jueves, 11 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 15


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

11.) Exponga los contenidos, resultados y conclusiones de los métodos de Costanza y de Daly y Cobb, así como los comentarios sobre sus dificultades.

Robert Constanza: valoración de los servicios anuales de los ecosistemas globales.  El estudio trata de poner de manifiesto que los servicios de los ecosistemas aportan una parte importante de la contribución total al bienestar humano. En particular, apunta una vía para tener en cuenta adecuadamente los costes ambientales en los análisis coste-beneficio de los proyectos económicos. Insiste, también, en que hay que esperar que el valor de los servicios ambientales aumente a medida que van volviéndose más escasos. Por último, añade que sus conclusiones sólo resultan aplicables a variaciones marginales en el balance entre dos tipos de servicios, los de la economía y los de la naturaleza, dado que ambos son sólo parcialmente sustituibles.
Las dificultades de este enfoque son numerosas: muchos servicios de la naturaleza no han sido aún suficientemente estudiados, las funciones de los ecosistemas muestran a menudo discontinuidades bruscas, la información es deficiente en la medida en que el número de estudios locales es limitado, etc. Limitaciones inherentes a las técnicas de valoración monetaria de servicios externos al mercado y la consideración de la biosfera, que es un sistema dinámico complejo, mediante una representación estática de ella. Como consecuencia de las diversas fuentes de incertidumbre, los propios autores del estudio reconocen que es posible que nunca lleguemos a contar con una estimación muy precisa del valor económico de los servicios de la naturaleza.

Daly y Cobb: crítica a la contabilidad económica corriente basada en que ésta no tiene en cuenta las contribuciones al bienestar humano del trabajo voluntario y del trabajo doméstico no remunerado, contabiliza como incremento de la riqueza los gastos destinados a compensar “males” y hace lo mismo con los procesos que reducen el patrimonio natural.  La idea de Daly y Cobb es que, como consecuencia de las distorsiones mencionadas, el PIB no sólo es un indicador deficiente del bienestar, sino que puede resultar del todo engañoso en la medida en que, a partir de un determinado umbral, como consecuencia del incremento no registrado de sus costes sociales y ambientales, más crecimiento puede no comportar más bienestar, sino menos. Más allá de ese umbral, el crecimiento se volvería literalmente antieconómico. Con la finalidad de hacer operacional su idea, elaboraron un indicador agregado, el Índice de Bienestar Económico Sostenible (IBES). El Indicador de Progreso Genuino (IPG) es una versión actualizada del IBES, el cual se calcula a partir del componente de consumo personal del PIB corregido en función de la desigualdad en la distribución de la renta, sumándole un valor monetario imputado para el trabajo no remunerado y los servicios de las infraestructuras y los bienes duraderos y, por último, deduciendo los valores monetarios imputados de diversos costes sociales y ambientales.
Las principales dificultades de esta propuesta para hacer operativo el concepto de desarrollo sostenible estriban, en primer lugar, en las complicaciones para atribuir valores monetarios a servicios o daños externos al mercado. En segundo lugar, a la selección de los componentes, cuya importancia puede en algunos casos ser objeto de mucha discusión. Finalmente, en muchas sociedades, la obtención de los datos relevantes puede ser extremadamente difícil. Su principal resultado, por el contrario, es que aumenta la visibilidad de la idea teórica de una escala económica óptima.

12.) Exponga los dos sistemas de indicadores de sostenibilidad medioambiental según GLT y The Ecologist, mostrando sus discrepancias. ¿A qué se deben las mismas? ¿Qué papel puede jugar la tecnología?

Los cálculos de The Ecologist se basan exclusivamente en indicadores fuertes desde el punto de vista del impacto sobre el medio natural (p.ej., la huella ecológica). Por el contrario, los cálculos del grupos GLT incluyen además numerosos indicadores de capacidad social e institucional que son, como mínimo, ambiguos respecto a su signo en relación a la sustentabilidad: la huella pesa tanto en el valor final del índice como el número de científicos e ingenieros por millón de habitantes.
La causa de una discrepancia tan acusada reside, sin duda, en los criterios diferentes a la hora de seleccionar las variables que forman parte del indicador y, en última instancia, en visiones diferente sobre el significado de “sustentabilidad”.
Una sociedad ignorante de los límites de la naturaleza pero tecnológicamente modesta puede dañar su propia base local de subsistencia y poco más; una sociedad igualmente ignorante pero dotada de una tecnología poderosa y capas de un impacto global puede dañar a todo el mundo muy rápidamente.