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miércoles, 29 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 45


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

El surgimiento de lo normativo: evasiones e innovaciones.
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El núcleo normativo de la estructura social.
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REGLAS, HECHOS SOCIALES, NORMAS

La vida social está regulada por reglas.
Emile Durkheim concibe sus famosos “hechos sociales”  como aspectos sobre normativos. “ Cumple obligaciones como marido…ciudadano…deberes externo a mí …yo no lo he creado…tienen poder coercitivo”.
Florian Znaniecki desarrolla la idea de “orden axionormativo”. “ la organización social está fundad en normas reconocidas y apoyadas colectivamente que regulan no sólo acciones sino también experiencias”
Los estructuralistas-funcionalistas tb se preocupan por fundamentos normativos.
La escuela dramatrugica Ervin Goffman tb
Los etnometodólogos estudian los vericuetos normativos ques ubyacen en la vida social.
Tom Burns ha propuesto un “ sistema de reglas”  y “regímenes de reglas”
Harry Jonhson “ el concepto de norma es central en sociología”
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Evasiones institucionalizadas de las reglas.

CAMBIO NORMATIVO. COMPORTAMIENTO NO CONFORMITA. COMPORTAMIENTO ABERRANTE. DESVIACION. MORFOGENESIS. EVASIONES INSTITUCIONALIZADAS
Cambio normativo:
Surgimiento normas
Reemplazo                 de valores, roles
Modificacion   complejos institucionales.

El cambio de normas supone una DESVIACION normativa.
Robert Merton “DESVIACION= “Una adaptación es descrita como desviada, cuando la conducta de aparta de lo exigido por los fines culturales, o por las normas institucionales, o por ambas”
Robert Merton distingue dos formas de DESVIACION

1)    COMPORTAMIENTO NO CONFORMISTAS( DESVIACION POR PRINCIPIOS)
Es pública, los inconformistas anuncian públicamente su disidencia.
No esconden su alejamiento de las normas
Los disidentes políticos o religiosos hacen conocer su disidencia para que la lean o la escuchen.
Abandono de la legitimidad de las normas.
La no conformidad es positiva, constructiva.
Los inconformistas proponen cambiar normas para mejorar.

2)    COMPORTAMIENTO ABERRANTE ( DESVIACION CONVENIENTE)

Es privada. Buscan evitar el foco público.
Conformidad con las normas de uso, pero las violan.
El comportamiento aberrante es negativo.
Intentar escapar de fuerzas sancionadoras.

Ambos comportamientos inician el camino de MORFOGENESIS NORMATIVA.
Uno Morfogénesis  por medio de innovación normativa.
El otro Morfogénesis por evasión de la norma.

MORFOGENESIS POR MEDIO DE EVASION de la norma arranca de incidentes de conducta aberrante realizados por individuos que encuentran las normas demasiado exigentes aunque legítimas.  LADRON se enfada si le roban y no se extraña que lo atrapen y sentencien. Todos evadimos normas de vez en cuando pero son privadas, invisibles, indetectables sin consecuencias sociales. No inician ningún tipo de cambio social. Sólo cuando es realizado por muchas personas CONCIENCIA COLECTIVA DESPERTADA. 

Ejemplo:
RICOS de países de SoCIALismo Real, consumistas, riquezas, son modelos de rol.
Evasión de impuestos
Copiar en exámenes.
Robo de bienes y materias en empresas estatales.
Merton advierte: Un creciente frecuencia de conducta desviada con éxito tiende a atenuar…a eliminar la legitimidad de las normas institucionales por otras del sistema. “
Ejemplo son algunos procedimientos de divorcio.

3 VARIACIONES DE EVASIONES INSTITUCIONALIZADAS.

1)    EROSION DE LA NORMA: Normas antiguas y tradicionales.  Costumbres sexuales,
2)    RESISTENCIA A LA NORMA: Normas evadidas son nuevas recién introducidas. Ley seca, colectivización de tierras en países socialistas.
3)    SUSTITUCION DE NORMAS: La evasión de esa norma es lo más común. Negligencia benigna. Prohibición de fumar.

Todos estos tipos de evasión Institucionalizada conducen a la fase final del proceso morfogenético: la Introducción de NORMAS NUEVAS por las Auridades.
La vieja evasión deviene aceptada y sancionada por nueva norma.

Las normas nuevas serán evadidas, al menos por algunos miembros de la sociedad, y el proceso de FORMULAR, REEMPLAZAR  Y MODIFICAR NORMAS mediante EVASIONES NORMATIVAS comenzará a operar de nuevo. Cerrando el CIRCULO DE LA MORFOGENESIS. 

jueves, 14 de marzo de 2013

CONDUCTAS DE HOMO ECONOMICUS ¿AMENAZA PARA LA(S) DIVERSIDAD(ES)? Parte 4


Publicación de Víctor Riesgo Gómez. Estudiante de Grado en Sociología UNED

El presente trabajo debe ser encuadrado en el ámbito académico formativo. Está realizado por un estudiante de tercer curso de Sociología de la Universidad Nacional a Distancia. Su principal finalidad es la de profundizar en la reflexión de uno de los puntos propuestos por el profesor José Antonio Nieto en su obra seminal “Sociodiversidad y sexualidad”, publicado en la editorial “Talasa” y eje central sobre el que articula la asignatura Sociología de la Diversidad.

Del planteamiento realizado por el profesor Nieto, en la obra antes mencionada, en su reorientación conceptual respecto a la antigua sociología de la desviación que él reconvierte en sociodiversidad, se ha escogido desarrollar, en la medida de lo posible, la atención a las explicaciones potenciales de las conductas malsanas para amplias capas sociales consistentes en el afán del lucro desmedido.

El planteamiento que aquí se hace consiste en plantear la hipótesis de que estas conductas, lejos de ser conductas innatas y naturales en los seres humanos, se han convertido, a causa del diseño institucional y cultural resultado del productivismo de inspiración liberal, en las conductas favorecidas y premiadas.

Estas conductas han estado subdimensionadas en la tradicional sociología de la desviación. Con el nuevo enfoque que propone el profesor Nieto se exhorta a su atención. Las explicaciones para este exhorto parecen evidentes. Las consecuencias que se derivan de dichas conductas para sujetos sociales, que no son ni causantes ni beneficiarios de las mismas, se antojan trágicas. El “ajuste” al que son sometidos los sistemas públicos en los países del sur de Europa en el presente, “ajuste” que a su vez han sufrido en sus carnes integrantes de otros pueblos por el mundo en el pasado reciente, es la consecuencia inmediata y de mayor visibilidad. Resultado de este “ajuste” la equidad, la igualdad de oportunidades, o la simple posibilidad de supervivencia en condiciones mínimas de existencia, se ven seriamente amenazadas para numerosos integrantes del sistema social. Se antoja paradójico que los “paganos” rara vez son los “causantes”, con lo cual otra víctima que queda por el camino es el mismo sistema de legitimación de asignación de recursos y responsabilidades, siendo éste uno de los ejes medulares que sustentan cualquier sistema de organización social. El peligro añadido de este derrumbe se deriva de la posibilidad creciente de emergencia y centralidad de otro de los ejes que venga a ocupar el espacio del desaparecido, este es la violencia o la amenaza de ejercerla por parte de aquellos que ostentan la mayor parte del poder. Siendo el último recurso que se emplea desde instancias “superiores” para sujetar pueblos y sociedades donde el descontento y la indignación aumentan de manera proporcional a la percepción de impunidad y centralidad de las conductas sobre las que aquí se pretende poner el acento.

CONCLUSIONES

Los macropocesos sociales son provocados por actores determinados y a su vez condicionan y determinan los comportamientos y las conductas de los diversos agentes que interactúan. Una serie de acciones se ven penalizadas u obstaculizadas y otras potenciadas o favorecidas.

El principio del “mercado autorregulado”, extendido a todo tipo de elementos, deriva de manera natural en situar el lucro como una aspiración articuladora de los comportamientos y las conductas humanas.  Si este principio no cuenta con limitaciones procedentes de otros resortes sociales los agentes que se benefician de su extensión ejercen presión para que amplíe su capacidad de articulación de estructuras sociales. Estas estructuras construidas al objeto de preservar el mito del “mercado autorregulado” acumulan poder y capacidad de dominación. Las estructuras a las que me refiero pueden ser institucionales u organizativas creadas ad hoc, o pueden ser institucionales que ya existían con anterioridad pero devienen en instrumentales para el fin buscado por los agentes que las copan.

Del mismo modo pueden también ser estructuras en un sentido más amplio, el “habitus” de   Bordieu. O incluso, y en último término, pasar a ser constructoras de significados compartidos.

En este tránsito de acumulación asimétrica de poder y recursos por parte de los agentes beneficiarios de la dominación extendida por el mito del “mercado autorregulado”, los comportamientos y las conductas que no se someten a esta lógica se ven orillados o eliminados. Ya sea por coerción directa, ya sea por inadecuación de estas conductas al orden resultante. Por el contrario las conductas malsanas se sitúan en el centro mismo del campo social hasta puntos inimaginables en otros momentos recientes. ( 25) Ya no resultan conductas marginales propias de manzanas podridas que apartándolas del cesto se consigue salvar el resto.

Poner ejemplos concretos de cuánto y cómo han llegado este tipo de conductas a ser las dominantes en el campo social resulta un ejercicio agotador debido a la gran variedad de casos que pueden ser señalados en un periodo reciente. Sin ánimo de ser exhaustivo, por la razón antes señalada, y situando como límite temporal el estallido de la crisis financiera de 2007-08, podemos enumerar: Un sector financiero creando productos sin respaldo real, las agencias que los califican en régimen de semi-monopolio emitiendo informes, infundados cuando menos, el aparato estatal puesto al servicio de estos actores y cubriendo sus pérdidas, las instituciones financieras internacionales exigiendo los retornos a sus “rescates país” a costa de lo que sea, el mecanismo de fijación de tipos se descubre adulterado de manera consciente y voluntaria, las clases altas y las corporativas refugiando sus rentas y patrimonios en paraísos fiscales, fondos de inversiones y capitales “buitres” especulando con bienes básicos para la vida de millones de personas en el globo. Los actores poderosos al frente de estas instituciones: (bancos privados, bancos centrales e instituciones financieras internacionales) se intercambian sus papeles en un ir y venir sin par, ahora cambian las normas, ahora se benefician en el sector privado de los cambios.

Si el nivel de análisis lo reducimos a lo que sucede en nuestro entorno más cercano, el estado español a finales del 2012, podemos comprobar en qué modo la corrupción salpica a todos los estamentos que la encajan sin apenas rubor alguno. Familia real, ex-ministros, presidentes de comunidades autónomas, miembros de la alta burguesía,  presidente de patronal, banqueros, tesoreros, o hasta el presidente del supremo se ven afectados. Las redes de lavado de dinero operan al más alto nivel, de ellas se benefician personajes de las altas esferas, portadas del papel cuché, chinos o nativos. Los entramados saqueadores de lo público brotan por todo el mapa. Como respuesta de los poderes establecidos para tal fin podemos señalar que los defraudadores se acogen a amnistías fiscales a través de las cuales pueden lavar el dinero procedente de cualquier actividad, o que el primer y, hasta la fecha, único condenado por el “Caso Gürtel” es el juez que inició la investigación.

Las consecuencias de estas conductas para amplias capas sociales que no participan del festín son elevadas de pagar. Desempleo, desahucios, retroceso de derechos laborales, pérdida de derechos sociales básicos, aumento de todo tipo de tasas e impuestos que no acaban retornando a las sociedades donde se recaudan. La sensación de impunidad hacia las conductas de adicción catrofílica es completada con una percepción de reparto asimétrico de costes y daños consecuencia de la implosión.

No es el objeto final del presente trabajo hacer un relato completo de la “crisis”. Semejante tarea hercúlea no tiene cabida en el espacio que se prescribe. Sí se pretende arrojar luz sobre el porque esas conductas malsanas gozan de extraordinario vigor; En tanto el principio articulador fundamental del campo social de relaciones se constituya en el lucro, perseguido por unos agentes que no cuentan, ni nunca contarán por definición,  de igualdad de oportunidades y posibilidades. En tanto este principio, y su hermana de sangre, la competitividad, sean los únicos referente que guíen las decisiones y aparten de las mismas al resto de relaciones sociales y de comunidades con su entorno, estas conductas no podrán ser orilladas ni señaladas. Del mismo modo que cuando la temperatura baja de cero grados el agua pasa de líquido a sólido, en un entorno social e institucional en que se prime este objetivo por encima de los demás, el poder acumulado por los agentes de estas conductas crecerá impidiendo otra perspectiva.

Aunque sus fuentes de legitimación no cuenten con el mínimo refrendo teórico, ni mucho menos encuentre soporte empírico las construcciones científicas en que se apoyan, el poder que han atesorado dichos agentes les permite seguir ocupando posiciones centrales en la sociedad.  Sin embargo no cabe descartar que diversos grupos sociales damnificados terminen de articular respuestas conducentes a un cambio profundo de paradigma. La amenaza de que este cambio tenga lugar por la vía de procesos dolorosos, -reflejo del sufrimiento acumulado-, tampoco resulta descabellada. El margen de posibilidades para un futuro próximo no deja de estrecharse. 

Por fin, para el ámbito académico, el horizonte tampoco resulta halagüeño. Las  posibilidades de prosperar de estudios o investigaciones que no se traduzcan de manera inmediata en algo rentable y lucrativo es ciertamente limitado. A simple vista aspectos como la sociodiversidad, y de manera más pronunciada aún la diversidad sexual, pueden tener sus días contados. 

FUENTES

Ya que el fin perseguido en este ensayo es el de indagar en los orígenes de los mecanismos legitimadores de las conductas malsanas que tienen lugar en los ámbitos centrales del poder se ha optado por tres autores que contienen abundancia de conceptos y hechos históricos. La visión crítica que aportan resulta fundamental para el objeto del trabajo. Hemos de constatar que de ámbitos poco críticos apenas surgen explicaciones que obtengan refrendo con la realidad empírica que se pretende explicar.

Los tres trabajos principales en que se soporta la argumentación aquí expuesta son:

  • “La economía en evolución” José Manuel Naredo. Siglo XXI 1ªEdición 1987
  • “La gran transformación” Karl Polanyi. Fondo de Cultura Económica 2ª edición 2003
  • Breve historia del Neoliberalismo” David Harvey. Editorial Akal. 2007


NOTAS

1   José Antonio Nieto, Sociodiversidad y sexualidad. Ediciones Talasa 2011
2   Randall Collins, Citado en George Ritzer, Teoría Sociológica Moderna. Mac Graw Hill 2002 pag                    157 y siguientes.
3   Manuel Castells, Comunicación y poder. Alianza editorial 2009 pag. 33
4   José Manuel Naredo, La economía en evolución. Siglo XXI 1987
5   Ibid pag 62
6   Ibid pag 61
7   José Antonio Nieto, Sociodiversidad y sexualidad. Ediciones Talasa 2011 pag 123
8   Castro, Castro y Morales, Metodología de las ciencias sociales. Tecnos 2009 pag 270
9   Ibid pag 325
10   José Manuel Naredo, La economía en evolución. Siglo XXI 1987. pag. 65
11 Karl Polanyi. La gran transformación. FCE 2003. pag.92
12 Ibid pag 91
13 Ibid pag 94
14 Salvador Giner El futuro del capitalismo. Península 2010 pag 17
15 Karl Polanyi. La gran transformación. FCE 2003 pags. 214 y sigs
16 David Harvey Breve historia del Neoliberalismo Akal 2007
17 Gosta Esping-Andersen Los tres mundos del Estado de Bienestar Edicions Alfons el Magnanim
18 Los objetivos y otros aspectos acerca del grupo denominado Sociedad Mont Pelerin pueden ser consultados en este enlace: https://www.montpelerin.org/montpelerin/mpsGoals.html
19 David Harvey Breve historia del Neoliberalismo Akal 2007 pag.18
20 Ibid
21 Ibid pags 20 y 21
22 David Graeber En deuda. Ariel 2012
23 Harold Kerbo. Estratificación social y desigualdad. Mc Graw Hill 2003 pag 143 y sigs
24  David Harvey Breve historia del Neoliberalismo Akal 2007 pag 160
25 El semanario alemán “Der Spiegel” se hace eco de un estudio llevado a cabo por profesionales de la Universidad de Saint Gallen en el que parece comprobarse que la proporción de brokers que puntúan más alto que psicópatas diagnosticados en test que miden esta patología es mayor que en la población en general http://www.spiegel.de/international/zeitgeist/going-rogue-share-traders-more-reckless-than-psychopaths-study-shows-a-788462.html Empieza a existir investigación al respecto. El psicólogo Robert Hare y su colega Paul Babiak han publicado un libro que expone los resultados de su investigaciones. Lamentablemente aún no ha sido traducido a lengua castellana. El título en inglés podría traducirse como “Serpientes con traje”.  

Publicación de Víctor Riesgo Gómez. Estudiante de Grado en Sociología UNED


sábado, 19 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 30


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, el compañero Víctor Riesgo Gómez y yo, realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tomás Javier Prieto González:
Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada // Tema 4 De la desviación y de la diversidad // Tema 6 Sociología de la diversidad //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias

Víctor Riesgo Gómez:

Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología




Diversidad, sexualidad y el actor social antropológico

La antropología cuyo objeto de estudio fundamental ha sido la diversidad cultural, al acercarse al entendimiento de las sociedades de interés; “´ágrafas”, “primitivas”, “preliterarias”, “exóticas” o “simples”, han optado por interesarse po la homogeneidad en lugar de la heterogeneidad y por la norma, en vez de lo anómalo. Han enfatizado el “todo cultural” de su particularidad, en relación a Occidente, y silenciado las conductas sexuales no centradas en la norma. La búsqueda de patrones y regularidades han hecho que la antropología se inhibiera del estudio de las conductas de individuos y grupos que se apartaban de lo normativo.

Es la comparación realizada por Raybeck entre lo que llama “unidades sociales de pequeña escala” y “unidades sociales de gran escala”.

A las primeras, las características que la definen son:

1.    Una buena integración social y valores consistentes;
2.    la igualdad relativa entre los miembros/individuos que la integran;
3.    la interdependencia existente entre esos miembros/individuos;
4.    la disposición del conjunto social de una amplia información del contexto social que forman los miembros/individuos;
5.    en general, el etiquetado de desviado es infrecuente y cuando se etiqueta se efectúa gradualmente;
6.    la tolerancia social de la desviación “blanda”, y
7.    la desviación secundaria en la práctica es inexistente.

Las características que definen las unidades sociales de gran escala son:

1.    Una pobre integración social y frecuencia de valores conflictivos;
2.    una desigualdad muy marcada entre los miembros/individuos que integran la unidad social;
3.    la independencia de los miembros/individuos que forman la unidad social;
4.    una pobre información por parte de los miembros/individuos del contexto social que integran;
5.    la etiqueta de desviado es frecuente y surge abruptamente;
6.    la intolerancia social de la desviación “blanda”, y
7.    la desviación secundaria es frecuente.

¿qué son las unidades sociales de pequeñas escala?: las sociedades pequeñas, aisladas, homogéneas y sin escritura, que son los rasgos que Redfield suscribe. Redfield, que continúa el pensamiento de Tönnies y su diferenciación entre gemeinschaft (comunidad) y gesellschaft (sociedad), establece una diferencia significativa: distingue lo folk de los urbano:

·      La sociedad folk se caracteriza por su religiosidad y por la fuerza de sus vínculos de parentesco. Son comunes tanto de las sociedades “primitivas” como de las sociedades campesinas.
·      La sociedad urbana las características vendrían definidas por la heterogeneidad, la secularización, el individualismo y la despersonalización. La sociedad urbana es una sociedad con escritura.

Esta dualidad de extremos, aunque está diferenciada, también está impregnada de idealismo. Por lo demás, las conductas sexuales están ausentes de los conceptos y de las normativas ideales que las rigen, así como de los quebrantamientos que las rompen: el sujeto sexual, normal o desviado, es un sujeto antropológicamente ignorado.

Otra dualidad, en este caso establecida entre pasado y presente, es la de Freilich: afirma que el mamífero humano se caracteriza por estar sometido al tiempo y, además, por estar en conflicto permanente; sostiene que el aprendizaje y la cultura son fundamentales para la especie humana. Cuando hablamos, pensamos y actuamos, siempre, en nuestro hacer, estamos generados e incentivados por la cultura. Somos animales culturalmente motivados. De manera que las lenguas, los sentimientos, los pensamientos y las conductas son producidos como consecuencia del aprendizaje cultural. A través de ellos nos adaptamos al pasado que el lo propio de cada cultura. Sin embargo, las adaptaciones no son permanentes, las sociedades cambian. Los individuos se adaptan al cambio porque les resulta imprescindible para su existencia y en su adaptación se comportan inteligentemente. Se aleja culturalmente del principio de lo genuino y de los propio. Abandona las reglas que rigen el “ideal cultural”. El individuo incurre en desviaciones positivas que actúan como válvulas sociales de seguridad y evitan que germine y se produzca en sociedad la acumulación de descontento, insatisfacción e indignación que haga de los individuos sujetos irritados que fuercen el caos social. El “desviado en positivo” de Freilich se corresponde lo suficiente al “sujeto innovador” de Merton como para poder equipararse con él.

Según Edgerton la desviación siempre es negativa, supone para la sociedad la posibilidad de que se precipite sobre ella la fragmentación social suficiente para desestabilizarla y porque, paralelamente, supone la exclusión social del desviado. A mayor número de desviados la fragmentación social aumenta. Scout señala que a los desviados en las sociedades simples se les considera menos que humanos. Turnbull es su estudio de los pigmeos de BaMbuti del Zaire, afirma que en esta sociedad la conducta desviada más castigada, la más dura, es la derivada de no respetar la caza comunal. El desviado es excluido socialmente. Sin embargo, cuando se viola el tabú del incesto el castigo es menor, más blando, y la exclusión social solo supone para el desviado un día de aislamiento del grupo. En las sociedades simples, la respuesta a la desviación, cuando el individuo no cumple la norma social establecida, no es natural.


domingo, 13 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 24


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, el compañero Víctor Riesgo Gómez y yo, realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tomás Javier Prieto González:
Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada // Tema 4 De la desviación y de la diversidad // Tema 6 Sociología de la diversidad //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias

Víctor Riesgo Gómez:
Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología


Malignidad, perversión, desviación y trastorno

En sociología, las conductas desviadas habían sustituido en denominación a las rotuladas, como consecuencia de la impronta médica/psiquiátrica, conductas perversas. Se sustituyó la designación del sujeto; el sujeto perverso dejó de ser denominado como tal, para ser designado sujeto desviado. A su vez, la perversidad había sustituido a un término más genérico, pero igualmente indicativo: la malignidad. La encarnación del mal no era otra que la representada y efectuada por el sujeto maligno.

El sujeto perverso es un sujeto que se define por su perversión; por sus actos no naturales, segregados de las normativas conductuales que marcan los códigos sociales; la perversión se puede decir, es una emancipación de la naturaleza. La perversión solo existe, pues, en la humanidad. Los actos humanos nunca pueden ser, por consiguiente, tildados de inhumanos.

De la misma manera que la perversidad ocupó en psiquiatría el locus denominativo de la malignidad, la configuración designante que encierra en su rótulo sociológico el vocablo “desviación” pasa a ocupar lo que tenía designación de “perversidad”, aunque esta, expresada literalmente como perversión, estuvo presente durante mucho tiempo en los textos psiquiátricos.

A medida que la interpretación de la malignidad va alejándose de sus raíces religiosas, para ir echándolas en la tierra, la perversidad, como término sustitutivo que condensa las conductas malignas, va tomando más y más presencia, entidad y proyección. En la Italia renacentista, el crimen no es un medio, es un fin en sí mismo. La acción de matar en sí es un acto sin otra lectura que la del crimen que se “produce por el crimen mismo”. Con el tiempo, algunos zoófilio, dejan de serlo para devenir enfermos psíquicos o débiles mentales, una vez que la zoofilia, reconocida legalmente como bestialismo, fue suprimida del Código Penal.

Cuando en Occidente la interpretación de las conductas de los hombres, desde la perspectiva del modelo médico, empieza paulatinamente a reemplazar al modelo religioso, el pecado se transforma en enfermedad y, a mayor abundamiento, la diversidad de las conductas sexuales se transmuta en perversión. Sin embargo, la psiquiatría actualmente en sus DSM ha eliminado, es una estratagema propia de la prestidigitación, toda referencia a la perversión y a los perversos. La estratagema se debe a que a la perversión se la denomina ahora “parafilia”, para, proviene del griego y significa “desviado”, philia, es “amor”. Parafilia, pues, es “amor a lo desviado”. En el presente se prefiere, desde la perspectiva psiquiátrica, eludir a los sujetos, y se opta por ello para aludir a las conductas. Conductas que psiquiátricamente quedan reconvertidas en trastornos. Todo con un único fin, mostrar que los trastornos conciernen “exclusivamente a la psicofarmacología y a la cirugía” y de este modo pueden ser reducidos “a un desorden, a una disociación, es decir, a una avería del motor”.

La perversión, pues, tuvo su momento de vigencia avalada por la ciencia médica, en su especialidad psiquiátrica; hasta que en 1987 el discurso de la psiquiatría, por las razones indicadas, opta por diluir en el olvido al perverso y a la perversión. Porque no se acomodan al cambio de paradigma que vive entonces la psiquiatría y que convulsiona el mundo de sus ideas, pensamientos e interpretaciones: pasar de la apropiación clasificatoria de sus conductas.

La ciencia médica y la ciencia jurídica, son los dos grandes pilares de los que se ha servido el Estado para establecer criterios de normalización y, por extensión, de normalidad; criterios que en la práctica permiten clasificar y desclasificar, incluir y excluir conductas. Pero, claro, excluido de la calcificación normativa no implica eliminación de a realidad social. Todo catálogo de conductas clasificadas/incluidas como normales es, paralelamente, un catálogo de otras conductas desclasificadas por anormales. Y como anormales, excluidas de la norma, al ser conductas “contaminadas y contaminantes”, estigmatizadas y estigmatizantes, discriminatorias y discriminantes, demonizadas y demonizantes, descalificadas y descalificantes. Conductas propias del ángel caído. Conductas arrumbadas.

Ahora la ciencia jurídica, veremos que todas las conductas entre adultos, efectuadas en privado con el consentimiento de las partes intervinientes, son legales. La normativa legal permite, pues, que conductas como la copofragia, la urofilia, la zoofilia, la necrofilia, la coprofilia, no sean perversas.

De modo que las perversiones, sobre todo las sexuales y las mentales, fueron campo de abono para la psiquiatría y con el tiempo hubo que reconducirlas en designación para transformarlas en enfermedades. Del mismo modo que a la perversidad de los síntomas específicos que definían la enfermedad también hubo con el tiempo que reconducirlos hasta transformarlos en trastornos. Las mismas conductas y a los mismos síntomas la psiquiatría, con el paso del tiempo y gradualmente, asigna distintas designaciones: perversión, parafilia, trastorno. El sujeto perverso pasó, pues, a ser considerado sujeto trastornado; la perversidad quedó sobreseída y en su tarjeta de presentación, donde figuraba perversión, pasa a figurar trastorno. En sociología, en lugar de perversión, perversiones o perversos se aludió a desviación, desviaciones y desviados, si la psiquiatría se apropió de las perversiones y de su recalificación terminológica en forma de trastornos conductuales del sujeto, la sociología se apropió de las desviaciones y, por ende, de sus conductas subjetuales. En suma, pudiera afirmarse que la perversión fue a la psiquiatría y a la clínica, lo que la desviación fue a la sociología; lo que la desviación, baremada por el referente determinante del control social, es a la sociología jurídica.

El sujeto desviado, al igual que el perverso, es un sujeto no sujeto a códigos. No sujeto a arraigos, un sujeto desarraigado. La sociología de la desviación la ha atendido bajo el prisma de un desorden no acomodado a reglas de conservación del establishment. Sin embargo, la sociología de la desviación, se despreocupó del sujeto desviado que se desvía de su desviación para ser sujeto centrado.

Estamos pues, ante la presencia de un sujeto bipolar. Un sujeto de conductas desviadas que también hubieran podido ser objeto de estudio de la sociología de las desviación. Se trata de un sujeto que no solo distancia de la excentricidad conductual o de las acciones desordenadas para ajustarse a los estatutos socialmente establecido, sino que también hace alarde de “ser más papista que el papa”.

Pero si en la individualidad desordenada está etiquetada la patología y a la perversión, en la organización colectiva de las individualidades también podría adherirse la etiqueta de la reivindicación. Cuando ese desorden es producto de colectivos procedentes de campos diversos, con estructuras internas muy organizadas dirigidas a la construcción social de la protesta, las conductas además de dejar de ser individuales, dejan de ser desviadas. Pasan de ser denominadas a autodenominarse y se transforman en movimientos sociales. Estos movimientos, por su propia entidad, son las reivindicaciones políticas y sociales, han desbordado el objeto de estudio de las sociología de la desviación. Movimientos sociales, entre otros, como el de los mapuches chilenos, aymaras bolivianos, “sin tierra” brasileños, “zapatistas” mexicanos, confederaciones indígenas de Ecuador, Colombia, Venezuela y Guayanas que surgieron después de 1975.


viernes, 11 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 22


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13,Víctor Riesgo Gómez y yo realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González



Generalización, universalización y esencialización de la desviación

Comprobar la falacia sociológica que ha supuesto la desviación como objeto de estudio. Se observará que ha consistido básicamente en tres principios que responden a la generalización, la universalización y la esencialización de criterios:

1.    La generalización, ha sido el fruto recogido de una teoría general que contempló las conductas desviadas de modo uniforme, cuando la uniformidad teórica asumida no fue validada por la empiria. Incluso el estigma tiene limitaciones. Su falta de especificidad diferenciadora no puede concretarse con la misma transparencia y simetría en todas las conductas estudiadas por la sociología de la desviación. La transparencia de la enfermedad mental no tiene nada que ver con la opacidad de la concusión y otras corrupciones. La transparencia de la prostitución tampoco es equivalente a la opacidad de la organización criminal de las mafias que promueven el tráfico de mujeres. Puede afirmarse el corpus teórico de la desviación es un totum revolutum.
2. La universalización ha sido producto de la aplicación de una lógica descontextualizada, que tampoco fue validada empíricamente. El contexto local etnografiado desmintió el alcance de la lógica universal (occidental). Por ejemplo las conductas violentas; se sabe por l etnografía cómo la violencia varía culturalmente de una sociedad a otra. Se observan etnográficamente sociedades muy violentas como los kaingang de Brasil o como la sociedad melanesia kurelu. En el extremo opuesto, entre los ifaluk no se valoran las conductas violentas. En términos de violencia entre los kaingang brasileños y los ifaluk micronesia, se encontrarían los sironio bolivianos. En síntesis, puede afirmarse que el corpus teórico de la desviación contempla las conductas de forma universal, cuando de hecho la realidad social plural y diversa que tiene delante constituye una mixture.
3.    La esencialización ha sido generada por el desprendimiento teórico de la historia. Por no aceptar o no tener en cuenta que todo objeto de estudio académico, con independencia de la disciplina que lo contemple, es consecuencia de un proceso históricamente condicionado, en el que la sociología de la desviación no fue la excepción.

Generalización, universalización y esencialización son, en definitiva, proyecciones idealistas, pero intencionalmente pragmáticas, para transformar los criterios epistemológicos en pronósticos teóricos que se ratifican automáticamente en la práctica. En la ratificación se hace de los mismos una profecía que se autoproyecta para cumplirse. Por más soluciones que proporcionen en su contemplación de la realidad y por más que quieran hundir a esta en la invariación, generan más preguntas que respuestas. Un ejemplo: la violación, ¿se puede generalizar la definición, universalizar la conducta y esencializar la interpretación sociológica de violación?. La violación sexual también se interprete sociológicamente como una manifestación más de la violencia; la violación sexual es una conducta violenta, no una conducta sexual. Una conducta violenta sexual; violencia perpetrada a través del sexo que despersonaliza al sujeto víctima y lo trata como objeto.

Lo más relevante no es la denominación asignada a la coerción sexual, relevante y significativo es la interpretación y respuesta legal dada a la conducta coercitiva y violenta. En EEUU el FBI interpretó que cuando una mujer, en contra de su voluntad, es forzada a mantener relaciones sexuales se produce forcible rape (violación forzada). Conclusión en sí misma resulta incongruente y redundante manifestación interpretativa, puesto que no existe violación carnal que no se forzada. Además, la interpretación es reduccionista. A las dificultades formales de interpretación, hay que sumar que la violación es EEUU, en cuanto respuesta legal, se castigaba con la pena de muerte hasta que, en 1977 se decidió ilegalizar pena capital por violación.

En España el Código Penal de 1989 eliminó el decimonónico, reductor y sexista concepto de “delitos contra la honestidad” y en si lugar incluyó el concepto de “delitos contra la libertad sexual”: violación, agresión sexual, estrujo y rapto. Mediante el cual todo acto de carnalidad sexual realizado con fuerza o intimidación será perseguido legalmente. Remite a la persona que lleva a efecto la conducta sexual coercitiva.

La antropología nos advierte de que la violación es una forma de control social. Entre los cheyennes, la mujer casada y adúltera era discriminada y violada a instancias de su marido. En la sociedad mehinaku de Brasil se practica la violación en grupo cuando se descubre a una mujer espiando la casa comunal de los hombres, sus artefactos sagrados o sus rituales secretos. En la sociedad pokot de Kenia al hombre adúltero que se desentiende sexualmente de su mujer se le persigue socialmente; una vez reducido se le grita e insulta, se escenifican obscenidades delante de él defecan sobre su cuerpo. Finalmente, capturan su buey preferido, lo cocinan y se lo comen. Hay veces que violencia y violación son en la práctica una y la misma cosa. En el caso de los gussi de Kenia. El acto sexual en esta sociedad africana es un acto de violación al que la mujer tenía que resistirse; las mujeres gussi, insertas en una sociedad en la que se enfatiza la patrilocalidad y la sexualidad, son unas “extrañas”, una vez casadas, en la convivencia con sus maridos y suegras. A diferencia de los gisu de Uganda; la circuncisión, “rito militar” para hacerse hombre, según Heald, se enfatiza en esta sociedad por encima de la sexualidad.

Existe la creencia generalizada de que la violación sexual:

1.    Está presente en todas las sociedades.
2.    Es una conducta irreprimible e incontrolable.

Sin embargo, la creencia refleja más bien la construcción de un estereotipo que una descripción social propiamente dicha. Entre los minangkabau de Sumatra no se registran violaciones sexuales. La necesidad y urgencia de violar sexualmente, como si se tratara de un impulso fuera de todo control, realizado por un sujeto que hostigado por su instinto biológico se siente obligado a actuar y mantener relaciones sexuales sin el consentimiento de la otra parte, también es neutralizado. La evidencia niega tal aseveración y convierte es argumentativamente falsa la urgencia sexual de la violación. Si el hambre, la sed, la orina y la defecación son impulsos controlables (y desplazables), la violación sexual también lo es (Sanday).

Mediante el ejemplo de la violación, las conductas desviadas no responden al marchamo G.U.E (generalización, universalización, esencialización) que la sociología de la desviación introdujo en sus reflexiones teóricas acerca de lo “descentrado”, de lo desprendido de la norma. Por ello, la sociología de la diversidad no tiene que incurrir en el mismo error. La sociología de la diversidad, a desarrollar en el SXXI, tiene que se una visión sustentadora de la dignidad humana y debe proporcionar una óptica de intransigencia con los abusos. Mostrarse digna con la libertad plural de los colectivos sociales y las individualidades que los componen, siempre y cuando sus conductas no dañen a nadie ni a nada. Como la diversidad no es sinónimo de irresponsabilidad la sociología de la diversidad también tiene que contemplar la regulación. Una sociología que conjugue el orden y el desorden, la regulación y la emancipación, la sujeción y la libertad, porque la responsabilidad y la irresponsabilidad también forman parte del paisaje de la diversidad. La idealización de la sociedad condujo a:

  • Los sociólogos funcionalistas a un exceso de regulación, sin que por ello corrigieran las acciones sociales desviadas.
  • Los sociólogos marxistas a una sobreexcitación emancipatoria que, como se pudo comprobar, fue “traicionada” por la realidad social.


Los objetivos del investigador son distintos a los objetivos de los legisladores y controladores sociales. Sus idiomas también difieren, hasta el punto de ser irreconciliables. Sellin asertaba un duro varapalo a una criminología ensimismada, contemplativa, disuasiva, arrasadora y “bastarda”. Sellin trató la contemplación criminológica sin contemplaciones.

Distanciada de la mera contemplación y tratando de desentrañar interpretativamente la des/ordenada realidad social, entiendo la sociología de la diversidad. Pero ¿Qué posicionamiento debe adoptar la sociología de la diversidad con los excesos? ¿Tienen sentido sociológico los excesos y las conductas irracionales? O como pregunta Sumner, ¿el atracador de bancos es un distribuidor de la riqueza? ¿Puede el violador ser misógino y políticamente progresista?