miércoles, 11 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 17

En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez


El funcionalismo estructural de Talcott Parsons


AGIL: una función es “un complejo de actividades dirigidas hacía la satisfacción de una o varias necesidades del sistema”.

Parsons creía que había cuatro imperativos funcionales necesarios de todo sistema:

- (A): Adaptación: Todo sistema de debe satisfacer las exigencias situacionales externas. Debe adaptarse a su entorno y adaptar el entorno a sus necesidades.

- (G): Capacidad para alcanzar metas: todo sistema debe definir y alcanzar sus metas primordiales.

- (I): Integración: todo sistema debe regular la interrelación entre sus partes constituyentes. Debe controlar también la relación entre los otros tres imperativos funcionales (AGL).

- (L): Latencia, o mantenimiento de patrones: todo sistema debe proporcionar, mantener y renovar la motivación de los individuos y así las pautas culturales que crean y mantienen la motivación.

Diseñó este esquema para que pudiera usarse en todos los niveles de su sistema teórico.

El sistema de la acción: Parsons tenía una idea muy nítida de los distintos “niveles” del análisis social, así como de su interrelación. En su análisis el orden jerárquico aparece muy claro, y los niveles se integran en su sistema de dos maneras:

1. Cada uno de los sistemas inferiores proporcionan las condiciones, la energía, que requieren los niveles superiores.

2. Los niveles superiores controlan a los que hay debajo de ellos en la jerarquía.

El núcleo de la obra de Parsons son sus cuatro sistemas de la acción. En los supuestos que Parsons hizo en su análisis de los sistemas de la acción se encuentra el problema del orden, que se convirtió en la mayor fuente de críticas de su obra. Para Parsons, los filósofos anteriores no habían ofrecido una respuesta satisfactoria al problema hobbesiano del orden: qué es lo que evita una guerra social de todos contra todos. Parsons encontró una respuesta a este problema en el funcionalismo estructural, que trabaja con los siguiente supuestos:

1. Los sistemas tienen la característica del orden y de la interdependencia de las partes.

2. Los sistemas tienden hacia un orden que se mantiene por sí mismo o equilibrio.

3. los sistemas pueden ser estáticos o verse implicados en un proceso ordenado de cambio.

4. La naturaleza de una parte del sistema influye en la forma que pueden adoptar las otras partes.

5. Los sistemas mantienen fronteras con sus ambientes.

6. La distribución y la integración constituyen dos procesos fundamentales y necesarios para el estado de equilibrio de un sistema.

7. Los sistemas tienden hacia el automantenimiento, que implica el mantenimiento de fronteras y de las relaciones entre las partes y el todo, el control de las variaciones del entorno, y el control de las tendencias de cambio del sistema desde su interior.

Estos supuestos llevaron a Parsons a hacer del análisis de la estructura ordenada de la sociedad su principal preocupación. No se ocupó de la cuestión del cambio social hasta muy avanzada su carrera, por lo que recibió críticas muy duras y por eso comenzó a dedicar cada vez más atención al cambio.

Sistema social: La concepción de Parsons sobre el sistema social comienza en el macronivel de la interacción entre ego y alter ego, definida como la forma más elemental del sistema social. Los rasgos de este sistema de interacción están presentes en las formas más complejas que adopta el sistema social

Definición sistema social: consiste en una pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una situación que tiene, al menos, un aspecto físico o de medio ambiente, actores motivados por una tendencia a “obtener un óptimo de gratificación” y cuyas relaciones con sus situaciones –incluyendo a los demás actores- están medidas y definidas por un sistema de símbolos culturalmente estructurados y compartidos

Conceptos clave en la obra de Parsons: los actores, la interacción, el entorno, la maximización de la gratificación y la cultura.

Parsons utilizó el concepto de estatus-rol como unidad básica del sistema social, no el de interacción. El estatus hace referencia a una posición estructural en el seno de un sistema social, y el rol a lo que hace el actor en esa posición. Se considera al actor como un conjunto de estatus y roles.

En su análisis del sistema social, Parsons se interesa primordialmente por sus componentes estructurales. Además de ocuparse del estatus-rol, también se interesó por los grandes componentes de los sistemas sociales, tales como colectividades, las normas y los valores. En su estudio del sistema social adoptó una postura estructuralista y también funcionalista. Delineó una serie de prerrequisitos funcionales de todo sistema social:

1. Los sistemas sociales deben estar estructurados de manera que sean compatibles con otros sistemas.

2. Para sobrevivir, el sistema social debe contar con el apoyo de otros sistemas.

3. Debe satisfacer una proporción significativa de las necesidades de los actores.

4. Debe suscitar en sus miembros una participación suficiente.

5. Debe ejercer al menos un cierto control sobre la conducta potencialmente desintegradora.

6. Si surge un conflicto desintegrador, es necesario que lo controle.

7. Un sistema social requiere un lenguaje para sobrevivir.

En el análisis de los prerrequisitos se aprecia que Parsons se centró en los grandes sistemas y su interrelación como también se refleja la preocupación por el mantenimiento del orden en el sistema social.

Los actores y el sistema social: Dada su preocupación central por el sistema social, los procesos de internalización y socialización cobran una importancia crucial en esa integración. A Parsons le interesaban los modos en que se transmitían las normas y los valores de un sistema a los actores de ese sistema. Estas normas y valores se internalizan en un proceso efectivo de socialización; es decir, por medio de este proceso llegan a convertirse en parte de las “conciencias” de los actores. En general, Parsons presuponía que los actores solían ser receptores pasivos en el proceso de la socialización. Los niños no aprenden sólo cómo actuar, también las normas y los valores, la moralidad, de la sociedad. La socialización se define como un proceso conservador en el que las disposiciones de necesidad ligan a los niños con el sistema social, el cual proporciona los medios por los que poder satisfacer las disposiciones de necesidad. Queda poco espacio para la creatividad; la necesidad de gratificación liga a los niños con el sistema tal y como existe. Parsons concibe la socialización como una experiencia que dura toda la vida. La socialización debe complementarse con una serie de experiencias socializadoras más específicas. Las normas y los valores aprendidos en la niñez tienden a ser estables y, con un ligero refuerzo, tienden a permanecer durante toda la vida.

A pesar del conformismo al que induce la socialización a lo largo de toda la vida, dicha conformidad no suele constituir una preocupación principal para todo el sistema social por:

- Se puede hacer uso de una serie de mecanismos de control social para lograr la conformidad. Sin embargo, el control social constituye estrictamente una segunda línea de defensa. Un sistema funciona mejor cuando recurre con poca frecuencia al control social.

- El sistema debe tolerar cierta variación, cierta desviación. Un sistema social flexible es más fuerte que uno rígido que no acepta la desviación.

- El sistema social debe proporcionar una amplia serie de oportunidades de rol que permita la expresión de las diferentes personalidades sin amenazar la integridad del sistema.

La socialización y el control social constituyen los principales mecanismos que permiten al sistema social mantener el equilibrio. Debe permitirse una pequeña cantidad de individualidad y desviación, pero sus formas más extremas requieren mecanismos reequilibrados. Así, el orden social es la base de la estructura del sistema social de Parsons.

Parsons se centra en el sistema en su conjunto más que en el actor dentro del sistema: se ocupa de cómo controla el sistema al actor, no de cómo el actor crea y mantiene el sistema.

Sociedad: Parsons distinguía entre cuatro estructuras o subsistemas de la sociedad a partir de las funciones (AGIL) que cumplen.

- La economía: subsistema que cumple la función de la adaptación de la sociedad al entorno mediante el trabajo, la producción y la distribución.

- La política: realiza la función del logro de metas mediante la persecución de objetivos societales y la movilización de los actores y recursos para ese fin.

- Sistema fiduciario (escuelas, familia…): cumple la función de la latencia al ocuparse de la transmisión de la cultura (normas y valores) a los actores permitiendo que la internacionalicen.

- Comunidad societal (derecho): función de la integración, que se ocupa de coordinar los diversos componentes de la sociedad.

Para Parsons, el sistema cultural era más importante que las estructuras del sistema social.

Sistema cultural: Parsons concebía la cultura como la principal fuerza que ligaba los diversos elementos del mundo social/ sistema de la acción. La cultura media en la interacción entre los actores e integra la personalidad y los sistemas sociales. Tiene la peculiar capacidad de llegar a ser, al menos en parte, un componente de otros sistemas diferentes; también tiene una existencia separada, pues constituye el acervo social de conocimientos, símbolos e ideas. Estos aspectos del sistema cultural se encuentran en los sistemas social y de la personalidad, pero no se convierten en parte de ellos.

Parsons definió el sistema cultural en términos de su relación con el resto de los sistemas de la acción.

Cultura: es un sistema pautado y ordenado de símbolos que son objeto de la orientación de los actores, componentes internalizados del sistema de la personalidad y pautas institucionalizadas del sistema social. Como es en gran medida simbólica y subjetiva, la cultura tiene la capacidad de transmitirse con facilidad y rapidez de un sistema a otro. Esto le permite moverse de un sistema social a otro mediante la difusión y de un sistema de personalidad a otro a través de aprendizaje y la socialización. El carácter simbólico (subjetivo) proporciona otro rasgo, la capacidad de controlar los otros sistemas de la acción (Parsons= determinista social).

Sistema de la personalidad: está controlado tanto por el sistema cultural como por el social.

Personalidad: sistema organizado de la orientación y la motivación de la acción del actor individual. El componente básico de la personalidad es la disposición de necesidad (impulsos moldeados por la sociedad).

Las disposiciones de necesidad impulsan a los actores a aceptar o rechazar objetos presentes en el entorno, o a buscar nuevos objetos si los que están a su alcance no satisfacen suficientemente las disposiciones de necesidad.

Parsons distingue entre tres tipos básicos de disposiciones de necesidad:

1. Impulsa al actor a buscar amor, aprobación, etc…, en sus relaciones sociales.

2. Incluye valores internalizados que conducen a los actores a observar diversos modelos culturales.

3. Están las expectativas de rol que llevan a los actores a dar y obtener respuestas adecuadas.

La impresión dominante que se deriva de su obra es la pasividad de su sistema de la personalidad.

Otro de los problemas que plantea el centrarse exclusivamente en las disposiciones de necesidad es que ignora otros muchos aspectos importantes de la personalidad, lo que empobrece el sistema.

Organicismo conductual: Aunque incluyó el organicismo conductual como uno de los cuatros sistemas de la acción, nos ofreció pocas ideas sobre él. Lo incluyó porque constituye la fuente de energía para el resto de los sistemas. Aunque está genéricamente constituido, su organización está influida por los procesos de condicionamiento y aprendizaje que se producen durante la vida del individuo. El organicismo biológico constituye en la obra de Parsons un sistema residual.

Cambio y dinamismo en la teoría parsoniana

En la década de 1960, al no poder hacer frente a las críticas de no incluir el análisis del cambio social en la teoría estructural, dio un giro a su obra centrándose en el estudio del cambio social, particularmente en el estudio de la evolución social.

Teoría evolucionista: La orientación general de Parsons hacia el estudio del cambio social estaba moldeada por la biología. Para analizar este proceso, Parsons desarrolló “un paradigma del cambio evolucionista”.

El primer componente de ese paradigma era el proceso de diferenciación: toda sociedad se componía de una serie de subsistemas que diferían en términos de su estructura y su significado funcional para el resto de la sociedad. A medida que la sociedad evoluciona, se van diferenciando nuevos subsistemas. Sin embargo, esto no es suficiente, ya que deben ser más adaptativos que los primeros subsistemas. Esto condujo a Parsons a la idea de ascenso de adaptación que es el rasgo esencial de su paradigma evolucionista.

Es un modelo sumamente positivo del cambio social. Supone que a medida que evoluciona la sociedad, aumenta su capacidad de solucionar sus problemas por lo que se le ha considerado un teórico de la sociología muy conservador.

Parsons afirmó que el proceso de diferenciación producía una nueva serie de problema de integración para la sociedad. A medida que la sociedad prolifera, la sociedad se topa con nuevos problemas relativos a la coordinación del funcionamiento de estas unidades. Una sociedad que evoluciona debe avanzar desde un sistema adscriptivo hacia otro adquisitivo. Se requieren muchas técnicas y capacidades nuevas para manejar los subsistemas más difusos. Los grupos anteriormente excluidos de la contribución al sistema deben ser incluidos como miembros plenos de la sociedad.

Finalmente, el sistema de valores de la sociedad en su conjunto debe cambiar a medida que las estructuras sociales y las funciones son más diferenciadas. Sin embargo, como el nuevo sistema es más diverso, el sistema de valores encuentra mayores dificultades para ajustarse a él. Suele ocurrir que este proceso de generalización de los valores no se produce de forma tan uniforme a medida que encuentra resistencia por parte de grupos comprometidos con sus propios sistemas de valores específicos.

La evolución atraviesa por una variedad de ciclos, pero no todas las sociedades evolucionan rápidamente. Las sociedades que más interesaban a Parsons eran las sociedades en las que se producían “rupturas”, puesto que pensaba que tras ellas el proceso de la evolución seguiría su modelo evolutivo general.

Tuvo la precaución de rechazar explícitamente una teoría evolucionista unilineal. Parsons distinguió tres etapas evolutivas generales que diferenció a partir de su dimensión cultural: primitiva, intermedia y moderna.

El desarrollo crucial en la transición de la primitiva a la intermedia era el desarrollo del lenguaje, fundamentalmente el lenguaje escrito.

El desarrollo clave de la intermedia a la moderna eran los “códigos institucionalizados de orden normativo”, o derecho.

Luego, procedió al análisis de una serie de sociedades específicas en el contexto de la evolución de la sociedad primitiva a la moderna. Su análisis de la evolución no es un análisis de procesos; constituye un intento de “ordenar tipos estructurales y relacionarlos secuencialmente”. Lo que hizo fue un análisis estructural comparado, no un estudio de los procesos del cambio social.

Medios generalizados de intercambio: el modelo de los medios generalizados de intercambio es el dinero. Parsons se interesó por los medios simbólicos de intercambio: el poder político, la influencia y los compromisos con los valores.

Los medios simbólicos de intercambio tienen la capacidad, como la tiene el dinero, de ser creados y de circular en el conjunto de la sociedad. Así, dentro del sistema social, los que pertenecen al sistema político son capaces de crear poder político y lo que es más importante aún, pueden gastar ese poder, permitiendo que circule libremente e influya en el sistema social. Mediante ese gasto de poder, los líderes refuerzan supuestamente el sistema político, así como la sociedad en su conjunto. Es decir, constituye un medio generalizado que circula entre los cuatro sistemas de la acción y dentro de la estructura de cada uno de esos sistemas. En su existencia y movimiento lo que da dinamismo a los análisis fundamentalmente estructurales de Parsons.