miércoles, 6 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 25

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

  1. CUATRO IDEAS CLAVE COMO CONCLUSIÓN
1.-  La superación del municipio de bienestar y la llegada del municipio relacional han revalorizado el papel de la participación ciudadana en el ámbito local.
2.- La participación ciudadana representa una forma de superar los déficits administrativos y políticos que han acompañado a la crisis  del Estado de bienestar a través  del impulso de la co-gestión y del capital social.
3.- El desarrollo de una democracia local participativa pasa por la activación de los roles individuales de los ciudadanos y por dotar de sentido colectivo a la intensificación de las relaciones entre gobernantes y gobernados.
4.- La revaloración de la participación en el ámbito local encuentra dificultades a la hora de identificar los instrumentos que han de llevarla a la práctica, aunque la proliferación de experiencias de los últimos años nos muestra algunos caminos que merece la pena seguir explorando.

  1. CASO PRÁCTICO: UN MAPA DE EXPERIENCIAS PARTICIPATIVAS EN LOS GOBIERNOS LOCALES
En este apartado  se va a repasar, siguiendo de cerca el trabajo de Gomà y Font, las diversas fórmulas de participación ciudadana que se han desarrollado en los municipios españoles durante la última década. Se propone una tipología que toma en consideración dos criterios: la base de la participación y la fase del proceso de actuación pública sobre la que se proyecta la experiencia participativa. El primer criterio tiene una fuerte relación con él quién de la participación, mientras que el segundo está vinculado al cómo de la misma:

-      Respecto a la base de la participación podemos distinguir entre una base asociativa, una base personal, y una base mixta. La participación de base asociativa o puede dividirse entre aquella que responde a una lógica sectorial y aquella que atiende a una lógica territorial; mientras que la participación de base asociativa puede dividirse entre aquella que responde a una lógica sectorial y aquella que atiende a una lógica territorial; mientras que la participación de base personal puede ser intensiva o extensiva.
-      El segundo criterio, podemos diferenciar entre aquella participación que se dirige al diagnóstico de los problemas y a la formación de la agenda local, aquella que se ocupa de incidir e las decisiones y en la formulación de políticas, y aquella que se concentra en la gestión de los equipamientos y los servicios.

En el cuadro 4. se observa la amplia gama de posibilidades que existe en el campo de la participación ciudadana municipal, señalaremos a continuación los más frecuentes en el caso español, los mecanismos de base asociativa tradicional, y las experiencias mixtas (planteamientos  estratégicos, Agendas Locales 21. La participación de base personal se está abriendo camino de una forma especialmente interesante, aunque con presencia limitada y de carácter experimental.


6.1 Participación ciudadana de base asociativa: los Consejos Consultivos.

Durante las dos primeras legislaturas (1979-1987), los ayuntamientos españoles dedicaron sus esfuerzos a construir los ya mencionados municipios de bienestar y relegaron la participación ciudadana a la condición de asignatura pendiente. Superada la primera etapa, la articulación de los mecanismos participativos empieza a entrar en las agendas locales.  Se han redactado Reglamentos de Participación Ciudadana y se contempla la creación de Consejos Consultivos de Entidades.

Los Consejos Consultivos de Entidades, según Gomà y Font, se conciben como plataforma de interlocución de los equipos de gobierno con el tejido asociativo de cada sector y/o territorio del municipio. Podemo distinguir entre el modelo consultivo y el modelo de concertación. En el primer caso los ayuntamientos optan por descentralizarse y crear unos Consejos dominados por el propio equipo de gobierno y completados por la presencia de las entidades, mientras que en el segundo caso, el ayuntamiento crea unos órganos territoriales o sectoriales paritarios, donde el equipo de gobierno y las entidades se encuentran en un mismo nivel. Aparecen mas vías para canalizar la participación asociativa.

Observamos la presencia de Consejos y la existencia de forma de participación en la gestión de los servicios en la totalidad de los municipios españoles de nuestra muestra. Se detecta cierta concentración de la participación en la fase de la gestión de programas y servicios municipales, mientras que la capacidad de los ciudadanos para incidir en el diseño de las políticas es escasa.

En cuanto a las dinámicas de funcionamiento de estos Consejos, Gomà y Font destacan tres rasgos característicos que hacen referencia, respectivamente, al ámbito de actuación, al nivel de formalización  y al rol desempeñado por estos Consejos.

-      Ámbitos de actuación: fuerte concentración de los Consejos en los ámbitos de las políticas sociales y culturales, y escasos en materia urbanística y económica. A partir de los noventa, temáticas transversales emergentes. En la gestión de servicios municipales se observándose una presencia de más a menos.
-      Niveles de formación y  con los criterios de acceso a los diferentes espacios participativos se observa una enorme diversidad, desde ensayos del neocorporativismo tripartito a dinámicas más flexibles y abiertas.
-      Los roles  jugados por los diferentes Consejos se mueven entre los (pocos) que tienen una incidencia directa en el diseño de los programas municipales y los de aquellos (muchos) que se limitan a tareas consultivas y deliberativas y que se perciben como espacio de información y legitimación de políticas ya definidas previamente. Las relaciones no son de igualdad.

Habría que distinguir entre dos escenarios o modelos alternativos de participación asociativa: el pluralista, y el monopolista. El modelo pluralista hace un uso sistemático de los consejos, no impone grandes restricciones de acceso a las entidades con ganas de participar, pretende vincularlas al diseño de las políticas, y favorece la presencia de fórmulas de gestión asociativa de los servicios y equipamientos municipales (modelo escaso). El modelo monopolista se articula a través de un número reducido de Consejos, el acceso a los mismos es difícil y restringido, su naturaleza es informativa y los usos de gestión concertada son esporádicos. Las entidades y los equipos de gobierno identifican pros y contras, los cuáles hemos sintetizado en el cuadro 5, con la terminología puntos fuertes  y puntos débiles.


Observamos un proceso tardío de formalización de los mecanismos locales de participación ciudadana, coherente tras la etapa franquista, por los esfuerzos de edificar los municipios de bienestar. A finales de los ochenta los ayuntamientos comienzan a ocuparse de la participación ciudadana. Los primeros pasos son tímidos y se justifican como una forma de mejorar la legitimidad de las actuaciones públicas y como un mecanismo de colaboración en la prestación de los servicios públicos. Es lógico que los mecanismos se diseñen para actores colectivos formalizados y que su ambición quede limitada a los primeros peldaños de la escalera de la participación.

Las primera experiencias participativas de base asociativa despiertan un amplio acuerdo entre los diferentes actores, que coinciden en otorgar importancia crucial a la participación ciudadana. También es cierto que el amplio acuerdo le sigue una insatisfacción generalizada al respecto a sus resultados.  La introducción de mecanismos mixtos son la respuesta a estas insatisfacciones.