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viernes, 14 de septiembre de 2012

Entrevista a Antonio Jesús Molina Fernández - Proyecto Hombre

Artículo publicado por Anna Ortiz en Portal Programas


Proyecto Hombre es una organización que ofrece ayuda a las personas que necesitan tratamiento para superar todo tipo de adicciones. Nos pusimos en contacto con ellos porque creímos que su proyecto era muy interesante y porque en su organización trabajan muchos profesionales que nos podían ayudar a resolver nuestro estudio: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales. Proyecto Hombre es una organización muy amplia que ha querido colaborar en nuestro estudio desde el primer momento.
El encargado de resolver nuestras dudas ha sido Antonio Jesús Molina Fernández, Director del Centro de Formación de Proyecto Hombre en Aravaca, una organización con 26 centros que que ofrece ayuda a las personas que necesitan tratamiento para superar todo tipo de adicciones. Es licenciado en Psicología (Universidad de Granada) y Antropología (UNED), asesor y responsable de divulgación científica del Aula de Alcoholismo y miembro de la Red Científica Hispana sobre Drogas de Estados Unidos.

De los casos que tratáis, ¿Qué porcentaje se corresponde a casos de adicción o dependencia a las redes sociales? ¿Qué incremento anual habéis observado?

Los porcentajes han variado en función de los tiempos, los centros y los estudios hechos, fluctuando desde un 3% hasta un 15%, normalmente asociados a otro tipo de problemas adictivos. Desde el año 2000, cuando comenzaron a llegarnos los primeros casos (casi anecdóticos) de personas con problemas de adicción a teléfonos móviles y compras por Internet (los pueden encontrar documentados en la revista Proyecto), el porcentaje ha ido subiendo de manera clara, además de diversificarse las conductas asociadas: teléfonos, redes sociales, compras, apuestas, páginas de contactos...

El problema de los tratamientos de adicciones, especialmente el nuestro que ha trabajado y trabaja históricamente con personas con problemas de drogodependencias, es que las razones y motivos por los que una persona sufre una adicción comportamental (como en este caso a las redes sociales) suele estar ligada a factores que pueden ser causa de la drogodependencia: baja tolerancia a frustración, necesidad de recompensas inmediatas, problemas personales y familiares, escasa percepción de las propias habilidades sociales, bajo control de los impulsos… y que, sin embargo, la visión sobre los tratamientos es de una necesidad diferente para las adicciones comportamentales, cuando la diferencia es de formato y no de objetivos de tratamiento. Recibimos pocas personas con problemas específicos sin sustancia, a pesar de que el programa es eficaz para este tipo de trastornos (con adaptaciones individuales y entornos específicos).

¿Qué perfil de persona es más propensa a caer enganchado a este tipo de redes (edad, sexo, profesión, clase social, etc.)?

Hay perfiles muy diversos, alguno muy obvio como los adolescentes con problemas de conducta, normalmente con bajo rendimiento escolar y un cierto déficit de control de impulsos, irritabilidad, ausencia de límites claros, desorden comportamental…
Pero este perfil esconde un grupo, mucho más amplio de adultos entre 30-40 años que tiene una cierta disponibilidad económica, a la que se le supone una madurez en su toma de decisiones y capacidad de autocontrol y que, sin embargo, desarrolla un cortejo de conductas impulsivas y utilitarias. Suelen ser exageradamente materialistas, se pueden convertir en personas muy egoístas que buscan sus propios beneficios sin preocuparse de los demás. Suelen mentir (tanto por acción como por omisión) sobre las cosas que hacen y fantasear mucho sobre su futuro, teniendo unas expectativas irreales en muchos casos. Factores como el narcisismo, el histrionismo, la impulsividad…facilitan la aparición de este tipo de problemas. Sobre todo, son varones y, según diversos estudios, con una cierta disponibilidad económica y con un nivel de estudios medio-bajo.

Sabemos que utilizáis el método humanista que consiste en identificar el problema inicial que induce a la persona a la adicción. ¿Cuáles suelen ser los problemas iniciales de una persona para acabar enganchada a este tipo de redes sociales?

Desde una perspectiva humanista, cualquier problema que desestabiliza a la persona tiene múltiples componentes y reflejos. En el caso de las adicciones en general, son una señal de un malestar interno más profundo que provoca que la persona necesite la sustancia X o la conducta Y, como puede ser el uso compulsivo de las redes sociales. En este caso, hablaríamos sobre todo de complejos y una baja autoestima. Como decía Fernando Pérez del Río en un estudio sobre TIC´s y la juventud burgalesa, "el 10% que se siente solo". Las personas que recurren a elementos externos lo suelen hacer para tapar sus propias debilidades.
Debemos tener en cuenta que a este problema se le asocia algún tipo de carencia en comunicación, una tendencia al aislamiento (sobre todo emocional, se puede estar rodeado de personas y no querer conectar con nadie), en muchas ocasiones una imagen distorsionada de uno mismo. La suma de los factores, que no la presencia de un solo factor por muy significativo que sea, es lo que provoca la aparición y desarrollo del problema. Por tanto, las soluciones son multifactoriales, no unidireccionales.

En un artículo del diario El Mundo hemos visto que actualmente se están creando empresas que se dedican a vender amigos en Facebook, es decir, la gente paga para tener un número más alto de contactos en la red social. ¿El número de amigos en Facebook puede llegar a subir nuestra autoestima? ¿Puede ser el síntoma de un problema emocional?

Sí, he recibido algún mensaje sobre estas empresas, señalan que "Mejora tu imagen personal o de tu empresa instantáneamente" . Este tipo de noticias tiene dos vertientes: por un lado, se ofrecen estos servicios a empresas y particulares que utilizan las redes sociales con fines comerciales y/o publicitarios, con lo que el objetivo no es el mismo que el que pueda tener una persona que necesita tener amigos virtuales para sentirse feliz; por otra parte, las personas que tienen problemas con las redes sociales buscan estos grupos como manera de tapar sus frustraciones y miedos sociales. Lo que no saben es que esa frustración no tienen límite, por lo que cuando tengan 1000 amigos necesitarán 10000 y después un millón… Y la frustración no desaparecerá, porque está dentro de ti y no en Facebook ni en Twitter. Hasta que no venza mis problemas no me liberaré de ellos, el primer paso es reconocer que lo que a mí me pasa, me pasa sobre todo a mí.

Según vuestra web, es muy importante el apoyo de la familia en todo el proceso terapéutico-educativo. ¿Cómo pueden ayudar las familias y los amigos en el proceso de que alguien de su entorno se desenganche de Facebook?

La familia es el entrono afectivo y social primario, gran parte de lo bueno y lo malo que hay en nosotros nace de nuestras relaciones familiares. Es necesario que la familia y el entorno cercano colaboren, como soporte y como manejadores de contingencias, revisores de las normas y las condiciones de los tratamientos. Tienen que aprender a plantear normas y límites claros en casa, y saber cómo resolver los conflictos y tomar las decisiones conjuntamente. Por supuesto, esto no significa que puedas estar culpando a tu familia toda la vida, como hace alguno, sino que ese aprendizaje social y afectivo es necesario para la maduración de las personas y los sistemas. Con los amigos ocurre algo muy parecido, sobre todo durante la adolescencia: los amigos se convierten en un referente personal, el contacto social directo es fundamental para un correcto aprendizaje social y cultural. Las redes sociales pueden completar este proceso, pero nunca pueden sustituirlo. Tenemos que ser muy pedagógicos con estos mensajes, el problema con las redes sociales es un problema que tienen las personas, no las redes. No podemos demonizar a Facebook ni a Twitter por los usos inadecuados que hagan una serie de personas de unas fabulosas herramientas de trabajo y comunicación.

Si tenéis interés en ver las respuesta que nos ofreció Antonio Jesús Molina Fernández en nuestra mesa redonda sobre: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales, podéis consultarlas en los siguientes enlaces:

Artículo publicado por Anna Ortiz en Portal Programas

jueves, 9 de agosto de 2012

¿Qué precauciones debemos tomar para que usar Facebook no perjudique nuestra vida diaria?

Publicado por Anna Ortiz en Portal Programas el 8 de agosto de 2012

Con esta pregunta damos por terminada la mesa redonda sobre Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales. Sin lugar a dudas las red social por excelencia esFacebook, por eso en esta ultima pregunta hemos soliciado a los expertos que han participado en esta mesa redonda que nos aconsejen sobre un uso correcto de esta red social.

Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: Integrarlo como lo que es: un vehículo fantástico de comunicación y contacto social que complementa, no sustituye, nuestro aprendizaje emocional y social. Una herramienta maravillosa, no un arma ni una obsesión. 

Mertxe Pasamontes, psicóloga: Ser capaces de poner un límite entre estar dentro de la Red y fuera. También tener cuidado con lo que se comparte y con quién. Y recordar que el contacto cara a cara, tiene una calidad y cualidad que no podemos sustituir totalmente en una relación online.

Javier de Rivera, sociólogo: Depende de qué tipo de peligros podamos intuir. Lo principal es tener claro el nivel de privacidad con el que te mueves. Mirar lascondiciones y la configuración de la privacidad, puede consumir tiempo, pero es importante que seamos conscientes de quién lee lo que escribimos y subimos. Otro consejo muy práctico es no poner el nombre real completo, aunque contradiga las cláusulas de uso de Facebook, usar un mote o diminutivo o cambiar un poco el apellido ayudará a proteger nuestra privacidad.
También es importante no agregar a gente sin criterio. Aunque parezca que tener muchos amigos es signo de popularidad, si añadimos a mucha gente no tenemos idea de quién puede tener acceso a nuestros datos.
Lo importante es pensar qué tipo de cosas queremos evitar: ¿que en el trabajo vean las fotos de cuando sales con los amigos? Si lo que nos importa es la calidad de nuestra vida social más que nuestra privacidad. Creo que es importante contarle a todos tus amigos la importancia, mucha o poca, que le das a Facebook. Ya sea en persona o por mensaje privado, les puedes decir qué no te gusta que hagan (que te etiqueten, que suban fotos tuyas, que te hablen de cierta manera, etc) y qué te gusta o qué esperas que hagan (por ejemplo, les puedes comentar que para tí es importante que te feliciten el cumpleaños, o que le den a "me gusta"). Es mejor ser claro con ellos, porque al ser algo nuevo, no hay criterios o códigos sociales sobre qué es importante y qué no. Por eso, la gente no sabe a qué atenerse. Si les hablas claro sobre "lo que es para tí Facebook" se evitarán malentendidos. Desde un punto de vista totalmente personal, yo pienso que Facebook, a igual que otras redes sociales, no es una plataforma a la que haya que darle mucha importancia. Que de hecho es mejor tomarlo como una agenda de contactos interactiva, que como un lugar donde "estar" con tus amigos.


Víctor Domingo, Asociación de Internautas:
  1. Internet retiene todo rastro de tráfico, la información que transporta puede ser rastreada.
  2. Internet es un sistema de comunicación utilizado por personas: precaución y respeto por quién está al otro lado.
  3. Internet se parece a la vida física más de lo que creemos, desconfía de aquello que te haría desconfiar en la calle (por ejemplo, la imagen de una tienda o la personalidad de un desconocido).
  4. Internet es información, para saber si es o no útil, si es o no verdad, siempre debe ser contrastada. Solicita consejo a un adulto de confianza antes de actuar.
  5. Internet dispone de todo lo que insertamos en sus redes, debemos evitar ofrecerle demasiada información sobre nosotros mismos, y ser conscientes de lo fácil que es perder el control sobre ello.
  6. Internet no es ilegal, pero puede ser el escaparate de la comisión de un delito, estate atento a lo que te llega a través de sus redes y, desconfiar de lo que tenga un origen incierto.
  7. Internet es paralela a la vida real, no ajena, lo que en ella ocurre suele tener un reflejo directo en el ámbito personal y físico de los implicados.
  8. Internet permite manejar dinero sin necesidad de tocarlo, las transacciones que realices, que sean con permiso seguro del banco en que confías. Desconfía de los envíos de dinero que no pasan por una entidad bancaria o una administración pública estatal.
  9. Internet pone a nuestra disposición más datos de los que podemos asumir y, de la misma forma que ocurre en la vida real, necesitamos filtrar aquello que sobra para un desarrollo personal pleno, ya sea con el sentido común, ya lo sea con ayuda de dispositivos técnicos de filtrado.
  10. Existen leyes que castigan las actividades ilícitas en Internet, y también existen leyes que protegen a sus usuarios de una mala utilización de Internet, especialmente cuando afecta a sus derechos fundamentales (intimidad, secreto de las comunicaciones, datos personales, libertad de expresión, etc.). Si eres víctima denúncielo.
    Fuente de este decalogoInternatutas.org

Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:

miércoles, 8 de agosto de 2012

Desde que existen las redes sociales, ¿tenemos menos necesidad de ver y hablar con la gente en persona?

Publicado por Anna Ortíz en Portal Programas

Todo el mundo ha vivido la situación de estar hablando con alguien que no te presta atención porque está pendiente de su smartphone o de su portátil. Esta es una práctica que cada vez se da más en los seres humanos, sobre todo en los jóvenes. En nuestro cuarto post, los especialistas de la mesa redonda sobre Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personalesexponen este fenómeno y nos dan su opinión de si a causa de las plataformas de Internet están cambiando las maneras que teníamos hasta ahora de relacionarnos cara a cara.

Víctor Domingo, Asociación de Internautas: No necesariamente, es más me atrevería a decir que Internet además de proponer nuevas formas de comunicaciónno elimina la necesidad o el gusto de tener relaciones presenciales entre las personas que previamente se han conocido virtualmente.

Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: En realidad, lo que tenemos son vehículos para esconder nuestros miedos, inseguridades, dudas sociales…La pérdida del aprendizaje en vivo de las emociones sociales supone un choque en el desarrollo evolutivo y cerebral. Se pueden utilizar para realizar aprendizajes, pero no son suficientes para crecer emocionalmente, lo que hace que nuestras relaciones sociales se basen en conductas de evitación: no queremos sentir esa carga afectiva displacentera, usamos el ordenador para evitar esas “emociones negativas”, nos sirve para no sentirlas, aprendemos a evitar. Pero esas evitaciones sociales, esa sustitución de contextos, nos limita desde esa perspectiva. Por supuesto, el problema no son las redes sociales ni los ordenadores, sino el uso, el contexto, los motivos, las consecuencias, las carencias personales, los conflictos familiares, la comunicación interpersonal…

Mertxe Pasamontes, psicóloga: No es un asunto que quede del todo claro. Algunos estudios apuntan a que la gente extrovertida, en las redes se vuelve más extrovertida y acaba relacionándose en persona con más gente que previamente. Pero también puede suceder que personas introvertidas a las que el contacto con otros les resulta difícil, usen ese contacto virtual como un substitutivo de la relación personal. El tema sería, como en todo, la moderación y el equilibrio. 

Javier de Rivera, sociólogo: El auge de las Redes sociales se ha correspondido con otros muchos cambios a nivel social y económico, cambios que han ayudado a provocar. Uno de ellos es el aumento del trabajo y tiempo dedicado a comunicarnos con los demás. La idea de "la marca personal" muy relacionada con la promoción laboral en redes sociales y en Internet en general, implica una inversión ingente de tiempo en consumir y producir información: aprender, escribir, hacer contactos, etc. Y ya sea porque nos guste interactuar en red y aprender y crear en la Red, o porque lo hagamos por necesidad o interés profesional, el caso es que gastamos mucho más tiempo en la Red... y eso, inevitablemente quita tiempo para la relación cara a cara. Al igual que las familias dejaron de hablar en la cena por tener la televisión, ahora dejamos de hacer muchas otras cosas porque estamos conectados a la Red.
¿Quién no conoce la sensación de entrar un momento al correo, a Facebook o a Twitter y que de repente se ha tirado una hora haciendo quién sabe qué? Lo que hacemos es leer, hablar, escribir, etc. Pero se nos pasa el tiempo en cosas que antes no haríamos. Lo bueno de la Red es que es interactiva y podemos crear. Así que al menos creo que ese tiempo que le dedicamos tiene que ser productivo, tenemos que aprender y disfrutar creativa y constructivamente. Quizás esa es la clave y así tiene sentido ese consumo masivo de información que se está produciendo en nuestros días. Respuesta concreta: si, la nueva situación creo que hace más necesario que nos esforcemos en tener más contacto personal y físico.

Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:

jueves, 26 de julio de 2012

Cómo aprender a usar las redes sociales correctamente

Publicado por Anna Ortiz en Portal Programas


En los artículos anteriores los especialistas que participan en la mesa redonda sobre Cómo afectan las redes sociales a nuestra vida personal, reflexionaron sobre si se puede hablar o no de adicción a estas. Seguidamente, nos disponemos a descubrir como evitar caer en una práctica abusiva de este tipo de plataformas.

En el caso de estar enganchados, ¿cómo podemos aprender a hacer un uso responsable?


Javier de Rivera, sociólogo: Supongo que es positivo pasar unos días sin ellas de vez en cuando. Desengancharse el fin de semana. No prestar tanta atención a lo que sucede en ellas, que no sean el centro en torno al que gire nuestra vida social. Es difícil ponerse en el lugar de otras personas, pero la tendencia a mostrar la vida social por ejemplo en Facebook, subiendo fotos de fiestas, vacaciones, etc. puede reflejar un exceso de importancia a la imagen personal, al aparentar. En este sentido, quizás es importante erosionar un poco la importancia de las apariencias y promover una valoración de las cosas y las personas por lo que "son" y no por la popularidad que tienen. Aunque supongo que eso es básicamente lo que significa madurar emocionalmente.


Víctor Domingo, Asociación de Internautas: Una cosa es hacer un uso responsable y otra perder el control.


Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: Al principio será necesario un manejo de contingencias externo, tengamos en cuenta que la pérdida de control comportamental hace que la persona, por sí misma, no pueda gestionar bien su relación con la conducta-problema. Es necesaria una reestructuración de la vida cotidiana, una integración de objetivos en dicha vida, una planificación de actividades, la inclusión del uso de TIC´s en dicha actividades y, posteriormente, una evaluación/revisión de uso (in) adecuado, con un sistema de recompensas apropiado al problema. Se suelen usar entrevista motivacional+contratos conductuales+economías de fichas+counselling+manejo de contingencias externo, lo que obliga a realizar en paralelo un entrenamiento en dichas cuestiones con la familia/pareja/entorno habitual.




Mertxe Pasamontes, psicóloga: Si detectamos que cumplimos varios de los criterios comentados, sería momento de parar a reflexionar. También valorar cuál es el uso que realmente necesitamos, pues no es lo mismo trabajar en algo relacionado con la Red que entrar sólo por placer o distracción. A partir de esa valoración personal, se trataría de establecer unos horarios, apagar los dispositivos cuando no vayamos a usarlos, desactivar todo tipo de alertas visuales o sonoras, etc... Y realizar más actividades en el exterior, con otras personas y sin smartphones ni otros dispositivos.



Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:


Publicado por Anna Ortiz en Portal Programas

jueves, 19 de julio de 2012

Cómo saber si soy adicto a las redes sociales

Las redes sociales son plataformas online que cada vez están más en boga. Hoy en día rara es la persona que no está adherida a ninguna red de este tipo. Estas nuevas prácticas en Internet están originando un cambio en nuestra forma de relacionarnos con los demás, ya sea para bien o para mal. Cada vez hablamos más con la gente de nuestro entorno a través de la red, ya se con un ordenador o con un smartphone, teléfonos inteligentes que también están en auge.
Por estos motivos, desde PortalProgramas hemos realizado una mesa redonda sobre como afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales contando con 4 expertos de distintas ramas para que nos resuelvan algunas dudas que nos han surgido a través de la observación del fenómeno de las redes sociales. En esta mesa redonda les propusimos cinco preguntas generales para que opinaran según su especialidad y después realizamos una serie de preguntas específicas para cada uno, adaptadas a su área de conocimiento.
Seguidamente nos disponemos a presentaros a los expertos que han participado y os mostramos la primera pregunta que abre esta mesa redonda.

Expertos que participan en la mesa redonda


Javier de Rivera: es Sociólogo, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Actualmente está preparando la Tesis doctoral sobre los procesos de configuración de la Sociedad Digital, las redes sociales, la socialización tecnológica y los usos sociopolíticos de las tecnologias digitales.

Antonio Jesús Molina FernándezLicenciado en Psicología(Universidad de Granada) y Antropología (UNED), director del Centro de Formación de Proyecto Hombre en Aravaca, una organización con 26 centros que ofrece ayuda a las personas que necesitan tratamiento para superar todo tipo de adicciones.
Mertxe PasamontesLicenciada en Psicología (Universidad de Barcelona) y Humanidades (UOC) con reconocimiento de la especialidad clínica y acreditación Europea de Experta en psicoterapia (EuroPsy). Le encanta todo lo relacionado con la web 2.0 porque le permite comunicarse con muchas personas distintas y allí puede aplicar sus conocimientos de humanidades y psicología social.
Víctor DomingoPresidente de la Asociación de Internautas, una asociación sin ánimo de lucro que lucha por los derechos de los usuarios en Internet. Coordinador de las campañas de seguridad en línea, contra el fraude y de protección de menores.

Primera pregunta: ¿Cómo diferenciar ser activo en las redes sociales a estar enganchado?

Antonio Jesús Molina, Proyecto Hombre: En ese sentido, la adicción a TIC's no se diferencia de otras adicciones comportamentales. Hablamos de uso problemático o de adicción cuando existe una repercusión en las actividades de la vida cotidiana, relaciones sociales, aspectos personales  (especialmente emocionales), relación familiar…repercusión que limita o condiciona dichas actividades. En clave de actitudes personales, hablamos de aislamiento social, irritabilidad, incapacidad de controlar y/o limitar la actividad, bloqueo y/o explosiones emocionales, uso de mentiras para esconder las actividades realizadas, desorden comportamental (sueño, alimentación, higiene…)
Mertxe Pasamontes, psicóloga: Lo que entendemos por estar enganchados, de manera estricta, es manifestar los síntomas y conductas propias de una adicción: perdida de control del uso, daño o deterioro progresivo de la calidad de vida a consecuencia de la adicción, uso a pesar del daño, negación del problema, imposibilidad de dejar la "sustancia" o "conducta" sin sufrir síndrome de abstinencia, etc... Teniendo en cuenta que estos síntomas definirían una adicción ya instaurada y de gravedad, habría que ver en cada caso si ese uso ha pasado la barrera de ser activo para ya entrar en ser adictivo. Los síntomas referidos nos pueden dar una idea de en qué punto estamos.

Javier de Rivera, sociólogo: Creo que ya estamos realmente enganchados a la tecnología, a las redes sociales, a los móviles, a los coches, la televisión, etc. Forman parte de nosotros y de nuestras vidas. Aunque quizás el quid de la pregunta sea la definición de "estar enganchado" o de "adicción". Desde la sociología, no nos interesa tanto el detalle de si la gente está enganchada o no, sino del tipo de sociedad y de relaciones sociales que emergen a partir de sus comportamientos y situaciones personales. Pero si tuviera que aventurarme a aportar una diferenciación entre "ser activo" y "estar enganchado", diría que el enganchado o adicto asocia su identidad, su idea de si mismo, a su presencia en redes sociales, mientras que otra persona, activa o no tanto, no "se mira a sí misma" desde sus interacciones virtuales.
Es complicado porque las redes sociales no son una sustancia, como las drogas, sino una forma de relacionarse. También podemos estar enganchados a una pareja o a una forma de divertirnos con los amigos. ¿Cuál es la diferencia entre estar comprometido en una relación y estar enganchado? El enganchado "depende" psicológicamente de la relación, el otro es capaz de pensarse a sí mismo sin ella, es capaz de mantener el centro en sí mismo, o algo así.
Victor Domingo, Asociación de Internautas: La respuesta a esa pregunta es materia para profesionales de la psico-sociología. Mi perspectiva de uso profesional de Internet no tiene rigurosidad ninguna porque conozco personal que navegan por Internet por motivos profesionales muchas horas al día, pero a pesar de ese motivo están deseando desconectarse para tomar una cerveza con los amig@s, estar con sus personas queridas o salir a dar un paseo por el monte.
Publicado originalmente en Portal Programas por Anna Ortiz