estás por la calle, alguna vez te tenía que pasar'. Me eché a llorar".
Avances legislativos en pocas décadas
Lola superó la veintena en 1978. Aquel año la agredieron en un pasillo del metro: "Un tipo se me tiró encima a tocarme los pechos. Me resistí y me rasgó la blusa. Grité. No sé si se asustó o qué, pero se fue. Me impresionó mucho que al bajar al andén, llorando y con la ropa rota, nadie dijo ni hizo nada, y eso que debieron de oírlo todo. Me miraron como si fuera una loca o una extraterrestre". Lola no denunció lo ocurrido. "Entonces, lo que no era violación no estaba considerado agresión sexual. Aún hoy muchas mujeres creen que esto es así", argumenta.

"El tipo penal que configuraba la acción punible en el antiguo Código Penal giraba en torno a la acción de 'yacer con la mujer' con fuerza o intimidación, cuando estaba privada de razón o sentido o con menor de 12 años", aclara Varela, que en 1987 consiguió la primera sentencia del Tribunal Supremo que reconocía que exigir a las mujeres víctimas de una agresión sexual la demostración de resistencia suponía una discriminación por razón de sexo.
Sara lo tiene claro: "Si me volvieran a atacar, me bajaría directamente las bragas para evitar las lesiones". Ella sí acudió a la policía y asistió a varias ruedas de reconocimiento, pero nunca dio con quienes le introdujeron el pene en la boca a la fuerza. De haberlo hecho, al menos en ese momento podrían haberlos juzgado por violación. No siempre fue así.
Ese "yacer con mujer", detalla Varela, se interpretaba "exclusivamente como coito vaginal. Las penetraciones bucales o anales eran consideradas abusos deshonestos y tenían una pena mucho menor". La ley ha cambiado mucho. Primero se equipararon las penetraciones vaginales, anales y bucales, en 1989. Seis años después, las realizadas con un objeto "por alguna de las dos primeras vías". Y por fin, con la reforma de 2003, se introdujo la violación vaginal o anal con cualquier "miembro corporal", lo que incluía los dedos, utilizados "sobre todo con niñas", continúa la abogada.
Además, en el Código Penal de 1995, aún vigente con sus sucesivas reformas, fue en el que se realizó "la reestructuración total de los delitos de violencia sexual, partiendo de dos grandes grupos: las agresiones y los abusos". En los dos, "las penas son mayores si hay penetración", matiza esta experta, que obtuvo la primera sentencia en España que condenaba el acoso sexual como delito, en 1998.
Estos avances legales no se tradujeron inmediatamente en un cambio "en la percepción de los jueces", que en opinión de Varela sí se puede apreciar en la actualidad: "Al menos ahora a la mujer se le cree". Logro que esta abogada adjudica al trabajo de denuncia que se ha venido haciendo desde los foros feministas y a la labor de la prensa. "En el momento en el que decidimos que los juicios de violación tenían que ser a puertas abiertas y entrasteis los periodistas y explicasteis lo que pasaba, eso fomentó el debate. Y eso llevó al cambio legislativo y al cambio de actitud de los jueces", recalca.
La violación es sólo "la punta del iceberg"
La violación por parte de desconocidos o de violadores múltiples es la forma de violencia sexual más visible, de la que más se habla en los medios de comunicación, pero "es sólo la punta del iceberg", en palabras de Sonia Cruz, psicóloga experta en violencia sexual de la Fundación Aspacia,
Tanto en su organización como en CAVAS, la gran mayoría de las demandas de atención que han recibido históricamente han sido por hechos en los que los agresores pertenecían al entorno de la mujer (vecinos, amigos, compañeros de trabajo, educadores, parejas, ligues…), en los que ellas se sienten " especialmente culpables por haber confiado en esa persona, y eso las retrae de denunciar", matiza Alarcón.
Cruz califica también como "muy complicadas" las situaciones que tienen lugar bajo los efectos del alcohol o las drogas, comunes entre los más jóvenes. "Si un desconocido te viola en un callejón oscuro, no hay ninguna duda, pero muchas chicas no son conscientes de que han sido víctimas de una agresión sexual cuando lo hace un amigo con el que han estado tonteando o estaban tan borrachas que no eran conscientes de nada",  comenta Infante, que recibe numerosas consultas en esta línea a través de la web.
Por su parte, el acoso no siempre se puede demostrar, y normalmente es un proceso progresivo. "A menudo estas víctimas necesitan la ayuda de profesionales para detectar el problema y asumir que no es su culpa y que se trata de un delito. Por eso estos casos nos llegan menos: son más invisibles", explica Cruz.
En los últimos tiempos, en Aspacia han visto cómo se incrementaban las consultas por abuso, llegando a superar a las de agresión, lo que para Cruz es "un buen indicador, porque significa que algo está cambiando y se están detectando más estas formas de violencia más sutiles".
La psicóloga destaca que, a pesar de que la agresión sexual –con penetración o no– es la forma de violencia sexual más penada, "eso no significa que sea la más grave". Y pone como ejemplo el abuso de una menor de 13 años (la edad legal mínima para considerar que ha habido consentimiento) por parte de un conocido, que utiliza la manipulación o el engaño en lugar de la fuerza, "con lo que este hecho, tan terrible y de consecuencias tremendas, tiene una pena menor".
Falta de información y pocas medidas específicas
Estas organizaciones se quejan de la poca información y de la carencia de medidas específicas con respecto a este tipo de violencia de género. "Desde Aspacia reivindicamos que se contemple la violencia sexual dentro de la ley integral. En este tema estamos como se estaba hace 30 años en la lucha contra la violencia de género en el ámbito de la pareja", declara Bárbara Tardón, responsable de Incidencia Política y Sensibilización Social de Aspacia. 

De hecho, resulta casi imposible conocer los casos ocurridos y los denunciados en España cada año. El Instituto de la Mujer recopilaba cifras de las provincias españolas hasta 2009, cuando dejó de hacerlo ante los cambios en la gestión de los datos. Las distintas categorizaciones impiden comparar estos números con los que recoge el Anuario Estadístico del Ministerio del Interior o la Memoria Anual de la Fiscalía General del Estado. 

A la demanda de dar más visibilidad a un problema que en 2013 la Organización Mundial de la Salud calificó como "de proporciones epidémicas", las asociaciones añaden la preocupación por los nuevos métodos de acoso –a través de la Red o los teléfonos móviles–, cada vez más comunes sobre todo entre los adolescentes. Para luchar contra todas estas formas de violencia, "que tienen su origen en la estructura patriarcal del sistema en el que vivimos", como describe Cruz, es necesario "detectar los micromachismos que se dan en las relaciones y trabajar desde la prevención".
Lola comentó con sus amigas el ataque en el metro y decidió apuntarse a un curso de autodefensa femenina. 

Marta llevaba puestos unos auriculares cuando aquel hombre la asaltó. Durante algunos años no fue capaz de volver a utilizarlos y llevó un bote de laca en el bolso para poder defenderse ("el policía me dijo que llevar spray antivioladores era ilegal", puntualiza), hasta que consiguió perder el miedo a caminar sola por las calles. Muy pocas personas supieron lo que le había pasado.
Sara mantuvo un largo tiempo un rechazo incontrolable a los parques, y hasta el día de hoy reconoce "un miedo atroz a la violencia". En su momento lo contó en el trabajo, pero muchas de sus amigas no saben que la cicatriz en su brazo y su nariz rota son el resultado de una violación.
Carmen no ha vuelto a hacerse pis en la cama. 

Las cuatro son mujeres fuertes, que quieren contar su experiencia para romper el tabú que pesa sobre la violencia sexual. Como ellas, en nuestro país hasta 170.000 mujeres podrían sufrir este año una agresión que, de una u otra manera, marcará sus vidas.

Artículo de Paz Vaello Olave publicado en eldiario.es el 14 de abril de 2014