miércoles, 20 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 39

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

1.    MODELOS DE ORGANIZACIONES DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES

Las OMS persiguen un doble objetivo básico: la movilización de recursos (deben garantizar los recursos mínimos para supervivir y crecer, ya sean monetarios o de tipo voluntario), y la eficacia política (influir en los procesos decisorios y hacer avanzar sus propuestas de cambio político).
Según Diani y Donati, hay cuatro tipos “ideales” de modelos organizativos por los que las OMS resuelven sus problemas:

-       Según la forma dominante de presión política convencional (canales institucionalizados):
o   Grupos de interés público participativo. Se asemeja a la organización de protesta participativa en la inclusión de activistas y simpatizantes en la vida de la organización, y se diferencia porque sitúa su presión política en escenarios institucionales.
o   Lobby de interés público. Cercano al grupo de interés clásico, es la organización política gestionada por personal profesional, escasamente participativa, y que basa su trabajo político en tácticas de presión institucionalizadas.

-       Según la forma dominante de presión política no convencional (protesta en la calle):
o   Organización de protesta participativa. Se caracteriza por su énfasis participativo y estructuras organizativas alternativas y por estar preparada para adoptar estrategias de confrontación y resistencia. Sería el tipo más cercano a la idea clásica de organización descentralizada, con preponderancia de los grupos de base.
o   Organización de protesta profesionalizada. Comparte con el lobby de interés público el énfasis en el activismo profesionalizado y la movilización de recursos financieros. Sin embargo, su repertorio incluye tácticas de confrontación en escenarios sociales.
En esta tipología, las organizaciones tienen dos posibles modos de relación con sus socios, participativa o no participativa, según promuevan preferentemente la colaboración voluntaria y el compromiso de los mismos o, por el contrario, su relación esté orientada a la captación de fondos.
En situaciones de escaso desarrollo organizativo la mayoría de las OMS contemplan estrategias mixtas. Sin embargo, a partir de cierto umbral de crecimiento organizativo su compatibilidad deviene problemática. La provisión de incentivos selectivos de tipo material incide no sólo en el formato organizativo al presionar hacia la profesionalización, sino también en su perfil político al promover la moderación.
Las subvenciones públicas también plantean incompatibilidades entre ambos modelos organizativos, no sólo por la preferencia por la independencia económica de los socios-activistas, sino porque en muchas ocasiones las subvenciones están ligadas a la realización de actividades concretas, lo que implica dirigir recursos de trabajo, voluntario o contratado, para su propuesta y ejecución, ejerciendo una vez más presión hacia la profesionalización.
Igualmente hemos clasificado las OMS en convencionales o disruptivas, según si su repertorio de acciones de presión política tiene como escenario preferentemente el ámbito institucional o, por el contrario, basan su presión en la socialización de sus demandas.

2.    LA EVOLUCIÓN ORGANIZATIVA: EL DEBATE SOBRE LA LEY DE HIERRO DE LAS OLIGARQUÍAS

A pesar de su defensa de la democracia de base y la participación directa, McCarthey y Zald señalaban que los MS tienden a institucionalizarse y perder sus características esenciales definitorias. En su faceta organizativa, la institucionalización se asocia al crecimiento de recursos financieros, la profesionalización, la división funcional del trabajo, y la jerarquización del proceso de toma de decisiones y pérdida de su carácter participativo.
Apoyándonos en el debate sobre los modelos organizativos desde el planteamiento de la tesis de la institucionalización, podemos identificar cuatro dimensiones (interrelacionadas):
1.    El crecimiento-declive organizativo. Se refiere a los procesos de extensión organizativa del movimiento atendiendo tanto al número de organizaciones (y su ámbito territorial de acción) como a los recursos de los que dispone (fundamentalmente materiales pero también trabajo voluntario). Desde esta perspectiva la consolidación de los MS está ligada a la aparición de una base organizativa estable, produciéndose una extensión de la presencia geográfica de OMS y, en especial, de estructuras de meso-movilización (de ámbito estatal) capaces de acumular recursos y expandir la presencia territorial.
2.    El grado de estructuración organizativa interna. Se refiere al nivel de formalización y diferenciación de las distintas tareas en los organigramas de las OMS, así como a la presencia de personal contratado. Desde esta perspectiva los MS tienden a la pérdida del carácter participativo y la tendencia a la especialización funcional.
3.    La naturaleza de la interacción inter-organizativa (o cohesión del movimiento). Se refiere a las pautas dominantes de relaciones entre las distintas OMS. Según la riqueza (densidad) y/o grado de centralización, la institucionalización de los MS implica un proceso de centralización de las relaciones y de reducción de su densidad (y calidad). La solidaridad entre organizaciones disminuye.
4.    El nivel de moderación/radicalización política. Se refiere al carácter más o menos radical de sus demandas y al carácter político de sus actividades. Desde esta perspectiva, la consolidación de los MS implica una tendencia a utilizar repertorios convencionales y la moderación de sus demandas.
Distintos autores confirmaron, en primera instancia, la existencia de un proceso de transformación organizativa, desde el modelo de organizaciones de protesta participativa, hacia lobbies de interés público. Este posicionamiento no ha estado también exento de crítica.
La evidencia aportada por investigaciones recientes cuestiona el carácter lineal del proceso de institucionalización, así como su consideración como único escenario discernible de éxito de los MS. En este sentido, aunque la tendencia hacia la institucionalización se detecta en distintos contextos nacionales, no se manifiesta de manera uniforme en todos los países, ni entre las distintas OMS.