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martes, 30 de octubre de 2012

¿Aumentan los suicidios con la crisis?

Artículo de Javier de Rivera publicado en eldiario.es el 28/10/2012


Cuando los medios nos informan de un nuevo suicidio relacionado con la crisis, adoptan esa mezcla de monotonía y respeto, como la que mantendríamos en un funeral. Sin decir más que lo necesario, se limitan a publicar los detalles de la nota de prensa. De todas formas, todos sabemos cómo interpretar la noticia: es una nota fúnebre al drama de los desahucios de viviendas en nuestro país. Algo que nos recuerda la gravedad existencial de la crisis económica, al mostrarnos gente que no puede seguir viviendo cuando pierde aquello en lo que tanto esfuerzo había invertido.
Fuente: INE. Defunciones por causa de la muerte, 2011.
En España se suicidan entre 3.100 y 3.500 personas cada año, una media de 8-9 personas al día, todos los días. Sin embargo, nuestro país tiene una de las tasas de suicidio más bajas de Europa, 6 suicidios al año por 100.000 habitantes, solo Grecia tiene una tasa menor (3,6). En 2008 los suicidios aumentaron un 6% (3.457), en 2009 se mantuvieron en al mismo nivel, y en 2010, el último dato publicado por el INE, descendieron un 8% (3.145) alcanzando el mínimo histórico de los últimos 20 años.

Por otro lado, los datos referentes a la crisis no dejan lugar a dudas sobre la gravedad de la situación. En cinco años el número de parados se ha triplicado, pasando de algo menos de dos millones en 2007 (8% de la población activa) a casi seis millones en 2012 (un 25% de la población activa). Los desahucios también están aumentado hasta niveles históricos, crecieron un 22% entre 2010 y 2011, y un 18% entre lo que llevamos de año y las mismas fechas del año pasado.
Querer trabajar y no poder hacerlo, querer formar parte de la sociedad y que no haya sitio para ti, que te quiten la casa y no tener dónde ir... son experiencias muy duras, verdaderos traumas que afectan cada vez a más gente, y que indirectamente merman las ilusiones y la alegría de todos los demás. Por eso, parece normal pensar que los suicidios están aumentando, que no hay solución y que la gente, desesperada, opta en masa por quitarse la vida.
Sin embargo, aún no hay datos que confirmen esta idea. La estadística de “Defunciones por causa de la muerte” donde se recoge el dato de suicidios se publica con bastante retraso (algo normal en toda Europa), por lo que los dos últimos años, quizá los peores, no aparecen reflejados. Aún no sabemos como está respondiendo la población ante este aumento sin precedente de los desahucios, más allá de las noticias que anuncian los suicidios con repercusión o interés mediático, mientras pasan de largo del goteo constante de nueve muertos diarios.
De cualquier modo, los datos de que disponemos no nos indican que haya una tendencia preocupante de aumento de los suicidios a causa de la crisis. Existe una relación, sí, pero por ahora es menos grave y más compleja de lo que nos presentan algunos medios.
Lo que produce incrementos en la tasa de suicidios no es el aumento de la pobreza, sino el cambio repentino (crisis) de una situación social a otra.
Según la teoría del suicidio anómico de Durkheim (publicada en 1898), cuando se producen grandes cambios sociales, se trastocan los referentes sociales y morales, y se rompe la relación directa entre lo que queremos y los medios disponibles para lograrlo. La anomia es la falta de normas sociales que nos indiquen qué tenemos que hacer para conseguir aquello que queremos o que se supone que tenemos que querer. En otras palabras, que “la sociedad” nos propone una serie de metas a lograr, pero no nos ofrece un modo lógico de alcanzarlas, por lo que caemos en la desesperación y la vida pierde sentido.
Tener un coche, una casa en propiedad, un trabajo estable, acceder a bienes de consumo... son objetivos sociales que han sido ampliamente aceptados, y cuando la crisis económica nos arrebata toda posibilidad de lograrlos, la vida que nos habíamos imaginado pierde su sentido. Hasta que recuperamos el aliento y decidimos seguir adelante.
Los datos actuales confirman esta idea: en los últimos 10 años, los incrementos en la tasa de suicidios han coincidido con un cambio de tendencia en la tasa de paro. En 2008, el año que comenzó la crisis, el aumento del desempleo en un 67% (entre diciembre 2007 y diciembre de 2008) se corresponde con un incremento del 10% de suicidios entre la población de 15 a 65 años (entre los mayores de 65 años bajó un 1%). Lo mismo sucede en 2002, cuando un incremento del paro en un 14% se corresponde con un  incremento del 7% en el numero de suicidios de personas en edad laboral.

Elaboración por Javier de Rivera a partir de datos del INE.
Como vemos, la relación está muy lejos de ser directa. Además, a partir de 2009 los suicidios se equilibran e incluso bajan más aún que en los años de bonanza económica. La gente entiende que se trata de un problema social, y esa percepción nos ayuda a aceptar y/o a afrontar mejor nuestra situación como algo colectivo.
Aparecen además movimientos sociales que tienden nuevos lazos de solidaridad y nos ayudan a repensar los problemas, a reconstruir en conjunto nuevos objetivos vitales y a buscar nuevas vías de colaboración. También se refuerzan las redes de apoyo familiar, recuperando algunas de las viejas razones para vivir. Los mayores de 65 años, por ejemplo, han registrado el mayor descenso en sucidios en 2010 (10%), quizás porque ahora son más importantes para sus familias.

Este relato, sin embargo, es provisional. Recordemos que aún no sabemos el efecto que tendrán los desahucios de los dos últimos años sobre la tasa de suicidios, porque es especialmente penoso cuando la gente con pocos recursos pierde además la casa. Esperemos que no sea tan grave como vaticinan los “expertos” más alarmistas, porque presentar a la población atacada por la crisis como aquejada también por “una oleada de suicidios” es proclamar su desesperación y su impotencia, y hacer de menos a una población que está respondiendo con creatividad y solidaridad ante los problemas colectivos.

Esperemos también que esos constantes 3.000 suicidas anuales encuentren nuevas razones para vivir, quizá en la lucha por los derechos sociales. Hagamos que la vida tenga más sentido más allá del bienestar económico, y cambiemos ese ideal de progreso y consumo por uno de justicia, resistencia y dignidad social.
Aunque sea para argumentar la necesidad de un cambio político y social, los suicidios no son buenos argumentos. Un suicidio es una llamada de atención para los que se quedan, pero también es una carta de rendición, y ahora más que nunca tenemos que ser conscientes de nuestra responsabilidad personal en la construcción de una sociedad más justa.




jueves, 27 de septiembre de 2012

Entrevista a Javier de Rivera - Sociólogo

Entrevista publicada en PortalProgramas.com por Anna Ortiz el 26 de septiembre de 2012



Javier de Rivera ha sido uno de los participantes en nuestra mesa redonda: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales. Nos pusimos en contacto con él porque pensamos que era necesario que un sociólogo se incorporara al proyecto ya que sus conocimientos nos servirían de mucha ayuda para entender el fenómeno de las redes sociales, que no deja de ser un movimiento de masas.
Javier de Rivera es sociólogo, licenciado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Actualmente está preparando la tesis doctoral sobre los procesos de configuración de la Sociedad Digital, las redes sociales, la socialización tecnológica y los usos sociopolíticos de las tecnologías digitales. Miembro de CIBERSOMOSAGUAS, grupo de investigación de Cultura digital y los Movimientos sociales de la UCM y del Equipo editoral de TEKNOKULTURA, revista asociada al grupo.
Seguidamente os exponemos las preguntas que le realizamos, que relacionan la sociología con nuestra mesa redonda: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales.

En uno de tus articulos hemos leido "...la incorporación de nuevas tecnologías representa en cierto sentido una mutación de la naturaleza humana...". Concretamente y centrándonos en lo que nos concierne, ¿Qué cosas del ser humano han mutado a partir de la creación de las redes sociales?

En esa frase con "nuevas tecnologías" me refiero en realidad a todas las tecnologías, que forman parte del propio concepto de lo que es un ser humano. A saber, en antropología evolutiva se relaciona el pulgar abatible con la capacidad de utilizar herramientas y eso a su vez con la creación de lenguajes simbólicos y la aparición de la cultura. Es decir, que tecnología y cultura son elementos (o un sólo elemento con dos caras) que forman parte de lo que entendemos por ser humano. Cuando hablamos de nuevas tecnologías nos referimos más concretamente a todas las derivadas de la digitalización de la información, que representa un salto cualitativo en la forma en que organizamos el lenguaje, la comunicación y la cultura. Y por lo tanto, ese paso ha representado la aparición de una nueva dimensión de lo que podríamos llamar nuestra forma de ser, pensar y vivir en sociedad.
Las redes sociales trasladan las relaciones y la conversación social al espacio digital, en cierto sentido podemos decir que digitalizan la vida social. El efecto de esto es potenciar una forma diferente de relacionarnos, que nos individualiza, permitiéndonos gestionar de forma autónoma y gerencial nuestras relaciones: pensamos cómo queremos aparecer, nos construimos una imagen personal, nos "hacemos dueños" de nuestra vida social, etc. Estas son un poco las promesas de la participación en redes sociales, aunque no siempre se cumplan de manera apropiada.
Así que por un lado ofrecen oportunidades y se convierten en una forma de facilitar el contacto, pero por otro lado tienen el efecto como de desnatar un poco las relaciones, y puede hacer más difícil construir relaciones o vínculos fuertes, del estilo de "los amigos de toda la vida". Aunque para poder afirmar esto con certeza, debemos esperar aún un tiempo. Y en términos más sociales, potencian otras formas de socialidad y estimulan la expresión y mostración de uno mismo. Una especie de exhibicionismo que va en línea con la cultura del espectáculo, popularizando el famoseo y llevándolo hasta la vida cotidiana de todas las personas. De manera que las páginas de sociedad de los periódicos antiguos dieron paso a la revista HOLA, y éste a los programas del corazón en televisión y de ahí a los reality shows, etc... Las redes sociales son una forma de llevar ese mostrarse a los demás en espacios cercanos, cotidianos... popularizando esa tendencias. Me gusta la expresión de que sitios como Facebook te invitan a ser algo así como "un famoso en miniatura". Debemos tener cuidado con esta necesidad de buscar aprobación social a través de la exhibición de nuestra vida personal.

Hoy en día todo el mundo puede mostrar lo que hace ante un público bastante extenso gracias a las redes sociales. Aún así, ¿Crees que el hecho de que ahora tengamos más información y contacto con los demás favorece o desfavorece nuestras relaciones personales?

Puede favorecer la vida social mucho, y también puede hacerla más superficial. Supongo que depende mucho de la persona, de su forma de ser, de sus valores y necesidades, su seguridad en sí misma, etc. En general, por el momento dudo que las redes sociales estén ayudando a construir relaciones sólidas, de esas a prueba de todo, pero bien usadas pueden alegrarnos bastante la vida, mejorar la autoestima, etc. ¿Qué es lo que realmente nos importa tener en nuestra vida social? Es algo que tenemos que plantearnos antes de buscar amigos sin más.

El año pasado hubo más de un movimiento social que utilizó constantemente las redes sociales para darse a conocer, como el caso de la Primavera Árabe o el movimiento 15M. ¿Crees que gracias a las redes sociales la sociedad tiene más poder e influencia?

Si, por supuesto. El aumento de información y de capacidades de comunicación y de organización potencian con mucho los movimientos sociales. De hecho, se habla de "inteligencias colectivas", "movimientos espontáneos" y "movilizaciones en enjambre", términos que creo que son bastante apropiados y coherentes con las cosas que están pasando por medio de las redes sociales, y en concreto por Twitter que es realmente el medio (red de información, más que red social) estrella para la difusión rápida de noticias y surgimiento de corrientes de opinión. En muchas ocasiones Twitter marca la agenda mediática.
Por otra parte, también debemos tener en cuenta que este uso masivo de las redes sociales facilita el control y la monitorización de activistas por parte de los gobiernos. Algo que en principio no deberíamos temer viviendo en un estado de derecho, pero que puede tornarse en efectos muy negativos de cambiar la situación política. Dicen que el riesgo se mide teniendo en cuenta la probabilidad de que pase algo negativo, por la gravedad de que suceda; en este caso, la gravedad serían muy elevada.

No solo los movimientos sociales utilizan las redes sino que hasta los propios políticos se están haciendo perfiles en redes como Facebook o Twitter. ¿Consideras que es un avance el hecho de que podamos tener contacto directo con los políticos gracias a las redes sociales?

Creo que sí, porque eso les hace más permeables a las opiniones de la gente y permite un diálogo más directo. Muchas veces ellos mismos llevan sus cuentas de Twitter o Facebook, por lo que es posible que lean realmente lo que una persona cualquiera les escribe.
En general, creo que esta hipercomunicación entre personas facilita el entendimiento y hace que se moderen las posiciones... a pesar de los flames, los trolls y los intercambios de insultos, creo que en el fondo ganan las ganas de entenderse, aunque sea por poco. No hay peor persona con la que discutir que la que no escucha, y las redes sociales hacen que para los políticos sea más difícil no escuchar.

A parte de los políticos, hay otras personalidades como cantantes o actores conectados a las redes sociales. ¿Cómo influye en las personas poder tener este contacto cercano con sus artistas favoritos?

Por una parte, Twitter nos da la impresión de que todos somos iguales: una cuenta es una cuenta. Aunque por otro lado, no es lo mismo tener miles de followers que sólo 100, así que se crea una especie de jerarquía por el número de followers.

Las redes sociales aparecieron y rápidamente se hicieron muy populares. ¿Cuales fueron los factores o causas que crearon la aparición de las redes sociales?

Aparecieron alrededor de 2004-2005, pero empezaron su evolución exponencial a partir de 2007 en el caso de Facebook y de 2009 en el de Twitter. Sin duda, la financiación recibida por estas plataformas ha sido su principal motor de éxito, además de que estuvieran bien pensadas y desarrolladas.
En el caso de Twitter, la publicidad de su relevancia en las movilizaciones sociales ha sido una de las claves del éxito o popularización. Es algo que empezó en 2009 cuando se atribuyó una revuelta en Iran como la primera Revolución Twitter, a pesar de que no hubieran razones objetivas para afirmar tal cosa. En Túnez y en Egipto ha pasado lo mismo con Facebook, que ha aprovechado la oportunidad para presentarse como una tecnologías liberadora. Cada vez que se habla de estas redes en la televisión o los periódicos se potencia su utilización y se apoya su éxito.
Supongo que el secreto de su éxito se podría resumir como: un buen producto que casa con las necesidades y deseos de gran parte de la población, cada vez más cercana a las nuevas tecnologías; más una financiación muy importante que permite lanzar la aplicación a nivel global (recordemos que Facebook apenas ha empezado a ingresar dinero hace poco); y un refuerzo mediático por parte de gobiernos occidentales (que apoyan la difusión de estas redes), de medios de comunicación (que ven en ellas una fuente básica de contenidos), y de marcas comerciales (para las que las redes sociales son un canal ideal para llegar a la gente).

Me gustaría terminar enfatizando la importancia de educar a adolescentes, jóvenes y adultos en la comprensión de las tecnologías digitales. Normalmente entendemos la alfabetización digital como un proceso de "aprender a usar" las nuevas tecnologías, pero es necesario ir más allá para no ser sólo usuarios, sino gente capaz de pensar críticamente sobre sus usos, aplicaciones y efectos, así como de participar en la programación de nuevas aplicaciones. Las tecnologías digitales son ahora la base sobre la que se sustenta la construcción de nuestra sociedad, y si queremos mantener las bases democráticas de la misma, tenemos que potenciar el aprendizaje en este campo... de igual modo que hace años era importante que la gente supiera leer, ahora hace falta que aprendan a entender cómo funcionan los programas que usan. La ciudadanía digital precisa de esta alfabetización, sin la cual los ciudadanos del futuro serán tan sólo usuarios a los que se pueda manipular fácilmente por medio de tecnologías que no entienden.

Si tenéis interés en ver las respuesta que nos ofreció Javier de Rivera en nuestra mesa redonda sobre: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales, podéis consultarlas en los siguientes enlaces:



Entrevista publicada en PortalProgramas.com por Anna Ortiz el 26 de septiembre de 2012

jueves, 9 de agosto de 2012

¿Qué precauciones debemos tomar para que usar Facebook no perjudique nuestra vida diaria?

Publicado por Anna Ortiz en Portal Programas el 8 de agosto de 2012

Con esta pregunta damos por terminada la mesa redonda sobre Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales. Sin lugar a dudas las red social por excelencia esFacebook, por eso en esta ultima pregunta hemos soliciado a los expertos que han participado en esta mesa redonda que nos aconsejen sobre un uso correcto de esta red social.

Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: Integrarlo como lo que es: un vehículo fantástico de comunicación y contacto social que complementa, no sustituye, nuestro aprendizaje emocional y social. Una herramienta maravillosa, no un arma ni una obsesión. 

Mertxe Pasamontes, psicóloga: Ser capaces de poner un límite entre estar dentro de la Red y fuera. También tener cuidado con lo que se comparte y con quién. Y recordar que el contacto cara a cara, tiene una calidad y cualidad que no podemos sustituir totalmente en una relación online.

Javier de Rivera, sociólogo: Depende de qué tipo de peligros podamos intuir. Lo principal es tener claro el nivel de privacidad con el que te mueves. Mirar lascondiciones y la configuración de la privacidad, puede consumir tiempo, pero es importante que seamos conscientes de quién lee lo que escribimos y subimos. Otro consejo muy práctico es no poner el nombre real completo, aunque contradiga las cláusulas de uso de Facebook, usar un mote o diminutivo o cambiar un poco el apellido ayudará a proteger nuestra privacidad.
También es importante no agregar a gente sin criterio. Aunque parezca que tener muchos amigos es signo de popularidad, si añadimos a mucha gente no tenemos idea de quién puede tener acceso a nuestros datos.
Lo importante es pensar qué tipo de cosas queremos evitar: ¿que en el trabajo vean las fotos de cuando sales con los amigos? Si lo que nos importa es la calidad de nuestra vida social más que nuestra privacidad. Creo que es importante contarle a todos tus amigos la importancia, mucha o poca, que le das a Facebook. Ya sea en persona o por mensaje privado, les puedes decir qué no te gusta que hagan (que te etiqueten, que suban fotos tuyas, que te hablen de cierta manera, etc) y qué te gusta o qué esperas que hagan (por ejemplo, les puedes comentar que para tí es importante que te feliciten el cumpleaños, o que le den a "me gusta"). Es mejor ser claro con ellos, porque al ser algo nuevo, no hay criterios o códigos sociales sobre qué es importante y qué no. Por eso, la gente no sabe a qué atenerse. Si les hablas claro sobre "lo que es para tí Facebook" se evitarán malentendidos. Desde un punto de vista totalmente personal, yo pienso que Facebook, a igual que otras redes sociales, no es una plataforma a la que haya que darle mucha importancia. Que de hecho es mejor tomarlo como una agenda de contactos interactiva, que como un lugar donde "estar" con tus amigos.


Víctor Domingo, Asociación de Internautas:
  1. Internet retiene todo rastro de tráfico, la información que transporta puede ser rastreada.
  2. Internet es un sistema de comunicación utilizado por personas: precaución y respeto por quién está al otro lado.
  3. Internet se parece a la vida física más de lo que creemos, desconfía de aquello que te haría desconfiar en la calle (por ejemplo, la imagen de una tienda o la personalidad de un desconocido).
  4. Internet es información, para saber si es o no útil, si es o no verdad, siempre debe ser contrastada. Solicita consejo a un adulto de confianza antes de actuar.
  5. Internet dispone de todo lo que insertamos en sus redes, debemos evitar ofrecerle demasiada información sobre nosotros mismos, y ser conscientes de lo fácil que es perder el control sobre ello.
  6. Internet no es ilegal, pero puede ser el escaparate de la comisión de un delito, estate atento a lo que te llega a través de sus redes y, desconfiar de lo que tenga un origen incierto.
  7. Internet es paralela a la vida real, no ajena, lo que en ella ocurre suele tener un reflejo directo en el ámbito personal y físico de los implicados.
  8. Internet permite manejar dinero sin necesidad de tocarlo, las transacciones que realices, que sean con permiso seguro del banco en que confías. Desconfía de los envíos de dinero que no pasan por una entidad bancaria o una administración pública estatal.
  9. Internet pone a nuestra disposición más datos de los que podemos asumir y, de la misma forma que ocurre en la vida real, necesitamos filtrar aquello que sobra para un desarrollo personal pleno, ya sea con el sentido común, ya lo sea con ayuda de dispositivos técnicos de filtrado.
  10. Existen leyes que castigan las actividades ilícitas en Internet, y también existen leyes que protegen a sus usuarios de una mala utilización de Internet, especialmente cuando afecta a sus derechos fundamentales (intimidad, secreto de las comunicaciones, datos personales, libertad de expresión, etc.). Si eres víctima denúncielo.
    Fuente de este decalogo: Internatutas.org

Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:

miércoles, 8 de agosto de 2012

Desde que existen las redes sociales, ¿tenemos menos necesidad de ver y hablar con la gente en persona?

Publicado por Anna Ortíz en Portal Programas

Todo el mundo ha vivido la situación de estar hablando con alguien que no te presta atención porque está pendiente de su smartphone o de su portátil. Esta es una práctica que cada vez se da más en los seres humanos, sobre todo en los jóvenes. En nuestro cuarto post, los especialistas de la mesa redonda sobre Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personalesexponen este fenómeno y nos dan su opinión de si a causa de las plataformas de Internet están cambiando las maneras que teníamos hasta ahora de relacionarnos cara a cara.

Víctor Domingo, Asociación de Internautas: No necesariamente, es más me atrevería a decir que Internet además de proponer nuevas formas de comunicaciónno elimina la necesidad o el gusto de tener relaciones presenciales entre las personas que previamente se han conocido virtualmente.

Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: En realidad, lo que tenemos son vehículos para esconder nuestros miedos, inseguridades, dudas sociales…La pérdida del aprendizaje en vivo de las emociones sociales supone un choque en el desarrollo evolutivo y cerebral. Se pueden utilizar para realizar aprendizajes, pero no son suficientes para crecer emocionalmente, lo que hace que nuestras relaciones sociales se basen en conductas de evitación: no queremos sentir esa carga afectiva displacentera, usamos el ordenador para evitar esas “emociones negativas”, nos sirve para no sentirlas, aprendemos a evitar. Pero esas evitaciones sociales, esa sustitución de contextos, nos limita desde esa perspectiva. Por supuesto, el problema no son las redes sociales ni los ordenadores, sino el uso, el contexto, los motivos, las consecuencias, las carencias personales, los conflictos familiares, la comunicación interpersonal…

Mertxe Pasamontes, psicóloga: No es un asunto que quede del todo claro. Algunos estudios apuntan a que la gente extrovertida, en las redes se vuelve más extrovertida y acaba relacionándose en persona con más gente que previamente. Pero también puede suceder que personas introvertidas a las que el contacto con otros les resulta difícil, usen ese contacto virtual como un substitutivo de la relación personal. El tema sería, como en todo, la moderación y el equilibrio. 

Javier de Rivera, sociólogo: El auge de las Redes sociales se ha correspondido con otros muchos cambios a nivel social y económico, cambios que han ayudado a provocar. Uno de ellos es el aumento del trabajo y tiempo dedicado a comunicarnos con los demás. La idea de "la marca personal" muy relacionada con la promoción laboral en redes sociales y en Internet en general, implica una inversión ingente de tiempo en consumir y producir información: aprender, escribir, hacer contactos, etc. Y ya sea porque nos guste interactuar en red y aprender y crear en la Red, o porque lo hagamos por necesidad o interés profesional, el caso es que gastamos mucho más tiempo en la Red... y eso, inevitablemente quita tiempo para la relación cara a cara. Al igual que las familias dejaron de hablar en la cena por tener la televisión, ahora dejamos de hacer muchas otras cosas porque estamos conectados a la Red.
¿Quién no conoce la sensación de entrar un momento al correo, a Facebook o a Twitter y que de repente se ha tirado una hora haciendo quién sabe qué? Lo que hacemos es leer, hablar, escribir, etc. Pero se nos pasa el tiempo en cosas que antes no haríamos. Lo bueno de la Red es que es interactiva y podemos crear. Así que al menos creo que ese tiempo que le dedicamos tiene que ser productivo, tenemos que aprender y disfrutar creativa y constructivamente. Quizás esa es la clave y así tiene sentido ese consumo masivo de información que se está produciendo en nuestros días. Respuesta concreta: si, la nueva situación creo que hace más necesario que nos esforcemos en tener más contacto personal y físico.

Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:

jueves, 26 de julio de 2012

Cómo aprender a usar las redes sociales correctamente

Publicado por Anna Ortiz en Portal Programas


En los artículos anteriores los especialistas que participan en la mesa redonda sobre Cómo afectan las redes sociales a nuestra vida personal, reflexionaron sobre si se puede hablar o no de adicción a estas. Seguidamente, nos disponemos a descubrir como evitar caer en una práctica abusiva de este tipo de plataformas.

En el caso de estar enganchados, ¿cómo podemos aprender a hacer un uso responsable?


Javier de Rivera, sociólogo: Supongo que es positivo pasar unos días sin ellas de vez en cuando. Desengancharse el fin de semana. No prestar tanta atención a lo que sucede en ellas, que no sean el centro en torno al que gire nuestra vida social. Es difícil ponerse en el lugar de otras personas, pero la tendencia a mostrar la vida social por ejemplo en Facebook, subiendo fotos de fiestas, vacaciones, etc. puede reflejar un exceso de importancia a la imagen personal, al aparentar. En este sentido, quizás es importante erosionar un poco la importancia de las apariencias y promover una valoración de las cosas y las personas por lo que "son" y no por la popularidad que tienen. Aunque supongo que eso es básicamente lo que significa madurar emocionalmente.


Víctor Domingo, Asociación de Internautas: Una cosa es hacer un uso responsable y otra perder el control.


Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: Al principio será necesario un manejo de contingencias externo, tengamos en cuenta que la pérdida de control comportamental hace que la persona, por sí misma, no pueda gestionar bien su relación con la conducta-problema. Es necesaria una reestructuración de la vida cotidiana, una integración de objetivos en dicha vida, una planificación de actividades, la inclusión del uso de TIC´s en dicha actividades y, posteriormente, una evaluación/revisión de uso (in) adecuado, con un sistema de recompensas apropiado al problema. Se suelen usar entrevista motivacional+contratos conductuales+economías de fichas+counselling+manejo de contingencias externo, lo que obliga a realizar en paralelo un entrenamiento en dichas cuestiones con la familia/pareja/entorno habitual.




Mertxe Pasamontes, psicóloga: Si detectamos que cumplimos varios de los criterios comentados, sería momento de parar a reflexionar. También valorar cuál es el uso que realmente necesitamos, pues no es lo mismo trabajar en algo relacionado con la Red que entrar sólo por placer o distracción. A partir de esa valoración personal, se trataría de establecer unos horarios, apagar los dispositivos cuando no vayamos a usarlos, desactivar todo tipo de alertas visuales o sonoras, etc... Y realizar más actividades en el exterior, con otras personas y sin smartphones ni otros dispositivos.



Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:


Publicado por Anna Ortiz en Portal Programas