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martes, 24 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 19

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

¿Se han exagerado los cambios en el sistema de partidos y en el electorado?

Bartolini y Mair afirman que “la creencia generalizada de que vientos de cambio estaban afectando a la política electoral europea fue probablemente exagerada, y que se encuentra poca o ninguna evidencia sustancial de cambio, al tiempo que tan inestabilidad, si existe, resulta del juego entre precisamente las mismas fuerzas que han actuado o bien para reducir o bien para ralzar la inestabilidad electoral de las masa en el pasado.

Según los autores, existen tres razones que avalan la idea de la estabilidad frente al cambio:

1.    Ninguna medida basada en la volatilidad individual del partido es apropiada para el análisis de la estabilidad o inestabilidad de los cleavages, pues lo que hay que estudiar es lo que sucede entre partidos antagónicos de cleavage a través principalmente de la volatilidad de bloque.
2.    La inestabilidad puede deberse no sólo a una menor lealtad partidista sino también al formato del sistema de partidos, cambios en las instituciones electorales, niveles de participación, distancia que separa las alternativas en competencia, aparición de nuevos votantes y otro tipo de factores ad hoc. Es necesario analizar los diferentes determinantes de la inestabilidad electoral.
3.    La metodología que proponen consiste en un estudio electoral de largo plazo, desde finales del SXIX, que considere a los partidos no como agentes individuales sino como bloques, que pueden ser o bien aliados o bien opositores de cleavage, con lo cual se gana en cuanto al sentido real del alcance del cambio a través de las fronteras del cleavages. A lo largo del SXX el ímpetu de la movilidad electoral se ha visto progresivamente reducido.

El principal problema del trabajo de Bartolini y Mair es que se centra en el conflicto de clase, lo cual no permite generalizar la hipótesis de pervivencia de los cleavages a todos aquellos que no son estrictamente de tipo funcional. La creciente relevancia de factores no estructurales a la hora de influir en el voto, afirmamos que aunque la hipótesis de Lipset y Rokkan sobre el congelamiento de las alternativas de partidos pueda aún contener un elemento de verdad, los cleavages estructurales han perdido fuerza en nuestros días. Lipset y Rokkan sí apuntaron a la existencia de tensiones a partir de finales de los 70, y más claramente en los 60, entre votantes y partidos que pudieran desembocar en transformaciones en el sistema de partidos. Afirman que los cambios que se vislumbran son producto del desfase que existe entre viejos partidos y nuevos electores. Vislumbran la posibilidad de transformaciones tanto en el sistema de partidos como en la estructura de cleavages, pero tal vez exageraron las dificultades en cuanto a la crecaión de nuevas formaciones partidistas, o redujeron en exceso los márgenes de traslación de los nuevos cleavages a la contienda electoral.

El resurgimiento de los cleavages no de clase y la aparición de nuevos cleavages de opinión

Desde los 60 hay indicios que apuntan a que la sintonía que defendía el enfoque de los cleavages entre estructuras sociales y sistemas políticos empieza a resentirse y el conflicto de clases que Lipset y Rokkan colocaban en el centro de la lucha política tras la Revolución Industrial se va a ver desbordado por lo siguiente:

·      El resurgimiento de viejos cleavages en Europa de tipo étnico, religioso y lingüístico
·      Y la aparición de otros nuevos, vinculados a la defensa de valores de solidaridad interregional, pacifismo, igualda de género y protección de la naturaleza que se entre cruzan con los ya existentes.

El primer fenómeno parece contradecir a todos aquellos autores que han argumentado que los cleavages en nuestros días ya no consiguen movilizar políticamente al ciudadano porque éste es capaz a la expansión de la educación y al fácil acceso a los medios de comunicación, de valuar racionalmente, y sin la necesidad de apoyo de los partidos, la información política que se le ofrece, así como de votar de acuerdo con sus propias consideraciones no mediatizadas. El segundo apunta a una tendencia de largo plazo hacia la adopción de un nuevo sistema de valores por parte de los jóvenes que ya no puede ser explicada por las anteriores interpretaciones del ciclo vital: en cómo las personas pasaban por distintas etapas en su comportamiento políticos, más reformistas en su etapa de juventud que en la de madurez.

Tanto la reaparición de cleavages estructurales que se creían ya superados como la partición de otros nuevos, que ya no están anclados en la estructura social, provocan una erosión del votante leal o un mayor predominio del volátil.

Finalmente ¿Qué queda de la explicación sociológica de la política?

La explicación sociológica de la política de Arend Lijphart combina el análisis de las estructuras sociales con el de las formas de gobierno, relacionando las sociedades homogéneas con las democracias que él llama mayoritarias y las sociedades heterogéneas o plurales con las democracias consensuales. Los votantes de clase trabajadora tienden a votar a los candidatos laboristas y los de las clases media a los conservadores. Especialmente en las sociedades plurales la flexibilidad que es necesaria para el funcionamiento de una democracia mayoritaria está probablemente ausente. La regla de la mayoría no es sólo antidemocrática sino también peligrosa, porque las minorías a las que se niega continuamente el acceso al poder se sentirán excluidas y discriminadas y pueden terminar mostrando su deslealtad al régimen.

Si yuxtaponemos la idea, que es principalmente procedimental, acerca de cuáles son los acuerdos pertinentes para aplicar la máxima de la democracia como gobierno del pueblo a la idea sustantiva de la democracia como gobierno del pueblo a la idea sustantiva de la democracia como gobierno para el pueblo, entendiendo que el sistema democrático no sólo proporciona unas reglas de juego político sino también unos resultados en cuanto al mantenimiento de la paz social y el orden público, la redistribución de la riqueza y el respeto a las señas de identidad de los grupos que componen la sociedad, y las relacionamos con el tipo de sociedad en la que el sistema democrático en cuestión funciona (ver cuadro 1.8 página 59).
El origen del sistema de partidos, de las leyes electorales y de los diseños políticos hay que buscarlo en los apoyos partidistas o en las constelaciones de fuerzas sociales que están detrás de cada formación política. El sistema político tiene que adecuarse a la estructura social sobre la que opera, y no a la inversa.

El acuerdo en este tema no ha sido posible, pues junto a la aseveración de Linz según la cual los sistemas parlamentarios conducen en mayor medida a democracias estables que los presidencialistas como Arthur Lewis que señalan que el sistema heredado de democracia parlamentaria de tipo Westminster fue el responsable de una gran parte del autoritarismo que emergió en el África agloparlante. Parecen dar a entender a diferencia del enfoque de los cleavages, que los diseños políticos (erróneos) son los que explican la inestabilidad y la violencia política: variables políticas explicarían variables políticas, en realidad, es la inadecuación entre el diseño político y la realidad social sobre la que el anterior se asienta lo que contribuye a explicar el conflicto (variables sociales explicarían variables políticas).

domingo, 22 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 17

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

El cleavage estructural en la democracia de partidos

El cleavage estructural está vinculado a la estabilidad electoral (o a la inelasticidad del voto), se encuentra en relación directa con la fuerza (hold) del sistema de cleavages. Explica porque los patidos y las organizaciones políticas son percibidas como entornos estables de identidad del grupo. No existiría así un auténtico mercado electoral, el votante tienen unas preferencias definidas de antemano. Las sociedades segmentadas y divididas en comunidades políticas en continua confrontación se caracterizan por el predominio de cleavages estructurales o totales, mientras que en aquellas otras sociedades no segmentadas en las que los partidos no persiguen totalizar la vida política de sus miembros, y sí aspiran a representar a sectores heterogéneos del electorado, se encontrarán cleavages parciales que debilitarán las pasiones políticas de los distintos grupos.

·      Los primeros son propios de la democracia de partidos, de determinadas etapas vinculadas al proceso de construcción del estado-nacional y sobre todo de la Revolución Industrial.
·      Los segundos, por el contrario, predominan en la democracia de audiencia o en muchos de los actuales sistemas representativos de gobierno.

Tanto la idea de cleavage  estructural como la que le acompaña de polarización simplifican ineludiblemente la realidad. Lipset y Rokkan, ningún partido puede aspirar a ganar una influencia decisiva en los asuntos de una comunidad sin una cierta disposición a entrecruzar los cleavages existentes para organizar frentes comunes con sus potenciales enemigos. Estos autores reconocen que son estas mismas formaciones políticas las que seleccionan, jerarquizándolos, los cleavages relevantes que tienden a polarizar la política.

Cómo la política austriaca (conservadores-católicos y socialistas-laicos), se acuño el término “mentalidad de bandos”, en los Países Bajos (La secular-liberal, la protestante-ortodoxa y la católica) derivó en el concepto de segmentación. En Alemania, con la alianza entre los Junkers y los intereses industriales de la burguesía y los obstáculos de la clase trabajadora, se desarrollaron los “partidos de Guetos”. Las subculturas católica y comunista marcaron la vida política en Italia desde 1945: el caso italiano.

El concepto de cleavage estructural entraña una cierta simplificación, no puede negarse su utilidad a la hora de describir y analizar determinadas situaciones de alta conflictividad política y polarización ideológica.

El enfoque de los cleavages de Lipset y Rokkan

Lipset y Rokkan intentan explicar cómo los cleavages sociales se traducen en sistemas de alianzas políticas y partidos, entendiendo que esta traducción no es siempre automática y que existen a menudo factores organizativos y de estrategia electoral que influyen en el resultado. Se formulan tres preguntas acerca de: la génesis de los sistemas de cleavages, las condiciones para el desarrollo de sistemas de cleavage estables y los comportamientos de las bases sociales y su relación con los partidos.

Identifican 4 constelaciones de cleavage. Las dos primeras son producto del la Revolución Nacional o Revolución Francesa de 1789, y las dos siguientes son producto de la Revolución Industrial que se origina en Inglaterra a finales del SXVIII:

·      El cleavage territorial entre la nación embrionaria y las comunidades locales con su idiosincrasia aparticular;
·      El cleavage  cultural que enfrenta al estado-nación con la iglesia católica;
·      El cleavage entre la aristocracia rural o terrateniente y la burguesía comercial e industrial y
·      El cleavage entre empresarios y trabajadores.

Lipset y Rokkan resaltan la Reforma y la Revolución Bolchevique de 1917 como momentos históricos cruciales. Durante la Reforma y la Contrarreforma, el estado-nación, todavía no consolidado, luchará por controlar las organizaciones eclesiásticas que se encuentran dentro de su territorio:

·      Reforma o luterana, las iglesias generalmente se alían con el estado.
·      Contrarreforma o católicas, la iglesia católica, supranacional, obstaculizará los esfuerzos nacionalizadotes del estado y centrará su esfuerzos en lograr una cuota importante de control sobre el sistema educativo.

Respecto a la Revolución Rusa los autores afirman que no generó nuevos cleavages pero sí acentuó las divisiones dentro de la elite de la calse trabajadora.

El enfoque de los cleavage arranca pues del largo proceso de formación del estado-nación: es dividido en tres fases:

1.    Intentos de centralización y estandarización del emergente poder político central provocan resistencias locales y la aparición de problemas de identidad cultural.
2.    En la que las anteriores resistencias territoriales conducen a la formación de una variedad de alianzas entre las distintas comunidades locales
3.    En la que las alianzas organizadas en la fase anterior conseguirán acceder de algún modo al poder político central, como el sistema educativo o los procesos electorales, en los que se apoya ese poder.

Los cleavages territoriales pueden adoptar además una forma cultural, religiosa o lingüística. Si concretamos los cleavages que son producto de la Revolución Nacional en torno a un doble conflicto, un conflicto entre el estado y otro entre ese mismo estado, que persigue la identificación cultural de todos los habitantes con una idea de nación, y la iglesia católica. Todo ellos da lugar a los cuatro ejes geográficos en Europa (ver cuadro 1.4., página 37).

Lipset y Rokkan afirman que si los cleavages territoriales son empujados a una situación extrema, pueden conducir a la guerra, la secesión y a la diáspora de una determinada población. Este resultado no es probable en los cleavages de tipo funcional tras la Revolución Industrial, ya que sólo pueden desarrollarse tras una consolidación inicial del territorio nacional. Los autores dicen que es raro que un determinado conflicto sea exclusivamente territorial o exclusivamente funcional. Recalcan que con el transcurso del tiempo, la Revolución Industrial termina simplificando y aproximando los distintos sistemas de cleavage, provocando que los nuevos electores elijan su bando político principalmente en función de su interés económico. El moderno cleavage, centrado en la lucha entre propietarios y trabajadores serviría para acercar y desdibujar las peculiaridades de los sistemas de partidos nacionales.

Los autores reclacan que los sistemas políticos se encontrarán en una situación mucho más delicada si las principales líneas de cleavage son relativas a asuntos morales, que si se refieren a asuntos mundanos y negociables o que los conflictos son más irresolubles si son producto de la Revolución Nacional que si resultan de la Revolución Industrial.

De la unión de los cleavages que son resultado de la Revolución Nacional con los propios de la primera etapa de la Revolución Industrial surge el siguiente modelo de alianzas y oposiciones políticas alternativas entre distintos actores políticos en diferentes contextos geográficos, siendo los actores principales:

·      La nación (N), los constructores de la nación que controlan los elementos básicos de la maquinaria estatal:
·      La periferia (P), movimiento de resistencia al control nacional del estado por parte de grupos de poder locales;
·      Las iglesias nacionales católicas (C) que obedecen al Papado;
·      Los disidentes (D), cuerpo de activistas religiosos opuestos generalmente a C o a R;
·      Los intereses terratenientes (T), que controlan la prpiedad de la tierra y la agricultura, y
·      Los intereses urbanos (U), empresarios industriales y comerciales urbanos que controlan las actividades en auge del sector secundario.

Este modelo contempla las siguientes tres restricciones en a posible formación de alianzas entre los distintos actores:

1.    N y D, N y P siempre estarán en oposición.
2.    N debe decidirse por establecer alianzas religiosas o económicas. Dentro de las alianzas religiosas, N tiene tres opciones: alianza con C // Postura secular (S) // Alianza con R
3.    Las alianzas de N condicionan las alianzas de P.

El modelo no sirve para realizar estudios pormenorizados sino para predecir la presencia de determinados partidos en contextos sociales caracterizados por determinados cleavages.

Si nos movemos hacia la segunda fase de la Revolución Industrial, aquella que simplifica los sistemas de cleavage al concentrarlos en torno a la oposición entre empresarios y trabajadores, la pauta que se percibe en la mayoría de los países es doble: o bien se opta por aceptar resignadamente a los nuevos movimientos de los trabajadores, o se opta por excluirles de la escena política que provoca una alta conflictividad social y la radicalización del movimiento obrero.

Una segunda diferencia se encuentra entre aquellos países en los que se consigue llevar a cabo alianzas entre intereses distintos que frenan el empuje de los partáis socialistas, favoreciéndose entonces de manera general sistemas electorales de representación mayoritaria o de umbral alto, u aquellos otros que no lo logran, optándose así por la representación proporcional.

Un último contraste se encuentra entre los países de la Reforma, en los que no se produjeron tensiones relevantes entre la iglesia y el estado tras 1789, lo cual diluyó el cleavage religioso e impidió que se acumulara al funcional, dando lugar a organizaciones de trabajadores más uniformes y menos revolucionarias, y los países católicos de la Contrarreforma, en los que estas mismas organizaciones se caracterizaron por estar profundamente divididas y generalmente por su sesgo revolucionario y anticlerical.

La oposición entre trabajadores y propietarios caracterizará la política europea hasta el periodo de entreguerras. Tras la IIGM se asiste a una gradual suavización de los conflictos sociales y una reducción de las tensiones ideológicas y de la movilización política.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 14

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

Inclusión política y legitimidad

Se confunden dos procesos distintos:

·      Lo que podríamos llamar cambios estrictamente políticos y los procesos de cambio a una estructura social nueva.
·      Las instituciones conservadoras no están en cuestión, y el problema se reduce a la capacidad del sistema político para abrirse (para incluir) a los nuevos grupos sociales surgidos de ese proceso de cambio socioeconómico.

Lipset subraya que postergar el acceso de los nuevos grupos al sistema político favorece las ideologías más extremistas; la exclusión fomenta un exceso de expectativas de los excluidos sobre las posibilidades que les otorgaría la participación política. Esto puede conducir a que, tras una inclusión tardía, los nuevos grupos sociales experimenten un desencanto de la participación democrática.

Este desencanto afecta a la percepción de la eficacia de las instituciones democráticas. La eficacia no puede medirse objetivamente, sino en función de las percepciones de los actores. Deutsch describe como movilización social. Los procesos de industrialización y urbanización conllevan la separación de numerosas personas de su hábitat, de su medio familiar y comunitario, y por supuesto de si anterior modo de vida. La entrada en la economía monetaria y en la vida urbana significan contactos impersonales, pérdida de referentes simbólicos, aumento de la información a través de los medios, nuevas necesidades laborales, sanitarias y educativas. Este conjunto de cambios se traducen de forma casi inmediata en expectativas y presiones sobre el sistema político.

La legitimidad tradicional del gobernante ya no es válida: ahora depende de su eficacia en responder a las nuevas necesidades de los ciudadanos. Esta demanda se producirá incluso en situaciones de estancamiento económico, y eso supone que en las sociedades de modernización tardía será imposible el paso de la sociedad tradicional a la sociedad industria a través de una fase liberal, de laissez faire y el Estado mínimo, sucediera en la Inglaterra de la Revolución industrial.

Esta análisis omite un factor importante: la movilización social de Deutsch sólo se traducirá en movilización política cuando los nuevos grupos sociales desarrollen recursos comunicativos y organizativos propios, problema que no existe en el marco del programa funcionalista. Y omite igualmente el llamado efecto de demostración.

La movilización social se traduce en presiones para la ampliación del sistema político y para dar satisfacción desde el gobierno a los problemas colectivos creados por los cambios socioeconómicos. La previsión de Deutsch enlaza con la tesis de Lipset: cuanto más tardía sea la ampliación del sistema político, cuanto más se posponga el proceso de inclusión de los grupos sociales emergentes, mayores serán las expectativas de éstos, mayor sus tentación de radicalismo, y más dependerá la estabilidad del régimen democrático de los resultados del gobierno, de su eficacia, en detrimento de su legitimidad como procedimiento para la toma de decisiones, la elección de gobernantes y la resolución de los conflictos.

La legitimidad de un gobierno siempre depende de su eficacia. No es evidente que sea así: una fuente adhesión a los valores e instituciones de la democracia, la creencia de que ningún régimen político alternativo (verosímil) sería preferible, pueden hacer que en situaciones de baja eficacia gubernamental; la legitimidad del gobierno democrático no sea puesta en cuestión, aunque se produzca una fuerte pérdida de credibilidad.

La historia reciente demuestra que los actores sociales, tras las experiencias muy negativas en el plano económico (hiperinflación) o político (dictaduras cruelmente represivas) pueden autolimitar sus demandas para permitir la consolidación democrática o el saneamiento de la economía.

Parece necesario distinguir entre lo que podríamos llamar proceso histórico de ascenso de la democracia y los problemas de consolidación de las democracias en el mundo contemporáneo. En la primera fase la cuestión central es la inclusividad del sistema político, para dar cabida:

1.    A la propia clase empresarial o a la burguesía industrial.
2.    A la clase trabajadora ligada a la industrialización.

En un segundo momento se deberá analizar la compatibilidad de la democracia con la modernización y el crecimiento económicos.

En lo que se refiere a la primera fase, es importante la tradición teórica que arranca de Barrington Moore. Se trata de analizar las posibles coaliciones de clase para dar cuenta de las instituciones políticas que aparecerán con la modernización industrial. Moore considera que en presencia de una clase terrateniente poderosa con mano de obra servil o semiservil, la industrialización conduce a la formación de una burguesía subalterna y desemboca en el fascismo. Sólo la revolución burguesa permite compatibilizar desarrollo capitalista y democratización. Es preciso que la burguesía industrial naciente haya roto de forma violenta con la clase terrateniente tradicional. Las variables de Moore son la fuerza del Estado, la hegemonía de la clase terrateniente frente a la burguesía naciente y el control coercitivo del campesinado. Éstos son los factores que conducen al fascismo si el campesinado carece de recursos para movilizarse colectivamente contra la clase terrateniente, y a la revolución comunista si los posee.

La obra de Moore ha dado origen a una muy notable tradición de análisis estructuralista de las causas de los procesos revolucionarios, en el sentido de buscar éstas en la estructura de clase y en las relaciones de las clases con el Estado. Desde una perspectiva actual hay dos rasgos en su obra que llaman la atención:

1.    Se refiere a la importancia que otorga a la subalternidad de la burguesía frente ala aristocracia terrateniente.
2.    Es la ausencia de un papel propio de la clase trabajadora industrial. Este proletariado carecía en un primer momento de redes organizativas y de recursos colectivos que le permitieran movilizarse de forma insurgente, a la manera del campesinado, pero no se puede negar su peso social como fuente de inquietud y riesgo para la gobernabilidad, patente desde la Inglaterra de Disraeli hasta la Alemania de Bismarck.

En la obra de Rueschemeyer, Stephens y Stephens se considera que la fuerza impulsora del proceso democratizador es el movimiento obrero. Es la movilización de los trabajadores industriales, con el apoyo de las clases medias, lo que puede llevare a la aparición de la democracia frente a la resistencia no sólo de la clase terrateniente sino de la propia clase capitalista. Para ellos, la burguesía ascendente puede haber mostrado un afán favorable al Estado liberal de derecho, pero sus relaciones con la democracia han sido siempre ambiguas. La clase trabajadora industrial habría sido siempre coherentemente democrática. Apuntan a la importancia de los aliados potenciales del movimiento obrero, comerciantes, artesanos, granjeros y grupos autoempleados, para decantar el conflicto de clase hacia soluciones democráticas. Y subrayan el papel del Estado como institución con intereses propios y autonomía para sostener tales intereses frente a las ventajas inmediatas de las clases dominantes.

Siguiendo a Hintze, es preciso admitir que la configuración del Estado es fruto tanto de los conflictos internos (de clase) como de los conflictos interestatales.

Luebbert otorga un papel central al movimiento obrero en su análisis de la formación de las democracias de masas en la Europa de entreguerras. Cuando el movimiento obrero es débil o no especialmente conflictivo, la burguesía industrial (el movimiento liberal, en términos del autor) puede establecer una alianza con él frente a los intereses conservadores de los terratenientes, y construir una democracia liberal. Para Luebbert los regímenes socialdemócratas no sólo son una forma de regular la economía, sino también una forma políticamente distinta a la democracia liberal: una tesis cuando menos discutible. Luebbert  subraya el carácter estructuralista de su análisis sosteniendo que en la fase de formación de las democracias de masas las opciones de los dirigentes políticos vienen determinadas por la búsqueda inmediata del poder a través de la ampliación del apoyo social a sus fuerzas políticas, y lo que cuentan son las estructuras sociales y políticas, no la voluntad de los dirigentes.

Supone que los dirigentes políticos toman sus decisiones de forma racional con un objetivo en un marco de oportunidades definido; sus estrategias posibles están determinadas a priori. Existen dos tipos de argumentos para guardar ciertas cautelas:

1.    Es de tipo teórico: los dirigentes políticos no son simplemente jugadores racionales que buscan maximizar la base de poder de sus organizaciones. También actúan como jugadores racionales que tratan de maximizar su control sobre estas mismas organizaciones, y los dos objetivos pueden entrar en conflicto.
2.    Es de tipo empírico: no parece fácil explicar los resultados en términos de regímenes políticos tan sólo a partir de las constelaciones de clase, sin contar con la diferente historia de las instituciones políticas en cada país no con las ideas y estrategias disponibles para los dirigentes políticos.

La aparición o no de políticas keynesianas en los países desarrollados no se explicaría, según Weir y Skocpol tan sólo por las constelaciones de clase preexistentes, sino también por las diferentes instituciones estatales y por las estrategias disponibles para los diferentes actores políticos. Es necesario relativizar su determinismo y dar un papel explicativo a las ideas e instituciones políticas heredadas: considerar los rasgos específicos en este sentido de cada país concreto.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

PREC II Fundamentos de Ciencia Política I

Aquí el PREC II, ejercicio 9.2.(página 7), de la asignatura de Fundamentos de Ciencia Política I del Grado de Sociología y Ciencias Políticas de la UNED del curso 2010/11, propuesto por el equipo docente. De todos los ejercicios de este PREC el/la alumno/a debía elegir sólo uno, y realizarlo (voluntariamente) para optar hasta un punto de nota extra. Desde hoy uno de diciembre, se puede enviar este trabajo por la plataforma ALF de la asignatura.
Como siempre indico en todas mis entradas, me encantaría recibir sugerencias al respecto de este ejercicio. Aclarar también que este trabajo no está corregido por ningún tutor/profesor.


PREC 9.2. [ING]

· Lea el resumen (abstract) que escribió Seymour Martin Lipset de su artículo “The social requisites of Democracy revisited” y conteste a las siguientes preguntas:

In this paper I discuss the factors and processes affecting the prospects for the institutionalization of democracy throughout the world. I survey cultural and economic variables, religious traditions, various electoral systems, the importance of a participatory civil society, and the methods through which political parties should be structured to maintain stability. I conclude that, because new democracies have low levels of legitimacy, there is a need for considerable caution about the longterm prospects for their stability. In many countries during the 1980s and early 1990s, political democratization occurred at the same time as profound economic crises. Such conditions have already caused the breakdown of democratization in a number of countries. To attain legitimacy, what new democracies need above all is efficacy, particularly in the economic arena, but also in the polity. If they can take the high road to economic development, they can keep their political houses in order. The opposite is true as well: Governments that defy the elementary laws of supply and demand will fail to develop and will not institutionalize genuinely democratic systems.

Publicado en: American Sociological Review 59 (1994), pág. 1.

¿Quién era Seymour M. Lipset? Exponga algunos rasgos de su biografía académica? (Máx. 100 palabras)

(1922), profesor de la Universidad de Stanford, es considerado como una de las personalidades de la sociología norteamericana de la postguerra. Fundador de la Asociación Internacional de Sociología (1946). Contribuyó a establecer las bases de la sociología política como disciplina académica completamente institucionalizada. Sus estudios se enmarcaron dentro de la perspectiva pluralista de las bases sociales de los fenómenos políticos, hasta la finales de los sesenta. Destacan sus contribuciones a los estudios de la movilidad social, Clase, status y poder, los procesos de modernización y el desarrollo político, la creación de los sistemas de partidos o el radicalismo político.

¿Qué tipo de variables analiza Lipset en su artículo? ¿Con qué fin? (Máx. 50 palabras)

Culturales, económicas, tradiciones religiosas, sistemas electorales, una sociedad participativa, y los métodos por los que los partidos políticos deberían ser estructurados en el mantenimiento de la estabilidad. Las nuevas democracias tienen bajo los niveles de legitimidad, hay entonces una necesidad en atender a las perspectivas de futuro para su estabilidad.

¿Cuál es, según Lipset, la clave de la legitimidad de las nuevas democracias? (Máx. 50 palabras)

Necesitan sobre todo eficacia, en el terreno económico pero también en las políticas a desarrollar. En el lado contrario: los Gobiernos que desafíen las leyes básicas de la oferta y la demanda, fallarán en el desarrollo y no institucionalizarán con ello, los auténticos sistemas democráticos.

Conforme al argumento de Lipset, ¿cómo podría afectar una crisis económica a un país en proceso de democratización? (Máx. 50 palabras)

En muchos países durante los años ochenta y principios de los noventa, el proceso de democratización se desarrolló al mismo tiempo que profundas crisis económicas. Tales condiciones ya han protagonizado la interrupción en la democratización en algunos territorios.

· Entre en el catálogo general de la Biblioteca de la UNED (a través de www.uned.es). Busque las dos obras más antiguas de Seymour M. Lipset y cítelas de acuerdo con el siguiente formato bibliográfico.

Lipset, Seymour Martin (1966). American exceptionalism: a doble-edged
Sword. W. W. Norton

Lipset, Seymour Martin (1981). Political man: the social bases of politics.
Johns Hopkins University.
  
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¿QUÉ SE APRENDE CON ESTE EJERCICIO? A APROXIMARSE A LA FIGURA
Y LOS PLANTEAMIENTOS DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA DEMOCRACIA
DE UNO DE LOS GRANDES POLITÓLOGOS CONTEMPORÁNEOS.