jueves, 13 de septiembre de 2012

Psicología Social (Sociología/Antropología) Resúmenes Parte 27


En la asignatura de Psicología Social (Sociología/Antropología) del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libro Introducción a la Psicología Social de Gaviria Stewart, Elena et alia, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo 1) ¿Qué es la Psicología Social?  Jon Zubia Hurtado// Tema 2 (Capítulo 5) Actitudes – Mª Carmen Rego Martínez // Tema 3 (Capítulo 6) Influencia, persuasión y cambio de actitudes José Bargallo Rofes // Tema 4 (Capítulo 8) Conducta de ayuda Jesús Ángel González Dela Osa // Tema 5 (Capítulo 9) Contribuciones de la Psicología Social al estudio de la agresión  Mónica Platero Angulo // Tema 6 (Capítulo 10) Estereotipos – Víctor Riesgo Gómez // Tema 7 (Capítulo 11) El estudio psicosocial del prejuicio  Julio Monteagudo Diz // Tema 8 (Capítulo 13) Procesos grupales y relacionales intergrupales  Tomás Javier Prieto González // Tema 9 (Capítulo 14) Aplicaciones de la Psicología Social  Jesús Ángel González Dela Osa

EL PREJUICIO SEXISTA.
Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, (Artículo 1.1.): “Actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido cónyuges, o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.”
El sexismo (conductas discriminatorias hacia hombres o mujeres por el simple hecho de pertenecer a una de estas categorías) es el principal factor que subyace a la violencia de género. Las intervenciones sobre esta violencia deben contemplar ineludiblemente el sexismo y las creencias que lo sustentan como uno de sus principales desencadenantes. El sexismo, tal y como se ha entendido tradicionalmente, es una actitud basada en una creencia sobre la supuesta inferioridad de las mujeres como grupo. Este tipo de sexismo se ha modulado en la actualidad y, aunque sigue estando presente, coexiste con otras formas más recientes.
La atención que se comenzó a dedicar al estatus de las mujeres en la década de los 70 inspiró el desarrollo de un instrumento de medida para evaluar las actitudes hacia los roles de género. Se trata de la Escala de Actitudes hacia las Mujeres, que ha resultado ser mucho más útil e informativa de lo que se había pensado inicialmente. Constaba de 15 ítems, la mitad presentan un punto de vista igualitario sobre los roles de las mujeres y el resto una visión tradicional. Esta escala evalúa un tratamiento diferenciado de hombres y mujeres basándose en que existe una doble norma para juzgar la conducta de ambos y en la creencia de que las mujeres no desempeñan determinados trabajos tan bien como los hombres.
Entre los instrumentos más recientes que miden el sexismo, cabe destacar la Escala sobre Ideología de Género desarrollada en España con objeto de medir la orientación tradicional y la igualitaria sobre Ideología de Género. - Contiene ítems como “a las mujeres debería permitírseles tanta libertad sexual como a los hombres”.
A lo largo del tiempo los resultados han mostrado que tanto hombres como mujeres son ahora más igualitarios que hace años.
Como con el racismo, también se han desarrollado medidas y teorías que aportan nuevas perspectivas sobre las actitudes sexistas y tratan de captar toda la complejidad de este fenómeno. Se basan en que en la actualidad no es socialmente deseable mostrar actitudes prejuiciosas, por lo que no está bien visto emplear expresiones racistas o sexistas.
Teoría del sexismo ambivalente.
Las relaciones entre hombres y mujeres se caracterizan por la dependencia entre los miembros de ambas categorías. Esta coexistencia de dependencia e independencia ocasiona que las relaciones entre sexos sean diferentes al resto de relaciones intergrupales.
2 tipos de sexismo:
Sexismo hostil: Caracteriza a las mujeres como un grupo subordinado y legitima el control de los hombres.
Sexismo benevolente: Idealiza a las mujeres como esposas, madres y objetos románticos, presuponiendo también la inferioridad de las mujeres, al considera que necesitan de un hombre para que las cuide y las proteja.


Ambas formas de sexismo tienen como finalidad legitimar y reforzar la posición subordinada de las mujeres, es decir, la desigualdad de género.
Ambivalent Sexism Inventory: instrumento para medir ambas formas de sexismo.
A continuación se muestran las ideologías de género hostiles y benevolentes que subyacen a estas dos formas de sexismo:

  1. Patriarcado o poder estructural masculino: Su manifestación ideológica es el paternalismo, es decir, la justificación de la dominancia masculina.
  2. Paternalismo dominante: Consiste en las creencias de que los hombres deberían tener más poder que las mujeres. Ejemplo en el ámbito público: Mayor discriminación laboral de las mujeres. Ejemplo en el ámbito privado: Creencia de que el hombre en la pareja debe tomas las decisiones importantes.
  3. Paternalismo protector: Hace referencia a las percepción de que los hombres deben proteger y mantener a las mujeres que dependen de ellos. Ejemplo en el ámbito público: Las mujeres deben ser atendidas antes que los hombres en las emergencias. Ejemplo en el ámbito privado: Consideración del hombre como el principal sostén y protector de la familia.
  4. Diferenciación existente entre hombres y mujeres.
  5. Componente hostil - Diferenciación de género competitiva: Las mujeres son inferiores a los hombres en dimensiones relacionadas con la competencia.
  6. Componente benévolo - Diferenciación de género complementaria: Se basa en que los roles convencionales de las mujeres complementan y cooperan con los de los hombres. El trabajo de las mujeres en casa les permite a los hombres concentrarse en sus carreras.
  7. Heterosexualidad.
  8. Hostilidad heterosexual: Incluye la creencia de que las mujeres son peligrosas y manipuladoras para los hombres. A través de la sexualidad las mujeres tienen el poder de satisfacer a los hombres.
  9. Intimidad heterosexual: Está basada en la complementariedad y cooperación entre hombres y mujeres, aspectos que conducen a una mayor intimidad con el otro sexo.

El cuadro 11.8 pág. 415 resume estas 3 ideologías.

¿Cómo intenta un hombre resolver el conflicto psicológico que genera la ambivalencia?.

Modo 1: Dividiendo el objeto de actitud (la mujer) en múltiples objetos de actitud (subtipos de mujeres) a los que evalúan de modo diferente. Así los sentimientos se resuelven dirigiendo afecto positivo y negativo hacia diferentes tipos de mujeres.

Cuadro 11.9. Una investigación sobre atribución de características a 3 subtipos de mujer.
Los resultados revelaron que a la mujer tradicional se le atribuyen más características relacionadas con las dimensiones de sociabilidad y de sentimiento-emoción.
Para la mujer independiente se reservan los atributos de competencia y cultura. Además se le atribuye menor emoción-sentimiento y sociabilidad.
La mujer sexy se percibe como más incompetente y más ligada a la naturaleza.
Además se encontró que se valora de manera diferente la misma característica según corresponda a una mujer tradicional, independiente o sexy.
En el caso de la mujer tradicional se valora de manera más positiva la sociabilidad y de forma más negativa la competencia.
En el caso de la mujer independiente la situación es la contraria, se valora más positivamente la competencia y más negativamente la sociabilidad.
Modo 2: Esta estrategia se pone en marcha cuando se considera un tipo específico de mujer. En este caso, distinguen entre diferentes dimensiones de evaluación (competencia vs sociabilidad). Así, los sexistas evalúan negativamente a las mujeres no tradicionales o poderosas, pero a la vez las respetan (aunque con antipatía) por ser competentes. También sucede a la inversa, es decir, a las mujeres tradicionales o subordinadas las evalúan con afecto pero las perciben incompetentes.