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jueves, 1 de noviembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 4


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

Las bases de la legitimación: un resumen


Las normas de justicia distributiva, el proceso de autoevaluación, los rituales de solidaridad y la ideología de la igualdad de oportunidades contribuyen a proporcionar una base fundamental para el apoyo a la desigualdad en las sociedades industriales.

Lo importante no es la simple existencia de la desigualdad, sino el grado de diferencia entre las recompensas y la magnitud de la desigualdad que existe en las sociedades.

Alves y Rossi (1978) → Las personas de clase alta aceptaban más la desigualdad basada en el mérito, mientras que la gente de clase baja aceptaba más la basada en la necesidad.
Robinson y Bell (1978) → En los EE.UU., los jóvenes, las minorías y los que tenían un estatus ocupacional bajo eran partidarios de una mayor igualdad.

Kelley y Evans (1983) → Según datos de nueve naciones industriales, las personas mayores con posiciones ocupacionales altas y las que se consideraban políticamente más conservadoras se mostraban partidarias de que la remuneración económica de las posiciones ocupacionales altas fuera mucho mayor.

Es más difícil convences a los que están en la parte baja del sistema de estratificación de que el grado de desigualdad es justo.

La tendencia a aceptar la desigualdad en una sociedad determinada puede estar también relacionada con la percepción que tiene la gente del grado de desigualdad que existe en esa sociedad. Las personas pueden pensar que el grado de desigualdad existente es legítimo porque subestiman el grado de desigualdad de su sociedad.

Della Fave (1980) → Hay al menos cuatro niveles en los que puede variar la legitimación. La aceptación de la desigualdad o de la estratificación social per se es muy abstracta. Somos más concretos cuando consideramos la legitimidad de un sistema de economía política determinado (capitalismo, socialismo democrático, comunismo), un grupo particular de elites y sus políticas y las elites en sí mismas (honestidad o competencia).
La desigualdad per se puede ser aceptada, pero eso no significa que se acepten formas específicas de desigualdad.

Las elites logran legitimar el lugar que ocupan en el sistema de estratificación social, porque, en principio, se suele aceptar la desigualdad y la estratificación social. Si las elites quieren legitimar su dominación en un determinado sistema de estratificación social, tienen que esforzarse para conseguirlo.

EL MACROPROCESO DE LEGITIMACIÓN: CÓMO SE APOYAN CIERTAS FORMAS DE DESIGUALDAD


Las elites deben ir más allá de una tendencia sociopsicológica de la aceptación de la desigualdad para lograr legitimar las instituciones sociales que generan su poder y privilegio.
Para mantener su poder y privilegio, las elites han aprendido a utilizar las normas de la justicia distributiva, convenciendo a los que no pertenecen a la elite de que:


  1. las contribuciones de la elite a la sociedad son proporcionales a las recompensas que reciben; y
  2. las capacidades de las elites son superiores a las de los que no pertenecen a ellas.
El truco es explotar a los que no pertenecen a la elite sin que se percaten de que están siendo explotados.

En el transcurso de la historia se han utilizado ciertas formas de ideología para justificar el privilegio de las elites. Las elites del pasado han solido utilizar alguna ideología de base religiosa, por ejemplo, en EE.UU. para justificar la esclavitud en el sur. Pero la legitimación ideológica nos dice poco sobre el proceso de legitimación. Las ideologías no reciben una aceptación automática, y hay muchas ideologías concretas que se pueden utilizar para justificad otras elites y políticas diferentes.

Los diversos medios de legitimación tienden a solaparse y a reforzarse mutuamente. El proceso de legitimación es un proceso interrelacionado o un sistema.

La función legitimadora de la educación


En EE.UU. cuando empieza la jornada escolar, los maestros dirigen el saludo a la bandera y la promesa de lealtad a ella. Éste es un ritual político diseñado para mantener la legitimidad política. La mayoría de los estadounidenses considera que la economía política general es legítima: el proceso de legitimación ha triunfado.

En los libros de texto predominan las ideas de los blancos de clase media-alta, mientras que apenas se dedica atención a las de las minorías. Los contenidos más importantes son: la idealización del pasado y las instituciones de los Estados Unidos.

A lo largo de la historia todos los niños han sido socializados para aceptar los valores y las instituciones dominantes de su sociedad. Una vez que se establece una economía política, el proceso de socialización se pone en marcha. Los más privilegiados de la sociedad no pasan por alto el proceso de legitimación. El tiempo puede erosionar la legitimidad, y en el caso de una gran crisis el grado de legitimidad puede ser una póliza de seguros para impedir el cambio. Por esta razón las elites toman a menudo medidas para asegurarse de que el sistema educativo está realizando “adecuadamente” su función legitimadora.
Las elites económicas no están dispuestas a reconocer que el sistema educativo cumple su tarea al enseñar las ideas “adecuadas” de nuestro sistema económico.

Disponemos de cierta evidencia de que el nivel educativo alto tiene a producir ideas políticas más conservadoras. Las actitudes de la gente sobre ciertas cuestiones guardan relación con los niveles educativos. Pero la relación entre educación y actitudes conservadoras no siempre es coherente.

Los que tienen bajos ingresos (y presumiblemente un nivel educativo más bajo) tienden a creer que una elite de poder controla el país y que los atributos personales explican la riqueza. Cuanto más descendemos en el sistema de estratificación, más gente es escéptica al respecto de los ricos y poderosos.

Cumming y Taebel (1978) → Se produce un apoyo creciente a la ideología capitalista dominante a medida que se pasa de curso.

Educación superior: La clase corporativa y la clase alta dominan las posiciones formales de autoridad en la mayoría de las universidades. Además, la financiación de las universidades más grandes y respetadas depende de los ricos y las corporaciones.

Las principales universidades realizan funciones importantes para las clases alta y corporativa, porque dirigen valiosas investigaciones y formulan ideas para diseñar las políticas gubernamentales. Y también las posiciones de autoridad formales y financieras que ocupan los ricos y grandes empresarios en las universidades influyen de modo importante, si no inmediato, en las ideas que adquieren los estudiantes.

Por encima de todo, se considera que las universidades son instituciones donde el mercado de las ideas debe ser abierto. No obstante, a veces se imponen ciertas limitaciones. Las autoridades universitarias tienen el poder de exigir el despido de los empleados de la universidad, y los ricos y las empresas pueden retirar las fuentes de financiación. El control del material “aceptable” de enseñanza es menos patente en las universidades que en las escuelas elementales y secundarias, pero existen limitaciones a lo que se enseña, y esos límites se aplican a veces. La enseñanza que proporcionan las universidades es supuestamente imparcial y objetiva. Pero, ciertamente, hay definiciones muy diferentes de lo que es imparcial y objetivo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 2


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

En términos de mérito se opina que los que tienen una ocupación y una educación de nivel alto merecen más ingresos.

Alves y Rossi → Los que pertenecen a las clases altas tienden a referirse al mérito cuando hacen juicios de equidad, mientras que los que pertenecen a clases más bajas del sistema suelen centrarse más en la necesidad.

Uno de los problemas fundamentales de la idea de la justicia distributiva es la ambigüedad que existe en la aplicación de estas normas. Las elites tienen el potencial de manipular la valoración de las contribuciones para justificar las grandes recompensas que reciben.

El proceso de socialización y de autoevaluación


Della Fave → Cómo se construye la autoevaluación de una persona para que se vea a sí misma como alguien que merece una posición alta o baja en el sistema de estratificación.
George Herbert Mead → El concepto que uno tiene de sí mismo se desarrolla primero a través de la interacción con los principales referentes y luego mediante la interacción con miembros del conjunto de la sociedad. Nos percatamos de qué es lo que esperan los demás de nosotros cuando observamos cómo reaccionan a nuestro comportamiento.

Autoevaluación: A través las expectativas y reacciones generalizadas percibidas de la gente llegamos a definir quiénes somos.

Los que están en la parte baja del sistema de estratificación suelen tener una autoevaluación baja, que se puede producir por las siguientes razones:

  • Los métodos de educación de los hijos, que difieren de una clase a otra. El origen de clase moldea las aspiraciones educativas y ocupacionales a través de la influencia de los principales referentes
  • La estructura ocupacional. La relación de una persona con la autoridad y cómo tratan el jefe y sus compañeros contribuye a la autoevaluación (relaciones de autoridad). Cuanto más descendemos en la escala de autoridad ocupacional, más bajas son las autoevaluaciones.
  • Las relaciones en el conjunto de la sociedad. La gente se inspira en los medios de comunicación de masas, las películas, los artículos periodísticos y la televisión para obtener una imagen de las clases que tiene el conjunto de la sociedad. Los héroes de la televisión y del cine raramente son de clase trabajadora o baja, y cuando salen miembros de estas clases suelen ajustarse a estereotipos predominantes, que conducen a una baja autoevaluación.

Mientras que los que ocupan posiciones de clase baja suelen recibir una influencia más negativa, los que ocupan posiciones de clase alta suelen recibir una influencia más positiva, simplemente porque ocupan posiciones más altas. Además, los que ocupan posiciones de clase alta suelen disfrutar de una audiencia mayor que puede influir en su autoevaluación.

Los rituales de interacción pueden también considerarse una relación de conflicto en la que cada parte intenta representar una idea más favorable de sí mismo y en la que, sin embargo, la persona que tiene un estatus más alto disfruta de más capacidad y recursos para hacerlo. Una persona de estatus alto suele tener la capacidad de hacer una representación mejor, algo que contribuye a una autoevaluación alta.

Si han de justificarse recompensas mayores de acuerdo con la norma de justicia distributiva, deberá considerarse que ciertas personas hacen una contribución mayor a la sociedad. Y como las personas con estatus alto tienen más recursos para dar una impresión favorable de sí mismas, su contribución puede parecer mayor. “Lo crucial es que todo proceso por el que se determina el grado de recompensa adecuado es circular, es decir, el simple hecho de ser rico o poderoso influye en nuestra valoración de la contribución, y sobre esta valoración juzgamos si esa persona merece una recompensa tan alta.” (Della Fave).

Principal proposición de Della Fave → “El nivel de recursos primarios que un individuo ve como justo para sí mismo, en relación con los demás, es directamente proporcional a su nivel de autoevaluación”.
En cuanto al conjunto de la sociedad, “la fuerza de la legitimidad de la estratificación en toda sociedad es directamente proporcional al grado de congruencia entre la distribución de recursos primarios y la distribución de las autoevaluaciones”. (Della Fave). En conjunto, cuando la gente con pocas recompensas suele tener bajas autoevaluaciones, es más probable que la desigualdad social se considere legítima.

Los efectos del individualismo y la “igualdad de oportunidades”


Los miembros de las sociedades industriales modernas raramente aprecian la poderosa influencia que nuestra creencia en la igualdad de oportunidades puede tener en el mantenimiento del sistema de clases. En las sociedades que carecen de esta nueva ideología revolucionaria, otras ideologías se encargan del mantenimiento de las desigualdades de clase: la religión en manos de las elites políticas y económicas ha sido la más frecuente.

Esta nueva creencia en la igualdad de oportunidades representa tanto un sólido apoyo como una amenaza para los privilegios de la clase alta, porque para poder legitimar el sistema de clases, este valor debe tener al menos cierta base en la realidad.

Cuando los valores tienen una base más débil en la realidad para las minorías de las sociedades industriales, como ocurre en los EE.UU. con respecto a los negros y los latinos, la consecuencia ha sido un conflicto de clases más abierto entre razas.

En el caso de Estados Unidos, debemos añadir los efectos del valor del individualismo en la ideología de la igualdad de oportunidades.

El sistema de valores estadounidense es bastante singular y se ha denominado credo americano, un sistema de valores que acentúa la libertad, el igualitarismo, el individualismo, la capacidad de seducción y el laissez-faire. El carisma y el laissez-faire son las manifestaciones de estos valores orientados hacia el sistema político; se creía que las personas debían ser una fuerza populista que controlara al gobierno, y el gobierno debía quedar al margen de sus vidas en la mayor medida posible.