miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sociedades y Mundo De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica Parte 3

En el curso de acceso para mayores de 25 años que realicé en el curso 2009/10 en la UNED, cursé la asignatura de Sociología acompañado de libro Sociedades y Mundo. De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica. Edición Segunda 2008. Martínez Quintana, Violante. Ediciones Académicas. Madrid 2008.
Este libro venía acompañado de un Cuaderno de Ejercicios que había que cumplimentar y enviarlo manuscrito al equipo docente en Madrid, un ejercicio complementario a la prueba presencial, y ambos necesarios para superar la asignatura.

4.- Elija uno de los autores claves en el nacimiento de la ciencia sociológica y desarrolle sus aportaciones básicas.

Han sido muchos los responsables del pensamiento sociológico, pero se le otorga singular trascendencia al autor francés Auguste Comte, pues fue él quién acuñó en 1824 la expresión sociología para sustituir la de física social, en su empeño de distinguirse de sus contemporáneos, y como definición de la disciplina que procuraba implantar.
Comte proponía que la sociología era una ciencia positiva, basada en datos empíricos derivados de la observación, la comparación y la experimentación. Capaz de sustentarse y retroalimentarse de otras ciencias, donde la sociología era el cenit de una construcción de conocimiento. Planteó la Ley de los Tres Estados, donde teorizó que todo conocimiento pasa por tres etapas: la teológica (las ideas religiosas donde la sociedad responde al mandato divino), la metafísica (donde la sociedad se plantea como algo natural, no sobrenatural) y la positiva (la aplicación de las técnicas científicas a lo social). Expresa la evolución de los modos de pensar de la humanidad como del individuo. Comte se adelantó a las ideas funcionalistas estructuralistas y quiso unir el destino de la Sociología al impulso del valor científico.


lunes, 7 de noviembre de 2011

Sociedades y Mundo De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica Parte 2

En el curso de acceso para mayores de 25 años que realicé en el curso 2009/10 en la UNED, cursé la asignatura de Sociología acompañado de libro Sociedades y Mundo. De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica. Edición Segunda 2008. Martínez Quintana, Violante. Ediciones Académicas. Madrid 2008.
Este libro venía acompañado de un Cuaderno de Ejercicios que había que cumplimentar y enviarlo manuscrito al equipo docente en Madrid, un ejercicio complementario a la prueba presencial, y ambos necesarios para superar la asignatura.

2.- Seleccione la definición de Sociología más clarificadora para usted.

Es el análisis de la vida social humana, de sus comunidades y sociedades, teniendo como especificidad, nuestra conducta como sujetos sociales. Proporciona una explicación causal acreditada en su desarrollo y efectos de nuestra realidad social, de nuestros orígenes, de nuestra naturaleza y de nuestras transformaciones históricas.

3.- ¿Cuáles fueron los cambios más importantes desde la perspectiva histórica y social en el nacimiento de la Sociología?

La ciencia descubrió la sociedad muy tarde, por lo que los clásicos de la sociología son pensadores de la segunda mitad del siglo XIX y en el cambio de siglo. El contexto que dio origen a la Sociología fueron los cambios precipitados por la Revolución Francesa de 1789 y el nacimiento de la revolución industrial en Europa, originándose de las reformas que fragmentaron contundentemente el orden social industrial de los estilos de vida preexistentes, estimulando con ello, un creciente interés por lo social. Y como clave la utilización de la ciencia como recambio de la religión para entender el mundo.  Esta ciencia trabaja en el nivel de lo colectivo, poniendo objetos individuales en relación con fenómenos colectivos, resultando corpus colectivos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

"Somos solitarios conectados" Zygmunt Bauman. Parte III

“Somos solitarios conectados”
Zygmunt Bauman. Conferencia: ¿Tiene futuro la solidaridad? en Madrid, 15 de Octubre de 2011.

Por Rubén Crespo.  1 de Noviembre de 2011.



De todo lo anterior, Zygmunt Bauman no se esconde en decir que se muestra todavía bastante escéptico con todo este tipo de movimientos, como el 15-M y "Ocupa Wall Street", y alude a una reflexión metafórica de hallar las diferencias entre ‘revolución’ y ‘mina’. No obstante, aunque Bauman no contesta a las preguntas anteriores, ni tiene recetas seguras para construir una sociedad mejor, apunta la necesidad de resucitar la idea misma de “la buena sociedad”: una sociedad sin divisiones, no tóxica... Sólo después de este ejercicio –y no antes- llegará la solidaridad.

Por otro lado, Bauman no condena con exclusividad a la clase política. Sin embargo, sí advierte de la existencia de un divorcio entre el Poder y la Política. Mientras el Poder es la capacidad para hacer cosas, la Política es la capacidad para decidir qué cosas hacer. Poder y Política se han convertido en dos actores globales que van por caminos separados. La Política ya no dispone del poder tradicional, por esta razón, Bauman dice que los políticos no necesariamente tienen la culpa; hagan lo que hagan, no tienen suficiente capacidad para hacer cambiar las cosas. Por tanto, urge restablecer el equilibrio entre Política y Poder.

Retomando la idea de “la buena sociedad”, la primera noción a entender, para no estancarse, es el “bien común”. Es necesario, pues, un sentido de misión colectiva. ¿Cómo llegamos a esa idea del “bien común” y “la buena sociedad”? Bauman no contesta, no tiene recetas, e incluso, nos advierte de no confiar en sociólogos con métodos de bola de cristal. La ambición de Bauman no va más allá del esfuerzo que haya podido hacer para realizar un correcto análisis de la realidad social y mostrarnos sus resultados.

Mis compañeros de la UNED Rubén Crespo (autor artículo) y
Rafael Domingo junto a  Zygmunt Bauman
No obstante, Bauman da algunas referencias para poder transitar por caminos provechosos. Por ejemplo: crear escenarios parecidos a laboratorios donde la gente pueda buscar nuevos medios de acción, haya posibilidad para la heurística y se puedan producir comportamientos ejemplares que exhibir. Al igual que Richard Sennett, Bauman apoya la colaboración informal abierta como procedimiento que nos aproximará a una idea y a una praxis de sociedad más justa. Se trata de crear polílogos en múltiples perspectivas que no presupongan reglas por anticipado. No se pueden decidir por adelantado las reglas que van a tener que ser tenidas en cuenta para una sociedad más próspera. Por tanto, las reglas se irán estableciendo en el transcurso del propio diálogo (el polílogo). Sólo desde la informalidad se podrá llegar a la colaboración y a la cooperación para poner en práctica las ideas.

Bauman intentó explicar esto último alegóricamente a partir de la maquiavélica trampa de la diversidad que puso en práctica Mao Tse-Tung, el cual  dejo que florecieran 100 flores -haciendo creer que preservaba la diversidad- para luego destruir las 99 flores que no podían ser toleradas. Es éste un ejemplo donde sólo un individuo elige qué flor seguirá con vida. Ante el dilema de no saber cuál es la mejor flor, se precisa  una mente abierta al debate, al diálogo, a la reflexión. Concediendo al diálogo (al polílogo) el tiempo suficiente, será más probable que cada vez más gente llegue al consenso de decidir qué flores permitir que florezcan; e incluso, hasta se podrá llegar a saber si es más conveniente que existan las 100 flores.

Zygmunt Bauman terminó la conferencia calificando su discurso de vago e indeterminado. La sensación de indeterminación se debe a que muchas veces anhelamos la simplificación y quisiéramos hacer el mundo menos complejo, pero no se puede, ni se debe caer en ese error. Toda vez que se tienda a simplificar, sería hacer del mundo una cárcel. Estamos en un “interregno” indefinido, indeterminado. Estamos rodeados de brumas.

jueves, 3 de noviembre de 2011

"Somos solitarios conectados" Zygmunt Bauman. Parte II

“Somos solitarios conectados”
Zygmunt Bauman. Conferencia: ¿Tiene futuro la solidaridad? en Madrid, 15 de Octubre de 2011.

Por Rubén Crespo.  1 de Noviembre de 2011.



Según Bauman, el precariado, término que sustituye al antiguo concepto de proletariado, está en la base de la solidaridad. Ya no queda mucho proletariado como el que antaño conocimos en la lucha de clases tras la ‘revolución industrial’, y los poco que queda de él, tiene mucho miedo a reclamar. Sabe de la facilidad que tiene un jefe, gracias a los grandes avances de las tecnologías de la información y la comunicación, de coger el móvil, hacer unas cuantas llamadas, y en poco tiempo desplazar los medios de producción a otra nación. Ya no es posible la solidaridad pesada de las fábricas porque ya no existen las fábricas. Por tanto, el poco proletariado que queda se ha debilitado de tal forma que su capacidad de incidencia política es residual. Que no haya proletariado como antes, no significa que hayan mejorado las condiciones. El proletariado ha sido sustituido por el precariado, que incluye a las clases medias. Más abajo están la subclases, personas que están fuera del sistema, o mejor dicho, no son adscritos a ninguna clase (excluidos socialmente).

Hasta ahora, puede que mucha gente haya tenido éxito y no le hayan acaecido hechos desfavorables. Sin embargo, aunque todo haya ido bien, ahora la sensación de un futuro incierto es más intensa y constante. La incertidumbre, el miedo, la ansiedad son, precisamente, los fenómenos que están uniendo a los individuos actualmente. Pero, todavía los individuos que estamos en ese 99% de indignados, no sabemos qué hacer. El proceso de individualización en el que nos hemos sumergido cada vez más, hace creer que el individuo es el creador de su propia vida y él es el responsable, tanto si triunfa como si fracasa. Es éste un fenómenos, como dice Anthony Giddens, que pertenece a una nueva esfera social donde todo tiene su propia ‘política lógica’. Se supone que individualmente tenemos la responsabilidad de encontrar siempre soluciones, aunque sea a problemas globales; pero existe una inmensa distancia entre ‘ser individuo’ y ‘ser institución’. Entre la teoría y la praxis hay un gran abismo: el ‘individuo en teoría’ no es igual al ‘individuo en la práctica’.

Ante la idea del precariado como una nueva clase mundial y ante la incertidumbre, el Bauman formula las siguientes preguntas: ¿Será esta nueva clase capaz de cambiar las cosas que le indignan?, ¿Van a poder sustituir la sociedad actual por una mejor?, ¿Dónde queda la solidaridad en toda esta sombría amalgama de acontecimientos inciertos? Bauman piensa que, más que solidarios, “somos solitarios conectados”.

Gracias a la revolución de las TIC (sobre todo las redes sociales en Internet), es muy fácil convocar a la gente para salir a la calle a indignarse y protestar por buenas causas; pero, también es muy fácil manejar las emociones y manipular este tipo de movimientos sociales a los que estamos asistiendo actualmente. El individuo tiene la percepción de una victoria subjetiva, es decir, pasa de ser un solitario a sumarse en masa en un ámbito de pertenencia. Como miembro de la muchedumbre, el individuo se siente unido a otros para manifestarse y gritar los mismos eslóganes. El individuo encuentra por fin una de sus mayores satisfacciones en esta sociedad individualizada. Sin embargo, las emociones, aunque tengan mucho poder para conseguir grandes cosas, desaparecen enseguida. Las emociones tienen una vida muy corta. Éste es el problema de nuestro momento y es necesario profundizar sobre ello.

A diferencia de las antiguas clases, lo que une al precariado, es una sensación de pulverización y de atomización. Sean cual sean las causas de la indignación, los miembros del precariado sufren una especie de castigo individual por no ser lo suficientemente listos o lo suficientemente trabajadores. Los miembros del precariado, hasta ahora, raramente han encontrado intereses comunes; ha habido siempre una sensación de estar cada uno a lo suyo. Es decir, existen muy buenas intenciones, pero el resultado final parece que queda en manos del destino, haciendo gala del refrán “el hombre propone y Dios dispone”.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

"Somos solitarios conectados" Zygmunt Bauman. Parte I

Hoy tengo el honor de publicar en este blog la primera parte del reportaje realizado por Rubén Crespo, compañero de Sociología de la UNED, sobre la conferencia de Zygmunt Bauman ¿Tiene futuro la solidaridad? el pasado 15 de octubre en Madrid.


“Somos solitarios conectados”
Zygmunt Bauman. Conferencia: ¿Tiene futuro la solidaridad? en Madrid, 15 de Octubre de 2011.

Por Rubén Crespo.  1 de Noviembre de 2011.

Bauman en conferencia. Foto: Rubén Crespo
El pasado sábado, 15 de octubre, Madrid tuvo el gran privilegio de recibir la visita de uno de los pensadores sociales más reconocidos a nivel mundial, Zygmunt Bauman: sociólogo, filósofo, profesor emérito de la Universidad de Leeds y de la Universidad de Varsovia, y Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación y Ciencias Sociales 2010. Bauman, el inventor del término y concepto 'modernidad líquida', se presentaba como el invitado estrella del proyecto organizado por Solidarność Camp, con ocasión de la Presidencia Polaca de la Unión Europea, para dar una conferencia sobre el futuro de la solidaridad en Matadero, Madrid.

La conferencia fue el plato fuerte de Solidarność Camp, que en un intento de retomar el movimiento del sindicato Solidaridad en la Polonia de los años 80, han pretendido ayudar a pensar críticamente sobre cuestiones clave del futuro europeo:¿Dónde queda la solidaridad? ¿Qué es lo que quedó de aquellos valores y cuántos fueron devastados por el consumismo, los mecanismos de la economía de libre mercado, la creciente materialización de la vida, la avaricia, la identificación del aislamiento con la seguridad, entre otras cosas? ¿Es solidaridad una idea viva de la constitución europea y la civilización o sólo un emblema tras el que ocultar intereses cínicos?

El sábado, 15 de octubre, era un día bastante especial; había concentraciones convocadas en 45 países para un cambio con "dignidad, democracia directa y proactividad". Zygmunt Bauman comenzó su conferencia mencionando estos movimientos, en especial al "Ocupa Wall Street" de Nuev York, que declara ser la indignación del 99% de la población contra el 1% que ha hecho mal las cosas. ¿Serán capaces movimientos como "Ocupa Wall Street" o el 15M de recrear el movimiento del sindicato Solidaridad en la Polonia de los años 80 liderado por Lech Walesa? Parece que en nuestros días se dan circunstancias similares por las que surgió el movimiento Solidaridad. Pero Bauman todavía no está muy seguro de que estos movimientos vayan a regenerar una solidaridad permanente. En un análisis en clave sociohistórico, también el movimiento Solidaridad en Polonia se inició con mucha esperanza, se forjaron muchas uniones entre la ciudadanía, se consiguieron muchos de los objetivos propuestos… Todo fue muy bonito y maravilloso, pero… al final surgieron divisiones y los lazos se disgregaron.

Vivimos en unos tiempos que Bauman denomina de “interregno” (tiempo en el que una época muere y una nueve empieza ahora), que tienen que ver con la manera de organizar nuestras vidas y las sociedades, las formas de pensar, la lógica del momento… Hoy, existe una serie de cosas que ya no funcionan en nuestra vida. Al igual que hace muchos años, cuando llegaba una plaga o epidemia y no sabíamos que iba a ocurrir, en nuestro tiempo existe esa misma sensación de incertidumbre. Es más, aunque supiéramos qué va a suceder, la mayoría de la gente somos incapaces de reaccionar ante ello para solucionar los problemas y mejorar el presente. Hoy, más que nunca, existe una gran deseabilidad de remplazar la organización sociopolítica y construir un nuevo edificio en el cual a todos nos gustaría vivir. Pero… ¿cómo debe ser ese edificio?

martes, 1 de noviembre de 2011

Por los profesores de la UNED

Artículo publicado por A.E.M en La Gaceta de Nuestra Comarca.

Soy profesor universitario, y aunque no me afecta personalmente, me veo en la obligación moral de comentar la situación “laboral” de unos compañeros dedicados a la docencia y que se denominan PROFESORES TUTORES DE LA UNED. La UNED, como puede que conozcan, tiene repartidos más de 50 centros por toda España. Al margen de los profesores, catedráticos etc. que trabajamos en la Sede Central, en los departamentos y facultades, las clases se dan por ese colectivo de 6.000 profesores tutores repartidos por toda España.

Ademas, desde el pasado año, se ven sometidos a realizar pruebas de correcciones gratis y con una notable carga de trabajo. Los tutores dependen de nosotros académicamente, pero a efectos “laborales” dependen de los Centros Asociados que hay repartidos por toda España. Cada Centro decide lo que les paga, cuando y como y donde deben dar sus clases, y en general toda su actividad en los Centros. Algunos tienen “sueldos” por hora de no más de 20 euros, y muchos ni siquiera cobran en plazo su trabajo, sino muchos meses después.

Para poder ser profesor tutor hay que participar en un concurso público, y una vez aprobado se les da la “venia docendi” por el Rector e igualmente pasan a estar “contratados” por su Centro Asociado. Su situación es de una aberración tal en el estado de derecho que clama al cielo. Carecen de contrato alguno, no tienen Seguridad Social ni nada similar, se les califica como becarios, y, pese a ello, no tienen derecho a Seguridad Social ni a los derechos que estos tienen y sus ingresos cotizan a hacienda. Muchos de ellos ni siquiera pueden caer enfermos, porque son cesados o deben volver a dar las clases que su enfermedad ha impedido que impartieran. Sus “contratos” se renuevan cada año, siempre que el Centro Asociado lo decida así, ya que son despedidos sin mas explicación cuando no les interesa a los directores de esos centros y cobran cuando el director tiene a bien pagarles, si es que lo hace.
Ello supone que cada año se vean expuestos a una absoluta e indecente inseguridad, mas propia de países tercermundistas que de un estado social y de derecho. Sus retribuciones llegan a ser inferiores al precio que se abona por una persona que limpie la casa por horas, y eso pese a que son ellos los que estan formando al colectivo de 200.000 alumnos de la UNED. Y actualmente, con la aplicación de los Grados, se les obliga a hacer actividades de corrección que llegan incluso a ocuparles medio día, y todo ello con el típico comentario de que “es voluntario ser profesor tutor”. Incluso hay una carta del rector al colectivo de tutores que no he podido conseguir, pero que realmente viene a decir eso y que al que no le guste que se vaya.

A todo esto hay que añadir que muchos son profesores universitarios, que añaden a su trabajo diario este tipo de actividades, o son funcionarios, profesores de instituto, o profesionales liberales. Imagínense la preparación que conlleva una clase de universidad, para que a los 9 meses de haber empezado con ella, te digan que el año que viene no vuelves, aunque tu trabajo sea excelente. Hace ya algún año se acordó que serían regulados, pero hasta la fecha el Gobierno sigue sin hacer una normativa que los regule, y siguen expuestos al arbitrio más absoluto. Todo son aplazamientos en las soluciones o rebajas en sus derechos. Incluso parece que el Defensor del Pueblo notificó estás irregularidades, aunque no lo se seguro porque el miedo a ser despedidos hace que ninguno hable. Se han hecho muchas reclamaciones por este colectivo, todas ellas rechazadas e incluso hay sentencias que dicen que no son contratados laborales, pero sigue sin darse una solución en el sentido de calificar esta figura decentemente, cosa que poco o nada le cuesta al Ministerio que tantos titulares ha tenido en estos cinco últimos años y que ahora regenta “el hermano del periodista”.

Su regulación no esta exenta de problemas, ya que parece que no pueden ser encajados en ningún sistema existente, puesto que hay incompatibilidades entre muchos de ellos. Pero si se puede hacer que una figura, que, sistemáticamente, sigue desempeñando su función (algunos llevan casi 30 años haciendo lo mismo), mantenga, al menos, una declaración de permanencia en su trabajo, no siendo removidos de su puesto cada año sin indemnización alguna. Lo mismo sucede con su derecho a caer enfermos, situación aberrante en este país en el año 2010. También es necesario que todos los Centros Asociados, al igual que lo hace cualquier empresa normal, paguen un salario digno, y de forma regular y no con atrasos que llegan incluso a muchos meses. Ninguno de ellos se dirigirá a ustedes, ya que ello supone un enfrentamiento y la casi segura expulsión, pero yo, libre de esa amenaza, puedo hacerlo.

Desde la instauración de la democracia y la aprobación de todas las normas sobre trabajadores y funcionarios todo esta regulado, todo menos la prostitución y este grupo de nada menos que 6.000 personas que siguen en la nada mas absoluta. Mi defensa de estos pobres docentes, de gran valía profesional y humana, no puede perder de vista a sus alumnos.

Actualmente, y de forma casi constante, la UNED supera los 175.000 alumnos, y probablemente este año pasen de 200.000. Los alumnos tienen un gran arraigo con sus profesores tutores, ya que son a los que tienen a mano, a los que llaman y preguntan, y los que les imparten las clases. Imagínense ustedes la formación que van a recibir estos alumnos cuando constantemente se denigra la función docente, mal pagando y sometiendo a la interinidad mas absoluta a los docentes. Y ello pese a que la casi totalidad de ellos suplen su lamentable situación con una vocación sin limite, y con unos conocimientos quizá mas cercanos a los alumnos y a la vida diaria que la que se tiene desde un despacho de una universidad. Supongo que estas fechas, vísperas de las elecciones catalanas, no son las mejores para que esto tenga alguna repercusión social, pero quizá con esto se llegue a algún tipo de solución. Entre tanto 6.000 “indefinibles tutores” seguirán formando desde la vocación y el voluntarismo a 200.000 alumnos, sin siquiera una palmada pública en la espalda, como agradecimiento al sostenimiento de la única universidad que pertenece al Gobierno.

Sociedades y Mundo De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica Parte 1

En el curso de acceso para mayores de 25 años que realicé en el curso 2009/10 en la UNED, cursé la asignatura de Sociología acompañado de libro Sociedades y Mundo. De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica. Edición Segunda 2008. Martínez Quintana, Violante. Ediciones Académicas. Madrid 2008.
Este libro venía acompañado de un Cuaderno de Ejercicios que había que cumplimentar y enviarlo manuscrito al equipo docente en Madrid, un ejercicio complementario a la prueba presencial, y ambos necesarios para superar la asignatura.

EJERCICIOS PRIMERA PARTE

1.- Revise el Índice de la Primera Parte y efectúe una lectura de epígrafes para conocer el contenido. Puede detenerse en algún Cuadro, Figura, Tabla etc. A continuación, trace un resumen con tres párrafos del contenido básico de Fundamentos Básicos de la Sociología (Puede dibujar un Esquema, Figura como soporte). (Se trata de tener, en primer lugar, una visión general de lo que vamos a conocer).

Los primeros pasos para descubrir esta ciencia se encuentran en la propia definición. Una definición plural, donde se traza desde diferentes perspectivas  la conceptualización y explicación de la Sociología. Donde sin duda, la teoría de los clásicos, precedidos del antiguo pensamiento, como Ibn-Jaldún, Montesquieu, Rosseau, Saint-Simón y Hegel, conforman la raíz del conocimiento e inquietudes que originaron el interés por la observación de las sociedades, las realidades y los comportamientos humanos en su entorno social. Comte, Tocqueville, Proudhon, Spencer, Marx, Durkheim o Weber han sido los fundadores de esta ciencia, y aquí están las bases del pensamiento sociológico, destacando a Manuel Sales Ferré primer catedrático de sociología en España y Europa.
Los cambios que supuso la Revolución Industrial en el mundo, las reformas políticas y los conocimientos científicos y su posterior evolución, están íntimamente relacionados con la Sociología. Desde las teorías en su formación y emancipación como disciplina académica, se constituyeron las síntesis teóricas en cinco etapas: El Positivismo, Marxismo, la Sociología Clásica, la teoría Estructural Funcionalista Parsoniana y la Crisis del Funcionalismo de donde se trazó las fases analíticas metodológicas, para más tarde llegar el proceso de capacitar intelectual e institucionalmente esta disciplina en el ámbito del desarrollo de las teorías y las explicaciones sociológicas. 
Nos queda conocer el ámbito de la práctica, la investigación social donde Émile Durkheim es un autor fundamental que consigue reunir la teoría, la metodología y la investigación empírica, revelando con ello el alcance científico de la Sociología. Y por último, conocer los métodos de investigación, los diagnósticos y la formulación de políticas.
Este primer capítulo viene a contextualizar la formación de esta disciplina, con los nombres propios de la Sociología, con la teoría y la práctica. La investigación social como fundamento básico, en la sólida expresión científica de la Sociología.