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sábado, 12 de marzo de 2022

El higienismo en Canarias como paradigma en las topografías médicas

Javier Prieto González

La etiología de las patologías epidémicas y endémicas en Canarias, empezaron a desarrollarse durante el siglo XIX tales como la fiebre amarilla, tétanos, pulmonía, artritis o inflamaciones, algunas de estas, dolencias que reaccionaban lentamente a las prescripciones farmacológicas. Los higienistas lanzaron una propuesta profiláctica muy innovadora relacionando las condiciones ambientales en el desarrollo de determinadas patologías.

Tal como indica Díaz (1961:209) el higienismo fue una corriente de pensamiento muy desarrollada en Europa desde finales del siglo XVIII hasta la primera mitad del siglo XX. El espacio físico adquiere para los higienistas una gran relevancia en el devenir económico y social de los pueblos. El ambiente es considerado como un conductor de fuerzas físicas, químicas, biológicas y socioculturales que sostienen o amenazas, y que tienen propiedades mutagénicas sobre el genotipo de todos los seres vivos.

Los higienistas reconocieron la enrome influencia que tiene el entorno y el medio social en la propagación de las patologías y dolencias, pusieron de manifiesto los graves problemas de salubridad de las ciudades o pueblos, aspirando a establecer medidas de carácter higiénico-social como medio para mejorar la salud. El desarrollo del paradigma higienista en las ciencias sociales se significa en el contexto de la historia contemporánea de la sociedad industrial y su relato consistía en señalar los intensos desajustes y conflictos derivados por el proceso industrializador y de la emergencia del capitalismo liberal. Una patología debía de ser abordada no solo desde la farmacología, sino atendía al comportamiento social del sujeto, en particular a los espacios insalubres:

“Pese al sulfato de quinina para cortar una intermitencia,

no es suficiente para curar radicalmente una enfermedad cuyo agente está constantemente obrando sobre el individuo por el elemento que lo rodea y

cuyo organismo deteriorado es imposible realzar con este medicamento

mientras no cese la causa productora del mal”

 (Chil y Naranjo citado por Díaz, 1961:221)

En España se puso en marcha una enorme producción científica a este respecto donde destacan informes, topografías y geografías médicas, relatos de episodios médicos, terapias farmacológicas, etc. Según Granjel (citado por Díaz, 1961:210) Entre 1808 y 1936 se publicaron en España casi medio millar de libros de ámbito higienista. En esta perspectiva el ambiente representa los factores exógenos al individuo, que comprenden el espacio físico, el social y el biológico. Las topografías médicas y el estudio del medio ambiente son agrupados por el higienismo de este modo:

1.    Preservación de la salud pública

2. Investigación empírica dedicada a los procesos de difusión epidémica desde una perspectiva sociológica y geográfica

3.  Creación y desarrollo de una corriente de pensamiento social, tales como pobreza, moralidad, costumbres, reformas, etc.

4.    Identificación de problemas específicos de ámbito laboral y espacio urbano

Dr. Gregorio Chil y Naranjo
Trabajos que abrieron un campo de actuación muy innovador, orientados en la divulgación y concienciación pública e institucional para erradicar los contagios, y sirvieron para impulsar el desarrollo de las ciencias sociales en materia de salud pública y específicamente en la evolución de la Geografía[1] y Ecología. Sin duda, fue un hecho más que relevante que desde el ámbito empírico se señalaran determinados desequilibrios sociales como originarios de muchas de las enfermedades de nuestras sociedades.

Poniendo el foco en el contexto canario, estas monografías y topografías fueron resultado de los trabajos elaborados en Europa. Y sin duda, el pretigioso médico, historiador y antropólogo canario Gregorio Chil y Naranjo (1831-1901) fue uno de los más notables exponentes del higienismo en Canarias. “Su prestigio, buen trato y los bajos honorarios que cobraba por sus servicios le granjearon la simpatía de los enfermos menos pudientes y una clientela abundante. Era poco partidario de prescribir medicamentos y le gustaba aconsejar remedios caseros para curar[2]” (Díaz, 1961:216)

“Parece que la Gran Canaria reúne en su seno un gran mundo

y sin embargo lo he dicho y lo repito,

la patología canaria es exclusivamente canaria.

Hay enfermedades de formas especiales cuya causa primordial

no existe sino en la misma localidad”

“(…) puedo decir que Canaria cada lugar es una verdadera región

Patológica que aunque sometida a leyes generales, sin embargo,

determina con precisión por las variaciones que se observan”

(Chil y Naranjo citado por Díaz, 1961:224 y 227)

En la postrimería del siglo XIX las Topografías y Geografías Médicas sucumbieron a las investigaciones bacteriológicas e inmunológicas como nuevos paradigmas de la explicación de los procesos contagiosos y epidémicos. Nuevos hallazgos que volvieron a desplazar a la ciencia médica a los procesos puramente biológicos. El mal vuelve a resituarse en el interior del organismo, un efecto de fuerzas centrípetas y centrifugas enfrentadas.

Es pertinente habernos aproximado a esta teoría[3] como un esfuerzo de la propia medicina empirista a los procesos sociales y culturales como precursores de diversas patologías. La contribución de las topografías médicas hay que señalarlas en relación a su destacable valor etnográfico, en particular, a esos registros que señalaban la causalidad en las interrelaciones de los factores naturales y socioculturales, las circunstancias urbanísticas, laborales, alimentación, además de la mortalidad y morbilidad de un contexto dado. (Riccó, 2017:56).

 

Javier Prieto González

Santa Cruz de Tenerife

Doctorando en Antropología línea de Memoria, Patrimonio y Derechos Culturales. 

Máster en Investigación Antropológica. Graduado en Sociología.

BIBLIOGRAFÍA

Díaz Hernández, R. F. (1961) El Doctor Chil y Naranjo y el paradigma higienista. El Museo Canario. Madrid.

Riccó, I. (2017) en busca de un “nuevo mundo mágico”. De la medicina popular a las terapias New Age en un Occidente desencantado. Tesis Doctoral. Universitat Rovira i Virgili. Tarragona.



 

[2] Fue conocido por su carácter abierto y antidogmático con significativas críticas a contemporáneos suyos como “ciegos adoradores de Hipócrates y de Galeno” (Díaz, 1969:223)

[3] Hay que señalar los estudios locales sobre el medio y clima como precursores en el desarrollo de las enfermedades, denominado periodo miasmático desde 1800 hasta 1878, año del hallazgo de los microbios y origen de la concepción bacteriana. Según este enfoque, los pantanos eran el origen de los patógenos que al ser dispersados por el viento causaban la enfermedad. (Riccó, 2017:53)

domingo, 22 de noviembre de 2015

"Chinane Amabayeigachirira” / Somos tejedoras


Vídeo participativo realizado por adolescentes de la comunidad Matisguenka de Nuevo Mundo)

Cuenta una historia de Nuevo Mundo que los secretos de los tejidos de la comunidad provienen de una mujer araña que se casó con un cazador y transmitió sus conocimientos sobre el arte de tejer al resto de las esposas antes de regresar al monte para ocultarse, tras ser descubierta su verdadera naturaleza. Hoy en día las mujeres mantienen vigente esa rica cultura textil y siguen tejiendo igual que les enseñaron sus madres y las madres de sus madres. Sus testimonios son un relato único que da cuenta no sólo de la habilidad de sus manos, sino del basto tejido social, cultural y ecológico de una etnia en la que todas las partes se entrelazan formando parte de un todo.



SOMOS TEJEDORAS from La Combi - arte rodante on Vimeo.

martes, 19 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 38

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

EL ESTADO DE LAS ORGANIZACIONES Y LA ESTRUCTURA DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES. EL CASO DEL MOVIMIENTO ECOLOGISTA EN ESPAÑA.

1.    INTRODUCIÓN
En la mayor parte de las ocasiones la actividad de los movimientos sociales es percibida a través de sus acciones de protesta o, mejor, a través del relato que de éstas ofrecen los medios de comunicación. Normalmente la estructura organizativa de la movilización permanece invisible para el público. Nos aproximaremos a la estructura de movilización en un doble sentido: en primer lugar, atendiendo a las organizaciones individuales y la naturaleza de las relaciones que mantienen entre ellas; en segundo lugar, considerando su evolución organizativa discutiendo la visión dominante sobre los procesos de consolidación de los movimientos sociales. Finalmente se analizará la estructura organizativa del movimiento ecologista en España como aplicación de la teoría en un caso práctico.

2.    EL ESTUDIO DE LA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES.

Hasta la década de los sesenta, el estudio de los movimientos sociales (en adelante MS) estuvo centrado en la explicación de la participación individual en actos de protesta social. A partir de entonces se reorientó el estudio de los MS subrayando la importancia de entender cómo los “afectados” se organizan y movilizan los recursos necesarios para oponerse a las autoridades, así como la eficacia con la que dichos recursos son utilizados para lograr sus objetivos.
Bajo la etiqueta de movilización de los recursos, el análisis de la actividad de los MS atiende principalmente a los procesos de agregación de recursos, dinero y trabajo fundamentalmente, lo cual requiere un mínimo de organización que justifica conceder una importancia central a la faceta organizativa de los MS. Los teóricos de la movilización de recursos pensaban que el papel de actores externos era determinante en su aparición. A partir de estos presupuestos la investigación empírica se centró en el estudio de las organizaciones formales profesionales que, a su juicio, actúan guiadas por una lógica de acción cuasi-empresarial atendiendo fundamentalmente al cálculo de los costes-beneficios organizativos de sus decisiones.
Las críticas al enfoque de la movilización de recursos coinciden en señalar el excesivo protagonismo atribuido a organizaciones formales, así como su tendencia, por regla general, a ignorar los determinantes contextuales y la excesiva generalización a partir de la experiencia estadounidense.
A partir de la revisión crítica de estos modelos explicativos aparecen otras propuestas analíticas del fenómeno MS que pueden ser englobadas dentro de la etiqueta de enfoques del proceso político. Las aportaciones desde este enfoque se caracterizan por:
1.    Incluir la importancia de los factores ambientales y en especial los condicionantes políticos.
2.    Rechazar la equiparación entre movimiento y organizaciones formales.
3.    Subrayar la importancia en el origen de los MS de la movilización por parte del conjunto de personas afectadas y, por tanto, de los recursos endógenos.
El enfoque del proceso político centra su atención en los llamados “contextos de micromovilización” y las estructuras de movilización prexistentes. Estos contextos están formados por las redes sociales en las que las personas se mueven cotidianamente.
Desde la perspectiva del estudio de la dimensión organizativa de los MS, las implicaciones analíticas más destacables residen, por un lado, en la inclusión en sus estudios de un conjunto más amplio y variado de estructuras movilizadoras y de las relaciones que mantienen entre ellas. En segundo lugar, se destaca la importancia de la identidad colectiva tanto como incentivo selectivo para la participación colectiva como en cuanto elemento aglutinante de las distintas formas organizativas.
Estas estructuras de meso-movilización están detrás de al menos tres funciones clave que desempeñan los MS:
1.    Proveer la base estructural para la coordinación de grupos aislados de afectados, permitiendo compartir y utilizar más eficazmente los recursos existentes.
2.    Unificar la percepción del problema y de las alternativas propuestas.

3.    Legitimar socialmente demandas particularistas al situarlas dentro del marco de las demandas de interés público que representan los MS.

martes, 6 de diciembre de 2011

FRANCISCO DÍAZ PINEDA, LA CIENCIA COMPROMETIDA

Desde que en 1872 se creara el parque nacional de Yellowstone en las Montañas Rocosas, los esfuerzos conservacionistas en todo el planeta se han centrado en preservar, como si de pequeñas islas se tratara, aquellos enclaves cuya especial riqueza natural había resistido los envites del progreso. Hoy en España hay más de mil espacios protegidos y 13 parques nacionales, pero pese al celo legislativo, los conflictos con los intereses socioeconómicos de las poblaciones periféricas y la progresiva degradación medioambiental de estas zonas, parece inevitable. En "La Ciencia comprometida", el reconocido ecólogo y presidente de WWF-Adena, Francisco Díaz Pineda, reivindica la necesidad de extender los criterios de conservación más de las reservas naturales y establecer un nuevo sistema de relaciones que permita un desarrollo sostenible del conjunto del territorio.