viernes, 14 de septiembre de 2012

Entrevista a Antonio Jesús Molina Fernández - Proyecto Hombre

Artículo publicado por Anna Ortiz en Portal Programas


Proyecto Hombre es una organización que ofrece ayuda a las personas que necesitan tratamiento para superar todo tipo de adicciones. Nos pusimos en contacto con ellos porque creímos que su proyecto era muy interesante y porque en su organización trabajan muchos profesionales que nos podían ayudar a resolver nuestro estudio: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales. Proyecto Hombre es una organización muy amplia que ha querido colaborar en nuestro estudio desde el primer momento.
El encargado de resolver nuestras dudas ha sido Antonio Jesús Molina Fernández, Director del Centro de Formación de Proyecto Hombre en Aravaca, una organización con 26 centros que que ofrece ayuda a las personas que necesitan tratamiento para superar todo tipo de adicciones. Es licenciado en Psicología (Universidad de Granada) y Antropología (UNED), asesor y responsable de divulgación científica del Aula de Alcoholismo y miembro de la Red Científica Hispana sobre Drogas de Estados Unidos.

De los casos que tratáis, ¿Qué porcentaje se corresponde a casos de adicción o dependencia a las redes sociales? ¿Qué incremento anual habéis observado?

Los porcentajes han variado en función de los tiempos, los centros y los estudios hechos, fluctuando desde un 3% hasta un 15%, normalmente asociados a otro tipo de problemas adictivos. Desde el año 2000, cuando comenzaron a llegarnos los primeros casos (casi anecdóticos) de personas con problemas de adicción a teléfonos móviles y compras por Internet (los pueden encontrar documentados en la revista Proyecto), el porcentaje ha ido subiendo de manera clara, además de diversificarse las conductas asociadas: teléfonos, redes sociales, compras, apuestas, páginas de contactos...

El problema de los tratamientos de adicciones, especialmente el nuestro que ha trabajado y trabaja históricamente con personas con problemas de drogodependencias, es que las razones y motivos por los que una persona sufre una adicción comportamental (como en este caso a las redes sociales) suele estar ligada a factores que pueden ser causa de la drogodependencia: baja tolerancia a frustración, necesidad de recompensas inmediatas, problemas personales y familiares, escasa percepción de las propias habilidades sociales, bajo control de los impulsos… y que, sin embargo, la visión sobre los tratamientos es de una necesidad diferente para las adicciones comportamentales, cuando la diferencia es de formato y no de objetivos de tratamiento. Recibimos pocas personas con problemas específicos sin sustancia, a pesar de que el programa es eficaz para este tipo de trastornos (con adaptaciones individuales y entornos específicos).

¿Qué perfil de persona es más propensa a caer enganchado a este tipo de redes (edad, sexo, profesión, clase social, etc.)?

Hay perfiles muy diversos, alguno muy obvio como los adolescentes con problemas de conducta, normalmente con bajo rendimiento escolar y un cierto déficit de control de impulsos, irritabilidad, ausencia de límites claros, desorden comportamental…
Pero este perfil esconde un grupo, mucho más amplio de adultos entre 30-40 años que tiene una cierta disponibilidad económica, a la que se le supone una madurez en su toma de decisiones y capacidad de autocontrol y que, sin embargo, desarrolla un cortejo de conductas impulsivas y utilitarias. Suelen ser exageradamente materialistas, se pueden convertir en personas muy egoístas que buscan sus propios beneficios sin preocuparse de los demás. Suelen mentir (tanto por acción como por omisión) sobre las cosas que hacen y fantasear mucho sobre su futuro, teniendo unas expectativas irreales en muchos casos. Factores como el narcisismo, el histrionismo, la impulsividad…facilitan la aparición de este tipo de problemas. Sobre todo, son varones y, según diversos estudios, con una cierta disponibilidad económica y con un nivel de estudios medio-bajo.

Sabemos que utilizáis el método humanista que consiste en identificar el problema inicial que induce a la persona a la adicción. ¿Cuáles suelen ser los problemas iniciales de una persona para acabar enganchada a este tipo de redes sociales?

Desde una perspectiva humanista, cualquier problema que desestabiliza a la persona tiene múltiples componentes y reflejos. En el caso de las adicciones en general, son una señal de un malestar interno más profundo que provoca que la persona necesite la sustancia X o la conducta Y, como puede ser el uso compulsivo de las redes sociales. En este caso, hablaríamos sobre todo de complejos y una baja autoestima. Como decía Fernando Pérez del Río en un estudio sobre TIC´s y la juventud burgalesa, "el 10% que se siente solo". Las personas que recurren a elementos externos lo suelen hacer para tapar sus propias debilidades.
Debemos tener en cuenta que a este problema se le asocia algún tipo de carencia en comunicación, una tendencia al aislamiento (sobre todo emocional, se puede estar rodeado de personas y no querer conectar con nadie), en muchas ocasiones una imagen distorsionada de uno mismo. La suma de los factores, que no la presencia de un solo factor por muy significativo que sea, es lo que provoca la aparición y desarrollo del problema. Por tanto, las soluciones son multifactoriales, no unidireccionales.

En un artículo del diario El Mundo hemos visto que actualmente se están creando empresas que se dedican a vender amigos en Facebook, es decir, la gente paga para tener un número más alto de contactos en la red social. ¿El número de amigos en Facebook puede llegar a subir nuestra autoestima? ¿Puede ser el síntoma de un problema emocional?

Sí, he recibido algún mensaje sobre estas empresas, señalan que "Mejora tu imagen personal o de tu empresa instantáneamente" . Este tipo de noticias tiene dos vertientes: por un lado, se ofrecen estos servicios a empresas y particulares que utilizan las redes sociales con fines comerciales y/o publicitarios, con lo que el objetivo no es el mismo que el que pueda tener una persona que necesita tener amigos virtuales para sentirse feliz; por otra parte, las personas que tienen problemas con las redes sociales buscan estos grupos como manera de tapar sus frustraciones y miedos sociales. Lo que no saben es que esa frustración no tienen límite, por lo que cuando tengan 1000 amigos necesitarán 10000 y después un millón… Y la frustración no desaparecerá, porque está dentro de ti y no en Facebook ni en Twitter. Hasta que no venza mis problemas no me liberaré de ellos, el primer paso es reconocer que lo que a mí me pasa, me pasa sobre todo a mí.

Según vuestra web, es muy importante el apoyo de la familia en todo el proceso terapéutico-educativo. ¿Cómo pueden ayudar las familias y los amigos en el proceso de que alguien de su entorno se desenganche de Facebook?

La familia es el entrono afectivo y social primario, gran parte de lo bueno y lo malo que hay en nosotros nace de nuestras relaciones familiares. Es necesario que la familia y el entorno cercano colaboren, como soporte y como manejadores de contingencias, revisores de las normas y las condiciones de los tratamientos. Tienen que aprender a plantear normas y límites claros en casa, y saber cómo resolver los conflictos y tomar las decisiones conjuntamente. Por supuesto, esto no significa que puedas estar culpando a tu familia toda la vida, como hace alguno, sino que ese aprendizaje social y afectivo es necesario para la maduración de las personas y los sistemas. Con los amigos ocurre algo muy parecido, sobre todo durante la adolescencia: los amigos se convierten en un referente personal, el contacto social directo es fundamental para un correcto aprendizaje social y cultural. Las redes sociales pueden completar este proceso, pero nunca pueden sustituirlo. Tenemos que ser muy pedagógicos con estos mensajes, el problema con las redes sociales es un problema que tienen las personas, no las redes. No podemos demonizar a Facebook ni a Twitter por los usos inadecuados que hagan una serie de personas de unas fabulosas herramientas de trabajo y comunicación.

Si tenéis interés en ver las respuesta que nos ofreció Antonio Jesús Molina Fernández en nuestra mesa redonda sobre: Cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales, podéis consultarlas en los siguientes enlaces:

Artículo publicado por Anna Ortiz en Portal Programas