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sábado, 14 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 20

En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez

TEORÍA DEL CONFLICTO


La teoría del conflicto puede ser considerada como un desarrollo que se produjo, al menos en parte, como reacción al funcionalismo estructural. El problema más importante de la teoría del conflicto es que nunca logró separarse plenamente de sus raíces estructurales funcionales. Se desarrolló como una reacción al funcionalismo estructural más que como una teoría verdaderamente crítica de la sociedad.

La obra de Ralf Dahrendorf

Los teóricos del conflicto también se orientan hacía el estudio de las estructuras y las instituciones sociales. En lo fundamental, esta teoría es poco más que una serie de afirmaciones que se oponen radicalmente a las de los funcionalistas. El mejor ejemplo es la obra de Ralf Dahrendorf, en la que se contraponen los principios de la teoría del conflicto con los de la escuela funcionalista. Para los funcionalistas, la sociedad es estática o se encuentra en equilibrio móvil. Para Dahrendorf y los teóricos del conflicto cualquier sociedad está sujeta a procesos de cambio en todo momento. Allí donde los funcionalistas subrayan el orden de la sociedad, lo teóricos del conflicto ven la presencia del conflicto en cualquier parte del sistema social. Los funcionalistas afirma que todo elemento de la sociedad contribuye a su estabilidad; los de la teoría del conflicto identifican muchos elementos societales que contribuyen a la desintegración y al cambio.

Los funcionalistas tienden a creer que la sociedad se mantiene unida informalmente mediante normas, valores y una moralidad común. Los teóricos del conflicto creen que todo orden en la sociedad nace de la coerción ejercida por quienes ocupan posiciones más altas. Mientras los funcionalistas se centran en la cohesión creada por los valores societales comunes, los teóricos del conflicto acentúan el papel que desempeña el poder en el mantenimiento del orden de la sociedad.

Dahrendorf es el principal exponente de la postura de que la sociedad tiene dos caras (el conflicto y el consenso) y que, por tanto, la teoría sociológica debe dividirse en dos vertientes, la teoría del conflicto y la teoría del consenso. La tarea de los teóricos del consenso es examinar la integración de los valores en la sociedad, y la de los teóricos del conflicto es estudiar los conflictos de intereses y la coerción que mantiene la unión de la sociedad frente a estas tensiones.

Dahrendorf admitió que la sociedad no podía existir sin conflicto y consenso, que son prerrequisitos uno para el otro. Así, no puede darse el conflicto si no existe un consenso previo. El conflicto puede conducir al consenso y a la integración.

Dahrendorf no creía en la posibilidad de una teoría sociológica que abarcara ambos procesos. Se propuso construir una teoría del conflicto de la sociedad.

Dahrendorf se inició en el funcionalismo estructural y estuvo influido por esta teoría. Se percató de que para el funcionalista el sistema social se mantenía unido mediante la cooperación voluntaria o el consenso general, o mediante ambas. Sin embargo, para el teórico del conflicto (o de la coerción), la sociedad se mantiene unida mediante una “constricción forzada”, es decir, que ciertas posiciones de la sociedad tienen poder y autoridad sobre otras.

Autoridad: Dahrendorf se centró en las grandes estructuras sociales. Las diversas posiciones que existen en la sociedad tienen diferentes grados de autoridad. La autoridad no reside en los individuos, sino en las posiciones que ocupan. A Dahrendorf no sólo le interesaba la estructura de estas posiciones, sino también el conflicto entre ellas. Para Dahrendorf la primera tarea en el análisis del conflicto era identificar los diversos roles de autoridad en el seno de la sociedad. Además de defender el estudio de las grandes estructuras tales como los roles de autoridad, se oponía a los que subrayaban el nivel individual.

Ralf Dahrendorf
La autoridad vinculada a las posiciones constituye el elemento central del análisis de Dahrendorf. La autoridad siempre entraña dominación y subordinación. De los que ocupan posiciones de autoridad se espera un control sobre los subordinados; es decir, dominan en virtud de que eso es lo que esperan de ellos los que les rodean, no debido a sus propias características psicológicas. Estas expectativas, como la autoridad, están ligadas a las posiciones, no a las personas. La autoridad no es un fenómeno social generalizado; se puede identificar en la sociedad a los que están sometidos a control, así como a las esferas de control permisibles. Finalmente, como la autoridad es legítima, pueden imponerse sanciones a quienes se rebelen contra ella.

Para Dahrendorf la autoridad no es una constante. Y ello se debe al hecho de que la autoridad reside en las posiciones y no en las personas. Esta idea se deriva del argumento de Dahrendorf de que la sociedad se compone de varias unidades que domina asociaciones imperativamente coordinadas. Se trata de asociaciones de personas controladas por una jerarquía de posiciones de autoridad. Como en la sociedad hay muchas asociaciones de este tipo, un individuo puede ocupar simultáneamente una posición de autoridad en una y una posición subordinada en otra.

La autoridad dentro de cada asociación es dicotómica; de manera que pueden formarse dos, y sólo dos, grupos de conflicto dentro de cualquier asociación. Los que desempeñan posiciones de autoridad y los que ocupan posiciones subordinas defienden intereses que son “contradictorios en esencia y dirección”. Los intereses, es otro término clave en la teoría de conflicto de Dahrendorf. Los grupos que están arriba y los que están abajo se definen por sus intereses comunes. Dahrendorf siempre creyó que incluso estos intereses, que aparentemente son psicológicos, son fenómenos básicamente sociales.

Dentro de cada asociación, los que ostentan posiciones dominantes se afanan por mantener el estatus quo, mientras los que se encuentran en posiciones subordinadas persiguen el cambio. El conflicto de intereses dentro de cualquier asociación está latente en todo momento, lo que significa que la legitimidad de la autoridad es simples precaria. Este conflicto de intereses no necesita ser consciente para que se dé la acción de los dominadores o de los subordinados. Los intereses de dominadores y subordinados son objetivos en el sentido de que se reflejan en las expectativas (roles) ligadas a las posiciones. Los individuos no necesitan internalizar estas expectativas ni tener conciencia de ellas para actuar de manera coherente. Si ocupan posiciones dadas, entonces se comportan de manera esperada. Los individuos se “ajustan” o “adaptan” a sus roles cuando contribuyen al conflicto entre dominadores y subordinados. Dahrendorf denominó estas expectativas inconscientes de rol intereses latentes. Los intereses manifiestos son intereses latentes que se convierten en conscientes. Dahrendorf creía que la principal tarea de la teoría del conflicto era el análisis de la relación entre intereses latentes y manifiestos. No obstante, los actores no necesitaban ser conscientes de sus intereses para actuar de acuerdo con ellos.

Grupos, conflicto y cambio: Dahrendorf distinguió 3 tipos generales de grupos:

1. Cuasi-grupo o “agregados de titulares de posiciones que tienen los mismos intereses de rol”. Estos constituyen campos de reclutamiento para el segundo grupo.

2. Grupo de interés. Reclutados de los cuasi-grupos. Son grupos en el sentido más riguroso del concepto sociológico y son los verdaderos agentes del conflicto de grupo. Tienen una estructura, una forma dada de organización, un programa u objetivo y un “personal” integrado por sus componentes.

3. Grupos de conflicto. Los que se ven involucrados en un conflicto grupal.

Otro aspecto de la teoría del conflicto de Dahrendorf es la relación entre el conflicto y el cambio. Dahrendorf reconoce la importancia del trabajo de Lewis Coser, quien se centró en las funciones del conflicto para el mantenimiento del estatus quo. Dahrendorf creía, sin embargo, que esta función del conflicto es sólo una parte de la realidad social; el conflicto también conduce al cambio y al progreso.

En suma, Dahrendorf afirmaba que, una vez constituidos, los grupos de conflicto se involucran en acciones que provocan cambios en la estructura social. Cuando el conflicto es agudo, los cambios que se producen son radicales. Cuando va acompañando de violencia, el cambio estructural es súbito. Cualquiera que sea la naturaleza del conflicto, los sociólogos deben tener en cuenta la relación entre el conflicto y el cambio, así como la relación entre conflicto y statu quo.

Principales críticas y esfuerzos para afrontarlos

La teoría del conflicto ha sido criticada por muchas razones: por ignorar el orden y la estabilidad, mientras el funcionalismo estructural lo ha sido por ignorar el conflicto y el cambio; por ser ideológicamente radical, mientras el funcionalismo estructural ha sido objeto de críticas por su ideología conservadora.

La teoría del conflicto de Dahrendorf ha sido sometida a varios análisis críticos, entre los que se incluyen ciertas reflexiones críticas del propio Dahrendorf.

1. No está claro que el modelo de Dahrendorf sea una reflexión sobre las ideas de Marx. De hecho, constituye una traducción inadecuada de la teoría marciana de la sociología.

2. La teoría del conflicto tiene más elementos en común con el funcionalismo estructural que con la teoría marxiana. El énfasis de Dahrendof en cuestiones tales como los sistemas, las posiciones y los roles le vincula directamente con el funcionalismo estructural. Por lo que su teoría presenta las mismas deficiencias que el funcionalismo estructural.

3. Al igual que el funcionalismo estructural, se trata de una teoría cuasi macroscópica, y por ello tiene poco que ofrecer a la compresión del pensamiento y la acción individual.

Lewis Alfred Coser
Tanto el funcionalismo como la teoría del conflicto de Dahrendorf son inadecuadas, porque cada una de ellas son exclusivamente útiles para la explicación de una sola parte de la vida social. La sociología debe ser capaz de explicar tanto el orden como el conflicto, tanto la estructura como el cambio.

Las críticas a la teoría del conflicto y al funcionalismo estructural, así como las limitaciones inherentes a ambas, han provocado numerosos esfuerzos por reconciliar o integrar las dos teorías y solucionar de este modo los problemas que plantean. Estos esfuerzos se basan en el supuesto de que una combinación de ambas teorías es más poderosa que cualquiera de las dos en solitario. El esfuerzo más conocido es la obra The Functions of Social Conflict de Lewis Coser.

El trabajo más temprano y seminal sobre las funciones del conflicto social lo realizó George Simmel, pero más tarde lo desarrolló y amplió Coser, quien afirmó que el conflicto podía servir para solidificar un grupo poco estructurado. En una sociedad que parece estar desintegrándose, el conflicto con otra sociedad puede restaurar su núcleo integrador.

El conflicto con un grupo puede crear cohesión al provocar una serie de alianzas con otros grupos (alianza árabe EEUU e Israel).

Dentro de una determinada sociedad el conflicto puede hacer que individuos por lo común aislados adopten un papel activo (protestas contra guerra Vietnam).

El conflicto también cumple una función de comunicación. El conflicto también permite a las partes tener una idea más exacta de su fuerza relativa e incrementa la posibilidad de un acercamiento o una acomodación pacífica.

Desde una perspectiva teórica es posible reconciliar las teorías del conflicto y funcional atendiendo a las funciones del conflicto social.

Una teoría del conflicto más integradora

La obra Conflict Sociology de Collins es altamente integradora porque tiene una orientación más micro que la teoría del conflicto macro de Dahrendorf y otros.

Collins especificó que su análisis del conflicto no era ideológico, es decir, no partía de la perspectiva política de que el conflicto era bueno o malo. Señaló que había elegido concebir el conflicto en términos realistas como un proceso central de la vida social.

A deferencia de otros que arrancan y se mantienen en el nivel societal, Collins abordó el conflicto desde un punto de vista individual debido a que sus raíces teóricas residen en la fenomenología y la etnometodología. Collins era consciente de que “una sociología eficaz no podía centrarse exclusivamente en el nivel micro”; la teoría del conflicto no se puede construir sin el nivel societal de análisis. Sin embargo, mientras la mayoría de los teóricos del conflicto creen que las estructuras son externas y coercitivas para el actor, Collins las contemplaba como inseparables de los actores que las construyen y cuyas pautas de interacción son su esencia. Collins prefirió considerar las estructuras societales como pautas de interacción más que como entidades externas y coercitivas. Además, mientras la mayor parte de los teóricos del conflicto consideran que fuerzas externas constriñen al actor, Collins cree que es éste quien crea y recrea constantemente la organización social.

Collins creía que la teoría marxiana constituía el “punto de partida” para construir la teoría del conflicto, aunque estaba cargada de numerosos problemas. Por un lado, la consideraba muy ideológica, sesgo que quería evitar. Por otro lado, tendía a creer que la orientación de Marx se reducía a un análisis del dominio económico, aunque esa es una crítica injustificada a la teoría de Marx. En realidad, su teoría del conflicto presenta relativamente poca influencia marxiana. Se percibe más claramente la influencia de Weber, Durkheim y, sobre todo, de la fenomenología y la etnometodología.

Estratificación social: Collins prefirió centrarse en la estratificación social porque creía que representaba una institución que exhibía muchas características de la vida, entre ellas “la riqueza, la política, las profesiones, la familia, los clubes, las comunidades y los modos de vida”. Desde el punto de vista de Collins, la estratificación social, como todas las demás estructuras sociales, se puede reducir a los encuentros pautados entre las personas en su vida cotidiana.

Collins arrancó de las macroteorías de Marx y Weber como pilares de su obra. Partió de los principios marxianos.

Karl Marx
En primer lugar, Collins mantenía que la visión de Marx sobre las condiciones materiales implicadas en el esfuerzo de ganarse la vida en la sociedad moderna constituían los principales determinantes de modo de vida de una persona. La base de los ingresos para Marx incluía la relación entre la persona y la propiedad privada.

En segundo lugar, desde una perspectiva marxiana, las condiciones materiales influyen no sólo en el modo en que los individuos se ganan la vida, sino también en la naturaleza de los grupos sociales de diferentes clases sociales. La clase social dominante tiene mayor y mejor capacidad para desarrollar grupos sociales más coherentes, unidos mediante intrincadas redes de comunicación, que la clase social subordinada.

Finalmente, Collins señaló que Marx identificó las enormes diferencias entre las clases sociales por lo que respecta a su acceso al sistema cultural y al control sobre él. Es decir, las clases sociales altas tienen recursos para desarrollar sistemas simbólicos e ideológicos muy bien articulados, sistemas que suelen imponer a las clases sociales bajas. Las clases sociales bajas tienen sistemas simbólicos menos desarrollados, muchos de los cuales son impuestos por los que están en el poder.

Collins estaba convencido de que Weber trabajó dentro de la teoría de la estratificación de Marx y la desarrolló. Por un lado, se ha señalado que Weber reconoció la existencia de diversas formas de conflicto que conducían a un sistema de estratificación multifacético. Por otro, Weber desarrolló en muy importante medida la teoría de las organizaciones, consideradas por Collins otra arena de conflicto interesante. Collins también dio importancia a Weber por su énfasis sobre el estado como una entidad que controlaba los medios de violencia, lo cual desvió el interés por conflicto en la economía hacia el conflicto en el estado. Finalmente, Collins elogia a Weber por su comprensión del contexto social de los productos emocionales, en particular de la religión. El conflicto claramente podía ocurrir en tales contextos, y esos productos emocionales, al igual que otros, podían utilizarse como armas en el conflicto social.

Una teoría de la estratificación desde la perspectiva del conflicto: Collins analiza la estratificación desde su perspectiva del conflicto y parte de varios supuestos. Las personas son intrínsecamente sociables, pero también están predispuestas al conflicto en sus relaciones sociales. El conflicto suele producirse en el nivel de las relaciones sociales porque una o muchas personas tienen siempre la posibilidad de utilizar la “coerción violenta” en su interacción. Collins creía que las personas buscan maximizar su “estatus subjetivo” y que su capacidad parar hacerlo depende de los recursos que tengan. Cree que las personas persiguen su propio interés; así, los conflictos son posibles porque los conjuntos de intereses pueden ser radicalmente opuestos.

Este análisis de la estratificación desde la perspectiva del conflicto se puede resumir en tres principios básicos. Primero, Collins creía que las personas viven en mundos subjetivos autoconstruidas. Segundo, las personas pueden tener suficiente poder para influir sobre la experiencia subjetiva de un individuo e incluso controlarla. Tercero, otras personas frecuentemente suele ser el conflicto interpersonal.

Sobre esta base Collins desarrolló cinco principios básicos del análisis del conflicto que aplicó a la estratificación social, aunque defendía que se podían aplicar también en cualquier escenario de la vida social.

1. Collins creía que la teoría del conflicto debía centrarse en la vida real más que en formulaciones abstractas. Collins aconsejó concebir a las personas como animales cuyas acciones, motivadas por su propio interés, podían considerarse como maniobras para obtener diversas ventajas a fin de alcanzar la satisfacción y evitar el descontento. Collins considera que las personas no son totalmente racionales. Reconoce que son vulnerables a impulsos emocionales en sus esfuerzos por lograr su satisfacción.

2. Collins creía que una teoría de la estratificación desde la perspectiva del conflicto debía examinar los factores materiales que influyen en la interacción. Una variable importante son los recursos que poseen los diferentes actores.

3. Collins afirmó que en una situación de desigualdad, los grupos que controlan los recursos suelen intentar explotar a los que carecen de ese control.

4. Aconsejó a los teóricos del conflicto que analizaran fenómenos culturales tales como las creencias y los ideales desde el punto de vista de los intereses, los recursos y el poder. Los grupos poseen recursos y, por tanto, poder, suelen imponer a la sociedad su sistema de ideas; el sistema de ideas de los que carecen recursos es un sistema impuesto.

5. Se comprometió firmemente con el estudio científico de la estratificación y de cualquier otro aspecto del mundo social. Lo que le condujo a formular varios consejos, como que los sociólogos no debían teorizar simplemente sobre la estratificación, sino que debían estudiarla empíricamente y hacer un análisis comparado en la medida de lo posible. Las hipótesis debían formularse y verificarse empíricamente mediante estudios comparados. El sociólogo debía buscar las causas de los fenómenos sociales, particularmente las múltiples causas de cualquier forma de conducta social.

Max Weber
Esta especie de compromiso científico condujo a Collins a desarrollar una amplia serie de proposiciones sobre las relaciones entre el conflicto y diversos aspectos específicos de la vida social, lo que reflejó el compromiso de Collins con el estudio científico de las pequeñas manifestaciones sociales de los conflictos sociales.

Otros dominios sociales: Collins extendió su análisis de la estratificación a las relaciones entre los sexos y los grupos de edad. La familia constituía un escenario de conflicto sexual, en la que los varones triunfaban y dominaban a las mujeres, sometidas a diversos tipos de trato desigual. También analizó la relación entre los grupos de edad, en particular entre los jóvenes y los ancianos, en términos del conflicto. Analizó los recursos que poseían los diversos grupos de edad. Los adultos poseían varios recursos tales como experiencia, mayor fuerza y estatura y la capacidad de satisfacer las necesidades físicas de los jóvenes. En cambio, uno de los escasos recursos de los más jóvenes es su atractivo físico. Esto sugiere la alta probabilidad de que los adultos dominen a los jóvenes.

Collins también analizó las organizaciones formales desde la perspectiva del conflicto. Las consideraba redes de influencias interpersonales y también escenarios en los que luchaban intereses enfrentados.

Perspectiva general: Collins no es un fiel exponente de la teoría marxiana del conflicto. Si bien utilizó a Marx como punto de partida, Weber, Durkheim, y sobre todo la etnometodología y la fenomenología influyeron más en su obra. La orientación micro de Collins constituye un punto de partida útil para el desarrollo de una teoría del conflicto más integrada.

En su obra posterior Collins adopta la perspectiva general de que la teoría del conflicto es preferible a muchas otras teorías debido a su capacidad de síntesis. Collins cree que la teoría del conflicto no se ha debilitado durante la última década y media, sino que ha venido desarrollándose bajo diversas formas y en diferentes áreas de la sociología.

1. Collins considera que en el núcleo de la mayor parte de investigación histórica-comparada reside una perspectiva del conflicto. Así, la teoría del conflicto se enriquece mediante la integración de una amplia serie de ideas que pueden derivarse de la investigación histórica-comparada.

2. Existe la posibilidad de integrar la teoría de redes y la del conflicto.

El interés de Collins es impulsar la teoría del conflicto en una dirección más holista.



martes, 10 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 16

En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez

El funcionalismo estructural, especialmente la obra de Talcott Parsons, Robert Merton y sus discípulos y seguidores, se erigió durante muchos años como la teoría sociológica dominante. Sin embargo, en las últimas tres décadas ha perdido mucha importancia y, al menos en algún sentido, ha retrocedido en el marco de la historia reciente de la teoría sociológica. En la actualidad el funcionalismo estructural tiene importancia histórica, aunque también es notable su papel en el surgimiento del neofuncionalismo en la década de los 80.


Durante muchos años, la principal alternativa al funcionalismo estructural fue la teoría del conflicto.

De acuerdo con Thomas Bernard, el funcionalismo estructural y la teoría del consenso, se sitúan en el contexto general del debate entre las teorías del consenso (funcionalismo estructural) y las teorías del conflicto (teoría sociológica del conflicto). Las teorías del consenso consideran que las normas y los valores comunes son fundamentales para la sociedad, presuponen que el orden social se basa en un acuerdo tácito y que el cambio social se produce de una manera lenta y ordenada. La teoría del conflicto subraya el dominio de unos grupos sociales sobre otros, presuponen que el orden social se basa en la manipulación y el control de los grupos dominantes y que el cambio social se produce rápida y desordenadamente a medida que los grupos subordinados vencen a los grupos dominantes.

Ambas son macroteorías que se ocupan principalmente de las grandes estructuras e instituciones sociales. Según Ritzer, ambas se sitúan dentro del mismo paradigma sociológico (el de los “hechos sociales”).

FUNCIONALISMO ESTRUCTURAL

El funcionalismo estructural ha perdido importancia como teoría sociológica.

La preocupación por las estructuras sociales y las funciones sociales caracterizan al funcionalismo estructural aunque no es necesario utilizar los términos conjuntamente.

Funcionalismo societal: una de las formas que adopta el funcionalismo estructural, es el enfoque dominante. La principal preocupación son las grandes estructuras e instituciones sociales de la sociedad, sus interrelaciones y su influencia constrictora en los actores.

La teoría funcionalista de la estratificación y sus críticas

El trabajo más conocido de la teoría estructural funcional es el que desarrollaron Davis y Moore. Consideraban la estratificación social como algo universal y necesario. Afirmaban que ninguna sociedad podía existir sin estratificación, o sin clases. La estratificación era, desde su punto de vista, una necesidad funcional. Toda sociedad requería un sistema de estratificación. En su opinión, el sistema de estratificación era una estructura, es decir, la estratificación no hacía referencia a los individuos dentro del sistema de estratificación, sino un sistema de posiciones. Se concentraron en el modo en que ciertas posiciones les conferían diferentes grados de prestigio y no en el modo en que los individuos llegaban a ocupar esas posiciones.

Así, la cuestión funcional de mayor importancia es el modo en que una sociedad motiva y sitúa a las personas en una posición “apropiada” en el sistema de estratificación. Esta cuestión se reduce a dos problemas:

1. ¿Cómo suscita una sociedad en los individuos “apropiados” el deseo de ocupar ciertas posiciones?

2. Una vez que las personas ocupan su poción adecuada, ¿cómo suscita en ellas la sociedad el deseo de cumplir los requisitos de esas posiciones?

El problema del lugar social adecuado en la sociedad surge de tres razones:

1. La ocupación de ciertas posiciones es más agradable que otras.

2. Ciertas posiciones son más importantes para la supervivencia de la sociedad que otras.

3. Las distintas posiciones sociales requieren diferentes capacidades y aptitudes.

Aunque estas cuestiones afectan a todas las posiciones sociales, Davis y Moore se centraron en las posiciones funcionalmente más importantes de la sociedad, las que se sitúan en la parte superior del sistema de estratificación; presumiblemente son las menos agradables pero las más importantes para la supervivencia de la sociedad y requieren la capacidad y la aptitud más competente. Además, la sociedad debe responder con recompensas satisfactorias a estas posiciones para que haya suficientes personas que quieran ocuparlas y para que los individuos que lleguen a ocuparlas cumplan con diligencia sus deberes. Las posiciones inferiores del sistema de estratificación son presumiblemente las más agradables y las menos importantes y requieren menos capacidad y talento.

Davis y Moore no creían que la sociedad desarrollara conscientemente un sistema de estratificación con el fin de garantizar la ocupación y el cumplimiento adecuado de las posiciones más altas. Por el contrario, especificaron que la estratificación era un “mecanismo inconscientemente desarrollado” que, sin embargo, toda sociedad desarrolla o debe desarrollar con el fin de sobrevivir.

Para garantizar que las personas ocupen las posiciones más altas, la sociedad debe dar a los individuos que las ocupan diversos tipos de recompensas. En el caso de que esas posiciones no se ocupen, la sociedad corre el peligro de la desintegración.

La teoría estructural funcional de la estratificación ha recibido multitud de críticas desde su publicación en 1945:

- La teoría funcional de la estratificación perpetúa la posición privilegiada de las personas que tienen poder, prestigio y dinero, es decir, estas personas merecen sus recompensas para el bien de la sociedad.

- Supone que por el simple hecho de que la estructura social estratificada haya existido en el pasado, debe continuar existiendo en el futuro.

- Idea de que las posiciones funcionales varían de acuerdo con su importancia para la sociedad es difícil de sostener. Muchas personas no pueden obtener la formación que se necesita para alcanzar posiciones prestigiosas, incluso aunque tengan aptitud.

- Finalmente, puede argüirse que no tenemos la obligación de ofrecer a las personas poder, prestigio e ingresos para que sientan el deseo de ocupar posiciones altas. Las personas pueden sentirse igualmente motivadas por la satisfacción de hacer bien su trabajo o por la oportunidad de servir a los demás.


 

sábado, 30 de junio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes Parte 7


En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s.  Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez



La Teoría Sociológica desde la Mitad de Siglo

Funcionalismo estructural: auge y decadencia

Los años cuarenta y cincuenta constituyeron, paradójicamente, los años de mayor apogeo del funcionalismo estructural y el comienzo de su decadencia. Parsons produjo una serie de trabajos que exponían su cambio de orientación desde la teoría de la acción al funcionalismo estructural.

Algunos de sus discípulos como Kingsley David y Wilbert Moore publicaron un ensayo que analizaba la estratificación social desde una perspectiva funcional estrcutural. Afirmaban que la estratificación era una estructura funcionalmente necesaria para la existencia de la sociedad. Reconocían la necesidad de la desigualdad en términos ideológicos.

El objetivo de Merton era delinear los elementos esenciales de la teoría y desarrolarla en nuevas direcciones. Manifestaba que el funcionalismo estructural no debía ocuparse sólo de las funciones positivas, sino también de las consecuencias negativas (disfunciones). Debía analizar el equilibrio entre funciones y disfunciones y determinar si una estructura era en conjunto más bien funcional o disfuncional.

El funcionalismo estructural alcanzó la hegemonia dentro de la sociología y apoyó esta posición mundial en dos sentidos:

1.     La idea funcional estructural de que <> era una celebración de EEUU y de su hegemonía mundial.

2.     Su perspectiva del equilibrio (el mejor cambio social era no cambiar) sintonizaba bien con los intereses de EEUU durante los años setenta coincide en el tiempo con la pérdida de hegemonía del funcionalismo estructural en la teoría sociológica.

La sociología radical en América: C. Wrght Mills

C. Wrght Mills
Aunque son pocas las contribuciones duraderas de Mills, se destacó por su esfuerzo casi único por mantener la tradición marxiana viva en la teoría sociológica. Los sociólogos marxistas modernos han aventajado a Mills en sofitiscación teórica, pero tienen una gran deuda con él debido a las actividades profesionales y personales que abrieron hueco a su propia obra. Mills no era marxista.

Mills publicó dos grandes obras que reflejaban sus ideas políticas radicales, así como su escasa competencia en la teoría marciana:

1.     White Collar, una dura crítica al estatus de una categoría profesional que aumentaba: los trabajadores de cuello blanco.

2.     The Power Elite, tenía como objetivo mostrar que los estadounidenses estaban dominados por un pequeño grupo de hombres de negocios, políticos y líderes militares.

Su radicalismo lo situó en la periferia de la sociología estadounidense. Fue objeto de muchas críticas, y él, a su vez, un crítico muy duro de la sociología.

En La imaginación sociológica destaca también por su distinción enre los problemas personales y los auntos públicos, y su propósito de vincular los dos. La relación entre <>.

El desarrollo de la teoría del conflicto

Ralf Dahrendorf.
Otra corriente precursora de una auténtica unión entre el marxismo y la sociología se concretó en el desarrollo de una teoría del conflicto alternativa al funcionalismo estructural. Se acusó al funcionalismo estructural de cosas tales como ser políticamente conservador, incapaz de tratar el cambio social debido a su interés por las estructuras estáticas, e inadecuado para analizar correctamente el conflicto social.

La tarea de superar los problemas del funcionalismo estructural integrando el interés por la estructura conl en interés por el conflicto, desembocó en el desarrollo de una teoría del conflicto alternativa al funcionalismo estructural.

El gran problema de la mayor parte de las teorías del conflicto era que carecían de lo que más necesitaban: un anclaje coherente en la teoría marxiana. La única excepción digna de mención es el trabajo de Ralf Dahrendorf. Su teoría del conflcito parecía más un reflejo especular del funcionalismo estructural que una teoría marxiana del conflcto. Dahrendorf operaba en el mismo nivel de análisis que los funcionalistas estructurales (estructuras e instituciones) y analizaba las mismas cuestiones que ellos. El funcionalismo estructural y la teoría del conflicto forman parte del mismo paradigma.

Debe considerarse la teoría del conflcito como poco más que un desarrollo transitorio en la historia de la teoría sociológica. Fracasó debido a que no fue lo suficientemente lejos en la dirección de la teoría marxiana. El problema es que la teoría del conflicto se centra generalmente en las estructuras sociales; tiene poco o nada que decir sobre los actores y sus pensamientos y acciones. Collins, que se formó en la tradición fenomenológica y etnometodológica, ha intentado desarrollar la teoría del conflicto en esta dirección.