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viernes, 21 de septiembre de 2012

Psicología Social (Sociología/Antropología) Resúmenes Parte 31



En la asignatura de Psicología Social (Sociología/Antropología) del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libro Introducción a la Psicología Social de Gaviria Stewart, Elena et alia, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo 1) ¿Qué es la Psicología Social?  Jon Zubia Hurtado// Tema 2 (Capítulo 5) Actitudes – Mª Carmen Rego Martínez // Tema 3 (Capítulo 6) Influencia, persuasión y cambio de actitudes José Bargallo Rofes // Tema 4 (Capítulo 8) Conducta de ayuda Jesús Ángel González Dela Osa // Tema 5 (Capítulo 9) Contribuciones de la Psicología Social al estudio de la agresión  Mónica Platero Angulo // Tema 6 (Capítulo 10) Estereotipos – Víctor Riesgo Gómez // Tema 7 (Capítulo 11) El estudio psicosocial del prejuicio  Julio Monteagudo Diz // Tema 8 (Capítulo 13) Procesos grupales y relacionales intergrupales  Tomás Javier Prieto González // Tema 9 (Capítulo 14) Aplicaciones de la Psicología Social  Jesús Ángel González Dela Osa

El conflicto intratable

Puede adoptar muy diversas formas dependiendo de su duración, intensidad y del estatus y/o poder relativo de los grupos implicados. Los conflictos intratables son aquellos que reúnenlas siguientes características:

Persisten durante un largo periodo de tiempo,
 en ellos las partes implicadas se perciben como irreconciliables
ciertos estamentos de los grupos implicados tienen interés en la continuación del conflicto,
son violentos,
son de tal naturaleza que cuando un grupo gana, el otro necesariamente pierde,
son totales, existe la percepción de que el conflicto es vital para la supervivencia de cualquiera de los grupos 
 ocupan un lugar central en la vida de las personas y grupos implicados.

Cualquier sociedad implicada en este conflicto necesita desarrolar una serie de mecanismos militares, políticos, económicos y psicológicos que la ayuden a afrontar con éxito la situación.

  •  Mecanismos psicológicos: una especial devoción hacia el endogrupo, alta contribución a la lucha, capacidad para afrontar el estrés, solidaridad, etc.
  • Creencias societales: son un conjunto de cogniciones compartidas sobre aquéllos aspectos que tienen una especial importancia para esa sociedad. Contribuyen a dar unidad y sentido de la especialidad a sus miembros.

Ver cuadro 13.3, página 477.

Todas  estas creencias societales constituyen una especie de ideología que apoya la continuación del conflicto y sirve para desarrollar las condiciones psicológicas necesariaspara afrontarlo.

Las creencias societales cumplen dos funciones:

Faceta cognitiva sirven como explicaciones, justificaciones y guía de las acciones emprendidas durante el conflicto.
Faceta motivacional inspiran, motivan y dan coraje a los miembros del grupo para continuar en la lucha.

Todas las sociedades implicadas en conflictos intratables hacen especiales esfuerzos para transmitir las creencias societales a sus miembros. Dicha transmisión se realiza a través de los medios de comunicación y a través de las instituciones existentes en la sociedad.

La reducción del conflicto intergrupal

Parece razonable tratar de identificar aquellos procesoso a través de los cuales el conflicto puede ser reducido. En los últimos años los psicólogos sociales han comenzado a contemplar el conflicto no tanto como un problema en sí mismo sino como la expresión de una situación de malestar existente entre los grupos. La superación del conflicto no puede lograrse sin tener en cuenta las circunstancias reales en las que tinen lugar. El mejor método de resolver el conflicto es la existencia de justicia social.

El contacto intergrupal

La hipótesis de que el contacto entre los miembros de diferentes grupos conduce a una reducción de la hostilidad intergrupal tiene una larga tradición en Psiciología Social. Existen una serie de requisitos que contribuyen a que el contacto intergrupal sea eficaz:

  • Que el contacto esté apoyado institucionalmente: quienes  ocupan posiciones de autoridad deberán proporcionar incentivos o recompensas si se cumplen los objetivos propuestos. El apoyo institucional a las medidas de contacto ayuda a crear un nuevo clima social en el que pueden surgir normas más tolerantes.
  • Que los contactos no sean esporádicos sino que tengan una frecuencia, duración y cercanía suficientes. Es más fácil que las relaciones interpersonales positivas entre los miembros de grupos diferentes puedan generalizarse al exogrupo en su totalidad.
  • Que las personas que interactúan tengan un estatus similar porque las diferencias de estatus distorsionan la relación y refuerzan los estereotipos previos que se tienen hacia el grupo minoritario.
  • Que los contactos se produzcan en situaciones de cooperación, el contacto intergrupal, más que reducir, puede aumentar el conflicto intergrupal.

Los resultados demuestran claramente que el contacto intergrupal reduce el prejuicio entre los diferentes grupos, y que las cuatro condiciones citadas anteriormente, si bien aumentan la eficacia del contacto, no son necesarias para que dicho contacto alcance efectos positivos.

Wright, Aron, McLaughlin-Volpe y Ropp (1997) formulan la denominada <>, que sostiene que el mero hecho de conocer u observar que un miembro de nuestro grupo mantiene una relación estrecha con un miembro del exogrupo puede contribuir a la mejora de las actitudes intergrupales. Obervar o dar publicidad a las interacciones positivas entre los miembros de nuestro grupo y otro grupo estigmatizado es mucho menos costoso en tiempo y esfuerzo que propiciar un encuentro real entre los miembros de ambos grupos, y además, suscita menos ansiedad entre las personas del grupo mayoritario.

La reducción del conflicto desde la teoría de la identidad social

Una de las principales raíces del conflicto viene producido en gran medida por los procesos de actegorización, que conducncen también a establecer la distinción entre <> y <>. Esta distinción lleva aparejada de forma casi automática el intento de favorecer al propio grupo en detrimento del exogrupo. Si fuera prosible modificar de alguna manera procesos de categorización, también el favoritismo endogrupal resultaría modificado.

Desde esta perspectiva habría tres procesos que tenderían a reducir el conflicto intergrupal:

  • La descategorización, que consiste en procurar que los miembros de los grupos discriminados sean percibidos por los miembros del grupo mayoritario como individuos y ni como miembros de un grupo sobre el cual existen estereotipos negativos.
  • La categorización cruzada, que consiste en resaltar las categorías comunes de pertenencia que pueden tener los miembros de dos grupos enfrentados. Al ser consciente de que compartimos al menos una categoría, mi evaluación de la persona del otro grupo mejoraría porque en cierta medida la percibo también como parte de mi propio grupo.
  • La recategorización consiste en tratar de crear una nueva categorización que englobe conjuntamente a los miembros del exogrupo y del endogrupo. La hipótesis principal del <> es que si se induce a miembros de grupos diferentes a imaginar que forman parte de un único grupo y no de grupos separados, las actitudes hacia los miembros del anterior exogrupo se harán mas positivas debido a una serie de procesos cognitivos y motivacionales, entre los que se incluye la tendencia a favorecer a los miembros del propio grupo.


martes, 28 de septiembre de 2010

La conciencia obrera y la polémica sobre el aburguesamiento

 La conciencia obrera y la polémica sobre el aburguesamiento

Ralf Dahrendorf
Las transformaciones en las estructuras de clase, en las condiciones de vida y de trabajo industrial y las nuevas directrices políticas en los países industrializados tras la segunda guerra mundial significaron que algunos analistas sociales razonaran sobre una tendencia al aburguesamiento de la clase trabajadora. En un momento de cierta confusión sobre su exacta definición, de perspectivas y una tendencia a solapar los hechos <<probados>> con hipótesis osadas y futuristas. Dando lugar a una gran cantidad de teorías alternativas con una raíz metodológica e ideológica diferenciada, apoyadas en contextos sociológicos dispares. Como sobre si las sociedades capitalistas industrializadas se conformarán en una revolución proletaria. Tras la experiencia rusa y en paralelo a una etapa de crisis económica, se presentó un periodo de grandes posibilidades de las revoluciones proletarias, y la importancia que podrían llegar a tener en esto las clases medias.
Después de la segunda guerra mundial el desarrollo económico y las nuevas condiciones políticas y sociales ocasionaron un entorno favorable para el surgimiento de teorías refutando la vigencia de las tesis marxistas tradicionales. Un tiempo de proyección de las orientaciones funcionalistas, con lecturas en oposición sobre la estratificación social, y donde Dahrendorf expuso su institucionalización del conflicto de bases, con los ideólogos del industrialismo apostando por el decaimiento del poder de los sindicatos. Y además Daniel Bell manifestó la debilidad de la captación de las tesis izquierdistas y las contestatarias al sistema, y los teóricos del <<aburguesamiento>> afirmando la adopción de mentalidades de clase media por parte de los nuevos obreros de las sociedades adineradas.
Nico Poulantzas
En el comienzo de un nuevo giro económico y por los problemas acaecidos tras la crisis del petróleo de 1973 se originaron nuevas teorías como la de Mallet <<nueva clase obrera>>. Y paralelamente desde la óptica marxista se contextualizó en nuevas <<relecturas>> de las teorías marxistas de las clases, como la realizada por Poulantzas, y en coexistencia otros tantos autores dentro de la ortodoxia marxista de los partidos comunistas, algunos evolucionando en actitudes discrepantes y revisionista, polemizando sobre el carácter revolucionario de la clase obrera. Para situarse en las últimas décadas del siglo XX bajo las crisis económicas que influyeron en planteamientos hacia un mayor conservadurismo y pesimismo histórico.
Transformaciones con alcance político y académico; hasta la década de los sesenta tuvieron trascendencia las ideas de la erosión de la <<conciencia de la clase obrera>> o sea el agotamiento contestatario de los grupos políticos radicales causado por la difusión de las pautas de la sociedad de consumo, a la pérdida de intensidad del conflicto de clases, o al <<conservadurismo>> de la tradicional clase obrera.
Rymond Aron
En esta amalgama de reflexiones de la clase obrera en el ocaso del siglo XX, emergieron interpretaciones con sólidos componentes futurista, sin apoyo empírico verificado como las <<teorías>> sobre el relevo de la clase obrera como el notable elemento revolucionario, de Marcuse o la del fin de las ideologías, de D. Bell. También se manifestaron las teorías e interpretaciones imbricadas en la línea del debate sobre el vigor de las teoría marxista de las clases desde las explicaciones de Dahrendorf o Mallet, o, desde otra esfera, como la de Ossowski, Lenski, Aron, Poulanstzas, etc.
  Cohabitaron otras teorías más específicas como las del <<aburguesamiento de la clase obrera>> ordenadas a analizar el modo en que se tiene  a modificar la conciencia obrera, o aquellas que desde planteamientos más proclives a basar sus estudios en datos empíricos de la realidad, en los cambios producidos en las estructuras ocupacionales de las sociedades más desarrolladas en dos dimensiones diferenciadas; la primera en el desarrollo de la distribución de la población activa ocupada en los diferentes sectores de producción y la segunda, las tendencias a una mayor cualificación de los trabajadores industriales, en una progresiva estratificación interna en la misma clase obrera.
Las teorías sobre el aburguesamiento, han permanecido atrapadas por las contradicciones tácitas en la terminología que utilizan, sin olvidarnos que algunas de éstas no han sido sustentadas en datos empíricos. Basando sus planteamientos fundamentalmente en el plano político, donde se inclina a su utilización como materia para la <<racionalización>> de ciertas estrategias, por ejemplo de por qué los partidos socialistas europeos se han ido moderando progresivamente, entretanto los comunistas se han difuminado de sus ideas revolucionarias y su propia contextualización interna.
En este debate se conforman al menos tres rasgos divergentes:
·      Las transformaciones en la estructura ocupacional y sus efectos en los antagonismos de clases.
·      Los cambios en la ideología, los comportamientos y las expectativas de los trabajadores de las sociedades más desarrolladas.
·      La reforma en los sistemas de partidos políticos, fundamentalmente en los de izquierdas.

Carlos Marx
Por lo tanto, en este escenario, se constituye que no todos los trabajadores fueron desde el inicio de la revolución industrial tan revolucionarios como algunos pensaban, ni tuvieron una conciencia de clase tan definida, ni tan incontaminados por las ideologías burguesas, pues ha habido siempre trabajadores decididos a respaldar los partidos de derechas. Marx y Engels no fueron indiferentes a las influencias de las ideologías y hábitos burgueses en el movimiento proletariado, como manifestaron en su distinción <<clase para sí>> y <<clase en sí>>, un argumento que utilizaron para desacreditar a sus contrarios en el terreno socialista.

John Goldthorpe
Con lo cual, las tendencias hacia un <<aburguesamiento>>, o un <<conservadurismo>> no puede ser constatado como eventos recientes, donde este fenómeno presenta rasgos claramente singulares, donde los elementos ideológicos heredados del pasado se completa con disposiciones ideológicas que no se sustentan en las raíces históricas, sino trabadas con las nuevas particularidades sociales y económicas, por tanto forman parte de las nuevas circunstancias  estructurales de la sociedades tecnológicamente avanzadas.
Se establecen desde la teoría sobre el aburguesamiento y desde los planteamientos de Lockwood y Goldthorpe tres líneas:
·      Trabajadores y sus familias situados en las posiciones más bajas de las clases medias, conforme a sus ingresos y posesiones.
·      Trabajadores que obtienen nuevas perspectivas sociales y normas de conducta más cercanas a las clases medias que las obreras.
·      Trabajadores manuales que son aceptados en términos de igualdad social, en la interacción social formal, como la informal, por los que conforman la clase media.

La tendencia que se está verificando es la del debilitamiento de los rasgos culturales e ideológicos inherentes de la clase obrera, como su validez en las organizaciones que las defendieron ante las posturas insolidarias y egoístas del orden burgués. En los cambios acontecidos en las <<nuevas clases medias>> han de ser consideradas equivalente a las también producidas entre las nuevas clases obreras y no tomar a las clase medias como un grupo homogéneo, indiferenciado, aislado y estático.

Resumen epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos