martes, 19 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 38

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

EL ESTADO DE LAS ORGANIZACIONES Y LA ESTRUCTURA DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES. EL CASO DEL MOVIMIENTO ECOLOGISTA EN ESPAÑA.

1.    INTRODUCIÓN
En la mayor parte de las ocasiones la actividad de los movimientos sociales es percibida a través de sus acciones de protesta o, mejor, a través del relato que de éstas ofrecen los medios de comunicación. Normalmente la estructura organizativa de la movilización permanece invisible para el público. Nos aproximaremos a la estructura de movilización en un doble sentido: en primer lugar, atendiendo a las organizaciones individuales y la naturaleza de las relaciones que mantienen entre ellas; en segundo lugar, considerando su evolución organizativa discutiendo la visión dominante sobre los procesos de consolidación de los movimientos sociales. Finalmente se analizará la estructura organizativa del movimiento ecologista en España como aplicación de la teoría en un caso práctico.

2.    EL ESTUDIO DE LA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES.

Hasta la década de los sesenta, el estudio de los movimientos sociales (en adelante MS) estuvo centrado en la explicación de la participación individual en actos de protesta social. A partir de entonces se reorientó el estudio de los MS subrayando la importancia de entender cómo los “afectados” se organizan y movilizan los recursos necesarios para oponerse a las autoridades, así como la eficacia con la que dichos recursos son utilizados para lograr sus objetivos.
Bajo la etiqueta de movilización de los recursos, el análisis de la actividad de los MS atiende principalmente a los procesos de agregación de recursos, dinero y trabajo fundamentalmente, lo cual requiere un mínimo de organización que justifica conceder una importancia central a la faceta organizativa de los MS. Los teóricos de la movilización de recursos pensaban que el papel de actores externos era determinante en su aparición. A partir de estos presupuestos la investigación empírica se centró en el estudio de las organizaciones formales profesionales que, a su juicio, actúan guiadas por una lógica de acción cuasi-empresarial atendiendo fundamentalmente al cálculo de los costes-beneficios organizativos de sus decisiones.
Las críticas al enfoque de la movilización de recursos coinciden en señalar el excesivo protagonismo atribuido a organizaciones formales, así como su tendencia, por regla general, a ignorar los determinantes contextuales y la excesiva generalización a partir de la experiencia estadounidense.
A partir de la revisión crítica de estos modelos explicativos aparecen otras propuestas analíticas del fenómeno MS que pueden ser englobadas dentro de la etiqueta de enfoques del proceso político. Las aportaciones desde este enfoque se caracterizan por:
1.    Incluir la importancia de los factores ambientales y en especial los condicionantes políticos.
2.    Rechazar la equiparación entre movimiento y organizaciones formales.
3.    Subrayar la importancia en el origen de los MS de la movilización por parte del conjunto de personas afectadas y, por tanto, de los recursos endógenos.
El enfoque del proceso político centra su atención en los llamados “contextos de micromovilización” y las estructuras de movilización prexistentes. Estos contextos están formados por las redes sociales en las que las personas se mueven cotidianamente.
Desde la perspectiva del estudio de la dimensión organizativa de los MS, las implicaciones analíticas más destacables residen, por un lado, en la inclusión en sus estudios de un conjunto más amplio y variado de estructuras movilizadoras y de las relaciones que mantienen entre ellas. En segundo lugar, se destaca la importancia de la identidad colectiva tanto como incentivo selectivo para la participación colectiva como en cuanto elemento aglutinante de las distintas formas organizativas.
Estas estructuras de meso-movilización están detrás de al menos tres funciones clave que desempeñan los MS:
1.    Proveer la base estructural para la coordinación de grupos aislados de afectados, permitiendo compartir y utilizar más eficazmente los recursos existentes.
2.    Unificar la percepción del problema y de las alternativas propuestas.

3.    Legitimar socialmente demandas particularistas al situarlas dentro del marco de las demandas de interés público que representan los MS.