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viernes, 19 de noviembre de 2010

Bloque II - Comentario Texto José Félix Tezanos Parte I







Esta es la primera parte del ejercicio propuesto por el equipo docente de la asignatura Introducción a la Sociología I del Grado de Sociología y Ciencias Políticas del curso 2010/11 de la UNED. Corresponde al Bloque II, y se propone este trabajo voluntario a entregar antes del 15 de enero en la plataforma ALF. Es un comentario del texto "Incertidumbres, retos y potencialidades del siglo XXI: Grandes Tendencias Internacionales", Ed. José Félix Tezanos. Editorial Sistema (Páginas 45 y 46). Y consiste en la realización de un texto entre 500 y 1000 palabras. Y debe indicarse en él: El tema de referencia, explicación de los argumentos del autor y exposición de argumentos propios sobre la cuestión tratada. Como siempre, estoy abierto a sugerencias y recordar que este texto no ha tenido corrección de tutor y/o equipo docente.

Las transformaciones tecnológicas dominan, en el comienzo del siglo XXI, una persistente revolución de cambios que afectan a nuestra sociedad. La evidente correspondencia entre la tecnología y el medio geográfico, que se presenta como uno de los problemas a resolver por el Hombre, como la economía de escasez inherente en toda sociedad, donde “estos valores distributivos no son suficientes para satisfacer completamente los deseos de los hombres” (Chinoy 2003:243) y obviamente las notables transformaciones científicas y tecnológicas en micro electrónica, biotecnología, los nuevos materiales y las nuevas fuentes de energía, influyen considerablemente en toda la órbita social, y por lo tanto puede ser valorada como “la tercera gran transformación global” (tras la Neolítica y la Industrial) (Tezanos 2008:49).
Gerhad Lenski
Expone Tezanos, que estamos asistiendo a unos cambios tecnológicos, económicos y culturales que están configurando nuevas manifestaciones inéditas, “ante la paradoja de un progreso desequilibrador”. Y son muchas las voces que coinciden en este “diagnóstico”; en exponer que estamos ante un nuevo modelo de sociedad. Y si revisamos las teorías existentes, se demuestra que aún no existe acuerdo en la definición sobre esta nueva cristalización, y con la deuda de no haber logrado consensuar el paradigma saliente (sociedad post-industrial de Dahrendorf o Rostow). “Teorías que no han podido explicar el por qué varía la cantidad de desigualdad entre unas y otras de estas sociedades” (Kerbo 2010:71). El factor tecnología se sitúa como elemento destacado en la correlación con la estratificación y como “acelerador” de desigualdades sociales, como lo ubica Gerhad Lenski.
Thurow, Galbraith o Bell coinciden en afirmar “que el conocimiento y la formación educativa son ahora más significativas que la propiedad de la tierra o la riqueza en la determinación de las oportunidades vitales de una persona” (Kerbo 2010:71). Pero que en el actual mercado lo que “debería ser” se materializa en antítesis con “lo que es, sin más”; en el establecimiento de empleo precario, impulsando a una generación de jóvenes, al desánimo y frustración. Las metas inalcanzables y a las ideas irrealizables en una nueva problemática que es la sobrecualificación, un problema estructural que padecen los jóvenes, y promovido por la desproporción entre el sistema educativo y productivo.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Alcance sociológico y político del concepto de infraclases

Alcance sociológico y político del concepto de infraclases

La definición de infraclases debe de originarse de sus referentes estructurales y no de una percepción excluyente: <<los que se sitúan fuera del sistema>>, o conformarse con designar a los que están en peores condiciones sociales, en los niveles más humildes de la pirámide social. No obstante, hasta que los nuevos sistemas de estratificación social no se conformen con más solidez, es complicado obtener una definición clarificadora y concreta que alcance un idóneo grado de consenso.
Se perfilan dos causas desde una significación sociológica, para alcanzar una interpretación estructural de las infraclases: primero con la dualidad y el déficit de solidez de la conciencia y la auto-identidad de clase de grupos sociales valorados como infraclases y, segundo con la falta de un paradigma de acción de clase específico asignado a dichos grupos.

Ralf Dahrendorf
Lo que determina actualmente a las infraclases es la ausencia de una conciencia específica de clase, sin haber prosperado una traslación política definida en su posición social, por lo que algunos analistas han apuntado si realmente nos encontramos con una verdadera clase social. El propio Dahrendorf, ha negado la autenticidad del concepto de infraclases por estimar que describe ciertamente a una posición de clase, entendiendo que el esfuerzo de salida de las infraclases, además de voluntario es totalmente individual. Interpretando pues, quienes habitan en las infraclases, no lo harían en un espacio fijo y estructurado, sino episódicamente en una posición de infraclases. Dahrendorf establece esta <<individualización de los destinos>>, como la consecuencia que no se haya producido ninguna revolución provocada por las altas cotas de desempleo de los últimos lustros del siglo XX.
Lo inequívoco es que la dinámica de los hechos están evidenciando que algunas de las vicisitudes imbricadas con la infraclases tienen un carácter estructural, más allá de los deseos y voluntades individuales. Entendiendo que la no pertenencia a las infraclases, no es quien quiere, sino quien puede. Por lo que apremia la salida de una sólida bolsa de empleo, como acciones política pragmáticas, para todos los que están alejados de las oportunidades del mercado, como los sancionados con la precariedad laboral. Intervenciones políticas, que propicien una transformación en el sistema de producción, ordenación de la actividad económica y la articulación del Estado de Bienestar.
Las infraclases se pueden determinar con la siguiente relación:
·      Las infraclases se establecen en una posición objetiva en un mercado afectado por las transformaciones tecnológicas. Que expelen unos considerables <<excedentes de trabajo>>.
·      Recortes sociales en el Estado de Bienestar, favorecido por el cambio tecnológico, globalización económica, sin compensaciones en proyectos solidarios y sociales.
·      Una análoga caracterización sociológica objetiva en los afectados por el desempleo o precariedad laboral –jóvenes, mujeres, minorías raciales o étnicas, etc.-
·      Paro estructural de larga duración, o precarización laboral arrojan a las infraclases a que convengan unos intereses objetivos que concurren en favorecer políticas económicas y sociales compensatorias, en las dinámica actual de dualización.
·      La visión de los que están en las infraclases de situarse a sí  mismos en una posición social objetiva marginal, reconociéndose su dependencia a las ayudas sociales.

La cuestión es la incapacidad de fomentar una conciencia de la propia existencia de la situación social y económica, de todas las personas y grupos asentados en la infraclases, pues frecuentemente la conciencia suele ir por detrás de los hechos sociales y no al revés.
John Kenneth Galbraith
Las clases medias están siendo firmemente afectadas por las transformaciones generales del mercado de trabajo, y la tendencia a la precarización laboral, una circunstancia en constante minimización que sanciona por las circunstancias de movilidad social descendente para sus hijos. Las infraclases están compuestas de personas no como un hecho accidental, sino como un respuesta de la nueva funcionalidad de la economía. Con unas expectativas pesimistas de movilidad social y enfocadas a un <<callejón sin salida>>. Como ha subrayado el economista estadounidense John Kenneth Galbraith, la subclase tiende a <<convertirse en un fenómeno sempiterno y ya no generacional>>.
En las perspectivas de futuro de las infraclases se distingue en primer lugar la hipótesis que las organizaciones representativas de las clases trabajadoras propicien acuerdos verticales con corporaciones intermedias de la sociedad, por lo que algunos grupos más afortunados de las clases trabajadoras, se sientan más identificados Fundamentalmente en la lógica de que las infraclases inclina a colocarlos a ellos mismos, en situaciones sociales que puedan fomentar la difusión de sentimientos mesocráticos. En segundo lugar la probabilidad de obstaculizar la tendencia en la dualización del sistema económico y social, que obedezca a la imbricación de las clases trabajadoras con la infraclases y los grupos en decadencia de las clases medias, en el horizonte de diseñar un proyecto conjunto renovado.
La perspectiva es que un grupo social similar, que sea sancionado con situaciones estructurales de dependencia, subordinación o infraposicionamiento social, desarrolle una identidad grupal con la lógica de sus intereses y demandas, lo que originará una previsible acción colectiva. Aún teniendo en cuenta que las infraclases no se hallan en un locus social, como una fábrica o taller como las primeras etapas de la revolución industrial. Sino son el vecindario, la calle, etc. Por tanto, no disponen de una localización acotada, están atomizados, para sus demandas en defensa de sus intereses. Acciones colectivas que irán encaminadas en expresiones más imprecisas y divididas en expresiones como motines, <<okupaciones>>, violencia urbana, etc.
Una definición, la de infraclases que puede que los propios actores puedan denominarse a sí mismos como ellos quieran en un futuro, y una noción que responde como un referente analítico provisional, a lo que está sucediendo en ciertas áreas de nuestras sociedades.

Resumen de epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos