domingo, 13 de septiembre de 2015

Comentario entrevista con Juan Alonso Casalilla Galán: Adopciones

Tras haber escuchado la entrevista y como ideas-fuerzas que puedo resaltar es que en primer lugar, el objeto de esta entrevista es poder determinar la utilidad de la antropología en el campo de las adopciones; en segundo lugar, qué puede aportar esta disciplina que no encontramos en otras, y por último, qué aspectos pueden ser sometidos a estudio dentro de los procesos de adopción.

En cuanto a los problemas que se enfrentan los profesionales de las instituciones en vistas a la adopción, el antropólogo podría aportar una perspectiva más global. En este tipo de instituciones se tiende a analizar a las personas y a los grupos como una suma de personas, y no solo como grupos y sociedades que son. Hay que tener en cuenta de igual modo que las modas, actitudes sociales, el entorno cultural de procedencia de los chicos y de los propios solicitantes están  determinando directamente las conductas individuales. La antropología aporta una visión más holística, más cultural, pues entiende al hombre como un sujeto global, que viene determinado por aspectos de grupo.

Para los psicólogos y los trabajadores sociales que trabajan en el ámbito de la familia, tanto los adoptados como los adoptantes son objeto de estudio. Lo que ocurre es que hace falta una perspectiva más amplia, perspectiva que puede aportar la antropología; por ejemplo, en cuanto a la comparación del comportamiento de familias con hijos biológicos y el de aquellas con hijos adoptivos, y todo lo que ello conlleva. Así, una perspectiva que contemplara a padres e hijos adoptados como grupos nos llevaría a encontrar paralelismos de gran interés y utilidad.

Un concepto central de la antropología, y que se debe aplicar al trabajo de adopción, es el relativismo, a partir del cual los padres pueden aprender que la conducta de los menores está determinada no por valores y situaciones individuales, sino por valores de nivel cultural. De hecho, los que necesitan especialmente darse cuenta de que están determinados por valores procedentes de su entorno socio-cultural son los propios profesionales, con lo cual la labor del antropólogo en estos casos es fundamental.

La estandarización de la familia también se convierte en un problema a la hora de gestionar las adopciones, ya que se tiende a ver a las familias a través de ciertas etiquetas sociales, etiquetas que no están avaladas por una base sociológicamente sólida. En este sentido, y por su experiencia en el estudio de otras culturas, el prisma antropológico incide en la idea de que hay muchas formas de ser padres, al igual que hay muchas maneras de ser hijos.

El antropólogo también es una figura fundamental a la hora de estudiar las devoluciones de los niños, algo que ya preocupa a las instituciones. En este sentido, la antropología puede estudiar el motivo que explique la dificultad en las adopciones de niños mayores a 6 años, al igual que niños con necesidades especiales.

Desde el punto de vista de la investigación, resulta de gran interés la creación y desarrollo de grupos de discusión entre padres adoptivos y no adoptivos, participación observante en familias adoptivas, una observación de los comportamientos de los chicos adoptivos y no adoptivos en la escuela, etc.
En definitiva, el motivo fundamental de la implicación del antropólogo en el campo de las adopciones es el de aportar un punto de vista paralelo, basado en lo global y lo completo, y aplicando la experiencia metodológica de la antropología cultural a estos campos de acción.