viernes, 19 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 22


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

Exponga la segunda variante de la economía política del medio ambiente. ¿Cómo se ve en ella la cuestión de los límites naturales.

La segunda variante, para la cual los conflictos ambientales se añaden a los relativos a las relaciones de producción, en lugar de simplemente derivarse de ellos. Este otro punto de vista mantiene que la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción, que –de acuerdo con la teoría marxista clásica- lleva a crisis de sobreproducción, se ve acompañada por otra, establecida entre las fuerzas y relaciones de producción capitalista y las condiciones de producción, que da lugar a crisis de infraproducción de capital.

El coste creciente del suministro de las condiciones de producción tiene un doble efecto. Por una parte, actúa como un freno a la acumulación de capital o, si se descarga sobre los presupuestos públicos, como un acelerador de la crisis fiscal del estado. Por otra parte amplifica el conflicto que se deriva del hecho de que la provisión de las condiciones de producción sea social mientras que la producción misma es privada. Ambos efectos actúan como un límite interno, socioeconómico, a la acumulación. No hay, sin embargo en ella un lugar para la percepción de límites naturales. De hecho se describe la escasez ecológica como una deformación ideológica.

¿Qué es el movimiento de justicia ambiental? ¿Cómo se relaciona con la desigualdad social y con la distribución de los costes ambientales?

Este movimiento surgió en Estados Unidos como respuesta a la existencia de un sesgo muy marcado de clase y raza en cuanto a la ubicación de industrias peligrosas e instalaciones contaminantes. Este sesgo puede interpretarse como el resultado de una correspondencia entre la estructura de clases y la distribución social de las externalidades ambientales negativas: ocupar una posición subalterna en la estructura de distribución del producto económico incrementa también la probabilidad de ser una víctima ecológica.

El movimiento de justicia ambiental implica, por otra parte, volver la mirada hacia la distribución de los costes ambientales. Una perspectiva que puede ser examinada en sí misma, no sólo en lo que respecta a su coincidencia con la distribución socio-económica. Lo que da lugar a un punto de vista específico sobre la relación entre medio ambiente y estructura social.

¿Cuál es la característica principal de algunas de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del s XX respecto al peligro y el riesgo? Exponga el análisis de los riesgos de la civilización actual según Beck. ¿Qué hay de nuevo en los riesgos de las sociedades actuales?

Una característica de varias de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del S XX (nuclear, química, genética) es su asociación a peligros extremos en más de un factor. Es decir, su capacidad de dar origen a nuevos riesgos definidos por una incertidumbre muy elevada y por posibles efectos dañinos de muy amplio alcance. Una característica que es compartida tanto por grandes instalaciones y proyectos como por aplicaciones aparentemente menores y más cotidianas.

En este sentido, ha escrito “Uso la expresión “sociedad de riesgo· para aquellas sociedades que han de enfrentarse a los desafíos de una posibilidad, oculta al principio y cada vez más visible después, que ellas mismas han creado: la autodestrucción de toda la vida sobre este planeta. Aunque la idea de una sociedad del riesgo no se refiere exclusivamente a los problemas medioambientales, éstos se encuentran profusamente representados en los ámbitos a los que se aplica con más propiedad dicha idea.

Preste atención a las dificultades de las sociedades modernas para responder a los riesgos derivados de las tecnologías modernas y los efectos sociales de esa dificultad, siguiendo los análisis de Beck.

La ley suprime la justicia que se suponía llamada a establecer a través de un mecanismo en que, cuanto mayor es el peligro para los derechos individuales básicos, menor es la protección legal. A menudo, en los delitos ecológicos, tanto las responsabilidades como el alcance exacto de los efectos son muy difíciles de determinar, lo que contribuye a erosionar la eficacia de la administración de justicia y, potencialmente, en el caso de grandes catástrofes tecnológicas del tipo de las conskideradas por Beck, también a minar su legitimidad. La economía externaliza los peligros creados por sus propios procesos de producción descargándolos en el medio ambiente; así, sin embargo, da paso a una nueva articulación social en la que los mismos sistemas naturales que – en tanto que sumideros de acceso libre- son contaminados por una de sus partes (la industria química) son reintroducidos por otras de sus partes (el turismo, la agricultura o la pesca) como productos en el mercado.