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domingo, 18 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 19


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

La restauración Meiji.

En 1858 Japón, presionado por la presencia de la armada estadounidense se abrió al mundo, pero al hacerlo, el ya debilitado shogunado Tokugawa “se desprestigió” fomentado por los samuráis de posición inferior pertenecientes a la elite militar.

En 1898 tuvo lugar la Restauración Meiji una revuelta de la elite militar e intelectual de los samuráis inferiores que derrotó al shogunado Tokugawa y se hizo con el control del nuevo gobierno. Fue una revolución desde arriba, se denominó Restauración porque afirmaban que el poder del Emperador había sido arrebatado por el shogunado hacia 200 años y que ellos lo restauraban, estos samuráis poco tiempo después ocupaban cerca de dos tercios del total de altos cargos del gobierno.

Japón logró durante la restauración Meiji tanto el desarrollo económico como un capitalismo muy peculiar, pues, de hecho fue apoyado por el Estado, creando industrias a las que controlaba. Sin embargo cuando necesitó dinero para crear más industrias, vendió a bajo precio las ya creadas a los comerciantes ricos y otros japoneses de las viejas elites. Esto creó una poderosa clase alta, en el sentido marxista del término. Esta clase capitalista pronto formó lo que entonces y ahora se denominan zaibatsu o grupos interrelacionados de las corporaciones más importantes constituidos por los miembros de la clase capitalista más poderosos que normalmente controlan los principales bancos. Antes ya existían unas pocas (muy pocas) familias ricas y poderosas como el grupo Mitsui, activo en la actualidad, pero la mayoría de las poderosas corporaciones que conocemos hoy en dia (Mitsubishi, Sumitomo, Fuji, e Hitachi) se formaron de esta manera durante el período Meiji.

Otra importante característica de la rápida industrialización, fue la inmensa explotación de los campesinos y de la nueva clase trabajadora, los impuestos fue la causa de la miseria de los campesinos. Casi la mitad de estos impuestos servía para financiar el capitalismo de estado que enriqueció a los zaibatsu.

Los impuestos se llevaban cerca del 35% de la cosecha en los primeros años del período Meiji, y la renta que pagaban a los propietarios de las tierras se llevaba cerca del 50%.
Entre los campesinos y agricultores de las zonas rurales se extendía la práctica de vender a sus hijas para la prostitución en las ciudades, donde suponían que al menos podrían comer.
No se permitían los sindicatos, aunque a principios de la década de los 20 se produjo cierta actividad sindical, fue duramente reprimida en los 20 y los 30, cuando el poder de los militares y de una elite política más conservadora volvió a aumentar y Japón se encaminó hacia la Segunda Guerra Mundial.

Las Reformas de la Ocupación y el auge del Japón moderno.

Las bombas de Hiroshima y Nagasaki, acabaron con la guerra e implicaron la ocupación estadounidense y la realización de importantes reformas económicas conocidas como reformas de la ocupación. A las que podemos definir como liberales y muchas fueron de índole socialista. Generaron cambios muy importantes que consiguieron que Japón domine económicamente en la década de los 90.

Hay dos cambios económicos que nos interesan sobremanera para nuestro tema de la estratificación social. Primero: se rompieron los viejos grupos corporativos zaibatsu, las empresas de la familia Mitsui, es el más típico e ilustrativo. En los años 20 la familia Mitsui poseía el 15% de todas las acciones empresariales de Japón. Pero el 8 de octubre de 1945 dos camiones escoltados por el ejército de los Estados Unidos, se incautaron de 42 cajas con 281 millones de dólares en acciones de la familia Mitsui, la familia había perdido la propiedad y el control de su conglomerado empresarial. Casi un año después el ejército se incautó del 91% de la riqueza que le quedaba. En las semanas siguientes se hizo lo mismo con las sedes de otros zaibatsu. En 1947, las 56 personas más ricas de las familias zaibatsu vieron sus cuentas congeladas y sus acciones retiradas. En 1948, el nuevo Parlamento aplicó la “Ley de disolución de los zaibatsu” y se hizo con el control de los demás zaibatsu. En los años 50-60 resurgiría algo similar a los zaibatsu, los keiretsu, la diferencia fundamental entre ellos es la casi total ausencia de acciones controladas familiarmente en las corporaciones actuales.

El segundo cambio económico, la ocupación impulsó una importante reforma de la tierra. Los campesinos y agricultores, recibieron tierra y apoyo del gobierno, eliminando así la antigua y persistente desigualdad entre las zonas rurales y urbanas. Desde entonces los agricultores son relativamente ricos en Japón. Son una fuerza políticamente conservadora que intenta no perder las ventajas económicas que obtuvieron (y también impedir que varíen las fronteras de los distritos electorales: la creación de nuevos distritos en 1994 supuso una mayor representación proporcional de los agricultores en el parlamento japonés, la Dieta).

Por lo que concierne a las reformas políticas, la más importante fue la de la Constitución japonesa, y es interesante añadir que se escribió originalmente en inglés y aún plantea problemas de interpretación judicial a los japoneses. A todos los ciudadanos incluidas las mujeres, se les otorgó el derecho al voto. Se eliminó la cámara alta, controlada por una aristocracia inventada bajo la constitución Meiji y se reemplazó por una cámara alta, poco numerosa, democráticamente elegida.



sábado, 17 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 18


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González



UNA HISTORIA DE LA ESTRATIFICACIÓN SOCIAL EN JAPÓN.

Hay seis grandes temas principales que debemos abordar.

Colectivismo asiático.

La investigación histórica y comparada ha mostrado que los principales valores de una sociedad están en general, configurados por la larga experiencia histórica de hacer frente y aprender a adaptarse a un entorno material dado. Se afirma que en la mayoría de los países asiáticos la larga historia del cultivo del arroz (a diferencia de otros cereales) contribuyó a establecer la orientación valorativa del colectivismo, algo que significa que se da más importancia y protección a las necesidades y deseos del grupo que a los del individuo. Esta orientación fue básica para la supervivencia del grupo y de sus miembros. Así, nacidos de la necesidad, los valores que fomentaban la unidad del grupo y el control sobre el individuo se desarrollaron en el transcurso de los siglos.

Japón desarrollo esta orientación pero diferente que China. Debido a la mucha mayor abundancia de agua que desciende de las montañas en Japón, el cultivo del arroz no requiere grandes proyectos colectivos ni la cooperación laboral de grandes grupos como en China. Así en Japón no se desarrolló inicialmente una estructura estatal para organizar los proyectos de irrigación como la que necesitó China, con el consecuente surgimiento de una elite política poderosa allí. Estos “imperios hidráulicos” a diferencia de lo que se ha llamado “hidro-agricultura” en Japón, generaron una estratificación social más rígida y una elite política basada en el control de la tierra que en los últimos siglos bloquearon los cambios que requería la industrialización.

El aislamiento de Japón.

Japón empezó a industrializarse hace poco más de 100 años. Cuando China era ya un viejo imperio agrario en tiempos de Cristo, Japón acababa de salir del nivel tecnológico primario de la horticultura. La cultura de la industrialización en Japón no se importó de una nación ya industrializada por medio de la colonización; Japón pasó de tener una horticultura simple a la industrialización de un modo más independiente y en un período de tiempo corto. Parte de la cultura de Japón procede de China y Corea y desde el siglo XVII ha mantenido escasos contactos con los países europeos. Estuvo relativamente aislado hasta la década de los 50 del s XIX. En los casi 1500 años que Japón ha existido como país y hasta el s. XIX, solo en tres ocasiones los extranjeros penetraron en el país, 2 los Chinos y 1 los europeos S XVII.

El efecto más importante de su aislamiento es que sigue teniendo una cultura y una raza más homogénea que cualquier otra nación desarrollada: el 97 ó 98% de los japoneses son racial y culturalmente similares: el 2 ó 3% son coreanos, chinos o ainu del norte de Japón. Esta cultura sumamente homogénea crea un sentimiento de pertenencia y una unidad interna tan fuerte que raramente se encuentra en otra gran nación actual.

El sistema feudal en Japón

Sin tener un imperio hidráulico como el de China y con el cultivo del arroz basado en la cooperación de grupos pequeños, el sistema feudal de Japón en el 700 d.c. se asemejaba más al de Europa en la Edad Media que al de muchas otras naciones asiáticas. Había menos control por parte del gobierno central, lo que significaba más autonomía local y más tierra que no pertenecía al Estado o a una elite nacional. Esto implica que durante la mayor parte de la historia preindustrial de Japón existió un sistema feudal de estratificación social menos rígido, con ciertas oportunidades de movilidad social, más autonomía individual y competencia entre la aristocracia terrateniente local (daimyo), faltaba un Estado central poderoso que pudiera evitar el cambio social por considerarlo una amenaza a su poder.

El shogunado Tokugawa.

El término shogun hace referencia al líder de un clan militar que consiguió dominar casi todo el Japón respaldado por la aristocracia terrateniente (daimyo), mientras que el emperador era sólo una figura representativa. El período Tokugawa fue el último y duro desde S XVII hasta poco antes de los 50 del S XIX. Fue un largo período de paz, en el que se produjeron cambios importantes en la estructura social y el sistema de valores.

Durante este período se instituyó un rígido sistema de estratificación semejante al de castas hindú. Existían rangos rígidos que apenas permitían la movilidad social, una preocupación por la pureza ritual, la exigencia de que las personas debían exhibir sus posiciones de casta en su manera de vestir y en sus hogares; y un grupo de personas, muy parecido a los intocables de la India, en la parte más baja del sistema; diferían en que nunca estuvo institucionalizado ni fue tan aceptado por las castas bajas como el sistema hindú. Hubo hasta 2800 revueltas entre 1590 y 1867.

En la parte alta estaban los guerreros-burócratas del shogunado, la elite militar  samuray, y la alta aristocracia (daimyo) que controlaban las áreas locales; constituían el 6% de la población y poseían directamente el 25% de la tierra, su poder era inmenso. (Los samuráis eran las únicas personas con permiso para llevar espada y tenían el derecho de matar a cualquiera de rango inferior que le faltara al respeto. El siguiente rango eran los campesinos que ocupaban una teórica posición de honor, pues tenían la responsabilidad social de alimentar al resto de la población, era el más pobre y explotado. En la tercera cagtegoría estaban los artesanos, y en el último lugar (de los que pertenecían al sistema de castas), los comerciantes “cuya contribución a la sociedad era la menos valorada”.

Sin embargo, algunos comerciantes se hacían ricos y su acumulación de riqueza en el S XVI fue una de las razones por las que el shogunado Tokugawa instituyó su rígido sistema de castas. El comercio y la relación con los mercaderes europeos representaban una amenaza para el shogunado y la daimyo. Expulsaron a todos los europeos (excepto a algunos holandeses de una isla cercana a Nagasaki) cerraron las islas al mundo (pocas personas podían salir o entrar) y controlaron y reprimieron a los comerciantes japoneses.

Por último, en la posición más baja y fuera de las castas estaban los eta o hinin llamados más tarde burakumin y actualmente, constituían un 2% de la población. El término eta significa “muy contaminado” e hinin “no humano”. Burakumin es menos degradante “gente de aldea”. Parece ser que su origen es pre-Tokugawa, de personas derrotadas en la guerra, criminales, y grupos cuya profesión como carniceros o curtidores, era considerado despreciable porque violaban la doctrina budista que desaprobaba quitar la vida a un animal; esta característica se asemeja a los intocables hindús. Actualmente se discrimina a los burakumin, aunque son muy difíciles de identificar y aunque no pueden describirse como “no japoneses” muchos los consideran una “raza inferior”.

La subcultura samuray de la clase alta en el período Tokugawa, estaba muy influida por el neoconfucianismo importado de China. El respeto por el orden, el autosacrificio, la familia, la dominación masculina y el rango constituían aspectos centrales de esta filosofía religiosa. Este sistema de creencias no predominaba en toda la sociedad, pero cuando cayó el shogunado Tokugawa en la década de 1860 y los bajos samuráis tomaron el poder y establecieron un nuevo orden social, el sistema confuciano se plasmó en muchas leyes del Japón Meiji, cuando el país empezó a industrializarse. Este sistema sigue influyendo en la sociedad y es motivo de conflicto en la medida en que las mujeres y las minorías intentan reducir lo que ven como discriminación basada en esas leyes y valores.