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lunes, 29 de octubre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 3


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

Veamos el efecto sociológico que tiene la igualdad de oportunidades en la legitimación de clases:

Según un estudio de Lane en 1962, en el que entrevistó a quince trabajadores de cuello azul, hay una ferviente creencia en la igualdad de oportunidades que influye profundamente en lo que estos hombres piensan sobre su posición en la vida. Cuando explicaban su estatus relativamente bajo intentaban encontrar algún defecto en sí mismas, tenían la sensación de que habían dejado escapar sus oportunidades.
También hay que tener en cuenta que la educación es un ingrediente clave de la creencia de la igualdad de oportunidades en los Estados Unidos.

Los hombres del estudio de Lane sentían que habían invertido mucho en el sistema presenta. Podían ocupar una posición relativamente baja en el sistema de clases, pero sentían que habían trabajado duro para alcanzar lo que tenían. Estos hombres podrían beneficiarse de una mayor igualdad, pero pensaban que el duro trabajo de toda su vida tendría poco valor si a los pobres, que estaban por debajo de ellos y por los que sentían desprecio, se les dieran las mismas recompensas.

La mayoría de estos hombres desconfiaba de la naturaleza humana. Veían la igualdad de oportunidades como una política justa y necesaria porque proporcionaba incentivos, algo que significa que su visión del mundo se aproximaba al ideal de la teoría funcionalista de la estratificación social de Davis y Moore.

Ninguno de estos hombres consideró alguna vez la idea de que los grados actuales de desigualad podrían reducirse sin efectos adversos.

Toda sociedad debe proporcionar alguna ideología legitimadora de la desigualdad para mantener la estabilidad del sistema de estratificación. Las circunstancias históricas han llevado a los Estados Unidos a acentuar la mitología de la igualdad de oportunidades más que otras naciones.

Robinson y Bell (1978) descubrieron que la aceptación de la desigualdad era semejante en Estados Unidos y Gran Bretaña. En Gran Bretaña se enseña a las personas, a una edad temprana, a reconciliarse con su suerte en la vida, sus tradiciones históricas han generado una mayor aceptación de la adscripción. Pero las tradiciones históricas de los Estados Unidos excluyen el privilegio aristocrático y niegan la adscripción por la creencia de que cualquiera puede alcanzar el éxito trabajando duro. Aunque en Gran Bretaña se suele enseñar a las personas a aceptar la desigualdad, en los Estados Unidos la aceptan porque la ideología de la igualdad de oportunidades hace que los que tienen menos éxito se culpen en parte a sí mismos de su baja posición.

Efectos psicológicos de los rituales de solidaridad (apoyo emocional que proporcionan los rituales colectivos a las instituciones y los valores básicos de la sociedad. Los teóricos sociales, especialmente Durkheim, han reconocido que los rituales emocionales colectivos pueden reforzar los lazos sociales y generar un respeto casi divino por las instituciones humanas. Es más difícil que una persona se cuestione la legitimidad de la desigualdad de la riqueza y el poder si sigue deseando pertenecer a la comunidad que le rodea.

Como ejemplo tenemos la religión. Según Marx, la religión ha solido utilizarse para apoyar la desigualdad. Pero esta visión es excesivamente simple, ya que la religión puede servir también para desafiar las desigualdades de poder y privilegio.

Estados Unidos es la más religiosa de todas las sociedades industriales. Una combinación de religión y americanismo es lo que a menudo da apoyo emocional a la desigualdad. La religión en los Estados Unidos se ha convertido en una religión civil, que alaba al país, la bandera, el anticomunismo y el americanismo tanto como a cualquier ideal puramente religioso. La religión civil en los Estados Unidos contribuye de modo importante a la legitimación de la desigualdad y la autoridad.

La solidaridad ritual existe en prácticamente todas las sociedades humanas. Dado que los seres humanos pueden pensar de una manera abstracta, suelen buscar el significado del mundo, porque un mundo sin sentido es un mundo inseguro e incierto. De este modo se produce la construcción social de la realidad y se mantiene por medio de rituales colectivos.
Los rituales emocionales colectivos son importantes porque la excitación emocional que despiertan da sentido a la realidad que buscan las personas y la hace incuestionable. Cuando se celebran rituales colectivos la gente ensalza lo que tiene en común: las instituciones, valores y relaciones sociales que comparten. Lo que esto significa para la legitimación del poder y la desigualdad es la forma de estratificación social que, por cualesquiera razones históricas, ha desarrollado una sociedad recibe un significado positivo a través de los rituales de solidaridad.

Las elites suelen intentar controlar los rituales de solidaridad. Si el poder y el privilegio de una elite son un aspecto sólido de la realidad común, lo más probable es que reciban el apoyo en tanto realidad social del conjunto, y también legitimidad a través de los rituales de solidaridad. Pero cuando el poder y el privilegio de las elites están amenazados o son débiles puede ser útil convocar estos rituales para obtener apoyo. El conflicto con el exterior del grupo suele generar solidaridad dentro del grupo. En algunas sociedades capitalistas el comunismo ha funcionado del mismo modo que el demonio en las sociedades muy religiosas, y he aquí por qué muchos estudios predicen la búsqueda de nuevos demonios ahora que el comunismo ya no cumple esa función.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Bloque II - Comentario Texto José Félix Tezanos Parte I







Esta es la primera parte del ejercicio propuesto por el equipo docente de la asignatura Introducción a la Sociología I del Grado de Sociología y Ciencias Políticas del curso 2010/11 de la UNED. Corresponde al Bloque II, y se propone este trabajo voluntario a entregar antes del 15 de enero en la plataforma ALF. Es un comentario del texto "Incertidumbres, retos y potencialidades del siglo XXI: Grandes Tendencias Internacionales", Ed. José Félix Tezanos. Editorial Sistema (Páginas 45 y 46). Y consiste en la realización de un texto entre 500 y 1000 palabras. Y debe indicarse en él: El tema de referencia, explicación de los argumentos del autor y exposición de argumentos propios sobre la cuestión tratada. Como siempre, estoy abierto a sugerencias y recordar que este texto no ha tenido corrección de tutor y/o equipo docente.

Las transformaciones tecnológicas dominan, en el comienzo del siglo XXI, una persistente revolución de cambios que afectan a nuestra sociedad. La evidente correspondencia entre la tecnología y el medio geográfico, que se presenta como uno de los problemas a resolver por el Hombre, como la economía de escasez inherente en toda sociedad, donde “estos valores distributivos no son suficientes para satisfacer completamente los deseos de los hombres” (Chinoy 2003:243) y obviamente las notables transformaciones científicas y tecnológicas en micro electrónica, biotecnología, los nuevos materiales y las nuevas fuentes de energía, influyen considerablemente en toda la órbita social, y por lo tanto puede ser valorada como “la tercera gran transformación global” (tras la Neolítica y la Industrial) (Tezanos 2008:49).
Gerhad Lenski
Expone Tezanos, que estamos asistiendo a unos cambios tecnológicos, económicos y culturales que están configurando nuevas manifestaciones inéditas, “ante la paradoja de un progreso desequilibrador”. Y son muchas las voces que coinciden en este “diagnóstico”; en exponer que estamos ante un nuevo modelo de sociedad. Y si revisamos las teorías existentes, se demuestra que aún no existe acuerdo en la definición sobre esta nueva cristalización, y con la deuda de no haber logrado consensuar el paradigma saliente (sociedad post-industrial de Dahrendorf o Rostow). “Teorías que no han podido explicar el por qué varía la cantidad de desigualdad entre unas y otras de estas sociedades” (Kerbo 2010:71). El factor tecnología se sitúa como elemento destacado en la correlación con la estratificación y como “acelerador” de desigualdades sociales, como lo ubica Gerhad Lenski.
Thurow, Galbraith o Bell coinciden en afirmar “que el conocimiento y la formación educativa son ahora más significativas que la propiedad de la tierra o la riqueza en la determinación de las oportunidades vitales de una persona” (Kerbo 2010:71). Pero que en el actual mercado lo que “debería ser” se materializa en antítesis con “lo que es, sin más”; en el establecimiento de empleo precario, impulsando a una generación de jóvenes, al desánimo y frustración. Las metas inalcanzables y a las ideas irrealizables en una nueva problemática que es la sobrecualificación, un problema estructural que padecen los jóvenes, y promovido por la desproporción entre el sistema educativo y productivo.

martes, 28 de septiembre de 2010

La conciencia obrera y la polémica sobre el aburguesamiento

 La conciencia obrera y la polémica sobre el aburguesamiento

Ralf Dahrendorf
Las transformaciones en las estructuras de clase, en las condiciones de vida y de trabajo industrial y las nuevas directrices políticas en los países industrializados tras la segunda guerra mundial significaron que algunos analistas sociales razonaran sobre una tendencia al aburguesamiento de la clase trabajadora. En un momento de cierta confusión sobre su exacta definición, de perspectivas y una tendencia a solapar los hechos <<probados>> con hipótesis osadas y futuristas. Dando lugar a una gran cantidad de teorías alternativas con una raíz metodológica e ideológica diferenciada, apoyadas en contextos sociológicos dispares. Como sobre si las sociedades capitalistas industrializadas se conformarán en una revolución proletaria. Tras la experiencia rusa y en paralelo a una etapa de crisis económica, se presentó un periodo de grandes posibilidades de las revoluciones proletarias, y la importancia que podrían llegar a tener en esto las clases medias.
Después de la segunda guerra mundial el desarrollo económico y las nuevas condiciones políticas y sociales ocasionaron un entorno favorable para el surgimiento de teorías refutando la vigencia de las tesis marxistas tradicionales. Un tiempo de proyección de las orientaciones funcionalistas, con lecturas en oposición sobre la estratificación social, y donde Dahrendorf expuso su institucionalización del conflicto de bases, con los ideólogos del industrialismo apostando por el decaimiento del poder de los sindicatos. Y además Daniel Bell manifestó la debilidad de la captación de las tesis izquierdistas y las contestatarias al sistema, y los teóricos del <<aburguesamiento>> afirmando la adopción de mentalidades de clase media por parte de los nuevos obreros de las sociedades adineradas.
Nico Poulantzas
En el comienzo de un nuevo giro económico y por los problemas acaecidos tras la crisis del petróleo de 1973 se originaron nuevas teorías como la de Mallet <<nueva clase obrera>>. Y paralelamente desde la óptica marxista se contextualizó en nuevas <<relecturas>> de las teorías marxistas de las clases, como la realizada por Poulantzas, y en coexistencia otros tantos autores dentro de la ortodoxia marxista de los partidos comunistas, algunos evolucionando en actitudes discrepantes y revisionista, polemizando sobre el carácter revolucionario de la clase obrera. Para situarse en las últimas décadas del siglo XX bajo las crisis económicas que influyeron en planteamientos hacia un mayor conservadurismo y pesimismo histórico.
Transformaciones con alcance político y académico; hasta la década de los sesenta tuvieron trascendencia las ideas de la erosión de la <<conciencia de la clase obrera>> o sea el agotamiento contestatario de los grupos políticos radicales causado por la difusión de las pautas de la sociedad de consumo, a la pérdida de intensidad del conflicto de clases, o al <<conservadurismo>> de la tradicional clase obrera.
Rymond Aron
En esta amalgama de reflexiones de la clase obrera en el ocaso del siglo XX, emergieron interpretaciones con sólidos componentes futurista, sin apoyo empírico verificado como las <<teorías>> sobre el relevo de la clase obrera como el notable elemento revolucionario, de Marcuse o la del fin de las ideologías, de D. Bell. También se manifestaron las teorías e interpretaciones imbricadas en la línea del debate sobre el vigor de las teoría marxista de las clases desde las explicaciones de Dahrendorf o Mallet, o, desde otra esfera, como la de Ossowski, Lenski, Aron, Poulanstzas, etc.
  Cohabitaron otras teorías más específicas como las del <<aburguesamiento de la clase obrera>> ordenadas a analizar el modo en que se tiene  a modificar la conciencia obrera, o aquellas que desde planteamientos más proclives a basar sus estudios en datos empíricos de la realidad, en los cambios producidos en las estructuras ocupacionales de las sociedades más desarrolladas en dos dimensiones diferenciadas; la primera en el desarrollo de la distribución de la población activa ocupada en los diferentes sectores de producción y la segunda, las tendencias a una mayor cualificación de los trabajadores industriales, en una progresiva estratificación interna en la misma clase obrera.
Las teorías sobre el aburguesamiento, han permanecido atrapadas por las contradicciones tácitas en la terminología que utilizan, sin olvidarnos que algunas de éstas no han sido sustentadas en datos empíricos. Basando sus planteamientos fundamentalmente en el plano político, donde se inclina a su utilización como materia para la <<racionalización>> de ciertas estrategias, por ejemplo de por qué los partidos socialistas europeos se han ido moderando progresivamente, entretanto los comunistas se han difuminado de sus ideas revolucionarias y su propia contextualización interna.
En este debate se conforman al menos tres rasgos divergentes:
·      Las transformaciones en la estructura ocupacional y sus efectos en los antagonismos de clases.
·      Los cambios en la ideología, los comportamientos y las expectativas de los trabajadores de las sociedades más desarrolladas.
·      La reforma en los sistemas de partidos políticos, fundamentalmente en los de izquierdas.

Carlos Marx
Por lo tanto, en este escenario, se constituye que no todos los trabajadores fueron desde el inicio de la revolución industrial tan revolucionarios como algunos pensaban, ni tuvieron una conciencia de clase tan definida, ni tan incontaminados por las ideologías burguesas, pues ha habido siempre trabajadores decididos a respaldar los partidos de derechas. Marx y Engels no fueron indiferentes a las influencias de las ideologías y hábitos burgueses en el movimiento proletariado, como manifestaron en su distinción <<clase para sí>> y <<clase en sí>>, un argumento que utilizaron para desacreditar a sus contrarios en el terreno socialista.

John Goldthorpe
Con lo cual, las tendencias hacia un <<aburguesamiento>>, o un <<conservadurismo>> no puede ser constatado como eventos recientes, donde este fenómeno presenta rasgos claramente singulares, donde los elementos ideológicos heredados del pasado se completa con disposiciones ideológicas que no se sustentan en las raíces históricas, sino trabadas con las nuevas particularidades sociales y económicas, por tanto forman parte de las nuevas circunstancias  estructurales de la sociedades tecnológicamente avanzadas.
Se establecen desde la teoría sobre el aburguesamiento y desde los planteamientos de Lockwood y Goldthorpe tres líneas:
·      Trabajadores y sus familias situados en las posiciones más bajas de las clases medias, conforme a sus ingresos y posesiones.
·      Trabajadores que obtienen nuevas perspectivas sociales y normas de conducta más cercanas a las clases medias que las obreras.
·      Trabajadores manuales que son aceptados en términos de igualdad social, en la interacción social formal, como la informal, por los que conforman la clase media.

La tendencia que se está verificando es la del debilitamiento de los rasgos culturales e ideológicos inherentes de la clase obrera, como su validez en las organizaciones que las defendieron ante las posturas insolidarias y egoístas del orden burgués. En los cambios acontecidos en las <<nuevas clases medias>> han de ser consideradas equivalente a las también producidas entre las nuevas clases obreras y no tomar a las clase medias como un grupo homogéneo, indiferenciado, aislado y estático.

Resumen epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos

viernes, 13 de agosto de 2010

Tecnología y sociedad

Tecnología y sociedad- La sociedad dividida

Concurrencia en entender la tecnología como una significativa variante a tener en cuenta, en los sistema de estratificación. Gerhad Lenski la sitúa además como producto de desigualdades sociales.
Daniel Bell
La influencia de la tecnología es notablemente trascendente en los cambios sociales, haciendo que mejore nuestra vida, reformando los modos de relacionarnos, de trabajar, de actuar y hasta de pensar. Un pilar prominente de la sociedad. Analistas como Daniel Bell destaca en varios planos, la influencia de la tecnología en las sociedades; fortaleciendo la productividad, racionalizando en beneficio de la eficiencia y optimización, el brote de un nuevo sector social, una innovación que ha revolucionado los transportes y las comunicaciones y por último transformación del pensamiento, proporcionando nuevas ópticas de la velocidad y el tiempo.
El manejo de ordenadores personales, Internet en la juventud, otorga nuevas miras, novedades en la forma de pensar, de estructurar el trabajo intelectual. Renovación, progreso, revolución en todos los sentidos, afectando y ejerciendo cambios, en la sociedad. Pero también hay que analizar en qué puede dañar estos procesos de innovación tecnológica. Donde habrá que estudiar quienes son lo qué ganan pero también los que pierden, cuestiones que han provocado enfrentamientos y correspondencias de poder.


Resumen epígrafe de La Sociedad Dividida de José Félix Tezanos

jueves, 12 de agosto de 2010

Un nuevo modelo de sociedad

Un nuevo modelo de sociedad - La sociedad dividida

Ralf Dahrendorf
Coinciden muchas voces acreditadas en exponer, que estamos ante un nuevo modelo de sociedad, y aún, sin acuerdo en la definición del mismo. La conceptualización de entender que la sociedad industrial no constituía la consumación de la historia, estaba tácitamente formulada por diversos reformadores sociales del siglo XIX, como Saint Simon o Carlos Marx, como otros que preludiaron el futuro de un nuevo tipo de sociedad. Pero fue en el siglo XX donde nuevas corrientes del pensamiento sociológico y economista, contribuyeron a preguntarse sobre la nueva sociedad, tras la industrial. Así lo hizo Ralf Dahrendorf, Walter Rostow o analistas como Bell, Kahn o Wiener que crearon la expresión sociedad post-industrial en los años sesenta.
Tras esto, han habido muchas otras definiciones que no lograron adecuar al paradigma saliente, teniendo el de  sociedad post-industrial como el de más simple definición, como Tezanos expone en este epígrafe, por su manifiesta insuficiencia en describir una compleja nueva sociedad, en una descripción circunscrita a su antecesora, siendo ésta, totalmente diferente y singular. Una sociedad de preeminencia del sector servicios, como apuntan algunos, pero que Tezanos difiere pues este sector aglutina actividades económicas muy dispares, siendo la más adecuada la expresión servindustria. Otras opiniones declaran la conveniencia de adscribirse a la definición de la sociedad del ocio o sociedades de la información y sociedad tecnológica, pero lo que algunos analistas si coinciden, es por la determinante importancia en las sociedades del futuro, por el control de los medios de comunicación.
Una latente capacidad del dominio en la revolución tecnológica, enormes avances en la ingeniera genética o aplicaciones robóticas, son algunas de la innovaciones que solapan a entender, la informacional, como la única a considerar.


Resumen epígrafe de La Sociedad Dividida de José Félix Tezanos