martes, 16 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 20


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

- Describa la ecología de los asentamientos humanos, en especial de las ciudades.

Al igual que cualquier otro sistema vivo, una comunidad humana solo puede subsistir y evolucionar si consigue obtener energía y materiales útiles de su entorno o medio ambiente y si encuentra en él sumideros para los residuos que produce. A medida que se añaden órdenes de complejidad, los requerimientos materiales del sistema aumentan. La civilización es energéticamente costosa y siempre lo será. La viabilidad de las ciudades no puede analizarse sólo en términos de su organización interna, sin que hay que examinar también sus relaciones con el mundo natural exterior. La dimensión material de esas relaciones puede describirse como metabolismo. Hablamos de “metabolismo de las ciudades”. Las entradas son procesadas para reproducir la población y los artefactos asociados a ella; a su vez, se generan residuos a los que hay que dar salida.

Aunque la dependencia de los servicios naturales proporcionados por el medio no urbano es algo inherente al concepto mismo de ciudad, las ciudades de la era industrial han eludido los límites de su entorno inmediato obteniendo recursos de lugares cada vez más distantes, hasta hacerse dependientes de los recursos naturales del planeta entero. En consecuencia, su “espacio medioambiental” o huella ecológica excede en mucho la superficie de su demarcación administrativa.

En resumen, la viabilidad o sustentabilidad medioambiental de las ciudades puede aumentarse en la medida en que su metabolismo y su huella ecológica se reduzcan.

-¿ Cuáles son las condiciones básicas para la sustentabilidad de las ciudades?.

La viabilidad o sustentabilidad medioambiental de las ciudades puede aumentarse en la medida en que su metabolismo y su huella ecológica se reduzcan.

Caracterice al ecologismo y al productivismo como dos principios básicos y contrapuestos de acción social.

El ecologismo (o transindustrialismo) tiende a un uso parsimonioso de las fuentes naturales de energía y materiales, a evitar alteraciones catastróficas de los equilibrios ecológicos que mantienen la vida y a regular equitativamente la distribución entre los humanos y los demás seres vivos. El productivismo (o indostrialismo) tiende a considerar que las funciones naturales valiosas para el bienestar son siempre sustituibles y a maximizar su explotación, así como la parte de los recursos de la Tierra correspondiente a la especie humana. Quienes aman las grandes generalizaciones podrían detenerse aquí. De hecho, en más de un sentido, esas categorías definen una tensión interna muy visible de la actual civilización.

Describa el análisis del deterioro ambiental vinculado a la expansión continua del capitalismo, según lo presenta la “economía política del medio ambiente”. ¿Cómo responden las organizaciones empresariales a los procesos de regulación e internalización en los costes ambientales producidos por la actividad económica?

Podemos referirnos a los planteamientos de este tipo con la expresión “economía política del medioambiente” o, en su versión normativa más frecuente, “ecosocialismo”. La relación entre sociedad y medio ambiente es conflictiva (y que ese conflicto tiende a intensificarse en el tiempo) debido a la condición inherentemente expansiva de la producción en la sociedad industrial capitalista. Reinterpretada bajo este prisma, la “ecuación” del impacto ambiental, según la cual este último depende de la población, el consumo, y la tecnología, puede leerse como sigue: Degradación ambiental = Número de empresas x Fuerza de trabajo promedio x Capital por cada trabajador x Producción por unidad de capital x Extracciones y emisiones por unidad de producto en promedio.

Los procesos de respuesta y adaptación a las regulaciones ambientales, efectivas o potenciales, dan lugar a una parte significativa de los costes empresariales, aunque la magnitud de esa parte sea difícil de precisar porque las empresas tienden a exagerarla y los ecologistas a minimizarla. Los costes tienen dos componentes: los que se derivan de cumplir con los requisitos legales (o por lo menos de aparentarlo) y los que se desprenden de oponerse en el plano político a la ampliación de tales requisitos. Desde la perspectiva de la rueda de producción, es comprensible que las organizaciones empresariales, los grupos de inversión o sus agente políticos traten de encontrar caminos para reducir los costes de las normativas, ya sea bloqueando su aprobación o, limitando el grado y el rigor de su cumplimiento. Esta pauta de resistencia se ve reforzada por la tendencia a la deslocalización de la propiedad.