martes, 24 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 27


En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez




Teoría marxiana posmoderna

La teoría marxiana se ha visto profundamente afectada por los desarrollos teóricos que se han producido en el estructuralismo, el posestructuralismo y el posmodernismo.

Hegemonia y democracia radical

Laclau
La obra más representativa del marxismo posmoderno es el libro de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe Hegemony and Socialist Strategy (1985).
Desde el punto de vista de Ellen Wood esta obra, que acepta el interés por la lingüística, los textos y el discurso del posmodernismo, desliga la ideología de su base material y finalmente disuelve  “todo lo social en ideología o discurso”.
Además, también desplazan al proletariado de su posición privilegiada en el centro de la teoría marxiana. En consecuencia, la teoría marxiana ha sido descentrada y destotalizada porque ya no se centra únicamente en el proletariado y ha dejado de considerar los problemas del proletariado como el problema de la sociedad.
Laclau y Mouffe niegan la meta de la teoría niegan la meta de la teoría marxiana: el comunismo y la emancipación del proletariado. Como alternativa proponen un sistema llamado “democracia radical”.

“ La alternativa de la Izquierda debe consistir en situarse claramente en el ámbito de la revolución democrática y expandir cadenas de equivalencias entre las diversas luchas contra la opresión. La tarea de la izquierda no consiste, por tanto, en renunciar a la ideología de la democracia liberal, sino todo lo contrario, profundizar y expandirse en la dirección de una democracia plural y radical...La posibilidad de una estrategia hegemónica de la izquierda no consiste en el abandono del terreno democrático, sino al contrario, en la extensión de las luchas democráticas a toda la sociedad civil y el estado”. (Laclau y Mouffe, 1985:176).

Si bien la democracia radical mantiene el objetivo de abolir el capitalismo, reconoce que esta abolición no eliminará otras desigualdades sociales. La destrucción de todas las desigualdades sociales requiere un movimiento mucho más general que el que previeron los marxistas tradicionales.

Continuidades y comprensión espacio-tiempo

David Harvey
Otra obra marxiana que se enmarca en el posmodernismo es The Condition of Postmodernity de David Harvey.
Harvey acusa a la teoría posmodernista de dar demasiada importancia  a los problemas del mundo moderno y de menospreciar sus logros materiales. Parece aceptar tales problemas en lugar de sugerir soluciones.
Aun cuando Harvey identifica grandes cambios y los señala como base del pensamiento posmoderno, su principal conclusión es que “aunque se ha producido un cambio superficial en la apariencia del capitalismo desde 1973, la lógica fundamental de la acumulación capitalista y sus tendencias a la crisis no han cambiado”.
Por último, cabe destacar que desde el punto de vista de Harvey no existe discontinuidad entre los periodos del posmodernismo y el modernismo; ambos son reflejos de la misma dinámica capitalista fundamental. Harvey identifica cambios y rupturas en la posmodernidad que nos indican que probablemente estamos entrando en una nueva era, una era que la teoría neomarxiana debe prepararse para teorizar, quizá mediante la integración de otros sistemas de ideas.

Después del Marxismo

Aronson
Existen innumerables posiciones posmarxistas. Una de as posturas más radicales es la de la obra de Ronald Aronson, After Marxism.
Explicita que el marxismo está agotado y que los teóricos marxistas has de seguir solos su camino para analizar el mundo social y sus problemas. Se basa en la idea de la integración de la teoría y la práctica.
Los principales argumentos de Aronson para poner de manifiesto que la teoría marxiana contiene aspectos obsoletos son:

–      La clase trabajadora no se ha vuelto cada vez más pobre.
–  La estructura de clases no se ha polarizado en dos clases antagónicas burguesía y proletariado).
–   Debido a la transformación de los procesos industriales, el número de trabajadores industriales ha disminuido, la clase trabajadora se ha fragmentado más y su conciencia de la situación se ha erosionado.
–      El menor tamaño general de la clase trabajadora a conducido a un debilitamiento de su fuerza, de su conciencia de clase y de su capacidad para implicarse en la lucha de clases.
–      Los trabajadores cada vez se identifican menos como trabajadores; tienen múltiples identidades opuestas, por lo que ser trabajador es actualmente una de las muchas identidades.

Además de los fracasos en el mundo real, Aronson atribuye su ruina a problemas de la propia teoría. Los atribuye al hecho de que Marx produjo su teoría original en los albores del mundo moderno, por lo que contiene una difícil combinación de ideas modernas y posmodernas.
Aronson piensa que las teorías posmarxistas como el marxismo analítico, son marxismo sin marxismo. Son teorías puras que carecen de práctica, por lo que no deben llamarse marxismo.
Aronson concluye que los analistas críticos del mundo moderno deben seguir su camino a sabiendas de que carecen de un proyecto marxiano en el que apoyarse. No cree que se deba buscar “otro Marx”. El problema al que se enfrenta el nuevo movimiento es que ya no se puede guiar por una visión convincente de una utopía futura, necesita algún tipo de cimentación emocional para mantenerse unido y avanzar.

Críticas al posmarxismo

Muchos teóricos posmarxistas no aceptan de buen grado estos desarrollos posmarxistas.

–      Burawoy ataca a los marxistas analíticos por eliminar la historia de su enfoque.
–   Weldes critica el marxismo analítico por dejarse colonizar por la corriente principal de la economís y adoptar un enfoque centrado exclusivamente en la resolución de problemas.
–      Woods hace una crítica política para descalificar al marxismo analítico.
–      La obra de Laclau y Mouffe ha sido objecto de ataques particularmente duros.
–  A diferencia de Aronson, Burawoy sigue convencido de la utilidad del marxismo para comprender la dinámica y las contradicciones del capitalismo.
–               Wood y Fuster, han afirmado que el marxismo es más necesario ahora que nunca debido a que la hmanidad está cada vez más conectada a través de la dimensión global de la explotación y la opresión.

( Ver resumen del capítulo. Pág. 219-220).

lunes, 23 de julio de 2012

¿UN REFERENDUM REVOCATORIO?

Publicado originalmente en Sistema Digital

José Félix Tezanos
José Félix Tezanos, catedrático de sociología

Cuando alguien se compra una vivienda, o un coche, o cualquier otro bien, si el vendedor incumple lo que se estipula en el contrato, o nos vende algo defectuoso o diferente a lo acordado, lo primero que hacemos es presentar una denuncia o una reclamación. Y si el engaño es muy flagrante, el vendedor-defraudador puede acabar con sus huesos en la cárcel, mientras nuestros derechos lesionados quedan restablecidos. Todo lo cual es propio de un verdadero Estado de Derecho y, si se me permite decirlo así, de personas mínimamente serias.

Pero, ¿qué ocurre si el incumplimiento flagrante es cometido por un gobernante recién elegido? ¿Qué recursos y posibilidades tenemos los ciudadanos para obligar a cumplir sus promesas formales a un candidato electo? ¿O en su caso qué podemos hacer para que sean restablecidos nuestros derechos? La verdad es que en países como España las posibilidades son prácticamente nulas. Algunos dirán que lo único que se puede hacer en este supuesto es esperar cuatro años y en la próxima elección no votar de nuevo a los candidatos incumplidores y defraudadores, y en cualquier caso pensar mejor a quién se vota.

Si esta peculiar lógica encapsulada en plazos de cuatro años se aplicara al resto de la vida social y económica, nuestras sociedades se convertirían en un auténtico caos y los personajes menos serios y cumplidores acabarían haciendo de su capa un sayo y cometiendo impunemente todo tipo de tropelías. Por lo tanto, nadie defiende tal posibilidad o proceder cuatri-anual en la vida social. ¿Por qué, pues, se acepta como si tal cosa que en la vida política se pueda operar -sin mayores costes inmediatos- de una manera tan insegura y tan poco respetuosa con los criterios de fidelidad y reciprocidad?

Los más cínicos, incluso hacen bromas sobre todo esto y se atreven a afirmar sin pudor que “ya se sabe que las promesas electorales están para no ser cumplidas”. El resultado de esta situación es un incremento de las sensaciones de frustración política y un aumento espectacular del clima de desconfianza e incluso de desafección electoral.

Por ello, es importante ser conscientes de que nuestra vida política democrática presenta una seria carencia en estos momentos, que exige nuevos desarrollos de la operatividad democrática que permitan garantizar los derechos de los ciudadanos a controlar mejor a sus gobernantes y exigir una adecuada rendición de cuentas.

En España estamos asistiendo a una situación bastante extrema, en la que el incumplimiento de las promesas electorales por parte del actual Presidente del Gobierno ha llegado a límites absolutos. Y prácticamente todo ello realizado en un período de tiempo muy breve y con total desenvoltura y con ovaciones de sus diputados. “Sin complejos”, como dirían algunos.

Para más INRI el incumplimiento se está traduciendo en la aplicación práctica de una política y unas iniciativas que están siendo no sólo muy lesivas en términos sociales y humanos, sino también totalmente contraproducentes y negativas para lograr una efectiva recuperación de la economía y el empleo. Con sus correspondientes efectos demoledores en la pérdida de confianza y en el deterioro del clima de convivencia pacífica, con todo un encadenamiento peligroso de negatividades y conflictos.

En suma, peor no podríamos estar y peor no se podían hacer las cosas. Lo cual nos augura unos años muy negros y tensos por delante.

¿Qué se puede y se debe hacer ante una situación de este tipo? ¿Esperar resignados y aterrorizados tres años y medio más a que se convoquen nuevas elecciones generales en España? ¿Alguien se imagina qué puede ocurrir en tres años y medio más si se continúa por esta senda? ¿Cuáles serían los efectos de tan larga espera para la Sociedad y para la Economía española y sus perspectivas de futuro? ¿Aguantará incólume la sociedad española?

La verdad es que las respuestas a estas preguntas pueden resultar un tanto inquietantes. Sobre todo si un número creciente de personas indignadas y afectadas negativamente por tal proceder, empiezan a traducir su indignación y rechazo en movilizaciones y actos de resistencia y contestación política y social.

En ausencia de otros mecanismos democráticos institucionalizados a través de los que poder manifestar el desacuerdo y las exigencias de rectificación, es posible que una parte de la discrepancia política y social tienda a manifestarse de manera creciente en la calle y en otros espacios públicos y no en el Parlamento o en las instancias políticas establecidas. Lo cual sería un signo de disfuncionalidad y una expresión palpable de serias carencias en nuestra actual estructuración democrática.



José Félix Tezanos
Por eso, de la misma manera que en la vida social y económica existen mecanismos de rectificación y de restablecimiento de los derechos conculcados por los que defraudan, engañan o incumplen gravemente sus contratos y compromisos, en la vida política habría que incorporar procedimientos que permitieran revocar a quien incumple sus programas o incurre en actos de notorio desatino o peligrosidad social y económica. Lo cual, como es bien sabido, es más frecuente y peligroso en momentos de grave crisis o incertidumbre, como los actuales. ¿Por qué nuestras democracias no han incorporado aun procedimientos y mecanismos democráticos de esta naturaleza, que puedan evitar que algunos entiendan que los únicos espacios que quedan para dirimir conflictos y para expresar las discrepancias más graves son la calle (manifestaciones) o los lugares de trabajo (huelgas) y la confrontación abierta?

Si tuviéramos mecanismos políticos de esta naturaleza todo sería más fácil y menos costoso, en términos económicos y humanos -¡nada hay más costoso que un conflicto abierto!- y los propios defraudadores e incumplidores se lo pensarían dos veces antes de hacer promesas imposibles (primer engaño) y antes de incumplirlas con descaro y arrogancia (segundo engaño acumulado).

El dilema ante el que nos encontramos no es sólo de índole moral, sino que tiene un gran alcance práctico. Ante situaciones como las actuales, ¿por qué los ciudadanos no podemos defender de manera pacífica y legítima que nuestras sociedades no acaben despeñándose por un precipicio y tanta gente tenga que sufrir en sus carnes los costes de tanto disparate y arrogancia antisocial e inhumana, mientras unos pocos privilegiados y poderosos se aprovechan de la ocasión para engordar aun más sus fortunas?

Una de las cosas que podrían hacerse, con sentido positivo y pacífico, es pedir un referéndum a través del que los ciudadanos puedan manifestar fehacientemente si están o no están de acuerdo con lo que se está haciendo en estos momentos, o incluso a través del que pueda pedirse la revocación de un Presidente que nos está llevando al desastre. ¿Acaso esta forma de proceder no resulta perfectamente coherente con la buena lógica democrática? ¿Acaso no podemos decidir los ciudadanos de manera directa las cosas que más nos atañen en nuestras vidas y en nuestras posibilidades de futuro? ¿Dónde sitúan algunos los límites funcionales a la democracia?



José Félix Tezanos



domingo, 22 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 26


En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez



TEORÍA POSMARXISTA

La teoría neomarxiana ha experimentado importantes cambios en los últimos años. Las variantes más actuales rechazan muchos elementos de la teoría marxiana original, aunque muestran las suficientes afinidades como para que se las considere parte de la teoría neomarxiana. Éstas teorías serán las estudiadas en este punto bajo el título de teorías posmarxistas.
Existen dos conjuntos de factores que explican los cambios importantes de la teoría neomarxiana:
Factores externos: final de la guerra fría (1990) y el colapso del mundo comunista.
Factores internos: cambios intelectuales derivados de los factores externos, como el posestructuralismo y el posmodernismo.
Así, una combinación de cambios sociales e intelectuales ha modificado drásticamente el panorama de la teoría neomarxiana en los primeros años de la década de ellos noventa.

Marxismo analítico

Los marxistas analíticos utilizan los métodos admitidos y convencionales de la filosofía analítica y la ciencia social para estudiar cuestiones marxianas tradicionales.
Adopta un enfoque no dogmático sobre la teoría de Marx. Considera su teoría como una forma de ciencia social decimonónica poderosa y válida, con puntos flacos considerables. Requiere la utilización de métodos y técnicas apropiadas para el S.XXI. Se niega que haya una metodología marxiana distintiva y crítica.
A continuación se exponen  tres variantes de este marxismo analítico.

Reanálisis de Marx

El marxismo analítico rechaza el uso de conceptos indiosincráticos tales como la dialéctica e intenta analizar a Marx y al mundo social mediante el uso de conceptos que forman parte de la tradición intelectual general.  Esto es reflejado en uno de los textos más representativos del marxismo analítico: G.A.Cohen, Karl's Marx Theory of History: A defence (1978).

Cohen identifica los siguientes ejemplos de explicación funcional en la obra de Marx:

–      Las relaciones de producción corresponeden a las fuerzas productivas.
–      La superestructura legal y política se erige sobre fundamentos legales.
–  Los procesos sociales, políticos e intelectuales están condicionados por el modo de producción de la vida material.
–      La conciencia está determinada por el ser social.

En todos estos ejemplos el segundo concepte explica el primero. Cohen explica que la naturaleza de la explicación es funcional. Cree que Marx practica el pensamiento funcional  en los ejemplos citados , así no fue un pensador dialéctico sino funcional.

Marxismo de elección racional

Elster
Muchos marxistas analíticos  se han inspirado en la economía necoclásica, en la teoría de la elección racional y en la teoría de los juegos.
Según Roemer, “el análisis marxiano requiere de microfundamentos”, especialmente de la teoría de la elección racional y la de los juegos.
John Roemer y John Elster son de los principales exponentes del marxismo analítico. Elster pone de manifiesto que la adopción de la teorización funcional analizada por Cohen obstaculizó el avance de la teoría neomarxiana y que la teoría marxiana ha de usar más la teoría de los juegos. Ésta supone que los actores son racionales y buscan maximizar sus ganancias.
Resumiendo, el marxismo de elección racional se esfuerza por encontrar microfundamentos para la teoría marxiana, aunque el actor racional de esta teoría difiere considerablemente del actor de la teoría crítica, cuya concepción se deriva principalmente de la teoría Freudiana.

Marxismo de orientación empírica

El representante principal  de la aplicación de métodos rigurosos para el estudio empírico de conceptos marxianos es Erik Olin Wright (1985).
La obra de Wright implica tres componentes básicos: la clarificación del conceptos básicos como el de clase, su estudio empírico y el desarrollo de una teoría más coherente basada en esos conceptos (especialmente en el de clase).

Erik Olin Wright


El marxismo analítico en nuestros días

Los marxistas analíticos se consideran marxistas mayoritariamente, aunque hay algunos que se preguntan si la denominación es la correcta.
Mayer ofrece una exploración al marxismo analítico que intenta revisar y refutar lo que para él son las seis críticas principales que se han planteado:
1- El marxismo analítico es atómico y se centra en actores racionales.
Mayer responde que el marxismo analítico no concibe la sociedad formada por individuos aislados.
2- A los marxistas analíticos se les acusa de deterministas económicos.
Mayer responde que la postura que adoptan es que los factores económicos son los más importantes , pero no deterministas.
3- Los marxistas analíticos son ahistóricos.
Mayer o cree que esta característica sea inherente a ese enfoque.
4- A los marxistas analíticos se les acusa de ofrecer enfoques estáticos que difícilmente pueden analizar el cambio.
Mayer admite este problema pero afirma que virtualmente todos los científicos sociales tienen esa dificultad.
5- Se les acusa de tautología.
Mayer cree que se trata de un problema inherente a todos los científicos sociales.
6- El marxismo analítico carece de fervor moral.

Mayer contesta: “ Los marxistas analíticos son bastante capaces de mostrar pasión moral, y que su crítica moral del capitalismo carezca de fervor supone que gana en precisión y perspicacia”.

Para concluir, Mayer analiza los seis desafíos que debe superar el marxismo analítico si quiere convertirse en una fuerza significativa en ciencias sociales:

1- Debe desarrollar un enfoque más dinámico.
2- La teorías deben mejorar su trabajo en relación con eventos y situaciones específicas.
3- Los exponentes de este enfoque deben corregir el desequilibrio actual entre teoría y práctica y hacer más investigación empírica.
4- Los marxistas analíticos deben ampliar su base de factores económicos y analizar una amplia serie de factores sociales.
5- Deben alejarse de las naciones capitalistas avanzadas y estudiar las naciones menos desarrolladas.
6- Deben mostrar la existencia de alternativas viables al capitalismo.

sábado, 21 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna resúmenes parte 25


En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez

Fordismo y posfordismo

Henry Ford
Una de las preocupaciones más recientes de los marxistas de orientación económica es la cuestión de si hemos presenciado o aún presenciamos la transición del “fordismo” al “posfordismo”. Esta cuestión guarda relación con el asunto más general de si hemos experimentado la transición de la sociedad moderna a la posmoderna.
En términos generales , el fordismo se asocia a la era moderna y el posfordismo con la más reciente era posmoderna.
El fordismo hace referencia a las ideas, los principios y sistemas que comentó Henry Ford. Se le atribuye el desarrollo del sistema de producción en masa moderno, fundamentalmente mediante la creación de la cadena de montaje de automóviles. Al fordismo se le pueden atribuir las siguientes características:

–      La producción masiva de productos homogéneos.
–      El uso de tecnologías inflexibles tales como la cadena de montaje.
–      La adopción de rutinas de trabajo estandarizadas (taylorismo).
–      El aumento de la productividad derivado de la adopción de “economías de escala, así como de la descualificación, la intensificación y la homogenización del trabajo”.
–      El consecuente nacimiento de sindicatos de trabajadores burocratizados.
–      La negociación de los sindicatos en pro de salarios unifrmes vinculada al aumento de la productividad y los beneficios.
–      El desarrollo de un mercado para los productos homogéneos generados por la producción masiva de industrias y la consecuente homogeneización de las pautas de consumo.
–      El aumento de salarios, obra de la sindicalización, que conduce a una demanda creciente de la cada vez mayor oferta de bienes producidos en masa.
–      Un mercado para los productos que se rige por políticas macroeconómicas Keynesianas y un mercado de trabajo que se rige por la negociación colectiva supervisada por el estado.
–      Instituciones educativas masivas que proporcionan la masa de trabajadores requerida por la industria.

Si bien el fordismo se desarrolló en el curso del siglo XX, especialmente en estados unidos, en la década de 1970 experimentó su momento álgido y su decadencia, fundamentalmente tras la crisis del petróleo de 1973 y el consiguiente declive de la industria estadounidense del automóvil y el surgimiento de sus competidores japoneses. A resultas de esto, se dice que estamos presenciando el ocaso del fordismo y el surgimiento del posfordismo, caracterizado por:

–      La disminución del interés por los productos masivos acompañada por un aumento del interés por productos más especializados, especialmente de alta calidad y diseño.
–      Productos más especializados que requieren procesos de producción más cortos y, consecuentemente, sistemas de producción más pequeños y productivos.
–      El nacimiento de nuevas tecnologías que hacen más flexible y rentable la producción.
–      Las nuevas tecnologías requiere, a su vez, que los trabajadores tengan capacidades más diversas y una mayor formación, más responsabilidad y más autonomía.
–      La producción precisa de un sistema de control más flexible.
–      Las enormes burocracias rígidas cambian drásticamente para operar con mayor flexibilidad.
–      Los sindicatos ( y los partidos políticos ) burocratizados ya no representan adecuadamente los intereses de la muy variada y nueva fuerza del trabajo.
–      La negociación colectiva descentralizada sustituye a la centralizada.
–      Los trabajadores empiezan a diferenciarse como personas y requieren mercancías, modos de vida y productos culturales más diferenciados.
–      El estado del bienestar centralizado es incapaz de satisfacer las necesidades de una población diversa, diferenciada y se requiere la creación de instituciones más flexibles.

Si tuviéramos que resumir la transición del fordismo al posfordismo, podría ser descrita como la transición de la homogeneidad a la heterogeneidad.
Surgen dos preguntas en cuestión a ésto: si se ha dado tal transición y si el posfordismo resolverá los problemas relacionados con el fordismo.
En primer lugar cabe afirmar que no se ha producido una ruptura histórica que separe el fordismo y posfordismo. En segundo lugar, aun aceptando la idea de que ha llegado el posfordismo, ¿representa la solución a los problemas del fordismo? Algunos neomarxista abrigan grandes esperanzas. Sin embargo existen evidencias que prueban lo contrario.
Muchos considera el modelo japonés como la base del posfordismo.  Algunas investigaciones prueban que le modelo japonés y estadounidense plantean serios problemas y que incluso aumentan el grande de explotación del trabajador. Así, más que representar una solución a los problemas, el posfordismo podría constituir una nueva era más perniciosa de explotación.

EL MARXISMO DE ORIENTACIÓN HISTÓRICA

Los marxistas orientados hacia la investigación histórica declaran ser fieles a la preocupación marxiana por la historicidad.
Se estudia toda una obra que refleja una orientación histórica: la investigación de Immanuel Wallerstein sobre el moderno sistema mundial.
( Ver reseña bibliográfica de Immanuele Wallerstein. Pág. 199).

El moderno sistema mundial

Immanuel Wallerstein


Wallsteir eligió una unidad de análisis diferentes de las que utilizá la mayoría de los pensadores marxistas. Su interés se orientó hacia una entidad económica con una división del trabajo que no conociese fronteras políticas o culturals.Encontró esa unidad en su concepto de sistema mundial, un sistema social autónomo limitado por fronteras y con una duración limitada, no eterno.
Creía que la unión se producía a causa de una variedad de fuerzas que se encontraban en tensión intrínseca, con potencial suficiente para romper el sistema.
Según Wallerstein, hemos conocido dos tipos de sistemas mundiales: el imperio mundial ilustrado por la antigua Roma y la economía mundial capitalista. En el primer caso se basaba en la dominación política y militar y el segundo en la dominación económica, considerándolo más estable que el primero.
Viendo que la explotación económica  “hace posible el aumento del flujo de excedente es de los estratos más bajos a los más altos, desde la periferia al centro, desde la mayoría a la minoría”.
En la era moderna el capitalismo proporcionó una base para el crecimiento y el desarrollo de una economía mundial, que se ha logrado sin la ayuda de una estructura política unificada.
Wallestein afirmaba que el nacimiento de la economía  mundial capitalista a partir de las “ruinas” del feudalismo se debió a tres factores: la expansión geográfica a través de la explotación y la colonización, el desarrollo de diferentes métodos de control laboral en diferentes regiones de la economía mundial, y el desarrollo de estados poderosos que se convirtieron en los centros de la economía mundial emergente.

La teoría del sistema mundial en nuestros días

Los marxistas han criticado la perspectiva del sistema mundial por no subrayar las relaciones entre las clases sociales. Desde este punto de vista, Wallerstein erró su enfoque.  Para ellos la clave no es la división internacional del trabajo, sino las relaciones de clase dentro determinadas sociedades.
Bargesen identificó puntos flacos y fuertes en ambas posiciones. Su postura intermedia es que las relaciones centro-periferia no son sólo relaciones de intercambio desiguales sino también relaciones de clase mundiales, que Wallerstein define como relaciones de poder-dependencia.
Wallerstein afirmó que los Estados unidos fueron la potencia dominante en el sistema mundial desde 1945 hasta 1990. La Unión Soviética, después de aceptar la idea de que no iba a pedir ni recibir ayuda económica de Estados Unidos, se convirtió en una potencia económica mundial de segundo orden, contribuyendo a la posición dominante de Estados unidos con diversos pactos.
En 1960 parecía que Estados Unidos había cumplido todos sus objetivos y lideraba el sistema mundial, pero empezaron a aparecer signos preocupantes como la concienciación del abismo entre ricos y pobres, los primeros signos de que Europa Occidental y Japón los alcanzaban económicamente, los disturbios en el tercer mundo o los costes económicos de la guerra de Vietnam.
Wallerstein concluye: “Los buenos tiempos de prosperidad de Estados Unidos se han terminado. El andamio ha sido desmantelado”.
¿Y el futuro? Wallerstein sopesa la aparición del mercado japonés. Anticipa una reestructuración fundamental del sistema mundial en los próximos cincuenta años, aumentando la tensión entre el hemisferio norte acomodado y el hemisferio sur cada vez más desfavorecido. Será necesario elegir entre una reestructuración represiva o una reestructuración igualitaria (que requeriría una gran redistribución de la riqueza mundial fuera de Estados Unidos. De cualquier manera, el resultado será un sistema mundial fundamentalmente diferente.


viernes, 20 de julio de 2012

¿Adicción a redes sociales es tan grave como las drogodependencias?

Publicado originalmente en Portal Programas por Anna Ortiz

Esta es la segunda pregunta que se les realizó a los especialistas que participaron en la mesa redonda sobre: Cómo afectan las redes sociales en nuestras relaciones personales, un proyecto que hemos llevado a cabo desde PortalProgramas a causa del auge de este tipo de plataformas en Internet y los cambios que están produciendo en la vida personal de sus usuarios.

¿La adicción a una red social, si es que se le puede llamar así, puede ser tan grave como otras adicciones tales como las drogodependencias?

Mertxe Pasamontes, psicóloga: Puede llegar a serlo si existe una personalidad previa con predisposición a ese tipo de "enganches". Un caso paradigmático podría ser los Hikikomoris japoneses, adolescentes que ni tan sólo salen de su habitación y no se relacionan con nadie. Pero cuando se analizan un poco esos casos, se ve que hay unas circunstancias sociales y de personalidad predisponente.
En la mayoría de los casos, el uso excesivo de las Redes Sociales no revestirá mayor gravedad que la que puede tener ver la TV muchas horas. Una adicción a una droga puede tener consecuencias mucho más devastadoras.

Javier de Rivera, sociólogo: Bueno, sí se le puede llamar así. De hecho hay muchos estudios sobre adicción a Internet pero The American Journal os Psychiatrypublicó una editorial en 2008 donde se recomendaba estudiar más el fenómeno. La mayoría de los estudios realizados han tenido lugar en Asia, donde se han identificado tendencias de adicción importantes, especialmente entre los niños y hacia los móviles. Normalmente, no se habla en concreto de "adicción a las redes sociales", sino de desordenes relacionados con Internet o las nuevas tecnologías. Como el de los móviles, u otros en los que la tecnología agrava y potencia un problema previo, como la ludopatía online, la adicción al porno, etc. Problemas que pueden llegar a ser muy graves. Pero sobre todo, creo que podemos hablar de adicción cuando la costumbre de relacionarnos con los demás por mediación tecnológico inhibe la relación física o cara a cara. Hay casos en los que sucede esto, y otros en los que es todo lo contrario: parece que la persona mejora y enriquece su vida social. En cualquier caso, quizás es pronto para saberlo, por la falta de estudios y de tiempo transcurrido. Las redes sociales empezaron a popularizarse en 2007 y no fue hasta 2009 que despegaron realmente.

Víctor Domingo, Asociación de Internautas: Las adiciones como cualquier otro tipo de abuso ante el consumo de sustancias (alcohol, drogas, comida, etc.) o de reiteración de conductas (juego, sexo, etc.) son un serio problema para las personas afectas, la gravedad está en la perdida del control de la vida de las personas cuando se presentan estos problemas.

Antonio Jesús Molina Fernández, Proyecto Hombre: Depende de en qué clave hablemos: desde un punto de vista médico u orgánico no hablamos de trastornos comparables; si lo enfocamos en clave psicosocial, desde luego el uso inadecuado puede alterar de manera significativa a las personas que lo presentan, sus relaciones personales y sociales, su entorno afectivo, su vida familiar…
De hecho, fenómenos como los hikikomori en Japón obligan a plantear un cambio en nuestros esquemas de análisis de estos trastornos, desenfocando de la conducta problema y reenfocando hacia sus causas y consecuencias.


Conoce las otras preguntas de la mesa redonda sobre cómo afectan las redes sociales a nuestras relaciones personales:

  • Cómo diferenciar ser activo en las redes sociales a estar enganchado?
  • En el caso de estar enganchados, ¿cómo podemos aprender a hacer un uso responsable?
  • Desde que existen las redes sociales, ¿tenemos menos necesidad de ver/hablar con la gente en persona?
  • ¿Qué precauciones debemos tomar para que usar Facebook no perjudique nuestra vida diaria?