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domingo, 8 de mayo de 2016

BARRERAS INVISIBLES: EL CAMBIO RESIDENCIAL COMO ESTRATEGIA PARA AUMENTAR LA MOVILIDAD SOCIAL VERTICAL. CASO DE ESTUDIO, LIMA, PERÚ. Waltraud Müllauer-Seichter Parte II


Müllauer-Seichter, W. (2013) Barreras invisibles: El cambio residencial como estrategia para aumentar la movilidad social vertical. Caso de estudio, Lima, Perú,  en: Anales del Museo Antropológico. En prensa. Madrid.


4 Condominios en América Latina. Hábitat y estilo de vida ¿de quién?

Los estudios sobre temas como los condominios en Lima no han abundado hasta ahora de una manera exhaustiva, si bien entre los años ’90 del siglo pasado y principios de éste, una serie de publicaciones estudian la lógica socioeconómica del boom de los barrios cerrados.

Según el diccionario “Finanzas.com”, la definición de condominio es “Tipo de propiedad en la cual todos los dueños de la unidad poseen la propiedad, las áreas comunes y edificaciones en común, y tienen una propiedad única en la unidad de la cual ellos tienen el título” (Müllauer-Seichter, 2013:17).

En el caso de Lima, la autora mantiene que existe un rico imaginario popular sobre cómo será la vida en un condominio, algo alimentado por los medios de comunicación y la publicidad derivada del ámbito inmobiliario, que venden un nuevo estilo de vida con el piso. Así, el condominio actual contrasta con los de los años ’60, caracterizados por ser urbanizaciones cerradas en las afueras de los distritos tradicionales de clase media.

5 La vida en el condominio

Tras una serie de entrevistas realizadas a los habitantes de los condominios, con una media de cinco años de antigüedad habitacional, la autora afirma que, para la gran mayoría de ellos, se trataba de la primera vez que vivían en uno. En este sentido, es muy importante el proyecto CANI, que llevan a cabo la constructora LIDER y la antropóloga Ida Aguilar, y que consiste en un análisis psicológico de las familias que van a habitar los condominios.

Muchas veces, las viviendas de los condominios quieren ser copias de aquellos que aparecen en las series televisivas y en los anuncios, algo que contrasta con la realidad. Así, una vez que el individuo ha abandonado la situación anterior y se traslada al condominio, sufre un fuerte proceso de estrés para reubicarse en un nuevo estatus que antes no tenía.

Uno de los motivos principales de traslado a un condominio es la búsqueda de una mejor educación, sobre todo para los hijos. En este sentido, los estudios han demostrado que la discriminación étnica ha disminuido en los últimos años, si bien no ocurre así en el ámbito laboral, en el que un trabajador de origen indígena no cobra lo mismo que uno de origen no indígena.

6 Conclusiones parciales

Tras esta investigación, Müllauer-Seichter (2013:29) extrae cuatro tipos de resultados:
  1. Resultados deseados (la dirección residencial es sinónimo de estatus; visibilidad de la movilidad económica alcanzada; mejor acceso a la formación; mejor acceso a un empleo más óptimo; aumento de la seguridad; progreso). 
  2. Resultados no deseados (costes elevados; desconfianza; auto-aislamiento) 
  3. Resultados ajenos pero influyentes en el ámbito residencial (desvalorización de la calidad de servicios en los distritos, y pérdida de prestigio de los mismos). 
  4. Resultados logrados, pero que no se ven (seguridad para que los niños de mejor posición puedan conseguir un trabajo mejor remunerado en el futuro). En último término, concluimos un hecho fundamental: Lima se encuentra en un proceso histórico de cambio social de horizontal a vertical.

sábado, 30 de abril de 2016

BARRERAS INVISIBLES: EL CAMBIO RESIDENCIAL COMO ESTRATEGIA PARA AUMENTAR LA MOVILIDAD SOCIAL VERTICAL. CASO DE ESTUDIO, LIMA, PERÚ. Waltraud Müllauer-Seichter

1 Dime dónde vives…
De 1961 a 1972, el número poblacional de Lima aumentó de 1.845.910 a 3.302.523 habitantes, de los que una cuarta parte vivía en las barriadas, también llamadas asentamientos humanos (AAHH).
En ese mismo período, los distritos populares del centro de Lima vivieron un profundo proceso de hacinamiento, mientras que las clases media-alta y alta se trasladaron a los distritos del sur de la ciudad.
2 ¿Quién se muda? ¿y por qué? 
La población de Lima se ha multiplicado por 11,6 y las parcelas urbanizadas se han extendido a lo largo de 70 kilómetros de norte a sur; en el periodo de 1998 a 2002 se crearon 400 nuevos AAHH.
Para entender este proceso, Waltraud Müllauer-Seichter (2013) mantiene que es fundamental analizar cómo funciona la vida en las barriadas y los valores sociales que se desarrollan en las mismas. Las barriadas estudiadas actualmente no son las que eran cuando se crearon, en los años ’50 del siglo pasado. Muchos de los asentamientos originales ya se han incorporado como distritos en el paisaje urbano de Lima. Después de haber duplicado su tasa de población entre 1961 y 1981, Lima experimenta otro enorme crecimiento de 1981 a 1993 (de 3.573.227 a 6.321.173 habitantes). Las razones del primer crecimiento fueron económicas, pero las del segundo atendieron al medio y a la violencia producida por Sendero Luminoso (SL), que provocó que un inmenso número de población de las comarcas interiores de Perú se trasladara a la capital, formando nuevos asentamientos como Villa Huanta, en el distrito San Juan de Lurigancho. Aquí, como en muchos otros asentamientos, se mantiene la continuidad de los ritos festivos, religiosos y particularidades del lugar de origen, que se convierte en un signo de identidad (Müllauer-Seichter, 2013:9).

3 El estilo de vida en las barriadas: los conceptos de reciprocidad, confianza y generosidad

Los habitantes de las barriadas tienen una visión muy realista sobre su futuro; existen grandes dificultades para hacerse con un trabajo bien remunerado, debido sobre todo al factor del transporte: existen largas distancias entre los conos y los distritos donde se ofrecen esos trabajos, y la red de transporte público no es la adecuada. Muchas personas pueden tardar dos horas en el trayecto de su residencia a su lugar de trabajo, algo que reduce el tiempo de descanso y dedicación familiar.

No obstante, y afirma Müllauer-Seichter, el dinero no es lo principal que dirige la vida en el barrio. Por el contario, se trata de una red basada en la confianza y la reciprocidad, que tiene casi la misma importancia que el dinero en la vida cotidiana.

En palabras del arquitecto Wiley Ludeña, “la ciudad es lo que es su sociedad. Si una ciudad carece de espacios públicos es porque tenemos a una sociedad aún desintegrada, superindividualizada, sin redes sociales interconectadas (…)” (Müllauer-Seichter, 2013:13).

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Müllauer-Seichter, W. (2013) Barreras invisibles: El cambio residencial como estrategia para aumentar la movilidad social vertical. Caso de estudio, Lima, Perú,  en: Anales del Museo Antropológico. En prensa. Madrid.
 

martes, 10 de marzo de 2015

Marca ciudad como gubernamentalidad neo-liberal. Gisela Cánepa Koch

I.1 Homo performance y homo economicus en la gubernamentalidad neoliberal
En primer lugar Gisela Cánepa pone el acento en el concepto de performance, y entendido en tres sentidos:
  1. Primero, la performance como repertorios de cultura expresiva, pero también como un género de contenido político, muy vinculado a los intentos por utilizar el arte para provocar transformaciones sociales. En este caso, es considerada como objeto de estudio.
  2. La segunda acepción es la de performance como enfoque, que entiende la cultura como proceso y que tiene mucho que ver con la idea de que las identidades son realidades configuradas social e históricamente, por lo que es fundamental la contextualización de la cultura expresiva que se investigue y también el reconocimiento de la agencia de los sujetos. Así, se recupera al sujeto social como actor y se defiende su capacidad de crear realidad y de transformarla; es decir, se reivindica al sujeto como un homo performance, que es evaluado por su desempeño, por la eficacia de su puesta en escena.
  3. Por último, estaría la performance como un régimen, que se organiza en torno a los principios de eficacia, eficiencia y efectividad, justamente los mismos criterios que se utilizan para evaluar al homo performance.

Según Cánepa, la sociedad peruana está inmersa en un orden regido por el principio de la performatividad, pues se entiende la performance como mandato, y este principio se encuentra alineado con una manera particular de racionalizar y ejercer el gobierno, que autores como Michel Foucault (1991) “identifica como propia del neoliberalismo” (Cánepa, 2012:52). Para garantizar la gobernabilidad en este tipo de contexto, donde predomina la racionalidad de la eficiencia, la eficacia y la efectividad, se necesitan sujetos que sean autónomos, responsables y emprendedores. Esa es la condición para que un régimen performativo funcione, que el sujeto sea un homo performance.
Por otro lado, la antropóloga considera que, en el plano social y cultural, para la configuración de un sujeto participativo, el mandato de la participación debe instalarse, no solo en lo referente a la política, sino en todos los ámbitos de su persona: en el campo de la actividad cotidiana, recreativa y del cuidado de sí mismo. Es decir, si el sistema requiere un homo performance, es necesario construirlo, y el cuidado de sí mismo constituye una acción clave para una gubernamentalidad neoliberal. De esta manera, y siguiendo el argumento de Foucault, Cánepa afirma que la gubernamentalidad consiste en ir configurando ese homo performance como un sujeto participativo a través de una serie de discursos y tecnologías de poder, muchas de las cuales se pueden encontrar, por ejemplo, en publicaciones relacionadas con el coaching. Así pues, el argumento que emerge es que una gestión municipal diseñada en términos de marca ciudad es uno de esos mecanismos a través de los cuales se configura el sujeto participativo.

Para concluir debemos regresar a Foucault, para añadir que ese homo performance en realidad coincide con el homo economicus que este describe en su discusión sobre la gubernamentalidad neoliberal. En ambos casos, el sujeto se concibe como un actor económico, como un emprendedor, como alguien que debe responsabilizarse de su propia gestión. Aquí la antropóloga nos invita a ver cómo esta noción de performance tiene que ver más con una fuerza normativa, que con la capacidad de transgresión y transformación.
I.2 Antecedentes y contexto
Se señala que el año 1992 como clave en la historia reciente de Perú, ya que coincide con dos hechos importantes:
  1. El golpe de Estado de Alberto Fujimori -presidente del país en esa época-, quien instaura una dictadura y suspende la Constitución para introducir una serie de reformas “dirigidas a insertar al país en el mercado global y a implementar el modelo neoliberal” (Cánepa, 2012:51). Es el momento en el que Perú entra a formar parte de una economía global y hace todo lo posible para que el capital extranjero ingrese. Asimismo, otro de los factores que da lugar al auge económico es el desarrollo de la minería.
  2. Y el otro acontecimiento relevante de ese año es la captura de Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso -Partido Comunista del Perú-, con lo cual se instaura de nuevo un orden de paz; se superan casi veinte años de violencia política, que por supuesto también frenaba el desarrollo económico, además de que traía muchos problemas de seguridad.

De esta manera, a partir de ese momento estos dos hechos traen consigo un nuevo momento para el país, por lo que los peruanos comienzan a tener la sensación de que les va muy bien y se instala el concepto de que «sí se puede».
Por otro lado, y en relación con lo anterior, surge la idea de que Perú es un país de emprendedores, lo cual sirve para que se pueda argumentar que las reformas neoliberales son casi un asunto natural para un sujeto como el peruano. Y en este contexto es en el que el Estado inicia una campaña importante para promocionar la marca Perú y ubicar la imagen del país de manera competitiva en el mercado global. Pero, además, esa imagen país también ha sido apropiada por diferentes sectores de la sociedad peruana, y su diversidad cultural -que durante el siglo xx supuso un problema- ahora es considerada como una oportunidad para que Perú pueda ubicarse, precisamente, en una economía global. Sin embargo esa diversidad sólo interesa cuando es eficiente en términos de mercado.