Mostrando entradas con la etiqueta Ecología II: Ecología Humana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ecología II: Ecología Humana. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 28


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Hay una relación clara entre grado de desarrollo económico y preferencias por el medio ambiente? Ponga algunos ejemplos.

Inglehart registró que no hay una relación clara entre nivel de desarrollo y actitud favorable a la protección del medio ambiente. Realiza un análisis de las actuaciones hacia la protección del medio ambiente y nivel de desarrollo económico en 34 países en 1990-1991. Los resultados sugieren que el apoyo del público a la protección del medio ambiente en un país determinado tiende a reflejar las circunstancias objetivas de ese país: más severa la contaminación, más preocupación del público. Esto es en parte, pues al margen de la gravedad relativa de su contaminación objetiva, un desplazamiento gradual hacia valores postmaterialistas está haciendo a la opinión pública de esas sociedades más sensibles a la calidad ambiental a medida que pasa el tiempo.
El resultado más notable es el de las poblaciones de Suecia, Dinamarca y Noruega, junto con Holanda, muestran la mayor predisposición a hacer sacrificios por la protección del medio ambiente. El apoyo a la protección del Medio Ambiente no se limita a aquellos países que tienen los problemas de contaminación mas graves y no parece que sea coincidencia que sean cuatro de las sociedades del bienestar más avanzadas del mundo.  Los resultados sugieren que los cambios culturales asociados con la prosperidad y la seguridad tienen una importante conexión con el apoyo a la protección del medio ambiente. Aunque, relativamente, los países nórdicos y Holanda no tienen niveles altos de contaminación del aire y agua, sus públicos son relativamente sensibles a esos problemas, debido a un cambio cultural gradual que está redefiniendo las prioridades de los públicos de masas en todo el mundo. (Inglehart).

La crítica del autor al esfuerzo de Inglehart por conectar postmaterialismo con ecologismo se expresa en tres objeciones. Expóngalas.

  • Con la forma de determinar la gravedad objetiva de la situación del medio ambiente.
  • Con el lenguaje usado para expresar los problemas.
  • Con la medida de las actitudes básicamente en términos de “disposición a pagar”


Exponga la cadena mental que conecta los valores y los comportamientos ambientalistas, según el modelo de Stern y otros.

  • Diferentes orientaciones de valor influyen de forma diferente en la configuración de normas personales, que inciden directamente en los comportamientos. (Tipología de Shwart, valores altruistas, egoístas, tradicionales y  apertura al cambio). El altruismo favorece más al comportamiento ecológico responsable. Tradicionalismo, negativo.
  • Las orientaciones de valor se relacionan con las creencias básicas del nuevo paradigma ecológico, favoreciendo o dificultando la adopción  de dichas creencias. Esa visión del mundo filtra las orientaciones de valor y las focaliza hacia normas y comportamientos coherentes con él.
  • La conciencia de las consecuencias depende en mayor o menor grado de la visión del mundo.
  • La creencia de que las acciones emprendidas por uno mismo pueden ayudar a reducir la amenaza y a restaurar los valores amenazados.
  • Los pasos anteriores ayudan a explicar la aparición de normas personales (de sentimientos de obligación personal e impulsan a los individuos a actuar en una dirección determinada).
  • Normas del tipo de las anteriores son la influencia más directa en la difusión social de comportamientos de apoyo a los objetivos al ecologismo, en tres ámbitos: la ciudadanía proecologista, el apoyo político, ciertos comportamientos en la esfera privada. 

¿Qué significa descontar (la preocupación por) un acontecimiento? Exponga las dimensiones de los principios de descuento con ejemplos concretos.

Descontar es devaluar. Descontar un acontecimiento es devaluarlo respecto  al valor que tendría si ocurriera ahora, aquí, si me afectara a mí, si lo percibiera con todos mis sentidos. Las dimensiones de los principios de descuento son: tiempo, incertidumbre, distancia, desconexión personal e incapacidad para la sensación directa y física (Hannon 1987). 
  • Descuento de tiempo es la disminución de la importancia presente de un acontecimiento a medida que está más alejado en el futuro. Por ejem: anuncio de la construcción de un vertedero de residuos en un lugar cercano el año que viene provocará más preocupación entre sus potenciales vecinos que el mismo anuncio para dentro de cinco años.
  • Descuento de incertidumbre es la reducción del valor atribuido a un determinado suceso en función de la inseguridad de si dicho suceso se producirá o no. Por ejem: las respuestas sociales ante la intensificación artificial del efecto invernadero se ha visto frenadas hasta hoy  por el debate acerca de si el aumento global de las temperaturas puede también deberse a causas naturales y por la dificultad para determinar el alcance, la magnitud y la localización geográfica de los efectos esperables.
  • Descuento de la distancia es la disminución de la importancia atribuida a un acontecimiento a medida que éste se produce más lejos de los lugares de nuestra existencia habitual. Cuanto más lejos  de un individuo esté un peligro, menos se preocupa dicho individuo por el peligro (síndrome NYMBY, no a la puerta de mi casa).
  • Descuento interpersonal se refiere a que el nivel de preocupación tiene a ser más elevado si el peligro afecta o puede afectar a personas con las que está personal o culturalmente identificado. Ejem: movimientos locales surgidos de familias de afectados.
  • Descuento sensorial: tendemos a minimizar los peligros que no podemos sentir fácilmente. Por ejem: la radioactividad.

En muchas ocasiones, la valoración de la perdida de funciones naturales útiles, o del impacto negativo de un determinado proyecto, tiende a ser descontada por una o varias de las personas reunidas.
Ponga algunos ejemplos bloqueos de la acción por conflictos entre valores contradictorios.

Dos mandamientos contradictorios, son los que  pueden ser obedecidos simultáneamente. Los mandamientos correspondientes, en los términos más generales, podrían formularse como sigue: “No te preocupes de los daños de la naturaleza porque de lo contrario te amenazan el paro y la miseria” y “protege la naturaleza porque de lo contrario te amenazan la catástrofe y la extinción”. Que en esta situación aparezcan valores contradictorios, comportamientos erráticos, miedos, parálisis e incapacidad, para la acción es cualquier cosa menos sorprendente.

Ponga algunos ejemplos de bloqueos de la acción por la inadecuación de las estructuras institucionales.

Una parte significativa de la distancia que existe entre las palabras de la población sobre la crisis ecológica y sus hechos debe ser atribuida a condiciones institucionales inadecuadas, que constituyen obstáculos reales para un comportamiento más coherente. Ejemplos: la disposición favorable de la población a la recogida selectiva de residuos no puede traducirse en la práctica si en las ciudades no implantan un sistema adecuado de contenedores y gestión. Los envases retornables, no se pueden usar cuando han desaparecido de los comercios. La declaración de que estaría dispuesto a usar menos el coche puede ser totalmente sincera, aunque su traslado a la práctica puede verse dificultado por una organización social del tiempo y el espacio que la convierte en una necesidad de la que a veces no es posible escapar. No es fácil que las energías renovables se difundan sin subvenciones directas e indirectas equivalentes al menos a las recibidas por las energías fósil y nuclear.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 27


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

Describa en qué consiste el NEP, su origen, medición y utilidad para predecir actitudes y comportamientos hacia el medio ambiente. ¿Qué se entiende por “creencias primitivas” y qué relación tiene con la escala del NEP de Dunlap y Van Liere?

Desde finales de los años setenta, la visión del mundo característica de la era industrial, basada en la creencia en la excepcionalidad humana, en la capacidad humana para separarse de la naturaleza y dominarla, está siendo sustituida por una nueva visión fundamental o paradigma, el “nuevo paradigma ecológico”.
El NEP, sus principios básicos son la aceptación de la finitud del planeta y de la interconexión entre los humanos y el resto de los seres vivos. Riley Dunlap elaboró una escala para medir la influencia en la sociedad de las dos visiones del mundo o paradigmas fundamentales.
La escala NPE, en su formulación original o con ligeras variantes, ha sido utilizada en un buen número de estudios en los últimos veinte años. Muchos de ellos han detectado un grado elevado de acuerdo con la orientación proambientalista. Dunlap ha sugerido que la puntuación obtenida en la escala puede utilizarse para predecir actitudes y comportamientos respecto a cuestiones concretas  medioambientalmente significativas.
Dunlap y Van Leire mantienen que aplicado la escala pueden captarse las “creencias primitivas” acerca de la naturaleza y de la relación de la humanidad con ella, entendiendo por creencias primitivas el núcleo central del sistema de creencias y verdades básicas sobre el mundo de una persona. Mantiene que una puntuación alta en la escala NPE debe llevar a creencias  y actitudes favorables al medio ambiente en un amplio campo de cuestiones más concretas. En su hipótesis, hay cinco facetas de una visión del mundo ecologista (recogida cada una con tres ítems):
  • realidad de los límites de crecimiento (1, 6, 11)
  • antiantropocentrismo (2, 7, 12)
  • fragilidad del equilibrio ecológico (3, 8, 13)
  • rechazo del exencionalismo humano (4, 9, 14)
  • posibilidad de una crisis ecológica (5, 10, 15)


Exponga la teoría de Inglehart del postmaterialismo. ¿Qué es lo que permite la aparición de la cultura postmaterialista? Describa la metodología para medir la orientación postmaterialista.

Teoría de Inglehart: en los países más industrializados, el grado conseguido de satisfacción de las necesidades materiales y la seguridad sobre su mantenimiento permiten la aparición de nuevas prioridades y valores, menos dependientes de la posición material. Ese nuevo conjunto de necesidades y de valores relacionados con ellas, incluye la preocupación por el patrimonio histórico, la importancia de las ideas y de la libertad de expresión, la aspiración a una sociedad menos impersonal, la tendencia a la participación en el trabajo y en la política o la opinión relativamente favorable al feminismo y al pacifismo. Este sistema de necesidades “post-materialistas”, orientadas sobre todo hacia la autorrealización y la calidad de vida, colisionaría con la posición de los sectores sociales que atribuyen prioridad a las necesidades “materialistas” (ejército y policía fuertes, mantenimiento orden público, una economía estable, etc.).
Inglehart elaboró un índice derivado de las respuestas a una batería de preguntas. Ha reunido un gran volumen de datos empíricos que revelan la presencia de opiniones post-materialistas en diferentes países y su extensión a impulsos del relevo generacional, a medida que las personas que  ya han crecido en el contexto del bienestar van presentando una proporción mayor de la población. Y explica así la razón de ese cambio cultural: “la satisfacción de las necesidades fisiológicas lleva a poner mayor énfasis sobre las metas no fisiológicas o post-materialistas”. Los post-materialistas no rechazan los frutos de la prosperidad, simplemente “sus prioridades valorativas están menos fuertemente dominadas por imperativos que eran centrales para la naciente sociedad industrial […] se desarrollan a partir de una sensación de seguridad física y económica” (Inglehart 1991:422).

¿Apoya la evidencia empírica las tesis del NEP y del postmaterialismo? Razone la respuesta. Exponga las críticas a las mismas.

Dunlap y Mertig han argumentado que los datos aportados por la encuesta Gallup de 1992 en 22 países cuestiona la tesis de que el ambientalismo deriva de la emergencia de valores post-materialistas, así como la descripción del ecologismo como un movimiento social orientado más por objetivos de calidad y estilo de vida que por intereses económicos (Buttel 1992) y las teorizaciones económicas sobre la calidad ambiental como bien posicional. Han añadido que la suposición de que los habitantes de los países pobres están menos preocupados por el medio ambiente que los países ricos no habían podido contrastarse empíricamente hasta el momento, y a la vista de los nuevos datos, dicha suposición no puede ya mantenerse. Su conclusión se basa en que, de las catorce variables que medían la preocupación  por el medio ambiente en la mencionada encuesta, para siete de ellas la correlación con el PIB per cápita, era significativamente negativa. Dunlap ha observado que datos como éstos suponen una seria anomalía para la hipótesis del post-materialismo. La hipótesis del nuevo paradigma ecológico parece implicar que la conciencia ambiental depende de la difusión en la sociedad de informaciones científicas sobre el estado de los ecosistemas.

¿Qué mide el Índice de Protección Medioambiental (IPM)? ¿Quién es su autor? ¿Cuál es su principal conclusión?

El IPM es un indicador que clasifica con alta puntuación a quienes se declaran de acuerdo o muy de acuerdo con dos proposiciones (“estaría de acuerdo en dar parte de mis ingresos si tuviese la seguridad de que el dinero se iba a usar para prevenir la contaminación del medio ambiente”, y “estaría de acuerdo con un aumento de los impuestos si el dinero extra fuese usado para prevenir la contaminación del medio ambiente”) y en desacuerdo o muy en desacuerdo con otras dos (“el gobierno debe reducir la contaminación del medio ambiente sin que ello me cueste dinero” y “proteger el medio ambiente y luchara contra la contaminación es menos urgente de lo que suele decirse”) (Inglehart).
Este indicador fue confeccionado por Inglehart, y en sus análisis las poblaciones que más puntuaron en el IPM fueron los países escandinavos y Holanda. El mayor grado de aprobación al movimiento ecologista se registró en sociedades de la Europa del Este y de América Latina.
Inglehart registró que no hay una relación clara entre nivel de desarrollo y actitud favorable a la protección del medio ambiente.

martes, 23 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 26


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Cómo influye el nivel de instrucción en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre nivel de instrucción y ambientalismo.

Numerosos estudios han detectado una relación significativa entre el nivel de estudios y las opiniones favorables a la protección del medio ambiente. Parece lógico ya que la comprensión de los problemas ecológicos dependen del acceso a información relativamente sofisticada. Sin embargo, hay que señalar que tampoco el nivel de estudios implica diferencias sustanciales, radicales, en cuanto al grado de preocupación por los problemas medioambientales. Diversos estudios, en diferentes países, han detectado una mayor presencia de actitudes ambientalistas entre personas con ocupaciones técnicas y profesionales que en otros grupos ocupacionales. Se ha constatado la relativamente alta participación de técnicos y profesionales en las organizaciones y actividades del movimiento conservacionista y ecologista. Sin embargo, con frecuencia, en su condición de expertos, quienes forman parte de ese grupo social oponen una gran resistencia a la adopción de medidas orientadas a la protección medioambiental. Están entrenados en conceptos y soluciones que no tienen en cuenta los costes ambientales. La disociación entre una opinión favorable  a la protección de la naturaleza y una práctica que la agrede es particularmente aguda en este grupo social.

Exponga la opinión pública sobre el crecimiento demográfico y cómo se relaciona con la conciencia ecológica.

La opinión pública sobre el crecimiento demográfico, por una parte se muestra sensible a la idea de que la población no puede crecer continuamente en un planeta finito; por otra tiende a confiar en la capacidad del progreso económico para ensanchar los eventuales límites. Manifiesta, en ambos casos, un notable grado de indecisión.
La evolución demográfica de las sociedades europeas, es mayoritaria la percepción de la baja tasa de natalidad como algo preocupante. Son también relativamente mayoritarios quienes no ven la posibilidad de que se deriven beneficios ambientales de una tasa de natalidad moderada. La estructura poco definida de la opinión indica que el conflicto implicado por estas cuestiones se mantiene aun en forma solo potencial. No llega a expresarse activamente y está poco elaborado en la conciencia social. Se trata de un dilema difícil: a pesar de las preferencias mayoritarias al respecto, no podemos tener a la vez estabilidad demográfica, una población mayoritariamente joven y una esperanza de vida larga (Mc Kibben 1998:141).

Exponga la opinión pública sobre la ciencia y la tecnología.

Los grandes debates tecnológicos de la civilización contemporánea producen una considerable perplejidad. Hay mucha indecisión a la hora de valorar los efectos de la energía nuclear, la ingeniería genética o las alternativas energéticas.
Las nuevas tecnologías despiertan esperanzas e inspiran miedos ambas cosas simultáneamente. La persistente erosión de la confianza del público en la ciencia y la tecnología que ha tenido lugar en las últimas décadas ha conducido a actitudes sociales marcadamente ambivalentes. En un estudio se ha detectado que la mayoría de las personas desarrollan al mismo tiempo dos esquemas de reacción frente a la ciencia y la tecnología: uno positivo, de aceptación de los resultados ya obtenidos y confianza en las promesas sobre el futuro, y otro negativo, de recele ante los peligros y ante el posible mal uso del poder que se deriva del conocimiento.

¿En qué sentido se dice que muchas de las cuestiones medioambientales corresponden a una ciencia postnormal? ¿Qué relación hay entre ciencia normal y postnormal y los niveles de riesgo e incertidumbre?

A medida que se incrementa la incertidumbre y a medida que aumenta lo que se pone en juego en las decisiones, los atributos de la ciencia tradicional, su certeza y su neutralidad valorativa resultan más cuestionables, se habla, entonces, de que muchas cuestiones medioambientales corresponden a una ciencia post-normal (Funtowicz y Ravertz 2000), en la que los ejercicios de ciencia aplicada y los informes de consultoría profesional resultan insuficientes para legitimar las decisiones y éstas deben abrirse a comunidades de pares ampliadas, no limitadas a colegas especialistas y a expertos técnicos, en las que las personas directamente afectadas por los problemas y otros grupos ciudadanos preocupados son participantes esenciales en el proceso de escrutinio critico  que define los procedimientos científicos.

¿En que sentido se puede hablar de secularización de la ciencia?

El creciente grado de complejidad, impredecibilidad y volatilidad, la profundidad en aumento de los eventuales impactos, el número ampliado de las personas entrenadas en los sistemas educativos de masas, las condiciones de participación en las sociedades democráticas y otros diversos factores están definiendo un nuevo contexto para las relaciones entre ciencia y sociedad, un contexto en el que la ciencia y los científicos “se enfrentan a un ágora con múltiples públicos e instituciones plurales que conducen vigorosamente sus propias negociaciones” (Nowotng, Scott y Gibbons). En definitiva, un contexto de secularización de la ciencia (Beltrán).

Exponga la opinión pública acerca del dilema crecimiento económico y protección del medio ambiente.
Expansión económica y protección del medio ambiente: un importante sondeo Gallup realizado en 22 países con motivo de la Cumbre de Río, daba porcentajes de preferencia por el medio ambiente sobre el crecimiento económico. En muchas sociedades del mundo, en diversos contextos culturales la idea de que la protección del medio ambiente debería primar sobre la expansión económica goza de un amplio respaldo. Lo primero que se observa es la incoherencia de este dato, conforme a lo que puede observarse en las prácticas sociales. El comportamiento tanto individual como colectivo, no depende sólo de los valores de referencia, sino también de intereses y deseos, de compromisos con otros intereses en conflicto, de contextos institucionales y de relaciones de poder más o menos favorables, etc.
La satisfacción de las necesidades depende de dos fuentes: la economía humana y los servicios de la naturaleza. Lo que revelan los estudios de opinión es que amplios segmentos del público perciben que los segundos están perdiéndose aceleradamente  mientras que la primera parece más o menos asegurada. En consecuencia reclaman más atención a compensar las pérdidas allí donde entienden que éstas se producen. Ernest García opina que la interferencia entre ambas fuentes de satisfacción se percibe todavía como algo accidental y superable, de modo que reformas adecuadas de las instituciones existentes permitirían tener “más de las dos cosas”.

lunes, 22 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 25


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Cuáles son los principales rasgos del discurso sobre el medio ambiente del “núcleo central” de la opinión pública?
Algunos rasgos característicos del discurso sobre el medio ambiente del núcleo central son:
  1. La dislocación: la percepción de los problemas ecológicos aparece vinculada al conjunto de procesos económicos, políticos y culturales que suelen designarse con el término “globalización”. Contribuyen a una generalizada sensación de pérdida de la capacidad de influir sobre el entorno inmediato de la existencia. Es esa sensación de estar sometidos a los efectos de fuerzas incontrolables, externas al propio lugar y a la propia cultura, a la que la socióloga Pura Duart, llamó “dislocación”.
  2. La contaminación: la palabra contaminación es repetidamente utilizada en el discurso mayoritario para referirse a una serie de nuevas preocupaciones de muy diversa índole; con ella se significan, al menos, dos tipos de problemas, cuyo origen se atribuye ya a trastornos en la naturaleza, ya al contacto con quienes padecen los efectos de dichos trastornos; esta vaga categoría suele ser vehículo mediante el que se subraya la condición incontrolable de los riesgos descritos. Los problemas medioambientales aparecen conectados en el imaginario social con amenazas muy diversas a la seguridad y a la salud.
  3. La culpa: otro tipo ampliamente difundido en el discurso sobre el medio ambiente  es el de la autoinculpación. La población de las sociedades industriales evalúa su propia situación como relativamente privilegiada y, en relación con ello se siente parcialmente responsable del deterioro social y medioambiental. La mala conciencia es perceptible: en esta parte del planeta todos somos contaminadores contaminados, simultáneamente víctimas y cómplices.

¿Se puede hablar de la existencia de un perfil sociológico definido de las posiciones proambientalistas, del consenso ambientalista?

El consenso ambientalista es transversal, está presente de una forma muy similar, básicamente homogénea, en todos los grupos sociales que pueden definirse según las variables (jóvenes y adultos, mujeres y hombres, gentes con estudios o sin ellos, clases medias o clases trabajadoras). Es precisamente este rasgo el que justifica el uso de la palabra consenso.


¿Influye la edad en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre edad y ambientalismo.

La consideración del ecologismo como una ideología específicamente juvenil, ha sido habitual en nuestra sociedad. Se enuncia en ocasiones como algo obvio, cuando quienes iniciaron el movimiento ecologista  en los setenta andan por la cincuentena, si es que no la superan. Se trata de un tópico cuyo fundamento en la realidad resulta bastante discutible. Decir que el ecologismo es cosa de jóvenes es falso. La percepción de los problemas del medio ambiente como serios y preocupantes está difundida entre todos los grupos de edad. Pero cuando se analizan las actitudes y los comportamientos hay algunas modulaciones de interés. La educación ambiental llega más a las generaciones más jóvenes, puesto que éstas son las principales consumidoras de educación en todos los campos. El nivel de activismo en los sectores comprometidos, lo que también es una característica juvenil en general, presente en diversos movimientos sociales. Sin embargo, como consecuencia de la expansión de la sociedad de consumo de los estilos de vida más agresivos, para el medio ambiente están presentes a medida que la edad se reduce. En resumen: frente al tópico que identifica ecologismo y juventud, los datos disponibles nos sitúan ante un cuadro mucho más complejo.

¿Cómo influye el sexo en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre sexo y ambientalismo. ¿Cómo afectan las normas patriarcales en ese sentido?

Las investigaciones no suelen reflejar diferencias sustanciales entre hombres y mujeres en cuanto a sus declaraciones sobre el medio ambiente. Hay, sin embargo, un matiz que puede ser reseñado y que tiene que ver con la vigencia que conservan los códigos de género asociados con la división sexual del trabajo. La regulación patriarcal reserva para los varones la esfera pública o de la producción y confina a las mujeres en la esfera privada o de reproducción. La regulación patriarcal subsiste en forma atenuada a través de normas sociales que atribuyen a las mujeres una responsabilidad especial en la esfera privada y continúan orientando a los varones hacia la consideración como propia de la esfera pública (Subirats).

¿Cómo influye la clase social, la ocupación o grupo socioprofesional o las características del mercado de trabajo en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre ambientalismo y esas variables.

Los resultados de los estudios sobre la opinión acerca de los problemas medioambientales señalan que ésta parece distribuirse en los diversos estratos (o clases) sociales de una forma que es también básicamente homogénea. En algunos casos, los estratos medios se muestran ligeramente más favorables a proteger el medio ambiente que los más altos y los más bajos. En los extremos de la pirámide social aparecen algunos matices significativos. Los extractos más altos se muestran algo más favorables que el resto de la población a aceptar la degradación del medio ambiente como precio a pagar por la expansión económica, siempre que eso no afecte al propio lugar de residencia. Los estratos inferiores se muestran algo más favorables que el resto de la población a aceptar la degradación del medio ambiente local como precio a pagar por más oportunidades accesibles de trabajo e ingresos. 

domingo, 21 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 24


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Cómo han solventado el problema de la estabilidad de la organización social y la reducción del conflicto las sociedades industriales?

Las sociedades modernas han experimentado más bien la sensación de estar construyendo un futuro mejor, la de estar dejando tras de sí una herencia compuesta más por bienes que por males. La fe en el progreso ha hecho más fácil descontar el futuro sin que eso ocasione grandes quebraderos de cabeza, ha ayudado a generalizar la práctica de resolver los problemas a corto plazo aun a riesgo de generar otros más graves mañana. La respuesta más frecuente a los ocasionales gritos de Casandra ha descansado en la hipótesis de que, gracias a la audacia actual, las generaciones futuras serían más ricas (pudiendo, por tanto, destinar más dinero a la solución de los problemas y mejores tecnologías). Puede dar la impresión de que el aplazamiento ha funcionado hasta ahora. No obstante, los costes, las incertidumbres y los riesgos son cada vez mayores.

Exponga algunos argumentos relacionados con la desigualdad intergeneracional relacionada con el medio ambiente.

Los residuos químicos tóxicos, fuera de todo control, continúan su camino hacia los acuíferos subterráneos con una fecha de llegada que se cumplirá en pocas décadas. Nadie sabe si los efectos biológicos a largo plazo de la sopa química en la que cada ser vivo está hoy inmerso serán o no muy nocivos. El agujero de la capa de ozono y la intensificación artificial del efecto invernadero tendrán sus efectos más perniciosos muchos años después de la emisión de las sustancias que los provocan. Nadie puede calcular que estarían dispuestos a pagar por un barril de petróleo los seres humanos de 2050 si para entonces no hay disponible una nueva matriz energética o tecnología prometeica. La incertidumbre se hace más densa a medida que pasamos de las estructuras físicas a la organización social.

¿Qué posición ocupan los problemas ambientales en la jerarquía de preocupaciones o prioridades de las poblaciones de las sociedades contemporáneas?

La preocupación por el medio ambiente ha aparecido subordinada solo al desempleo y al orden público, en niveles similares a las cuestiones relativas a la desigualdad social. Sería la prioridad número tres. En las sociedades contemporáneas, la protección del medio ambiente se ha convertido en un valor, en una referencia positiva y deseable.

2¿Cuáles son las principales dimensiones de la conciencia ambiental o de la percepción de los problemas ambientales?

  1. La primera: la “preocupación”, se refiere sobre todo al ámbito de las creencias; si la cuestión ecológica se considera o no grave y urgente, por ejemplo.
  2. La segunda: la “disposición a actuar”, se refiere sobre todo a las actitudes, a las declaraciones positivas o negativas respecto a determinados comportamientos o a la actuación en ámbitos determinados.
  3. La tercera: el “significado”, se refiere sobre todo a la imbricación de la protección del medio ambiente con otros valores, a su presencia en la visión del mundo y del futuro, etc.

¿Cuáles son las tres conclusiones principales de los estudios acerca de la opinión sobre los problemas ecológicos?

Las tres conclusiones habituales de los estudios acerca de la opinión sobre los problemas ecológicos son los siguientes:
  • la mayoría de las personas se declara interesada o preocupada por dichos problemas.
  • el estado del medio ambiente en general, así como los problemas medioambientales más conocidos, se consideran asuntos graves o muy graves.
  • el movimiento ecologista tiene un alto grado de aceptación, aprobación y credibilidad (Mertig y Dunlap 1995).


¿En qué casos la disposición a actuar de modo más favorable hacia el medio ambiente es máxima y en qué casos esta disposición disminuye o se hace minoritaria?
La disposición a actuar de forma medioambientalmente benigna es máxima cuando se trata de opciones cotidianas que no implican cambios sustanciales en la forma de vida (ahorro de agua y electricidad, recogida selectiva de residuos domésticos). No lo es tanto cuando implica cambios significativos (tecnologías solares, menor uso del coche, etc.). Y es más  minoritaria cuando implica un compromiso personal significativo (activismo social o político, esfuerzo económico). Una actitud, en general, que es favorable a actuaciones orientadas a menos insostenibilidad medioambiental se expresa en grados muy diversos según las concreciones que se planteen.

sábado, 20 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 23


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Qué entiende Beck por relaciones de definición? ¿Por qué la seguridad está sustituyendo a la igualdad como principio de acción? (del “tengo hambre” al “tengo miedo”).

“Relaciones de definición”. Con esta expresión alude a los procesos a través de los cuales se determinan los niveles de toxicidad y las responsabilidades, se establece a quién corresponde la carga de la prueba, se regula el papel de la ciencia en todo ello, etc. Aunque tanto las relaciones de producción como las de definición son relaciones de poder, las segundas no están ligadas a la propiedad, sino a la ley, el conocimiento o los márgenes de participación ciudadana y, por lo tanto, difieren significativamente de las primeras. En la misma dirección apunta, también, la afirmación de que la seguridad está sustituyendo a la igualdad como principio de la acción:

“La fuerza impulsora en la sociedad de clases puede resumirse en una frase: ¡Tengo hambre! El movimiento puesto en marcha por la sociedad del riesgo, por otra parte, se expresa en la proposición: ¡Tengo miedo!”

¿Cómo afectan los conflictos derivados de los riesgos tecnológicos a las viejas divisiones de clase y sociales?

Los procesos de estructuración social impulsados por la distribución de los riesgos difieren de los impulsados por la distribución de la riqueza.

La divisoria entre los que ganan y los que pierden en el terreno económico se ve profundamente alterada. Algunos sectores empresariales se benefician con los riesgos, mientras que otros se hunden. Los trabajadores se dividen también: su definición unitaria a partir de la no propiedad de los medios de producción estalla en una escisión entre quienes tienen empleo en los sectores que ganan con los riesgos y quienes lo tienen en los sectores que pierden. Se genera, asimismo, una división geográfica entre regiones tóxicas y regiones limpias, en cuyo contexto los grupos no se dividen por su posición en la jerarquía social, sino por su localización espacial en un medio ambiente expoliado.

¿Qué relación hay entre el subdesarrollo y el acceso a los recursos naturales?.

El punto de vista acerca de los conflictos ambientales, que no considera que puedan reducirse a intereses económicos ni tampoco que estén sustituyendo a los conflictos económicos, sino más bien que son el fundamento de ellos, que la estructura social y económica puede comprenderse a partir del acceso diferencial a los recursos naturales. (la idea, presente en algunas variantes del marxismo, de que la acumulación capitalista sólo puede tener lugar contando con un entorno preindustrial)  La “ecologizacción” de estas ideas consiste, básicamente, en la tesis de que el desarrollo no puede representarse sólo por la forma en que la mano de obra es explotada en los países periféricos que constituyen el entorno preindustrial, sino también porque en ellos los recursos naturales son sistemáticamente agotados en el impulso de la acumulación.

Describa los rasgos principales del ecologismo de los pobres.

Los “ecologismos de los pobres”…(de “tripas vacías”=Sur) en contrate  con el de (“estómagos llenos”=Norte) se originan en conflictos sociales en torno al acceso a los recursos naturales y al control sobre los mismos: conflictos entre campesinos e industria sobre los productos forestales, por ejemplo, o entre poblaciones rurales y urbanas sobre el agua y la energía. Muchos conflictos sociales suelen tener un contenido ideológico, cuando los pobres tratan de retener bajo su control los recursos naturales amenazados de ser tomados por el Estado o por el avance del sistema de mercado generalizado. El contenido ecológico, entonces, se hace visible a través de escritores e intelectuales asociados a dichos movimientos (Guha y Martínez Alier 1997)

Exponga las objeciones al ecologismo de los pobres.

Se han formulado tres objeciones principales a la hipótesis del ecologismo de los pobres. En primer lugar, aunque los conflictos asociados con la captación de recursos naturales y su desvio para alimentar procesos de desarrollo son muy frecuentes, la propuesta de considerarlos como el criterio fundamental de la estructuración social, requeriría muchas elaboraciones de detalle y habría de dar cuenta de un gran número de anomalías antes de poder ser considerada una teorización madura. En segundo lugar, esa hipótesis parece suponer que los pueblos y comunidades preindustriales tienen un interés definido en relacionarse con los ecosistemas de un modo sostenible. Sin embargo, la integración de las comunidades preindustriales con los ecosistemas locales tiene numerosos contraejemplos y por otra parte la tecnología no es el único factor del impacto ambiental. En tercer lugar: si se produce un conflicto en torno al acceso a los recursos naturales, no necesariamente una de las partes tendrá una motivación conservacionista. Es posible que ninguna de las partes la tenga.

viernes, 19 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 22


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

Exponga la segunda variante de la economía política del medio ambiente. ¿Cómo se ve en ella la cuestión de los límites naturales.

La segunda variante, para la cual los conflictos ambientales se añaden a los relativos a las relaciones de producción, en lugar de simplemente derivarse de ellos. Este otro punto de vista mantiene que la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción, que –de acuerdo con la teoría marxista clásica- lleva a crisis de sobreproducción, se ve acompañada por otra, establecida entre las fuerzas y relaciones de producción capitalista y las condiciones de producción, que da lugar a crisis de infraproducción de capital.

El coste creciente del suministro de las condiciones de producción tiene un doble efecto. Por una parte, actúa como un freno a la acumulación de capital o, si se descarga sobre los presupuestos públicos, como un acelerador de la crisis fiscal del estado. Por otra parte amplifica el conflicto que se deriva del hecho de que la provisión de las condiciones de producción sea social mientras que la producción misma es privada. Ambos efectos actúan como un límite interno, socioeconómico, a la acumulación. No hay, sin embargo en ella un lugar para la percepción de límites naturales. De hecho se describe la escasez ecológica como una deformación ideológica.

¿Qué es el movimiento de justicia ambiental? ¿Cómo se relaciona con la desigualdad social y con la distribución de los costes ambientales?

Este movimiento surgió en Estados Unidos como respuesta a la existencia de un sesgo muy marcado de clase y raza en cuanto a la ubicación de industrias peligrosas e instalaciones contaminantes. Este sesgo puede interpretarse como el resultado de una correspondencia entre la estructura de clases y la distribución social de las externalidades ambientales negativas: ocupar una posición subalterna en la estructura de distribución del producto económico incrementa también la probabilidad de ser una víctima ecológica.

El movimiento de justicia ambiental implica, por otra parte, volver la mirada hacia la distribución de los costes ambientales. Una perspectiva que puede ser examinada en sí misma, no sólo en lo que respecta a su coincidencia con la distribución socio-económica. Lo que da lugar a un punto de vista específico sobre la relación entre medio ambiente y estructura social.

¿Cuál es la característica principal de algunas de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del s XX respecto al peligro y el riesgo? Exponga el análisis de los riesgos de la civilización actual según Beck. ¿Qué hay de nuevo en los riesgos de las sociedades actuales?

Una característica de varias de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del S XX (nuclear, química, genética) es su asociación a peligros extremos en más de un factor. Es decir, su capacidad de dar origen a nuevos riesgos definidos por una incertidumbre muy elevada y por posibles efectos dañinos de muy amplio alcance. Una característica que es compartida tanto por grandes instalaciones y proyectos como por aplicaciones aparentemente menores y más cotidianas.

En este sentido, ha escrito “Uso la expresión “sociedad de riesgo· para aquellas sociedades que han de enfrentarse a los desafíos de una posibilidad, oculta al principio y cada vez más visible después, que ellas mismas han creado: la autodestrucción de toda la vida sobre este planeta. Aunque la idea de una sociedad del riesgo no se refiere exclusivamente a los problemas medioambientales, éstos se encuentran profusamente representados en los ámbitos a los que se aplica con más propiedad dicha idea.

Preste atención a las dificultades de las sociedades modernas para responder a los riesgos derivados de las tecnologías modernas y los efectos sociales de esa dificultad, siguiendo los análisis de Beck.

La ley suprime la justicia que se suponía llamada a establecer a través de un mecanismo en que, cuanto mayor es el peligro para los derechos individuales básicos, menor es la protección legal. A menudo, en los delitos ecológicos, tanto las responsabilidades como el alcance exacto de los efectos son muy difíciles de determinar, lo que contribuye a erosionar la eficacia de la administración de justicia y, potencialmente, en el caso de grandes catástrofes tecnológicas del tipo de las conskideradas por Beck, también a minar su legitimidad. La economía externaliza los peligros creados por sus propios procesos de producción descargándolos en el medio ambiente; así, sin embargo, da paso a una nueva articulación social en la que los mismos sistemas naturales que – en tanto que sumideros de acceso libre- son contaminados por una de sus partes (la industria química) son reintroducidos por otras de sus partes (el turismo, la agricultura o la pesca) como productos en el mercado.