sábado, 2 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 21

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

4.    CASO PRÁCTICO: TRANSICIÓN POLITICA Y CONSOLIDACIÓN DEMOCRÁTICAS ESPAÑOLAS, EN LA CALLE

La muestra objeto de análisis que obtendremos, cambiará su tamaño en función del estudio concreto que elijamos.

Para el estudio de los espacios de la movilización de los partidos políticos y de los movimientos sociales, utilizaremos aquí una muestra de 4.983 manifestaciones celebradas en Madrid-capital durante el periodo 1975-1996. Para la localización de eventos, se utiliza la metodología explicada en la variable 2. Este periodo se ha dividido en cuatro etapas temporalmente distintas, delimitadas por los distintos cambios habidos en la presidencia del gobierno (Arias Navarro, Suárez, Calvo Sotelo, Felipe González), con volúmenes de conflictividad y challengers (actores y demandas) bien distintos.

El análisis comparativo se realiza sobre porcentajes respecto del total  de la muestra  obtenida para cada etapa, permite apreciar de modo gráfico la evolución de lo político hacia lo social (despolariación ideológica). Resulta interesante comparar la relevancia que tiene en cada una de ellas el porcentaje total de movilizaciones convocadas por partidos políticos de todo el espectro ideológico, frente a las organizadas por los distintos movimientos sociales. Al ser una muestra, los porcentajes de unos y otros en cada etapa ilustran  sobre su eco y presencia en los medios de comunicación, en donde de forma casual o interesada, se realzan y solapan los conflictos  por ausencia o exceso de movilización.

Se observa que el peso de la presión política en la calle disminuye conforme se afianza el sistema político- parlamentario, frente a ello la presión social aumenta ya que se generan nuevos problemas y nuevas metas.

Si en la etapa del gobierno de Arias Navarro, la presión estrictamente política se producía en 3 de cada 10 movilizaciones, en la etapa PSOE, las convocatorias de estas características se reducen a un tercio y alcanza el 34,2% de asistentes. Los movimientos sociales, sobre todo el sindical, llevan la iniciativa en un 70% de las convocatorias y aumentan en más de 20 puntos su protagonismo en la última etapa.



En cuanto al respaldo movilizador, su protagonismo se duplica en igual espacio temporal. La única excepción en las tendencias se observa en el porcentaje de asistentes durante la etapa de Calvo Sotelo. Tiene su explicación: a los dos días del inicio de su mandato se celebró la macromanifestación por las libertades contra el golpismo. Contabilizada como manifestación unitaria, recibió el apoyo social de la práctica totalidad de la ciudadanía. Esta segunda etapa de UCD hubo en general niveles de baja movilización en un gesto generalizado de moderación ante las aún recientes incertidumbres golpistas.

“Cuanto más pequeño es el potencial de influencia de un grupo, más recurren a las manifestaciones”, podemos concluir que cuantas más llamadas a la movilización por parte de las organizaciones y mayor respaldo por parte de la ciudadanía menor es la atención inicial prestada por los poderes públicos o privados a las peticiones de estos colectivos que de una forma u otra se siente agraviados o desatendidos. No todos los MMSS promueven el cambio. Los denominados en ocasiones “anti-movimientos” nos muestran también que los intereses son claramente reactivos y conservadores.

Las gráficas que reflejan el peso movilizador de cada movimiento social, por etapas de gobierno, hablan por sí solas si bien es conveniente hacer alguna precisión y comentario. El eje de coordenadas propuesto en cada diagrama difiere en su porcentaje, dadas las diferencias de magnitudes entre unos movimientos y otros.

Etapa Arias Navarro

Se analiza aquí desde 2ª Gobierno (11-3-1975, hasta su cese, el 6-7-1976). Breve periodo de un año y cuatro meses, en donde además de su alta politización, 4 de cada 10 convocatorias proceden del movimiento obrero o sindical. Movimientos sociales históricos, muy politizados en etapa de efervescencia pre-revolucionaria. Fuerte represión y desmoronamiento del régimen.

Etapa Adolfo Suárez

Desde el 7-7-1976, hasta el 23-2-1981. Desciende la presión política. Pactos de distensión de la movilización por parte del gobierno y la oposición. Sigue la fuerte presión sindical, algo más moderada por parte de los dirigentes que de las propias bases, aún en efervescencia. Fuerte presión del movimiento vecinal hasta la llegada de los ayuntamientos democráticos, en contra de la carestía y a favor de nuevos equipamientos sociales. La extrema derecha se niega a perder la calle y sigue actuando con cierta permisividad.

Etapa Calvo-Sotelo

Periodo que va desde su investidura, el 25-2-1981 hasta su cese, el 1-12-1982. Apoyo unitario de las instituciones democráticas, se produce una desmovilización en los principales movimientos, a excepción del alternativo que despunta con temas como la objeción de conciencia, la moratoria nuclear, o el derecho al aborto. El movimiento vecinal se vuelca en apoyo a los afectados por el síndrome tóxico.

Etapa Felipe González

Desde su nombramiento el 2-12-1982 hasta el 31-12-94. Resulta difícil resumir un periodo tan dilatado. Apuntar el descenso de la politización y el fuerte aumento de pluralidad microconflictiva. Se produce una fuerte presión sindical, aunque algo menor que en las etapas de gobiernos UCD. Aumento de la presión vecinal. Ascenso de la presión movimiento Anti-OTAN y campañas pro parques naturales y a favor de la insumisión. Aparecen movimientos conservadores como el corporativo y las marchas agrarias sobre Madrid. Emerge también el movimiento solidaridad, el movimiento Okupa, y se inicia el boom de internet.

Para concluir y entroncando los resultados con las teorías de EOP, podríamos afirmar que en el caso español se pasa de un sistema fuerte, centralista y con claro predominio del ejecutivo, a un sistema algo más débil, a medida que se desarrolla el Estado de las Autonomías, y se materializa la descentralización lográndose un cierto equilibrio entre los aparatos del poder ejecutivo, legislativo y judicial. El marco general del contexto de la EOP- estatal española de los noventa, comparados con los otros cuatro países (del estudio de Kriesi), se podría resumir en un modelo de semi-exclusión, con fórmulas de cooptación informal. Añadir una multiplicidad de puntos de acceso, con modelos de inclusión informales. En las EOP-locales tenemos un amplio abanico de casos: por un lado, EOP de plena exclusión en donde se ignora y se reprime a los MMSS, y otros de plena integración procedimental con estrategias de inclusión, acceso y ejercicio de veto por parte de los nuevos movimientos sociales.

En el estado español la progresiva descentralización favorece el desarrollo de nuevos puntos de acceso en los niveles regional o autonómico y local, configurando nuevas EOP facilitadoras e incluyentes en su mayor parte.