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sábado, 17 de mayo de 2014

Resúmenes Sociología del Género Parte 6

En la asignatura Sociología del Género del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, formamos un grupo de trabajo algunas/os compañeras/os y elaboramos los siguientes resúmenes de la bibliografía básica de la asignatura. Derechos reservados de sus autores.


1. -Ehrenreich, Barbara y English, Deirdre (1990): Cap. 1: “Introducción”, en Por su propio bien. (150 años de consejos de los expertos), Madrid: Taurus, pp. 11-41. Javier Prieto González // 2. -Durán, María Ángeles (2006): “Las fronteras sociales del siglo XXI”, en Isabel Morant (Dir.), Historia de las mujeres en España y América Latina. Madrid: Cátedra, Volumen IV “Del Siglo XX a los umbrales del XXI”, pp. 465-493. María Dolores Aviles y José Antonio Delgado Guanche // 3. -Giddens, Anthony (2007), “El género”, en Sociología, Madrid: Alianza Universidad, pp. 441-452. Blas García Ruíz // 4. -Marqués, Josep-Vicent (1991): Cap. 1 (extracto): “Androcentrismo, un caso particular de sociocentrismo”, en Josep-Vicent Marqués y Raquel Osborne, Sexualidad y sexismo. Primera parte: Marqués, “Varón y patriarcado”. Madrid: Fundación Universidad-Empresa, pp. 23-27. Lorenzo Vellarino Cordero // 5. -Osborne, Raquel (1997): "Feminismos", Dossier Debate "La igualdad de la mujer", Temas para el Debate, octubre, nº 35, pp. 46-50. Ruth Cardedal Fernández // 6. -Giddens, Anthony (2007): “Walby: la teorización del patriarcado”, “El ´feminismo negro` y “El feminismo postmoderno”, op.cit., pp. 456-459. Javier Hermoso Ruíz // 7. -Osborne, Raquel (1996): "¿Son las mujeres una minoría"?, Isegoría (Revista de Filosofía Moral y Política), monográfico sobre Multiculturalismo, justicia y tolerancia, Madrid, nº 14, octubre, pp. 79-93. Antonia Pineda Vergara y Fernando Pedro Bruna Quintas // 8. -Giddens, Anthony (2007): “Perspectivas teóricas sobre la familia y las relaciones íntimas”, op. cit., pp. 246-256. Julio Monteagudo Diz // 9. -Ferreira, Virginia (1996), “Mujer y trabajo. La división sexual del trabajo en el análisis sociológico: de natural a socialmente construida”, en María Antonia García de León, Félix Ortega y María Luisa García de Cortázar, (comps.), Sociología de las mujeres españolas, Madrid: Ed. Complutense, pp. 93-119. (Selección: pp. 93-111). Antonio Jesús Acevedo Blanco // 10. -Brullet, Cristina (2004): “La maternidad en occidente y sus condiciones de posibilidad en el siglo XXI”, en Ángeles de la Concha y Raquel Osborne (Eds.): Las mujeres y los niños primero (Discursos de la maternidad). Barcelona, Madrid: Icaria y UNED, pp. 201-228. (Selección: pp.213-228). Antonia Florentina López Caballero // 11. -Osborne, Raquel (2005): “Desigualdad y relaciones de género en las organizaciones: diferencias numéricas, acción positiva y paridad”, Política y Sociedad, vol. 42, nº2, 2005, pp. 163-180. María Aurora Sieiro López // 12. -Torres San Miguel, Laura y Antón Fernández, Eva (2005), Violencia de género, Caja España, Obra Social, Colección: Cartilla de Divulgación (Lo que usted debe saber sobre). (Selección: pp. 18-33). Daniela Isabel Lili Pedraza y Mónica Pedraza Darias // 13. -Osborne, Raquel (2009): Cap. 2, “Malos tratos: un problema estructural”, en Osborne, Raquel: Apuntes sobre violencia de género. Barcelona: Bellaterra Edicions, Serie General Universitaria, pp. 83-136.  Mónica Pedraza Darias Tomás Javier Prieto González // 14. -Platero, Raquel (Lucas) (2013): "Introducción. La interseccionalidad como herramienta de estudio de la sexualidad", en Platero, Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada. Barcelona: Bellaterra, pp. 15-72. (Selección: pp. 23-48). María Isabel García Duran // 15. -Büchner, J. "Notas para la ponencia “Género y globalización" (versión 2004): 20 pp. Cristina Martínez Blanco

Concepto de Frontera: La frontera marca límites sustantivos entre el antes y el después, pero no implica protagonistas y antagonistas, ni conlleva un simbolismo tan dramático como “el reto”
4 GRANDES FRONTERAS:

1.- Las relacionadas con la desnaturalización del cuerpo
2.- Las relacionadas con los nuevos usos del espacio
3.- La relacionadas con los nuevos usos del tiempo
4.- Las relacionadas con la producción de nuevos minutos que refuercen la demanda de nuevos modelos de relaciones entre hombres y mujeres

Cambio espectacular en la DES-NATURALIZACIÓN DEL CUERPO- el cuerpo como límite de la actuación de la voluntad y de la cultura. En especial en cuanto a la mujer que ha roto la tradicional asociación de lo femenino con lo natural, en contraposición con lo masculino que había quedado asociado a la racionalidad y la cultura.

La procreación se ha convertido en una elección en lugar de una obligación y la mayoría de las mujeres de los países desarrollados tienen a su alcance recursos para planificar la natalidad, evitar embarazos no deseados o conseguir el embarazo a través de la tecnología sanitaria.

El cuerpo de la mujer ha abandonado parcialmente su condición natural y se ha hecho  más culto, o lo que es lo mismo, más político.

La des-uterinización de la gestación y la posibilidad de inseminación con esperma procedentes de bancos de semen o donaciones, abren la vía para formas desconocidas de familia y de organizaciones, sociales que no tendrán por base los lazos de consanguineidad y afinidad que hasta ahora habíamos conocido.

El cuerpo ha ganado valor en los lustros recientes y su cuidado se ha convertido en una exigente obligación social teñida de ribetes morales. No está claro que esta transformación del culto del cuerpo tenga solamente componentes hedónicos ni que sea sólo una manifestación de calidad de vida. Muchas mujeres la viven como una imposición social ante la que no encuentran manera de evadirse, que contrarresta parcialmente logros y conquistas obtenidas mediante la educación y la lucha política.

El cuerpo ha ganado valor en los lustros recientes y su cuidado se ha convertido en una exigente obligación social teñida de ribetes morales. No está claro que esta transformación del culto al cuerpo tenga solamente componente hedonísticos.


La prolongación de la existencia donde los cuerpos envejecidos donde ser vieja será tan normal como ser joven o de edad potencialmente fértil.

LOS NUEVOS USOS DEL ESPACIO

CAMBIOS QUE HAN TENIDO LUGAR EN LOS AÑOS RECIENTES:

v 1.- Un nuevo equilibrio en la relación entre espacios privados y públicos.
v 2.- un nuevo tipo de vínculo político/territorial, especialmente en el ámbito autonómico y europeo.
v 3.- Un uso creciente de los espacios móviles, sobre todo del automóvil privado (privacidad y gran autonomía)
v 4.- Mayor disponibilidad de espacios que utilizan temporal y cíclicamente.
v 5.- El retraso en el acceso de la juventud al uso de espacios domésticos propios.
v 6.- El lento pero progresivo crecimiento de la utilización de espacios institucionales para la población de edad avanzado.

EL NUEVO EQUILIBRIO EN LA RELACIÓN ENTRE ESPACIOS PRIVADOS Y PÚBLICOS.

Las mujeres españolas han logrado un acceso casi igualitario a los espacios relacionados con la educación, la investigación y la cultura y también a muchos espacios de ocio y educación.

LOS NUEVOS VÍNCULOS POLÍTICO/TERRITORIALES

Dos cambios dignos de mención en la geografía política. Afectan tanto a las mujeres como a los hombres y hay, por tanto, que tenerlos en cuenta para el análisis comparado de la situación de las mujeres en las próximas décadas:

·      Nueva definición de la relación con el espacio de las CC.AA
·      Intensificación de la relación con el espacio europeo como un espacio propio y diferenciado de otros espacios políticos.


El tercer cambio sería “El aumento de la inmigración”. Problemas culturales y de integración derivados de la pertenencia a la cultura del país de origen y de su organización familiar o social. En cuanto a “el género” en algunos países son muy distintas a como se dan en España y la experiencia de otros países europeos se señala que la integración se produce más rápidamente en el ámbito laboral que en los valores y prácticas sociales.

LOS ESPACIOS MÓVILES:

Ha permitido la aparición de zonas suburbanas residenciales, con sus propios núcleos de servicios, lo que ha modificado los hábitos de consumo y ocio.

Las mujeres jóvenes han accedido al carné de conducir casi igual que los varones, se disfruta de una libertad de movimiento nunca gozada hasta ahora.

El automóvil como un espacio de intimidad como consecuencia del retraso a la independencia residencial.

LA DISPONIBILIDAD DE VARIOS ESPACIOS:

Las familias españolas sufren el “mal de piedra”, esto es, la propensión a invertir su patrimonio en inmuebles para uso propio.

EL RETRASO DE LA INDEPENDIZACIÓN ESPACIAL DE LA JUVENTUD:

Debilidad del mercado laboral y carestía de la vivienda son dos factores que explican esta situación, pero a ello hay que añadir que las familias españolas de edad madura están dispuestas a ofrecer a sus hijos apoyo financiero que no ofrecen las familias de otros países europeos.

LOS ESPACIOS AJENOS: RESIDENCIAS Y ESPACIOS INSTITUCIONALES:

1.     El aumento de la esperanza de vida como una forma de organización social que se ha debilitado, lo cual ha dado una mayor autonomía a la relación entre suegras y nueras.
2.     La escasa cultura de la residencia de ancianos u otro tipo de hogar institucional que aun hoy sigue siendo muy bajo en España.

domingo, 31 de marzo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 7


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

LA DIMENSIÓN TEMPORAL DE LA SOCIEDAD: EL TIEMPO SOCIAL.

El tiempo como dimensión de la vida social

Todos los fenómenos sociales acontecen en algún momento en el tiempo. Todos los procesos sociales se extienden en el tiempo. La vida social se vive en el tiempo. “Todo modelo de interacción existente está situado en el tiempo” (Giddens 1979: 3,202) El tiempo es la dimensión indispensable de la realidad humana “en cada uno de los aspectos de nuestra vida” (Adam 1990: 9) Estos hechos ontológicos implican consecuencias epistemológicas; son la razón de la “centralidad del tiempo para la materia a examen por las ciencias sociales” (Adam 1990; 9)

El tiempo está ligado de forma aún más íntima al cambio social. La experiencia misma del tiempo y la idea de tiempo derivan de la naturaleza cambiante de la realidad. Es imposible concebir el tiempo sin referencia a algún cambio. Y viceversa, la idea de cambio al margen del tiempo es simplemente inconcebible. Como la ha expresado Pitirim Sorokin: “cualquier estado de devenir, cambio, proceso, mudanza, movimiento, dinámica, en contraposición con el ser, implica tiempo” (1937, vol 1: 156)

Examinemos primero algunas propiedades generales del tiempo como dimensión de todo fenómeno social, a continuación algunas características especiales del tiempo en tanto aspecto de cambio social. Todo fenómeno o suceso está relacionado con otros fenómenos o sucesos. No hay fenómenos o sucesos absolutamente singulares, únicos. Una de las formas que toma tal relación es la secuencial, en la que la precedencia y la sucesión conectan los sucesos en una cadena o en un proceso. Esto sucede a todos los niveles; macro, medio y micro. Si tomamos cualquier hecho singular, siempre está situado en una secuencia mayor, precede o sucede a otros, acontece antes o después de otros. En otras palabras, “todos los actos sociales están encajados temporalmente dentro de actos sociales mayores. Llamamos a esto estar permeados por el tiempo”  (Lewis y Weigart 1990: 82)

Si observamos con más detalle cada fenómeno o suceso social, veremos que no sólo está relacionado externamente con otros fenómenos sino que puede ser descompuesto internamente en componentes, y que estos componentes están interrelacionados. Algunas relaciones internas son de nuevo secuenciales, conectan estadios anteriores y posteriores o fases del fenómeno. Decimos también que todo fenómeno tiene alguna duración, duran algún tiempo.

Siempre que pensamos en un fenómeno como algo momentáneo, fugaz, instantáneo, se trata de algo que depende del entramado temporal relativo que apliquemos. En suma, no hay fenómenos o sucesos atemporales, tanto en el sentido de la localización en el tiempo como en el de la extensión en el tiempo. La secuencia y la duración son dos aspectos fundamentales de la vida social, reflejo de dos aspectos cruciales del tiempo.

Los fenómenos y los sucesos sociales son también irreversibles Una vez que algo ha sucedido no puede ser deshecho. Una vez que se ha acometido una acción no puede des-acometerse; una vez que se ha concebido una idea no puede despensarse....
Esto es válido en todos los niveles de la vida social. En el macronivel, en el nivel medio o en el nivel de la vida cotidiana. Todo esto está inscrito en la idea metafórica del flujo del tiempo , aquello que acontece a continuación tendrá una localización diferente en el flujo. En palabras de un autor moderno: “la acción y su repetición no puede ser siempre la misma. Todo aquello envuelto en ella es irrevocablemente cambiado en el intervalo” (Adam 1990: 168)

La irreversibilidad del flujo del tiempo implica la distinción entre pasado, presente y futuro. La distinción que hoy nos resulta tan obvia, no es históricamente universal; tan sólo apareció en un punto determinado del desarrollo de las sociedades humanas, está íntimamente relacionada a la invención de la escritura. El futuro fue lanzado hacia delante, pudo ser proyectado y planeado, y no meramente imaginado. La afirmación fuerte de esta distinción no aparece hasta el pensamiento judeocristiano, y desde esta fuente se ha extendido a la entera civilización humana.

La distinción entre pasado, presente y futuro no es tan tajante como parece. De forma estricta no hay presente, porque los procesos sociales están en movimiento. Aunque tomemos la escala más pequeña, siempre está el movimiento, el flujo, en lugar de un estado cristalizado. El cliché de que en el presente están el pasado y el futuro no está falto de razón. A efectos prácticos, no obstante, la distinción es por supuesto válida, siempre que recordemos que lo que tomamos como presente es algo convencional, extraído del flujo continuo por medio de límites arbitrarios. En la ciencia social el criterio de demarcación tiene que ver con la posibilidad de percepción humana y de influencia causal con los hechos. Tal como lo ha expresado Barbara Adam, “ Conocemos los hechos por testimonios, percibimos los presentes directamente, y conocemos los futuros sólo en nuestra imaginación. Los hechos pasados están determinados, los presentes están siendo determinados y los futuros aún no han sido determinados... El pasado ya no puede ser influido, el presente está sujeto a influencia y el futuro sólo es potencialmente influible” (1990: 22)   

El tiempo en tanto aspecto del cambio social

Para el estudio del cambio social, el tiempo no es sólo una dimensión universal, sino el núcleo, el factor constitutivo. En la vida social el cambio es ubicuo; en sentido estricto no hay dos estados temporalmente distintos de una entidad social que sean idénticos. A efectos prácticos, las necesidades de la vida cotidiana sugieren ciertas magnitudes de diferencias que pueden ser ignoradas. Sin embargo, lo que es tratado como estable se refiere sobre todo a niveles de cambio que van mucho más despacio que la estructura de referencia del observador.

En realidad cambio y tiempo siempre están ahí, la idea de estabilidad es tan sólo una convención útil. Incluso cuando usamos esta convención, no podemos escapar al tiempo, porque al hablar de estabilidad, estamos pensando en una falta relativa de diferencias. “Hablar de estabilidad social no implica abstraerse del tiempo puesto que la estabilidad significa continuidad en el tiempo” (Giddens 1979: 199) Incluso, hablar de estabilidad tiene sentido sólo por referencia a algo más que está cambiando, a otras sociedades, al medio ambiente, a la pertenencia a grupos, etc.

El tiempo, en relación con los cambios sociales, puede aparecer de dos formas.

Primero. Puede servir como estructura externa para la medida de sucesos y procesos, ordenando el flujo caótico para beneficio de la orientación humana y de la coordinación de las acciones humanas. Esto es el tiempo cuantitativo, presupuesto por determinado artefactos como relojes y calendarios que nos permiten identificar el lapso comparativo, la velocidad, los intervalos, la duración de diversos acontecimientos sociales. Del mismo modo nos permiten la conexión o la separación de forma ordenada de innumerables acciones realizadas por individuos y grupos en la sociedad.
Cuanto más compleja es la sociedad, mayor es la importancia del ordenamiento y la coordinación temporal En la sociedad moderna ninguna organización podría funcionar sin contar el tiempo.  Cuando se inventan y desarrollan aparatos para medir el tiempo, todos los cambios sociales pueden ser cronometrados, localizados dentro de una estructura externa. A esto nos referimos con “acontecimientos en el tiempo”

Hay otra forma en la que el tiempo se mezcla con el cambio social. Como una propiedad interna, inmanente, ontológica, de los sucesos y de los procesos sociales. Al considerar cualquier proceso social vemos que manifiesta varias cualidades temporales:

1 Son, de forma característica, más largos o más cortos.
2 Van más deprisa o más despacio.
3 Están marcados por intervalos rítmicos o fortuitos.
4 Son divididos en unidades de diferente cualidad sustantiva por medio de las circunstancias naturales o sociales.

En todos estos casos encontramos “tiempo en los acontecimientos” en lugar de simplemente “acontecimientos en el tiempo”. Esto es lo que en sociología se denomina usualmente “tiempo social”