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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 1


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar



1. ¿Cuáles son las dos nociones fundamentales que se derivan de considerar las relaciones entre sistemas sociales y naturales? ¿Cuáles son las metáforas que representan esas relaciones y con que noción se relacionan?.

Las dos nociones fundamentales que se derivan de considerar las relaciones entre sistemas sociales y naturales son la noción de límite, la cual nos hace intuitivamente conscientes de la finitud del hogar de la humanidad en el universo, y la noción de indeterminación que resulta de la relación entre dos sistemas complejos autoorganizadores, como son la sociedad y la biosfera. Ambas nociones, límite e indeterminación, son fundamentales en la construcción de las ciencias ambientales.

En cuanto a las metáforas que representan esas relaciones se trata, la primera de ellas, de la archiconocida imagen de la astronave Tierra, difundida en las ciencias sociales a partir de un artículo ya clásico de Boulding. La nave tiene un número determinado de tripulantes y pasajeros y una provisión, también determinada, de combustible y alimentos. Quien está al mando puede, más o menos, dirigir todo el conjunto de una forma eficiente. Una nave es, a fin de cuentas, un mecanismo, es decir, un sistema de relaciones lineales que puede ser controlado si se estudian minuciosamente su estructura y las leyes que rigen su dinámica. La segunda, menos célebre, fue propuesta por Bateson y hace referencia a una de las situaciones en las que se vio implicada Alicia En su aventura en el País de las Maravillas: un partido de croquet que debía jugarse utilizando un flamenco como mallo, un erizo como pelota y unos arcos formados con sus propios cuerpos por los soldados de la Reina de Corazones. Bateson describió esa situación como una secuencia metafortuita de acontecimientos sometida a una indeterminación de segundo orden.

La metáfora de la nave Tierra se relaciona con la noción de límite y la del deporte inventado por Carrol con la de indeterminación.

2. Desde el punto de vista de sus fronteras, ¿cómo son los sistemas sociales? Razone la respuesta.

Desde el punto de vista de sus fronteras los sistemas sociales pueden ser:

  1. aislados: un sistema aislado es aquél cuya frontera no permite la transferencia ni de energía ni de materia (masa), de modo que no tiene interacción alguna con su medio ambiente.
  2. cerrados: en los que la frontera permite sólo la transferencia de energía pero no de materia. La Tierra tiene las características de un sistema cerrado. Recibe energía del resto del universo (fundamentalmente radiación solar) y emite energía al espacio exterior (fundamentalmente calor). En cambio, el intercambio de masa es muy reducido (meteoritos, sobre todo).
  3. abiertos: en los que la frontera permite el intercambio de materia y energía con el medio ambiente. A los sistemas abiertos pertenecen todos los sistemas vivos, ya se trate de una célula, un organismo o una población, que obtienen de su medio ambiente la energía y los materiales que necesitan y tras procesarlos e incorporarlos en parte para mantener y modificarse organización interna, devuelven a su medio ambiente los residuos generados en forma de calor, materia degradada o basuras.


3. ¿Cómo se pueden describir las relaciones entre sociedad y naturaleza en función de los tipos de fronteras de ambos sistemas?.

La relación entre sociedad y naturaleza es la de un sistema abierto cuyo medio ambiente es un sistema cerrado. El problema que se deriva de esta evidencia es el de si es posible un desarrollo ilimitado de la civilización.

4. Desarrolle y explique estas descripciones de las sociedades humanas:
“Las sociedades humanas pertenecen a la clase de los sistemas autoorganizadores (o sistemas complejos adaptativos), capaces de pasar de un estado inicial a otro más complejo en cuanto al número y tipos de sus componentes y en cuanto a su organización y funcionamiento, incrementando así la información que contienen”.
“Las sociedades humanas son un tipo particular de sistema autoorganizador, caracterizado por la reflexividad, por la capacidad de condensar núcleos (instituciones) que acumulan información y capacidad de decisión (poder) en vistas a actuar de un modo consciente, guiado por un propósito”.

La teoría de la evolución sirve para introducir el concepto de sistemas autoorganizadores aplicado a las sociedades humanas. En El orígen de las especies, Darwin mantuvo que todos los organismos existentes son los descendientes modificados de uno o unos pocos antecesores que aparecieron en la Tierra en el pasado lejano, hace unos tres mil millones de años. Sostuvo asimismo que la fuerza impulsora de ese cambio evolutivo es la selección natural. El núcleo central de la teoría que él formuló, tal y como ha sobrevivido hasta hoy, está resumido en el fragmento citado a continuación. “En los términos más simples, la evolución mediante selección natural funciona (…) mediante azar y necesidad. Diferentes formas del mismo gen, llamados alelos, se originan por mutaciones, que son cambios aleatorios en las secuencias de ADN que componen el gen. Además de tales desórdenes puntuales del ADN, en cada generación se crean nuevas mezclas de alelos por los procesos de recombinación de la reproducción sexual. Los alelos que aumentan la supervivencia y la reproducción de los organismos portadores se extienden por la población, mientras que los que no lo hacen, desaparecen”. Cualquier población de entidades con las propiedades de multiplicación, variación y herencia evolucionará. La evolución en nuestro planeta ha tenido lugar porque los organismos vivos tienen esas tres propiedades.

La autoorganización es posible porque se trata de sistemas abiertos capaces de absorber baja entropía (energía libre y materiales concentrados) de su medio ambiente y reencontrar en él depósitos donde liberarse de sus residuos de alta entropía (energía degradada, materiales desordenados). La autoorganización significa, por otra parte, que el intercambio con el entorno es aprovechado para producir y mantener estructuras alejadas del equilibrio, altamente ordenadas y misteriosamente estables.

Las sociedades son un caso particular en la serie de los sistemas vivientes. Las distintas posiciones en dicha serie pueden ser ordenadas según el grado en que los componentes dependen de su participación en el sistema que componen. Los organismos, por ejemplo, son sistemas cuyos componentes son escasamente autónomos, teniendo muy pocas o nulas dimensiones de existencia independiente. Las sociedades humanas tienen componentes muy autónomos, con muchas dimensiones de existencia independiente, y se organizan en base al lenguaje y a la autonomía individual. El lenguaje modifica radicalmente el comportamiento humano, dando lugar a nuevas posibilidades de operación que experimentamos como conciencia, como nuestra mente. Las sociedades, entonces, son un tipo particular de sistema autoorganizador, caracterizado por la reflexividad, por la capacidad de condensar núcleos –instituciones- que acumulan información y capacidad de decisión –poder- en vistas a actuar de un modo consciente, guiado por un propósito. No existe algo parecido a la teoría de la evolución para dar cuenta de su organización y de los cambios en ella. Podemos decir que el cambio de las sociedades responde a la evolución cultural en vez de a la evolución natural, aunque, para evitar confusiones, resulta preferible no hablar de evolución cultural sino de cambio social o simplemente de historia.

lunes, 30 de julio de 2012

Teoría sociológica II: Moderna resúmenes parte 30



En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez



Doble contingencia

El sistema social basado en la comunicación crea estructuras sociales para resolver lo que Luhman denomina el problema de la doble contingencia. Esta hace referencia al hecho de qu etoda comunicación debe tener en cuenta el modo en que se recibe, que a su vez depende de la opinión que el receptor tiene del comunicador y el comunicador del receptor. Así se forma un círculo imposible en el que el receptor depende del comunicador y este a su vez depende del receptor. Cuanto menos sabemos d ellas expectativas de los implicados mayor es el problema d ella doble contingencia.  Casi siempre tenemos mucha información sobre las expectativas de los demás debido a las estructuras sociales. Es a partir de estas expectativas que se desarrollan normas y expectativas de rol para interpretar las comunicaciones de las personas que pueden ajustarse o no a las normas y expectativas de rol.

Nikolas Luhmann
La comunicación es necesaria porque cada uno de nosotros tiene un conjunto diferente de normas, y desarrollamos ese conjunto propio de normas porque la comunicación tiene el problema de la doble contingencia. Esto muestra como funciona la sociedad en tanto en cuanto sistema autopiético. La estructura (roles, normas institucionales y tradicionales) de la sociedad crea los elementos (la comunicación) de la sociedad y esos elementos crean la estructura de manera que el sistema constituye sus propios elementos.
Debido a la doble contingencia cualquier comunicación dada es improbable. Las estructuras sociales se han desarrollado con el fin de hacer más probables las comunicaciones improbables. Las improbabilidades se refieren sobre todo a las interacciones, pero la sociedad es más que un conjunto de interacciones independientes, pues las interacciones duran sólo mientras están presentes las personas  implicadas en la comunicación. Desde ese punto de vista de la sociedad las interacciones son episodios de procesos sociales en marcha. Todo sistema social se enfrenta a un problem, dejará de existir si no se garantiza que habrá más comunicaciones, si no hay posibilidad de conectar las comunicaciones pasadas con las futuras. Para evitar una ruptura de las comunicaciones deben desarrollarse estructuras que permitan que las comunicaciones pasadas y las presentes limiten también las comunicaciones futuras. Esta es otra de las maneras que un sistema social limita supera las improbabilidades del proceso comunicativo y las transforma en probabilidades. Es esta necesidad de superar la doble contingencia y hacer así más probables las comunicaciones improbables lo que regula la evolución de los sistemas sociales.

Evolución de los sistemas sociales

En general la evolución es un proceso de prueba y error. No es teleológica. Sus resultados no están determinados por una meta predefinida. Una implicación de la teoría de Luhman es la idea de que el progreso no tiene sentido. Frente a lo que apunta Parsons suponer un camino necesario del desarrollo societal es teleológico e ignora el hecho de que existen muchas maneras de abordar un determinado problema.

En el nivel general la evolución hace más probable la improbabilidad. En concreto la evolución no es un proceso sino un conjunto de procesos que cumple tres funciones; la variación, la selección y la estabilización, estas representan mecanismos concretos del funcionamiento de la evolución.

La variación es un proceso de prueba y error. Si un sistema se enfrenta con un sólo problema desarrollará varias soluciones para abordar la perturbación del entorno.  
La selección de una solución determinada no implica que se haya elegido la mejor solución. Puede ocurrir que sea la más fácil de reproducir como estructura estable y duradera.

La estabilización normalmente implica un nuevo tipo de diferenciación que requiere el ajuste de todas las partes del sistema a la nueva solución. El proceso de evolución alcanza un fin temporal sólo cuando la fase de la estabilización ha terminado.

Diferenciación


Desde el punto de vista de la teoría del sistema de Luhman, el rasgo principal de la sociedad moderna es el proceso creciente de diferenciación sistémica como modo de abordar la complejidad del entorno. La diferenciación es la réplica dentro de un sistema de la diferencia entre un sistema y su entorno. En un sistema diferenciado hay dos tipos de entorno: uno, común a todos los subsistemas y un entrono interno diferente a cada subsistema. Por tanto cada subsistema tiene un punto de vista diferente del entorno interno del sistema. Esto crea un entrono interno muy complejo y dinámico.

La diferenciación en un sistema es el modo de afrontar los cambios que se producen en el entorno. Cada sistema debe mantener sus fronteras en relación con el entorno. De otro modo lo superaría la complejidad de su entorno, se hundiría y dejaría de existir. Para sobrevivir, el sistema debe ser capaz de afrontar las variaciones del entorno. 

El proceso de diferenciación es un medio para aumentar la complejidad del sistema, porque cada subsistema puede hacer diferentes conexiones con otros subsistemas. Permite más variación dentro del sistema con el fin de responder a la variación del entorno.

Nikolas Luhmann
La mayor variación que provoca la diferenciación no sólo permite mejores respuestas al entorno, sino que acelera también la evolución. Recuérdese que la evolución es un proceso de selección a partir de la variación. Cuanta más variación, mejor es la selección. Sin embargo Luhmann afirma que sólo se han desarrollado unas pocas formas de diferenciación interna. A estas las llama diferenciación de segmentación, de estratificación, centro periferia y diferenciación funcional. Estas diferenciaciones aumentan la complejidad del sistema a través de la repetición de la diferenciación entre el sistema y el entorno dentro del sistema. En términos de su potencial evolutivo, estas formas de diferenciación tienen distinta capacidad de producir variabilidad y, por tanto, proporcionan más selectividad en los procesos evolutivos. Por tanto, las formas más complejas de diferenciación tiene el potencial de acelerar la evolución del sistema.

  • Diferenciación de segmentación Esta diferenciación divide las partes del sistema sobre las bases de la necesidad de realizar funciones idénticas una y otra vez.
  • Diferenciación de estratificación Es una diferenciación vertical de acuerdo con el rango o estatus que se ocupe en un sistema concebido como una jerarquía. Cada rango cumple una función determinada y distintiva en el sistema.


En la diferenciación de segmentación, la desigualdad resulta de las variaciones accidentales de los entornos, pero carece de función sistémica. En cambio, en la diferenciación de estratificación la desigualdad es esencial para el sistema. En términos más precisos la desigualdad y la igualdad interactúan. Todos los miembros del mismo rango son básicamente iguales, pero no lo son frente a otros rangos. Los rangos superiores tiene más acceso a los recursos y más capacidad de convertirse en objeto de comunicaciones influyentes. Como consecuencia de ello un sistema estratificado se preocupa más por el bienestar de los que se encuentran en los rangos superiores y, en general, se preocupa por los rangos inferiores sólo si amenazan a los rangos superiores. Sin embargo, ambos rangos dependen uno de otro y el sistema social sobrevivirá sólo si todos los rangos, incluidos los más bajos, realizan eficazmente sus funciones.

Los rangos inferiores son importantes, pero su dificultad para ser objeto de comunicaciones influyentes crea un problema estructural que limita  la complejidad del sistema. Cunado los que dirigen el sistema se alejan demasiado de los rangos inferiores el sistema tiende a colapsarse debido a que hay importantes funciones que no se realizan eficazmente. Y con el fin de influir en el sistema los rangos inferiores pueden recurrir al conflicto.

  • Diferenciación centro periferia Es un vínculo entre la diferenciación de estratificación y la diferenciación de segmentación.
  • Diferenciaciones de sistemas funcionales La diferenciación funcional es la forma más compleja de diferenciación y la que domina en la sociedad moderna. En un sistema cada función se atribuye a una unidad particular.


La diferenciación funcional es más flexible que la diferenciación de estratificación. Pero si un sistema no cumple su cometido, el sistema entero tendrá graves dificultades para sobrevivir. Sin embargo, si todas las unidades cumplen su función, las diferentes unidades pueden alcanzar un alto grado de independencia.

Esto indica una diferencia adicional entre las formas de diferenciación. En e caso de la diferenciación de segmentación, el hecho de que un segmento no cumpla su función no amenaza al sistema. Sin embargo, en el caso de formas más complejas de diferenciación, como la diferenciación funcional, la no realización de una función creará un problema para el sistema social que le lleve tal vez a su hundimiento. Así, por un lado, el aumento de complejidad aumenta la capacidad de un sistema para relacionarse con su entorno. Por otro lado, si una función no se realiza eficazmente, la complejidad aumenta el riesgo de hundimiento del sistema.

En ambos casos esa mayor vulnerabilidad es un precio necesario del aumento de las posibles relaciones entre los diferentes subsistemas. Un aumento que implica una mayor variación para seleccionar las respuestas estructurales a los cambios en el entorno. Es necesario señalar que las formas más complejas de diferenciación no excluyen las menos complejas. De hecho se pueden requerir de estas últimas.

  • Código Un código es una manera de distinguir los elementos del sistema de los elementos que no pertenecen a ese sistema. Es el lenguaje básico de un sistema funcional. Códigos son por ejemplo la verdad frente a la falsedad en un sistema científico, el pago frente al impago en el sistema económico o lo legal frente a lo ilegal en un sistema jurídico. Toda comunicación que usa un código particular forma parte del sistema que usa esa referencia de código.

Un código se usa para limitar el tipo de comunicación permisible. Toda comunicación que no usa el código no es una comunicación pertinente al sistema en cuestión.

En la teoría de sistemas de Luhmann ningún sistema usa y comprende el código de otro sistema. Porque los sistemas son cerrados, sólo pueden reaccionar a cosas que pasan en su entorno, si lo que pasa hace suficiente ruido y lo advierte el sistema. Pero el sistema sólo puede describir el ruido en su entorno de relaciones con su propio código. Esta es la única manera de dar sentido a lo está sucediendo, la única manera de darle significado.

  • Problemas de la diferenciación funcional La diferenciación funcional crea al menos un problema central a la sociedad moderna. Lo que necesita la sociedad en su conjunto puede no satisfacerlo un sistema funcional, puede no existir un sistema funcional con un código que represente adecuadamente el problema.

Por lo general, es la diferenciación funcional la que crea este tipo de problemas. La diferenciación funcional requiere un desplazamiento de los problemas desde el nivel de la sociedad al nivel de los subsistemas. Todos los subsistemas ganan independencia y flexibilidad al tomar decisiones conforme a sus propios códigos. Sin embargo, todos dependen de los otros subsistemas para empujar al conjunto del sistema social. El resultado de una mayor independencia de los sistemas funcionales es una mayor vulnerabilidad del sistema social en su conjunto.

Los sistemas funcionales producen una resonancia que es a la vez demasiado pequeña y demasiado grande ante los problemas de su medio ambiente. Una resonancia demasiado pequeña significa que un sistema no reacciona bien ante los problemas que no puede representar con su código. Demasiada resonancia implica que el tratamiento de los problemas ecológicos dentro de un sistema funcional puede provocar reacciones en otros sistemas funcionales debido a que los sistemas son interdependientes.

miércoles, 11 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 17

En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez


El funcionalismo estructural de Talcott Parsons


AGIL: una función es “un complejo de actividades dirigidas hacía la satisfacción de una o varias necesidades del sistema”.

Parsons creía que había cuatro imperativos funcionales necesarios de todo sistema:

- (A): Adaptación: Todo sistema de debe satisfacer las exigencias situacionales externas. Debe adaptarse a su entorno y adaptar el entorno a sus necesidades.

- (G): Capacidad para alcanzar metas: todo sistema debe definir y alcanzar sus metas primordiales.

- (I): Integración: todo sistema debe regular la interrelación entre sus partes constituyentes. Debe controlar también la relación entre los otros tres imperativos funcionales (AGL).

- (L): Latencia, o mantenimiento de patrones: todo sistema debe proporcionar, mantener y renovar la motivación de los individuos y así las pautas culturales que crean y mantienen la motivación.

Diseñó este esquema para que pudiera usarse en todos los niveles de su sistema teórico.

El sistema de la acción: Parsons tenía una idea muy nítida de los distintos “niveles” del análisis social, así como de su interrelación. En su análisis el orden jerárquico aparece muy claro, y los niveles se integran en su sistema de dos maneras:

1. Cada uno de los sistemas inferiores proporcionan las condiciones, la energía, que requieren los niveles superiores.

2. Los niveles superiores controlan a los que hay debajo de ellos en la jerarquía.

El núcleo de la obra de Parsons son sus cuatro sistemas de la acción. En los supuestos que Parsons hizo en su análisis de los sistemas de la acción se encuentra el problema del orden, que se convirtió en la mayor fuente de críticas de su obra. Para Parsons, los filósofos anteriores no habían ofrecido una respuesta satisfactoria al problema hobbesiano del orden: qué es lo que evita una guerra social de todos contra todos. Parsons encontró una respuesta a este problema en el funcionalismo estructural, que trabaja con los siguiente supuestos:

1. Los sistemas tienen la característica del orden y de la interdependencia de las partes.

2. Los sistemas tienden hacia un orden que se mantiene por sí mismo o equilibrio.

3. los sistemas pueden ser estáticos o verse implicados en un proceso ordenado de cambio.

4. La naturaleza de una parte del sistema influye en la forma que pueden adoptar las otras partes.

5. Los sistemas mantienen fronteras con sus ambientes.

6. La distribución y la integración constituyen dos procesos fundamentales y necesarios para el estado de equilibrio de un sistema.

7. Los sistemas tienden hacia el automantenimiento, que implica el mantenimiento de fronteras y de las relaciones entre las partes y el todo, el control de las variaciones del entorno, y el control de las tendencias de cambio del sistema desde su interior.

Estos supuestos llevaron a Parsons a hacer del análisis de la estructura ordenada de la sociedad su principal preocupación. No se ocupó de la cuestión del cambio social hasta muy avanzada su carrera, por lo que recibió críticas muy duras y por eso comenzó a dedicar cada vez más atención al cambio.

Sistema social: La concepción de Parsons sobre el sistema social comienza en el macronivel de la interacción entre ego y alter ego, definida como la forma más elemental del sistema social. Los rasgos de este sistema de interacción están presentes en las formas más complejas que adopta el sistema social

Definición sistema social: consiste en una pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una situación que tiene, al menos, un aspecto físico o de medio ambiente, actores motivados por una tendencia a “obtener un óptimo de gratificación” y cuyas relaciones con sus situaciones –incluyendo a los demás actores- están medidas y definidas por un sistema de símbolos culturalmente estructurados y compartidos

Conceptos clave en la obra de Parsons: los actores, la interacción, el entorno, la maximización de la gratificación y la cultura.

Parsons utilizó el concepto de estatus-rol como unidad básica del sistema social, no el de interacción. El estatus hace referencia a una posición estructural en el seno de un sistema social, y el rol a lo que hace el actor en esa posición. Se considera al actor como un conjunto de estatus y roles.

En su análisis del sistema social, Parsons se interesa primordialmente por sus componentes estructurales. Además de ocuparse del estatus-rol, también se interesó por los grandes componentes de los sistemas sociales, tales como colectividades, las normas y los valores. En su estudio del sistema social adoptó una postura estructuralista y también funcionalista. Delineó una serie de prerrequisitos funcionales de todo sistema social:

1. Los sistemas sociales deben estar estructurados de manera que sean compatibles con otros sistemas.

2. Para sobrevivir, el sistema social debe contar con el apoyo de otros sistemas.

3. Debe satisfacer una proporción significativa de las necesidades de los actores.

4. Debe suscitar en sus miembros una participación suficiente.

5. Debe ejercer al menos un cierto control sobre la conducta potencialmente desintegradora.

6. Si surge un conflicto desintegrador, es necesario que lo controle.

7. Un sistema social requiere un lenguaje para sobrevivir.

En el análisis de los prerrequisitos se aprecia que Parsons se centró en los grandes sistemas y su interrelación como también se refleja la preocupación por el mantenimiento del orden en el sistema social.

Los actores y el sistema social: Dada su preocupación central por el sistema social, los procesos de internalización y socialización cobran una importancia crucial en esa integración. A Parsons le interesaban los modos en que se transmitían las normas y los valores de un sistema a los actores de ese sistema. Estas normas y valores se internalizan en un proceso efectivo de socialización; es decir, por medio de este proceso llegan a convertirse en parte de las “conciencias” de los actores. En general, Parsons presuponía que los actores solían ser receptores pasivos en el proceso de la socialización. Los niños no aprenden sólo cómo actuar, también las normas y los valores, la moralidad, de la sociedad. La socialización se define como un proceso conservador en el que las disposiciones de necesidad ligan a los niños con el sistema social, el cual proporciona los medios por los que poder satisfacer las disposiciones de necesidad. Queda poco espacio para la creatividad; la necesidad de gratificación liga a los niños con el sistema tal y como existe. Parsons concibe la socialización como una experiencia que dura toda la vida. La socialización debe complementarse con una serie de experiencias socializadoras más específicas. Las normas y los valores aprendidos en la niñez tienden a ser estables y, con un ligero refuerzo, tienden a permanecer durante toda la vida.

A pesar del conformismo al que induce la socialización a lo largo de toda la vida, dicha conformidad no suele constituir una preocupación principal para todo el sistema social por:

- Se puede hacer uso de una serie de mecanismos de control social para lograr la conformidad. Sin embargo, el control social constituye estrictamente una segunda línea de defensa. Un sistema funciona mejor cuando recurre con poca frecuencia al control social.

- El sistema debe tolerar cierta variación, cierta desviación. Un sistema social flexible es más fuerte que uno rígido que no acepta la desviación.

- El sistema social debe proporcionar una amplia serie de oportunidades de rol que permita la expresión de las diferentes personalidades sin amenazar la integridad del sistema.

La socialización y el control social constituyen los principales mecanismos que permiten al sistema social mantener el equilibrio. Debe permitirse una pequeña cantidad de individualidad y desviación, pero sus formas más extremas requieren mecanismos reequilibrados. Así, el orden social es la base de la estructura del sistema social de Parsons.

Parsons se centra en el sistema en su conjunto más que en el actor dentro del sistema: se ocupa de cómo controla el sistema al actor, no de cómo el actor crea y mantiene el sistema.

Sociedad: Parsons distinguía entre cuatro estructuras o subsistemas de la sociedad a partir de las funciones (AGIL) que cumplen.

- La economía: subsistema que cumple la función de la adaptación de la sociedad al entorno mediante el trabajo, la producción y la distribución.

- La política: realiza la función del logro de metas mediante la persecución de objetivos societales y la movilización de los actores y recursos para ese fin.

- Sistema fiduciario (escuelas, familia…): cumple la función de la latencia al ocuparse de la transmisión de la cultura (normas y valores) a los actores permitiendo que la internacionalicen.

- Comunidad societal (derecho): función de la integración, que se ocupa de coordinar los diversos componentes de la sociedad.

Para Parsons, el sistema cultural era más importante que las estructuras del sistema social.

Sistema cultural: Parsons concebía la cultura como la principal fuerza que ligaba los diversos elementos del mundo social/ sistema de la acción. La cultura media en la interacción entre los actores e integra la personalidad y los sistemas sociales. Tiene la peculiar capacidad de llegar a ser, al menos en parte, un componente de otros sistemas diferentes; también tiene una existencia separada, pues constituye el acervo social de conocimientos, símbolos e ideas. Estos aspectos del sistema cultural se encuentran en los sistemas social y de la personalidad, pero no se convierten en parte de ellos.

Parsons definió el sistema cultural en términos de su relación con el resto de los sistemas de la acción.

Cultura: es un sistema pautado y ordenado de símbolos que son objeto de la orientación de los actores, componentes internalizados del sistema de la personalidad y pautas institucionalizadas del sistema social. Como es en gran medida simbólica y subjetiva, la cultura tiene la capacidad de transmitirse con facilidad y rapidez de un sistema a otro. Esto le permite moverse de un sistema social a otro mediante la difusión y de un sistema de personalidad a otro a través de aprendizaje y la socialización. El carácter simbólico (subjetivo) proporciona otro rasgo, la capacidad de controlar los otros sistemas de la acción (Parsons= determinista social).

Sistema de la personalidad: está controlado tanto por el sistema cultural como por el social.

Personalidad: sistema organizado de la orientación y la motivación de la acción del actor individual. El componente básico de la personalidad es la disposición de necesidad (impulsos moldeados por la sociedad).

Las disposiciones de necesidad impulsan a los actores a aceptar o rechazar objetos presentes en el entorno, o a buscar nuevos objetos si los que están a su alcance no satisfacen suficientemente las disposiciones de necesidad.

Parsons distingue entre tres tipos básicos de disposiciones de necesidad:

1. Impulsa al actor a buscar amor, aprobación, etc…, en sus relaciones sociales.

2. Incluye valores internalizados que conducen a los actores a observar diversos modelos culturales.

3. Están las expectativas de rol que llevan a los actores a dar y obtener respuestas adecuadas.

La impresión dominante que se deriva de su obra es la pasividad de su sistema de la personalidad.

Otro de los problemas que plantea el centrarse exclusivamente en las disposiciones de necesidad es que ignora otros muchos aspectos importantes de la personalidad, lo que empobrece el sistema.

Organicismo conductual: Aunque incluyó el organicismo conductual como uno de los cuatros sistemas de la acción, nos ofreció pocas ideas sobre él. Lo incluyó porque constituye la fuente de energía para el resto de los sistemas. Aunque está genéricamente constituido, su organización está influida por los procesos de condicionamiento y aprendizaje que se producen durante la vida del individuo. El organicismo biológico constituye en la obra de Parsons un sistema residual.

Cambio y dinamismo en la teoría parsoniana

En la década de 1960, al no poder hacer frente a las críticas de no incluir el análisis del cambio social en la teoría estructural, dio un giro a su obra centrándose en el estudio del cambio social, particularmente en el estudio de la evolución social.

Teoría evolucionista: La orientación general de Parsons hacia el estudio del cambio social estaba moldeada por la biología. Para analizar este proceso, Parsons desarrolló “un paradigma del cambio evolucionista”.

El primer componente de ese paradigma era el proceso de diferenciación: toda sociedad se componía de una serie de subsistemas que diferían en términos de su estructura y su significado funcional para el resto de la sociedad. A medida que la sociedad evoluciona, se van diferenciando nuevos subsistemas. Sin embargo, esto no es suficiente, ya que deben ser más adaptativos que los primeros subsistemas. Esto condujo a Parsons a la idea de ascenso de adaptación que es el rasgo esencial de su paradigma evolucionista.

Es un modelo sumamente positivo del cambio social. Supone que a medida que evoluciona la sociedad, aumenta su capacidad de solucionar sus problemas por lo que se le ha considerado un teórico de la sociología muy conservador.

Parsons afirmó que el proceso de diferenciación producía una nueva serie de problema de integración para la sociedad. A medida que la sociedad prolifera, la sociedad se topa con nuevos problemas relativos a la coordinación del funcionamiento de estas unidades. Una sociedad que evoluciona debe avanzar desde un sistema adscriptivo hacia otro adquisitivo. Se requieren muchas técnicas y capacidades nuevas para manejar los subsistemas más difusos. Los grupos anteriormente excluidos de la contribución al sistema deben ser incluidos como miembros plenos de la sociedad.

Finalmente, el sistema de valores de la sociedad en su conjunto debe cambiar a medida que las estructuras sociales y las funciones son más diferenciadas. Sin embargo, como el nuevo sistema es más diverso, el sistema de valores encuentra mayores dificultades para ajustarse a él. Suele ocurrir que este proceso de generalización de los valores no se produce de forma tan uniforme a medida que encuentra resistencia por parte de grupos comprometidos con sus propios sistemas de valores específicos.

La evolución atraviesa por una variedad de ciclos, pero no todas las sociedades evolucionan rápidamente. Las sociedades que más interesaban a Parsons eran las sociedades en las que se producían “rupturas”, puesto que pensaba que tras ellas el proceso de la evolución seguiría su modelo evolutivo general.

Tuvo la precaución de rechazar explícitamente una teoría evolucionista unilineal. Parsons distinguió tres etapas evolutivas generales que diferenció a partir de su dimensión cultural: primitiva, intermedia y moderna.

El desarrollo crucial en la transición de la primitiva a la intermedia era el desarrollo del lenguaje, fundamentalmente el lenguaje escrito.

El desarrollo clave de la intermedia a la moderna eran los “códigos institucionalizados de orden normativo”, o derecho.

Luego, procedió al análisis de una serie de sociedades específicas en el contexto de la evolución de la sociedad primitiva a la moderna. Su análisis de la evolución no es un análisis de procesos; constituye un intento de “ordenar tipos estructurales y relacionarlos secuencialmente”. Lo que hizo fue un análisis estructural comparado, no un estudio de los procesos del cambio social.

Medios generalizados de intercambio: el modelo de los medios generalizados de intercambio es el dinero. Parsons se interesó por los medios simbólicos de intercambio: el poder político, la influencia y los compromisos con los valores.

Los medios simbólicos de intercambio tienen la capacidad, como la tiene el dinero, de ser creados y de circular en el conjunto de la sociedad. Así, dentro del sistema social, los que pertenecen al sistema político son capaces de crear poder político y lo que es más importante aún, pueden gastar ese poder, permitiendo que circule libremente e influya en el sistema social. Mediante ese gasto de poder, los líderes refuerzan supuestamente el sistema político, así como la sociedad en su conjunto. Es decir, constituye un medio generalizado que circula entre los cuatro sistemas de la acción y dentro de la estructura de cada uno de esos sistemas. En su existencia y movimiento lo que da dinamismo a los análisis fundamentalmente estructurales de Parsons.