martes, 10 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 16

En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez

El funcionalismo estructural, especialmente la obra de Talcott Parsons, Robert Merton y sus discípulos y seguidores, se erigió durante muchos años como la teoría sociológica dominante. Sin embargo, en las últimas tres décadas ha perdido mucha importancia y, al menos en algún sentido, ha retrocedido en el marco de la historia reciente de la teoría sociológica. En la actualidad el funcionalismo estructural tiene importancia histórica, aunque también es notable su papel en el surgimiento del neofuncionalismo en la década de los 80.


Durante muchos años, la principal alternativa al funcionalismo estructural fue la teoría del conflicto.

De acuerdo con Thomas Bernard, el funcionalismo estructural y la teoría del consenso, se sitúan en el contexto general del debate entre las teorías del consenso (funcionalismo estructural) y las teorías del conflicto (teoría sociológica del conflicto). Las teorías del consenso consideran que las normas y los valores comunes son fundamentales para la sociedad, presuponen que el orden social se basa en un acuerdo tácito y que el cambio social se produce de una manera lenta y ordenada. La teoría del conflicto subraya el dominio de unos grupos sociales sobre otros, presuponen que el orden social se basa en la manipulación y el control de los grupos dominantes y que el cambio social se produce rápida y desordenadamente a medida que los grupos subordinados vencen a los grupos dominantes.

Ambas son macroteorías que se ocupan principalmente de las grandes estructuras e instituciones sociales. Según Ritzer, ambas se sitúan dentro del mismo paradigma sociológico (el de los “hechos sociales”).

FUNCIONALISMO ESTRUCTURAL

El funcionalismo estructural ha perdido importancia como teoría sociológica.

La preocupación por las estructuras sociales y las funciones sociales caracterizan al funcionalismo estructural aunque no es necesario utilizar los términos conjuntamente.

Funcionalismo societal: una de las formas que adopta el funcionalismo estructural, es el enfoque dominante. La principal preocupación son las grandes estructuras e instituciones sociales de la sociedad, sus interrelaciones y su influencia constrictora en los actores.

La teoría funcionalista de la estratificación y sus críticas

El trabajo más conocido de la teoría estructural funcional es el que desarrollaron Davis y Moore. Consideraban la estratificación social como algo universal y necesario. Afirmaban que ninguna sociedad podía existir sin estratificación, o sin clases. La estratificación era, desde su punto de vista, una necesidad funcional. Toda sociedad requería un sistema de estratificación. En su opinión, el sistema de estratificación era una estructura, es decir, la estratificación no hacía referencia a los individuos dentro del sistema de estratificación, sino un sistema de posiciones. Se concentraron en el modo en que ciertas posiciones les conferían diferentes grados de prestigio y no en el modo en que los individuos llegaban a ocupar esas posiciones.

Así, la cuestión funcional de mayor importancia es el modo en que una sociedad motiva y sitúa a las personas en una posición “apropiada” en el sistema de estratificación. Esta cuestión se reduce a dos problemas:

1. ¿Cómo suscita una sociedad en los individuos “apropiados” el deseo de ocupar ciertas posiciones?

2. Una vez que las personas ocupan su poción adecuada, ¿cómo suscita en ellas la sociedad el deseo de cumplir los requisitos de esas posiciones?

El problema del lugar social adecuado en la sociedad surge de tres razones:

1. La ocupación de ciertas posiciones es más agradable que otras.

2. Ciertas posiciones son más importantes para la supervivencia de la sociedad que otras.

3. Las distintas posiciones sociales requieren diferentes capacidades y aptitudes.

Aunque estas cuestiones afectan a todas las posiciones sociales, Davis y Moore se centraron en las posiciones funcionalmente más importantes de la sociedad, las que se sitúan en la parte superior del sistema de estratificación; presumiblemente son las menos agradables pero las más importantes para la supervivencia de la sociedad y requieren la capacidad y la aptitud más competente. Además, la sociedad debe responder con recompensas satisfactorias a estas posiciones para que haya suficientes personas que quieran ocuparlas y para que los individuos que lleguen a ocuparlas cumplan con diligencia sus deberes. Las posiciones inferiores del sistema de estratificación son presumiblemente las más agradables y las menos importantes y requieren menos capacidad y talento.

Davis y Moore no creían que la sociedad desarrollara conscientemente un sistema de estratificación con el fin de garantizar la ocupación y el cumplimiento adecuado de las posiciones más altas. Por el contrario, especificaron que la estratificación era un “mecanismo inconscientemente desarrollado” que, sin embargo, toda sociedad desarrolla o debe desarrollar con el fin de sobrevivir.

Para garantizar que las personas ocupen las posiciones más altas, la sociedad debe dar a los individuos que las ocupan diversos tipos de recompensas. En el caso de que esas posiciones no se ocupen, la sociedad corre el peligro de la desintegración.

La teoría estructural funcional de la estratificación ha recibido multitud de críticas desde su publicación en 1945:

- La teoría funcional de la estratificación perpetúa la posición privilegiada de las personas que tienen poder, prestigio y dinero, es decir, estas personas merecen sus recompensas para el bien de la sociedad.

- Supone que por el simple hecho de que la estructura social estratificada haya existido en el pasado, debe continuar existiendo en el futuro.

- Idea de que las posiciones funcionales varían de acuerdo con su importancia para la sociedad es difícil de sostener. Muchas personas no pueden obtener la formación que se necesita para alcanzar posiciones prestigiosas, incluso aunque tengan aptitud.

- Finalmente, puede argüirse que no tenemos la obligación de ofrecer a las personas poder, prestigio e ingresos para que sientan el deseo de ocupar posiciones altas. Las personas pueden sentirse igualmente motivadas por la satisfacción de hacer bien su trabajo o por la oportunidad de servir a los demás.