sábado, 9 de julio de 2016

George E. Marcus. Etnografía en el sistema mundo. El surgimiento de la etnografía multilocal.


Marcus subraya en este ensayo la figura del etnógrafo como activista circunstancial. Cómo el movimiento entre lugares (y niveles de sociedad) otorga un carácter de activismo a la investigación. No como un activismo asociado a la afiliación con un movimiento social determinado, sino uno específico y circunstancial a las condiciones de hacer investigación multilocal durante la cual el antropólogo se encuentra en todo tipo de compromisos personales. El conflicto no se resuelve desde el tomar distancia parapetado en el papel de antropólogo académico sino en ser ese etnógrafo activista: la identidad que proporciona unidad en un espacio complejo. 
George E. Marcus argumenta el surgimiento de la etnografía multilocal como propuesta para renovar el trabajo de campo antropológico y para describir etnográficamente los procesos culturales, sociales y económicos más allá de los límites locales o regionales. Marcus se centra, por tanto, en la etnografía multilocal, su desarrollo, retos y expectativas. Señala diferentes entornos donde diversos tipos de investigación etnográfica multilocal han establecido su importancia, áreas donde los objetos de estudio han sido tratados para realizar trabajos de investigación múltiples y móviles: en los análisis relativos a los medio de comunicación; en el estudio social y cultural de la ciencia y la tecnología; en los estudios relativos al desarrollo, etc.
Es interesante el tratamiento que hace Marcus sobre algunas etnografías que no se desplazan, y que pueden estar no obstante ubicadas en contextos multilocales, lo cual es diferente de construir un sistema mundo. Es el caso de la etnografía estratégicamente situada, la cual trata de entender, ampliamente, el sistema en términos etnográficos y, a la vez, a los sujetos locales. Es por ello, una etnografía local pero sólo circunstancialmente lo que la distingue de otras etnografías unilocales.
La modalidad multilocal se incorpora en el sistema mundo, saliendo de los lugares y situaciones locales de la investigación etnográfica. El surgimiento de esta etnografía es respuesta a los retos empíricos en el mundo y a la transformación de los sitios de producción cultural. Seguir empíricamente el hilo conductor de procesos culturales lleva a la etnografía multilocal.
Marcus afirma que entre los antropólogos el giro teórico hacia la etnografía multilocal puede generar tres tipos de ansiedades:
a) por los límites de la etnografía: Marcus sostiene es que cualquier etnografía de una formación cultural en el sistema mundo, es también una del sistema y que, por tanto, no puede ser entendida sólo en términos de la etnografía unilocal convencional. La primera cuestión que subyace sería, ¿podría trasladar a otro lugar una investigación etnográfica realizada? ¿qué elementos y variables debo de considerar a la hora de abordar la misma exploración etnográfica en otro terrirtorio con sus propias singularidades, a priori únicas?
b) por la reducción del poder del trabajo de campo: Aquí Marcus afirma que la etnografía multilocal es extensiva, trata de estudiar y comprender varias comunidades relacionadas en un mismo contexto de estudio y establecer su relación con base en una investigación etnográfica directa. Aquí y en relación, con el anterior epígrafe, puede que el trabajo de campo llevado a cabo el un lugar, al trasladarlo a otro territorio se vea desubicado en el desarrollo de una etnografía multilocal. Marcus podría contestarme que lo que no se pierde, sino que se ve aumentada, es la traducción de un lenguaje cultural a otro. Yo me preocuparía entonces en cómo llevar a cabo esa traducción.
c) por la pérdida de lo subalterno: en este epígrafe puedo encontrar el camino para dar respuesta a algunas de las cuestiones planteadas. Si pongo en marcha mi exploración multisituada, la comparación se llevaría a cabo a partir de plantear preguntas a un objeto de estudio cuyos contornos, sitios y relaciones no se conocen de antemano, pero que contribuirían a la realización de una descripción y análisis que tiene, en el mundo real, sitios de investigación diferentes y que están conectados de manera compleja. El objeto de estudio es por ello móvil y su situación múltiple. Sólo queda formular las preguntas adecuadas, pero sobre todo, no dar por hecho nada desde el comienzo de la investigación.
Puedo relacionar este ensayo con un texto de Bordieu (1999), La miseria del mundo, una obra que compila testimonios de personas en relación con su existencia y las dificultades encontradas en sus realidades más cercanas. Lo importante es el modo en que interpretan sus vidas y relatan la interpretación que de esa misma experiencia hacen otros, o en su caso, los otros no ven, y lo que ellos sí que pueden percibir. Un relato discursivo junto con otros relatos que comparten un momento histórico. Este relato de vida coral, desde el discurso individual y multisituado, puede ser una referencia a lo que Marcus llama seguimiento de la trama, la vida o biografía; en primer lugar, las narrativas y tramas son fuente de conexiones, asociaciones y relaciones para conformar objetos de estudio multilocales. Una técnica muy útil para el estudio de la memoria social. Y en segundo lugar, producir y desarrollar historias de vida como etnografía ha sido objeto de gran reflexión, pero como afirma Marcus, pocas veces se ha considerado el uso de la biografía narrativa como un mecanismo para diseñar investigación multilocal.
Bibliografía
Bordieu, P. (1999) La miseria del mundo. Akal. Madrid.
Marcus, G. (2001) Etnografía en/del sistema mundo. El surgimiento de la etnografía multilocal. Alteridades, vol. 11, núm. 22, julio-diciembre, 2001, pp. 111-127. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa. Distrito Federal, México.