martes, 23 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 26


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Cómo influye el nivel de instrucción en las actitudes ambientalistas? Exponga la relación entre nivel de instrucción y ambientalismo.

Numerosos estudios han detectado una relación significativa entre el nivel de estudios y las opiniones favorables a la protección del medio ambiente. Parece lógico ya que la comprensión de los problemas ecológicos dependen del acceso a información relativamente sofisticada. Sin embargo, hay que señalar que tampoco el nivel de estudios implica diferencias sustanciales, radicales, en cuanto al grado de preocupación por los problemas medioambientales. Diversos estudios, en diferentes países, han detectado una mayor presencia de actitudes ambientalistas entre personas con ocupaciones técnicas y profesionales que en otros grupos ocupacionales. Se ha constatado la relativamente alta participación de técnicos y profesionales en las organizaciones y actividades del movimiento conservacionista y ecologista. Sin embargo, con frecuencia, en su condición de expertos, quienes forman parte de ese grupo social oponen una gran resistencia a la adopción de medidas orientadas a la protección medioambiental. Están entrenados en conceptos y soluciones que no tienen en cuenta los costes ambientales. La disociación entre una opinión favorable  a la protección de la naturaleza y una práctica que la agrede es particularmente aguda en este grupo social.

Exponga la opinión pública sobre el crecimiento demográfico y cómo se relaciona con la conciencia ecológica.

La opinión pública sobre el crecimiento demográfico, por una parte se muestra sensible a la idea de que la población no puede crecer continuamente en un planeta finito; por otra tiende a confiar en la capacidad del progreso económico para ensanchar los eventuales límites. Manifiesta, en ambos casos, un notable grado de indecisión.
La evolución demográfica de las sociedades europeas, es mayoritaria la percepción de la baja tasa de natalidad como algo preocupante. Son también relativamente mayoritarios quienes no ven la posibilidad de que se deriven beneficios ambientales de una tasa de natalidad moderada. La estructura poco definida de la opinión indica que el conflicto implicado por estas cuestiones se mantiene aun en forma solo potencial. No llega a expresarse activamente y está poco elaborado en la conciencia social. Se trata de un dilema difícil: a pesar de las preferencias mayoritarias al respecto, no podemos tener a la vez estabilidad demográfica, una población mayoritariamente joven y una esperanza de vida larga (Mc Kibben 1998:141).

Exponga la opinión pública sobre la ciencia y la tecnología.

Los grandes debates tecnológicos de la civilización contemporánea producen una considerable perplejidad. Hay mucha indecisión a la hora de valorar los efectos de la energía nuclear, la ingeniería genética o las alternativas energéticas.
Las nuevas tecnologías despiertan esperanzas e inspiran miedos ambas cosas simultáneamente. La persistente erosión de la confianza del público en la ciencia y la tecnología que ha tenido lugar en las últimas décadas ha conducido a actitudes sociales marcadamente ambivalentes. En un estudio se ha detectado que la mayoría de las personas desarrollan al mismo tiempo dos esquemas de reacción frente a la ciencia y la tecnología: uno positivo, de aceptación de los resultados ya obtenidos y confianza en las promesas sobre el futuro, y otro negativo, de recele ante los peligros y ante el posible mal uso del poder que se deriva del conocimiento.

¿En qué sentido se dice que muchas de las cuestiones medioambientales corresponden a una ciencia postnormal? ¿Qué relación hay entre ciencia normal y postnormal y los niveles de riesgo e incertidumbre?

A medida que se incrementa la incertidumbre y a medida que aumenta lo que se pone en juego en las decisiones, los atributos de la ciencia tradicional, su certeza y su neutralidad valorativa resultan más cuestionables, se habla, entonces, de que muchas cuestiones medioambientales corresponden a una ciencia post-normal (Funtowicz y Ravertz 2000), en la que los ejercicios de ciencia aplicada y los informes de consultoría profesional resultan insuficientes para legitimar las decisiones y éstas deben abrirse a comunidades de pares ampliadas, no limitadas a colegas especialistas y a expertos técnicos, en las que las personas directamente afectadas por los problemas y otros grupos ciudadanos preocupados son participantes esenciales en el proceso de escrutinio critico  que define los procedimientos científicos.

¿En que sentido se puede hablar de secularización de la ciencia?

El creciente grado de complejidad, impredecibilidad y volatilidad, la profundidad en aumento de los eventuales impactos, el número ampliado de las personas entrenadas en los sistemas educativos de masas, las condiciones de participación en las sociedades democráticas y otros diversos factores están definiendo un nuevo contexto para las relaciones entre ciencia y sociedad, un contexto en el que la ciencia y los científicos “se enfrentan a un ágora con múltiples públicos e instituciones plurales que conducen vigorosamente sus propias negociaciones” (Nowotng, Scott y Gibbons). En definitiva, un contexto de secularización de la ciencia (Beltrán).

Exponga la opinión pública acerca del dilema crecimiento económico y protección del medio ambiente.
Expansión económica y protección del medio ambiente: un importante sondeo Gallup realizado en 22 países con motivo de la Cumbre de Río, daba porcentajes de preferencia por el medio ambiente sobre el crecimiento económico. En muchas sociedades del mundo, en diversos contextos culturales la idea de que la protección del medio ambiente debería primar sobre la expansión económica goza de un amplio respaldo. Lo primero que se observa es la incoherencia de este dato, conforme a lo que puede observarse en las prácticas sociales. El comportamiento tanto individual como colectivo, no depende sólo de los valores de referencia, sino también de intereses y deseos, de compromisos con otros intereses en conflicto, de contextos institucionales y de relaciones de poder más o menos favorables, etc.
La satisfacción de las necesidades depende de dos fuentes: la economía humana y los servicios de la naturaleza. Lo que revelan los estudios de opinión es que amplios segmentos del público perciben que los segundos están perdiéndose aceleradamente  mientras que la primera parece más o menos asegurada. En consecuencia reclaman más atención a compensar las pérdidas allí donde entienden que éstas se producen. Ernest García opina que la interferencia entre ambas fuentes de satisfacción se percibe todavía como algo accidental y superable, de modo que reformas adecuadas de las instituciones existentes permitirían tener “más de las dos cosas”.