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sábado, 27 de agosto de 2016

Néstor García Canclini. Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad


Néstor García Canclini.
Desde la triada de las diferencias, las desigualdades y la desconexión, Canclini subraya que estos procesos deben ser abordados de modo conjunto y no de manera indivisa, pues no se superan desde un planteamiento autónomo para favorecer el cambio político en América Latina. De este modo emerge una dicotomía, en cuanto a la exclusión e inclusión, en donde los primeros son los conectados con el acceso a todas las oportunidades, y los segundos los desconectados, por lo tanto en una posición de desigualdad social manifiesta.
Es de subrayar la lectura que hace Néstor García Canclini sobre el pensamiento de Bordieu, además desde una perspectiva crítica. En concreto, cómo diserta sobre la constitución de “un campo”, en cuanto a la existencia de un capital común, como por la lucha por su apropiación. Canclini se ocupa de la relación con el arte, como los campos más autónomos, habitualmente llamados culturales (la ciencia, la filosofía o el arte), o el campo de la alta costura, como ejemplo de quienes dominan el poder de construcción de los objetos ya sea por su escasez o por su singularidad.
Desde la perspectiva de las ciencias sociales hay que atender a la interdependencia de los diferentes procesos relacionados con la exclusión, para el estudio de las desigualdades en las sociedades interconectadas de nuestros días. Tenemos que hacer el esfuerzo en abordar todas las dimensiones a la hora de diagnosticar el nivel de exclusión/conexión y desigualdad/desconexión social existente en una realidad dada. De esta forma podremos recoger y profundizar (antropológicamente hablando) además, de un modo más adecuado, las prácticas que dan lugar a las diferencias, como las situaciones socioeconómicas implicadas con las desigualdades en el acceso a los recursos materiales y simbólicos.
Para este caso me gustaría traer un texto de Jean-Peirre Dupuy (1999), El Pánico. Esta obra comenzaba con una pregunta abrumadora: ¿Cómo se mantiene unida una sociedad?. Sin embargo, si somos capaces de superar esta cuestión casi retórica Dupuy, filósofo francés, lo asestará con otra de igual o parecido calado: ¿Por qué las crisis que la desgarran a la sociedad, o los miedos que habitan en ella no degeneran en desórdenes generalizados o en desbandadas desenfrenadas? Con estas dos preguntas, al más puro estilo retórico, el profesor francés estructura un texto sobre la presencia de lazos sociales invisibles que unen a los seres humanos en aquello conocido como comunidades, o sociedades, tribus, grupos o masas. Aunque el autor subraya que hay que diferenciar en las actitudes individuales y las sociales, y este es otro escollo a tener en cuenta; el paso de unas actitudes a otras llevan irremediablemente a paradojas: “lo que se manifiesta racional en un nivel, resulta irracional en el otro”, comenta.
“El estudio de las grandes crisis financieras, del pánico y del crack financiero con que concluyen, demuestra que éstas no golpean desde fuera el movimiento eufórico y euforizante de la expansión continua de los negocios que las ha precedido, como lo harían un destino maléfico o una catástrofe inexplicable, sino que en cierto modo, se encuentran programadas, como la muerte en vida, dentro de ese mismo movimiento. Sólo son inciertos el día y la hora” (Dupuy, 1999:89). Apenas unas líneas explicitan de manera clara lo que ha sucedido en la economía global en los últimos años, desde la crisis de las hipotecas hasta el crack en el que está sumido occidente. Una de las claves: la especulación. La utilización de informaciones privilegiadas para delimitar, mover, y dirigir el movimiento de los mercados, de manera fraudulenta y ficticia, hasta que explota. El trabajo de Canclini, me ha recordado que desde la Antropología podemos desentrañar algunos mecanismos que quedan ocultos o solapados por cuestiones puramente económicas, porque es evidente y en esto creo que no no hay duda, la responsabilidad no debe recaer exclusivamente en un fenómeno financiero puntual, sino que desde razones culturales podemos dar cuenta de muchas otras explicaciones igual de contundentes.
Como reflexión, y atendiendo a los últimos acontecimientos, sobre todo la crisis global que llevamos padeciendo en los últimos años motivada fundamentalmente, por la interdependencia económica y la movilidad de los principales factores productivos en las sociedades que han acogido los procesos neoliberales, que crearon una situación de mejoras en eficiencia, productividad y tecnología generando incrementos netos de riqueza a escala global. No lo hicieron por igual en la distribución ni de la equidad como principio organizativo y social. El aumento de las diferencias entre países ricos y pobres, el desigual acceso a los recursos de la ciudadanía en un mismo Estado, el deterioro del medio ambiente, la pérdida de capacidad adquisitiva por parte de los trabajadores, etc., son efectos de la brecha que ahora mismo existe entre la organización del sistema económico y la que corresponde al poder político. Emergen por tanto una serie de interrogantes analizando la relación que existe entre la globalización, como hecho, y el globalismo como ideología que sustenta el fenómeno, con la aparición de los grandes flujos migratorios, los recelos de la población sobre su asentamiento y por último, cómo las ciencias sociales y en particular, la antropología como mecanismo para dar voz a las desigualdades, aborda sus etnográfias intentando abarcar todas estas realidades desde una perspectiva intercultural y multidisciplinar.
Bibliografía
Dupuy, Jean-P. (1999) El pánico. Editorial GEDISA. Barcelona.
García Canclini, N. (2004) Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad.. Gedisa, Barcelona.

sábado, 23 de julio de 2016

Escribir contra la cultura


En este ensayo Abu-Lughod indaga sobre cómo las feministas y las halfies, permiten reflexionar sobre la naturaleza convencional y los efectos políticos de la distinción entre yo y el otro, y también reconsiderar el valor del concepto cultural del que dependen. Denuncia la omisión sufrida por las feministas y las halfies (de identidad cultural mixta) en su aportación a la antropología cultural. Según la autora, estas revelan crudamente el problema de la distinción fundamental entre el yo y el otro.
Lila Abu-Lughod da por sentado que la antropología altera las fronteras entre el yo y el otro, reflexiona sobre sus convencionalismos y los efectos políticos de tal distinción. Rebate a ciertos autores, que han querido ver en el feminismo un posicionamiento en el que el yo es enfrentado a la opresión del otro, y lo hace exponiendo que la antropología, desde su nacimiento, ha estado marcada por la dominación occidental: el otro es el no occidental. Y, en caso de estudio de la propia cultura, tanto las halfies como las feministas enfrentan el mismo problema que puede darse en el resto de casos: aquellas, tendrán que enfrentar el problema de la posicionalidad que, de cualquier forma, todo antropólogo sufre, pues siempre existe una determinada relación entre este y el otro estudiado; estas, las feministas, son calificadas de parciales por estudiar, supuestamente, sólo a las mujeres creando una segmentación, pero no es menos cierto que todo estudio antropológico ha de reconocerse parcial, sesgado, sin menoscabo en su carácter de verdades posicionadas.
Abu-Lughod afirma que en la búsqueda de coherencia en los vínculos se impone para representar al otro, y las diferencias se establecen mediante una relación de poder, los antropólogos deberían, nos dice, escribir contra la cultura. Para ello, propone tres estrategias, que me han resultado muy interesantes para una más adecuada comprensión de su propuesta teórica como para la disciplina antropológica. De estas estrategias me gustaría reslatar las siguientes ideas:
Discurso y práctica.- Como un planteamiento en la medida en que ambos tienden a desbaratar la idea estática de cultura. La práctica se enfrenta a contradicciones, errores de apreciación, etc., y el discurso sirve para recharzar la distinción entre ideas y prácticas, entre texto y mundo, propios de la cultura. 
Vínculo.- Propone cuestionar los motivos que conducen al antropólogo a estudiar a un otro determinado, cuestionando las razones históricas, el conocimiento previo y su propia “voluntad de conocimiento” con respecto a su entorno.  
Etnografías de lo particular.- El antropólogo representa a otros mediante la escritura etnográfica y, por tanto, la gradación en la que los representados aparecen como otros determina en parte cómo se escribe sobre ellos. Tampoco se trata de centrarse en los individuos ignorando las causas que no son locales, si no de comunicar mejor cómo estas llegan a manifestarse en lo local precisamente a través de las acciones de los individuos.
Encuentro una relación con la obra Razones prácticas de Bordieu (1997), pues una de sus fuentes fue el imperativo de romper con las ideas preconcebidas, con ello de la importancia de evitar los sesgos y generalizaciones que la antropología feminista ha incorporado a la disciplina antropológica. Igual que Bordieu, Abu-Lughod recoge el concepto de práctica, para el filósofo francés todo análisis debería incluir uno que incorpore la construcción de las visiones del mundo, éstas que además contribuyen en dicho proceso constructivo. Las representaciones de los agentes involucrados son diferentes conforme su posición y habitus, por lo que debemos atender a todas estas visiones, algunas de ellas posiblemente solapadas, soterradas o poco comunes. Ahí debe de recaer el interés del antropólogo, en encontrar a todas las voces sin excepción, una cuestión esta que ha contribuido ostensiblemente la antropología feminista.
Abu-Lughod propone experimentar la etnografía de lo particular con la escritura basada en el campo de trabajo, enmarcada en lugar y tiempo (y no como un sustituto, sino como complemento a otros proyectos y discusiones teóricas). El antropólogo de nuestros días ya no le hace falta desplazarse al corazón de los parajes remotos para poner en práctica sus investigaciones, pueden ser los otros quienes se acercen a él y facilitarle la instrumentación para la práctica y ejercitación desde una antropología invertida. Entonces mis experiencias de desarrollo, trabajo y producción podrían venir marcadas por la inclusión de las ausencias; qué variables son las que entorpecen y obstruyen la incorporación a la producción social de los socialmente segregados. Tal como afirma Abu-Lughod, tenemos entonces que atender a los individuos particulares (etnografías de lo particular), como seres cambiantes. Mi posición como antropólogo es determinante, pues mi relación con el otro estudiado puede suponer que incorpore sesgos, estereotipos o tópicos no deseados en la propia formulación de las preguntas de investigación, lo que la autora llama las verdades posicionadas o la generalización (característico en las ciencias sociales).
Bibliografía
Abu-Lughod, L. (2012). Escribir contra la cultura. Andamios. Revista de Investigación Social, vol. 9, núm. 19, mayo-agosto, 2012, pp. 129-157. Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Distrito Federal, México.
Bourdieu, P. (1997) Razones Prácticas. Sobre la teoría de la acción. Anagrama. Barcelona.

sábado, 9 de julio de 2016

George E. Marcus. Etnografía en el sistema mundo. El surgimiento de la etnografía multilocal.


Marcus subraya en este ensayo la figura del etnógrafo como activista circunstancial. Cómo el movimiento entre lugares (y niveles de sociedad) otorga un carácter de activismo a la investigación. No como un activismo asociado a la afiliación con un movimiento social determinado, sino uno específico y circunstancial a las condiciones de hacer investigación multilocal durante la cual el antropólogo se encuentra en todo tipo de compromisos personales. El conflicto no se resuelve desde el tomar distancia parapetado en el papel de antropólogo académico sino en ser ese etnógrafo activista: la identidad que proporciona unidad en un espacio complejo. 
George E. Marcus argumenta el surgimiento de la etnografía multilocal como propuesta para renovar el trabajo de campo antropológico y para describir etnográficamente los procesos culturales, sociales y económicos más allá de los límites locales o regionales. Marcus se centra, por tanto, en la etnografía multilocal, su desarrollo, retos y expectativas. Señala diferentes entornos donde diversos tipos de investigación etnográfica multilocal han establecido su importancia, áreas donde los objetos de estudio han sido tratados para realizar trabajos de investigación múltiples y móviles: en los análisis relativos a los medio de comunicación; en el estudio social y cultural de la ciencia y la tecnología; en los estudios relativos al desarrollo, etc.
Es interesante el tratamiento que hace Marcus sobre algunas etnografías que no se desplazan, y que pueden estar no obstante ubicadas en contextos multilocales, lo cual es diferente de construir un sistema mundo. Es el caso de la etnografía estratégicamente situada, la cual trata de entender, ampliamente, el sistema en términos etnográficos y, a la vez, a los sujetos locales. Es por ello, una etnografía local pero sólo circunstancialmente lo que la distingue de otras etnografías unilocales.
La modalidad multilocal se incorpora en el sistema mundo, saliendo de los lugares y situaciones locales de la investigación etnográfica. El surgimiento de esta etnografía es respuesta a los retos empíricos en el mundo y a la transformación de los sitios de producción cultural. Seguir empíricamente el hilo conductor de procesos culturales lleva a la etnografía multilocal.
Marcus afirma que entre los antropólogos el giro teórico hacia la etnografía multilocal puede generar tres tipos de ansiedades:
a) por los límites de la etnografía: Marcus sostiene es que cualquier etnografía de una formación cultural en el sistema mundo, es también una del sistema y que, por tanto, no puede ser entendida sólo en términos de la etnografía unilocal convencional. La primera cuestión que subyace sería, ¿podría trasladar a otro lugar una investigación etnográfica realizada? ¿qué elementos y variables debo de considerar a la hora de abordar la misma exploración etnográfica en otro terrirtorio con sus propias singularidades, a priori únicas?
b) por la reducción del poder del trabajo de campo: Aquí Marcus afirma que la etnografía multilocal es extensiva, trata de estudiar y comprender varias comunidades relacionadas en un mismo contexto de estudio y establecer su relación con base en una investigación etnográfica directa. Aquí y en relación, con el anterior epígrafe, puede que el trabajo de campo llevado a cabo el un lugar, al trasladarlo a otro territorio se vea desubicado en el desarrollo de una etnografía multilocal. Marcus podría contestarme que lo que no se pierde, sino que se ve aumentada, es la traducción de un lenguaje cultural a otro. Yo me preocuparía entonces en cómo llevar a cabo esa traducción.
c) por la pérdida de lo subalterno: en este epígrafe puedo encontrar el camino para dar respuesta a algunas de las cuestiones planteadas. Si pongo en marcha mi exploración multisituada, la comparación se llevaría a cabo a partir de plantear preguntas a un objeto de estudio cuyos contornos, sitios y relaciones no se conocen de antemano, pero que contribuirían a la realización de una descripción y análisis que tiene, en el mundo real, sitios de investigación diferentes y que están conectados de manera compleja. El objeto de estudio es por ello móvil y su situación múltiple. Sólo queda formular las preguntas adecuadas, pero sobre todo, no dar por hecho nada desde el comienzo de la investigación.
Puedo relacionar este ensayo con un texto de Bordieu (1999), La miseria del mundo, una obra que compila testimonios de personas en relación con su existencia y las dificultades encontradas en sus realidades más cercanas. Lo importante es el modo en que interpretan sus vidas y relatan la interpretación que de esa misma experiencia hacen otros, o en su caso, los otros no ven, y lo que ellos sí que pueden percibir. Un relato discursivo junto con otros relatos que comparten un momento histórico. Este relato de vida coral, desde el discurso individual y multisituado, puede ser una referencia a lo que Marcus llama seguimiento de la trama, la vida o biografía; en primer lugar, las narrativas y tramas son fuente de conexiones, asociaciones y relaciones para conformar objetos de estudio multilocales. Una técnica muy útil para el estudio de la memoria social. Y en segundo lugar, producir y desarrollar historias de vida como etnografía ha sido objeto de gran reflexión, pero como afirma Marcus, pocas veces se ha considerado el uso de la biografía narrativa como un mecanismo para diseñar investigación multilocal.
Bibliografía
Bordieu, P. (1999) La miseria del mundo. Akal. Madrid.
Marcus, G. (2001) Etnografía en/del sistema mundo. El surgimiento de la etnografía multilocal. Alteridades, vol. 11, núm. 22, julio-diciembre, 2001, pp. 111-127. Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa. Distrito Federal, México.

jueves, 6 de marzo de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Moderna Parte 2


En la asignatura Teoría Sociológica III: Moderna del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.

Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

La sociología reflexiva de Pierre Bordieu

Pierre Bourdieu es un importante metateórico contemporáneo. Bordieu defiende una sociología reflexiva. Afirma que la sociología de la sociología es una dimensión fundamental de la epistemología sociológica. Así, la sociología se aplica contunuamente a sí misma las herramientas sientíficas que produce. En su obra La distinción llevó a Bourdieu a ocuparse de las estrategias de los sociólogos individuales, así como de la disciplina en sí, para lograr distinción. Bourdieu ha proclamado que las reivindicaciones científicas de las sociología y otras ciencias sociales son el realidad afirmaciones eufemísticas de poder.

Bourdieu rechazaría la metateorización como práctica autónoma, separando la metateorización de la teorización y del estudio empírico del mundo social. Bourdieu defiende la metateorización y afirma que lso sociólogos tienen que “evitar ser el juguete de las fuerzas sociales en su práctica de la sociología”. La única manera de evitar ese destino es comprender la naturzaleza de las fuerzas que actúan sobre el sociólogo en un determinado momento de la historia. Bourdieu lo llama “socioanálisis”. Una vez que los sociólogos comprenden la naturaleza de las fuerzas (especialmente las interno-sociales y las externo-intelectuales) que operan sobre ellos, estarán en mejor posición para controlar la influencia de esas fuerzas en su trabajo. El objetivo de la metateorización no es mimar la sociología, sino liberarla de esas fuerzas determinantes.


El deseo de Bourdieu es liberar a los sociólogos de la violencia simbólica que otros sociólogos máss poderosos cometen contra ellos. Una vez descuebiertas, los sociólogos están en mejor posición para loberarse de sis efectos o, al menos, limitarlos. Bourdieu cree que los sociólogos deben ser continuamente reflexivos cuando hacen sus análisis sociológicos. Deben reflexionar sobre lo que están hacienco y, sobre todo, sobre las fuentes de distorsión de lo que están examinando en sus análisis. Esa reflexión limitará la cantidad de “violencia simbólica” contra los objetos de estudio.

martes, 19 de marzo de 2013

Sociología de la diversidad PREC Parte 2


En este tercer año en el Grado de Sociología con la asignatura Sociología de la Diversidad, tras haber superado la asignatura Antropología Social en el primer curso y acompañado por el libro Antropología de la sexualidad y diversidad cultural de José Antonio Nieto Piñeroba, me he encontrado que el tema de la homosexualidad ha sido una constante en las bibliografías básicas de ambos programas académicos, con arreglo al cual, estos contenidos transversales han propiciado mi elección para elaborar este ensayo. He creído adecuado ocuparme en este ejercicio de una aproximación a las diversas perspectivas que abordan la homosexualidad.

Intentaré en esta práctica exponer algunos estudios de la homosexualidad desde diversos campos de investigación académica. En este sucinto acercamiento, podré identificar algunas de las tesis desarrolladas, pudiendo extraer con ello, un reconocimiento de la homosexualidad como objeto de estudio en las ciencias sociales. No como un ejercicio de reducción, sino muy al contrario, intentar observarlo sin filtros, artificios culturales, prejuicios o determinismos en un ambiente tan complejo como son los sistemas sociales. Para ello será preciso localizar y enfocar las restricciones teóricas de esta realidad, como las explicaciones más importantes que fundamentan y justifican la profundización del estudio de la homosexualidad.

Dentro de la sexualidad uno de los objetos de estudio más observado es la homosexualidad, por ello este ensayo viene a sumarse a estos trabajos, obviamente admitiendo las limitaciones consustanciales de un estudiante que emprende el estudio de un objeto de estudio tan poliédrico. A través de la estrategia de reconocer distintos enfoques interpretativos generados por varios expertos, seré capaz de analizar las tensiones como las analogías existentes en todas estas perspectivas.

Campo sociológico

Desde el campo de las ciencias sociales, se ha tratado el tema, por ejemplo, desde la Sociología de la homosexualidad, que ha estado orientada en dos perspectivas de estudio:

1.    La de describir y clasificar la etiologías de la homosexualidad, y la de la utilización de métodos y técnicas cualitativas, que han producido numerosos textos que abordan la sexualidad como una categoría social.
2.    La que se dedica de la problematización de la categoría homosexual y enlaza con las teorías de la desviación, del etiquetado y del construccionismo social.

El posible alcance de la homosexualidad en las sociedades occidentales se dio a conocer por primera vez al publicarse la investigación del biólogo Alfred Kinsey, unos de los pioneros de la investigación sexual humana en Estados Unidos, con su obra El comportamiento sexual en el hombre de 1948. Fue un detallado estudio, con una batería de miles de entrevistas personales, donde llegó a una serie de conclusiones acerca de la homosexualidad. El informe Kinsey describía la homosexualidad como un “continuum desde la heterosexualidad exclusiva, hasta la homosexualidad exclusiva” (Pacquiao, 2000:76).

Mucho más tarde, Kenneth Plummer, en su estudio clásico, discernió en cuatro tipo de homosexualidad dentro de la cultura occidental actual (Giddens, 2006:437):

1.    La homosexualidad ocasional; el encuentro homosexual pasajero.
2.    Las actividades localizadas; practicas homosexuales que ocurren regularmente pero que no se convierten en la preferencia capital del individuo.
3.    La homosexualidad personalizada; la homosexualidad como actividad furtiva, oculta a los amigos.
4.    La homosexualidad como forma de vida; donde las actividades homosexuales forman parte de un estilo de vida específico.

Podemos documentarnos en la extensísima bibliografía existente para localizar los claroscuros y vacíos sobre esta temática, pero se puede ejemplarizar en las siguientes definiciones, que pueden situarnos en la inadecuada adjetivación; hasta 1973, la American Psychriatric Association clasificaba la homosexualidad como un “desorden mental”. En el Diccionario de Sociología de Henry P. Fairchild, nos encontramos con esta definición de homosexualidad: “perversión del deseo sexual que hace a las personas del mismo sexo más atractivas que las del opuesto” (Fairchild, 1944:144).

Existen algunas teorías que enmarcan el asunto que nos trata, pero sin duda, sobresale la teoría Queer (Queer theory), que sostiene que “la mayor parte de la explicación sociológica mantiene una inclinación hacia la heterosexualidad, y que se debe prestar más atención a los puntos de vista que no son heterosexuales” (Macionis, 2010:331). El desarrollo de los derechos de los homosexuales han impulsado en gran medida, la aparición de esta teoría, donde se subraya la idoneidad de la desaparición los prejuicios contra los homosexuales, y esto se conseguirá dando la palabra a opiniones no heterosexuales.

Se constituye por tanto un terreno para la exclusión, la homosexualidad masculina se incluye en redes y canales completamente separados. Bordie subraya que “El cuerpo tiene su parte delantera, lugar de diferencia sexual, y su parte trasera, sexualidad indiferenciada, y potecialmente femenina” (Bordieu, 1998:30), es decir, una parte pasiva y sometida en dicotomía con la parte “pública” que legitima la división sexual del uso público, sus parte manifiestas, “órganos nobles de presentación de uno mismo” (Bordieu, 1998:30) en los que se condensa la identidad social, una que se enfrenta a la realidad de los portadores, que en sus partes privadas u ocultas, el decoro obliga a disimular. Pierre Bordieu estudió muy bien este modelo, que bautizó como “modelo mediterraneo” (Gómez, 2010:90) aquél que el homoerotismo se organiza en torno al binomio activo/penetrador-pasivo/penetrado. El individuo “pasivo” es considerado homosexual, en cambio, el elemento “activo” es concebido como heterosexual.

El vínculo entre el individuo y el espacio público se redimensiona adquiriendo una nueva plasticidad y desarrollándose en una serie de estructuras y de cambios que Beck desarrolla como “apartamiento de la identidad social”, disipando sus rasgos distintivos tantos en términos de auto compresión como en su interrelación, las desigualdades siguen existiendo pero redefinidas. Los conflictos son estables y están relacionados con la discriminación concomitantes con la raza, color de la piel, género, la etnicidad, edad, homosexualidad, incapacidad física, etc. Las personas homosexuales, transgénero o intersexuales, “no son espectadores de su diversidad, son sus protagonistas” (Nieto,  2011:146) .

jueves, 14 de marzo de 2013

CONDUCTAS DE HOMO ECONOMICUS ¿AMENAZA PARA LA(S) DIVERSIDAD(ES)? Parte 4


Publicación de Víctor Riesgo Gómez. Estudiante de Grado en Sociología UNED

El presente trabajo debe ser encuadrado en el ámbito académico formativo. Está realizado por un estudiante de tercer curso de Sociología de la Universidad Nacional a Distancia. Su principal finalidad es la de profundizar en la reflexión de uno de los puntos propuestos por el profesor José Antonio Nieto en su obra seminal “Sociodiversidad y sexualidad”, publicado en la editorial “Talasa” y eje central sobre el que articula la asignatura Sociología de la Diversidad.

Del planteamiento realizado por el profesor Nieto, en la obra antes mencionada, en su reorientación conceptual respecto a la antigua sociología de la desviación que él reconvierte en sociodiversidad, se ha escogido desarrollar, en la medida de lo posible, la atención a las explicaciones potenciales de las conductas malsanas para amplias capas sociales consistentes en el afán del lucro desmedido.

El planteamiento que aquí se hace consiste en plantear la hipótesis de que estas conductas, lejos de ser conductas innatas y naturales en los seres humanos, se han convertido, a causa del diseño institucional y cultural resultado del productivismo de inspiración liberal, en las conductas favorecidas y premiadas.

Estas conductas han estado subdimensionadas en la tradicional sociología de la desviación. Con el nuevo enfoque que propone el profesor Nieto se exhorta a su atención. Las explicaciones para este exhorto parecen evidentes. Las consecuencias que se derivan de dichas conductas para sujetos sociales, que no son ni causantes ni beneficiarios de las mismas, se antojan trágicas. El “ajuste” al que son sometidos los sistemas públicos en los países del sur de Europa en el presente, “ajuste” que a su vez han sufrido en sus carnes integrantes de otros pueblos por el mundo en el pasado reciente, es la consecuencia inmediata y de mayor visibilidad. Resultado de este “ajuste” la equidad, la igualdad de oportunidades, o la simple posibilidad de supervivencia en condiciones mínimas de existencia, se ven seriamente amenazadas para numerosos integrantes del sistema social. Se antoja paradójico que los “paganos” rara vez son los “causantes”, con lo cual otra víctima que queda por el camino es el mismo sistema de legitimación de asignación de recursos y responsabilidades, siendo éste uno de los ejes medulares que sustentan cualquier sistema de organización social. El peligro añadido de este derrumbe se deriva de la posibilidad creciente de emergencia y centralidad de otro de los ejes que venga a ocupar el espacio del desaparecido, este es la violencia o la amenaza de ejercerla por parte de aquellos que ostentan la mayor parte del poder. Siendo el último recurso que se emplea desde instancias “superiores” para sujetar pueblos y sociedades donde el descontento y la indignación aumentan de manera proporcional a la percepción de impunidad y centralidad de las conductas sobre las que aquí se pretende poner el acento.

CONCLUSIONES

Los macropocesos sociales son provocados por actores determinados y a su vez condicionan y determinan los comportamientos y las conductas de los diversos agentes que interactúan. Una serie de acciones se ven penalizadas u obstaculizadas y otras potenciadas o favorecidas.

El principio del “mercado autorregulado”, extendido a todo tipo de elementos, deriva de manera natural en situar el lucro como una aspiración articuladora de los comportamientos y las conductas humanas.  Si este principio no cuenta con limitaciones procedentes de otros resortes sociales los agentes que se benefician de su extensión ejercen presión para que amplíe su capacidad de articulación de estructuras sociales. Estas estructuras construidas al objeto de preservar el mito del “mercado autorregulado” acumulan poder y capacidad de dominación. Las estructuras a las que me refiero pueden ser institucionales u organizativas creadas ad hoc, o pueden ser institucionales que ya existían con anterioridad pero devienen en instrumentales para el fin buscado por los agentes que las copan.

Del mismo modo pueden también ser estructuras en un sentido más amplio, el “habitus” de   Bordieu. O incluso, y en último término, pasar a ser constructoras de significados compartidos.

En este tránsito de acumulación asimétrica de poder y recursos por parte de los agentes beneficiarios de la dominación extendida por el mito del “mercado autorregulado”, los comportamientos y las conductas que no se someten a esta lógica se ven orillados o eliminados. Ya sea por coerción directa, ya sea por inadecuación de estas conductas al orden resultante. Por el contrario las conductas malsanas se sitúan en el centro mismo del campo social hasta puntos inimaginables en otros momentos recientes. ( 25) Ya no resultan conductas marginales propias de manzanas podridas que apartándolas del cesto se consigue salvar el resto.

Poner ejemplos concretos de cuánto y cómo han llegado este tipo de conductas a ser las dominantes en el campo social resulta un ejercicio agotador debido a la gran variedad de casos que pueden ser señalados en un periodo reciente. Sin ánimo de ser exhaustivo, por la razón antes señalada, y situando como límite temporal el estallido de la crisis financiera de 2007-08, podemos enumerar: Un sector financiero creando productos sin respaldo real, las agencias que los califican en régimen de semi-monopolio emitiendo informes, infundados cuando menos, el aparato estatal puesto al servicio de estos actores y cubriendo sus pérdidas, las instituciones financieras internacionales exigiendo los retornos a sus “rescates país” a costa de lo que sea, el mecanismo de fijación de tipos se descubre adulterado de manera consciente y voluntaria, las clases altas y las corporativas refugiando sus rentas y patrimonios en paraísos fiscales, fondos de inversiones y capitales “buitres” especulando con bienes básicos para la vida de millones de personas en el globo. Los actores poderosos al frente de estas instituciones: (bancos privados, bancos centrales e instituciones financieras internacionales) se intercambian sus papeles en un ir y venir sin par, ahora cambian las normas, ahora se benefician en el sector privado de los cambios.

Si el nivel de análisis lo reducimos a lo que sucede en nuestro entorno más cercano, el estado español a finales del 2012, podemos comprobar en qué modo la corrupción salpica a todos los estamentos que la encajan sin apenas rubor alguno. Familia real, ex-ministros, presidentes de comunidades autónomas, miembros de la alta burguesía,  presidente de patronal, banqueros, tesoreros, o hasta el presidente del supremo se ven afectados. Las redes de lavado de dinero operan al más alto nivel, de ellas se benefician personajes de las altas esferas, portadas del papel cuché, chinos o nativos. Los entramados saqueadores de lo público brotan por todo el mapa. Como respuesta de los poderes establecidos para tal fin podemos señalar que los defraudadores se acogen a amnistías fiscales a través de las cuales pueden lavar el dinero procedente de cualquier actividad, o que el primer y, hasta la fecha, único condenado por el “Caso Gürtel” es el juez que inició la investigación.

Las consecuencias de estas conductas para amplias capas sociales que no participan del festín son elevadas de pagar. Desempleo, desahucios, retroceso de derechos laborales, pérdida de derechos sociales básicos, aumento de todo tipo de tasas e impuestos que no acaban retornando a las sociedades donde se recaudan. La sensación de impunidad hacia las conductas de adicción catrofílica es completada con una percepción de reparto asimétrico de costes y daños consecuencia de la implosión.

No es el objeto final del presente trabajo hacer un relato completo de la “crisis”. Semejante tarea hercúlea no tiene cabida en el espacio que se prescribe. Sí se pretende arrojar luz sobre el porque esas conductas malsanas gozan de extraordinario vigor; En tanto el principio articulador fundamental del campo social de relaciones se constituya en el lucro, perseguido por unos agentes que no cuentan, ni nunca contarán por definición,  de igualdad de oportunidades y posibilidades. En tanto este principio, y su hermana de sangre, la competitividad, sean los únicos referente que guíen las decisiones y aparten de las mismas al resto de relaciones sociales y de comunidades con su entorno, estas conductas no podrán ser orilladas ni señaladas. Del mismo modo que cuando la temperatura baja de cero grados el agua pasa de líquido a sólido, en un entorno social e institucional en que se prime este objetivo por encima de los demás, el poder acumulado por los agentes de estas conductas crecerá impidiendo otra perspectiva.

Aunque sus fuentes de legitimación no cuenten con el mínimo refrendo teórico, ni mucho menos encuentre soporte empírico las construcciones científicas en que se apoyan, el poder que han atesorado dichos agentes les permite seguir ocupando posiciones centrales en la sociedad.  Sin embargo no cabe descartar que diversos grupos sociales damnificados terminen de articular respuestas conducentes a un cambio profundo de paradigma. La amenaza de que este cambio tenga lugar por la vía de procesos dolorosos, -reflejo del sufrimiento acumulado-, tampoco resulta descabellada. El margen de posibilidades para un futuro próximo no deja de estrecharse. 

Por fin, para el ámbito académico, el horizonte tampoco resulta halagüeño. Las  posibilidades de prosperar de estudios o investigaciones que no se traduzcan de manera inmediata en algo rentable y lucrativo es ciertamente limitado. A simple vista aspectos como la sociodiversidad, y de manera más pronunciada aún la diversidad sexual, pueden tener sus días contados. 

FUENTES

Ya que el fin perseguido en este ensayo es el de indagar en los orígenes de los mecanismos legitimadores de las conductas malsanas que tienen lugar en los ámbitos centrales del poder se ha optado por tres autores que contienen abundancia de conceptos y hechos históricos. La visión crítica que aportan resulta fundamental para el objeto del trabajo. Hemos de constatar que de ámbitos poco críticos apenas surgen explicaciones que obtengan refrendo con la realidad empírica que se pretende explicar.

Los tres trabajos principales en que se soporta la argumentación aquí expuesta son:

  • “La economía en evolución” José Manuel Naredo. Siglo XXI 1ªEdición 1987
  • “La gran transformación” Karl Polanyi. Fondo de Cultura Económica 2ª edición 2003
  • “Breve historia del Neoliberalismo” David Harvey. Editorial Akal. 2007


NOTAS

1   José Antonio Nieto, Sociodiversidad y sexualidad. Ediciones Talasa 2011
2   Randall Collins, Citado en George Ritzer, Teoría Sociológica Moderna. Mac Graw Hill 2002 pag                    157 y siguientes.
3   Manuel Castells, Comunicación y poder. Alianza editorial 2009 pag. 33
4   José Manuel Naredo, La economía en evolución. Siglo XXI 1987
5   Ibid pag 62
6   Ibid pag 61
7   José Antonio Nieto, Sociodiversidad y sexualidad. Ediciones Talasa 2011 pag 123
8   Castro, Castro y Morales, Metodología de las ciencias sociales. Tecnos 2009 pag 270
9   Ibid pag 325
10   José Manuel Naredo, La economía en evolución. Siglo XXI 1987. pag. 65
11 Karl Polanyi. La gran transformación. FCE 2003. pag.92
12 Ibid pag 91
13 Ibid pag 94
14 Salvador Giner El futuro del capitalismo. Península 2010 pag 17
15 Karl Polanyi. La gran transformación. FCE 2003 pags. 214 y sigs
16 David Harvey Breve historia del Neoliberalismo Akal 2007
17 Gosta Esping-Andersen Los tres mundos del Estado de Bienestar Edicions Alfons el Magnanim
18 Los objetivos y otros aspectos acerca del grupo denominado Sociedad Mont Pelerin pueden ser consultados en este enlace: https://www.montpelerin.org/montpelerin/mpsGoals.html
19 David Harvey Breve historia del Neoliberalismo Akal 2007 pag.18
20 Ibid
21 Ibid pags 20 y 21
22 David Graeber En deuda. Ariel 2012
23 Harold Kerbo. Estratificación social y desigualdad. Mc Graw Hill 2003 pag 143 y sigs
24  David Harvey Breve historia del Neoliberalismo Akal 2007 pag 160
25 El semanario alemán “Der Spiegel” se hace eco de un estudio llevado a cabo por profesionales de la Universidad de Saint Gallen en el que parece comprobarse que la proporción de brokers que puntúan más alto que psicópatas diagnosticados en test que miden esta patología es mayor que en la población en general http://www.spiegel.de/international/zeitgeist/going-rogue-share-traders-more-reckless-than-psychopaths-study-shows-a-788462.html Empieza a existir investigación al respecto. El psicólogo Robert Hare y su colega Paul Babiak han publicado un libro que expone los resultados de su investigaciones. Lamentablemente aún no ha sido traducido a lengua castellana. El título en inglés podría traducirse como “Serpientes con traje”.  

Publicación de Víctor Riesgo Gómez. Estudiante de Grado en Sociología UNED