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lunes, 28 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 16


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz


El paradigma teórico de los nuevos movimientos sociales

Nos centramos en quienes señalan la importancia de los cambios estructurales de las últimas décadas en el surgimiento de estas nuevas formas de participación. Frente a las explicaciones centradas en desvelar el cómo de los procesos de movilización desde una interpretación estratégica de la acción, la perspectiva teórica de los nuevos movimientos sociales trata de estudiar el por qué de la misma. Se considera que la existencia de movimientos sociales sse debe a una cuestión de oferta, si existen grupos, recursos y oportunidades habrá movilización, mientras que los enfoques de los nuevos movimientos sociales plantean que se trata de una cuestión de demanda, en tanto que respuesta a la percepción de necesidades o carencias. Se trata de identificar el origen de las reivindicaciones en un contexto estructural en proceso de transformación y crisis que afecta de forma especial a la estructura de clases y al entorno simbólico de las sociedades capitalistas postindustriales.

Los investigadores, acostumbrados a la visión del conflicto social como resultado de una histórica lucha de clases, se encontraron con gran sorpresa con otras formas de protesta cuyos protagonistas no tenían clara relación con la clase obrera. Parece haber cierto consenso a la hora de considerar que se observa en ellos pautas de acción política y social cualitativamente nuevas en relación con su ideología, bases de apoyo, motivaciones, estructura organizativa y estilo político.

Ronald Inglehart: en estos contextos se han producido cambios importantes en el sistema social, con resultados, por una parte, de los logros del desarrollo tecnológico y económico, que han propiciado un alto grado de satisfacción de las necesidades básicas de la población; y por otra, de la existencia de unas décadas continuadas de seguridad física, dada la ausencia de conflictos bélicos en Europa y Norteamérica tras el final de la II Guerra Mundial. Haber traspasado un umbral de satisfacción de necesidades materiales y de seguridad física, nos ubica en una situación en la que amplios sectores de población disfrutan de una posición económica desahogadas y altos niveles educativos. Surge una nueva gama de demandas sociales basadas en valores postmaterialistas, una mayor necesidad de manifestación de valores expresivos, autoestima, autorrealización, autoexpresión corporal, y la reflexión sobre la calidad de vida, el media ambiente, o la pertenencia a la comunidad. Toda una serie de opiniones, actitudes y acciones que tienden a elevarse por encima del instrumentalismo economicista y que estarían fundamentando necesidades históricas denominadas “postadquisitivas”, al no poder ser satisfechas a través del mercado. Encontramos transformaciones en el sistema sociopolítico que se concretan en una pérdida relativa de la centralidad del histórico conflicto de clase.

Habermas señala que son las consecuencias culturales que produce una vida fragmentada, culturalmente empobrecida dada la racionalidad extrema aplicada a los procesos sociales, las que llevan a la defensa de lo que él denomina “el mundo de la vida”. Los nuevos actores sociales permitirían nuevas fórmulas de democracia deliberativa incorporándose como actores de participación en los sistemas democráticos. Estaríamos asistiendo a una “politización mucho más radical que nada que hayamos conocido en el pasado, porque tiene a disolver la distinción entre lo público y lo privado, no en términos de una invasión de lo privado por un espacio público unificado, sino en términos de una proliferación de espacios políticos radicalmente nuevos y diferentes” (Laclau y Mouffe). Otros autores señalan que las nuevas circunstancias generan una crisis de identidad en las sociedades posindustriales y de gobernabilidad en el Estado de Bienestar. Para Raschke las consecuencias de las transformaciones del sistema de producción económico habrían dado como resultado un proceso de erosión de las identidades sociales y de los sistemas de mediación y representación. Aparecen identidades nuevas basadas en categorías adscriptivas y en defensa de la calidad de vida defendidas por los nuevos movimientos sociales como actores políticos. Los movimientos sociales nacidos en los 70´s recogen las nuevas identidades grupales, para expresar y oponerse a las limitaciones sel sistema liberal democrático ante la incapacidad de los partidos políticos para encauzar, generar o atender las nuevas solidaridades.

Offe explica el surgimiento de los movimientos sociales cvomo respuesta a la crisis de mediación de las instituciones políticas como crisis de “gobernabilidad” de estos sistemas democráticos. El fin último de los movimientos sociales sería la activación o politización de la sociedad civil. Lo denomina explicación estructural de los nuevos movimientos sociales y señala tres aspectos que favorecen su aparición:

·      Ensanchamiento: las consecuencias negativas de las formas establecidas de racionalidad económica y política ya no afectan a sólo una clase social, sino a cualquier miembro de la sociedad.
·      Profundización: Aumento y la profundización del control y de la vigilancia del individuo en su esfera laboral y privada debido a el funcionamiento de los actuales sistemas sociales y tecnológicos.
·      Irreversibilidad: por la incapacidad estructural de las instituciones políticas y económicas existentes para percibir y actuar eficazmente ante las privaciones, riesgos y amenazas globales.

Los teóricos de la sociedad riesgo (Beck, Giddens y Lash) explican estas nuevas formas de acción como la reacción ciudadana ante una situación de previsible descontrol y creciente riesgo global. Giddens denomina modelo de política emancipatoria, entendida como un re-nacimiento no institucional de lo político. Los nuevos movimientos sociales incorporan subjetividad a la acción política y adquieren poder real al influir en la agenda pública consiguiendo la inclusión de claves asociadas con los riesgos inherentes a la nueva dinámica económica que conlleva peligros desconocidos hasta la fecha.

1.       Análisis teórico del cambio social

Este apartado teórico con el análisis del cambio, entendido que éste puede producirse tanto en el nivel individual, en el grupal como en el sistémico. Las aportaciones analíticas y conceptuales de las teorías del cambio social permiten una primera delimitación para abordar esta cuestión desde una consideración multidimensional de los efectos de los movimientos individualmente considerados.

Las tipologías analíticas distinguen entre, impactos o cambios “externos” sobre la sociedad producidos por el movimiento, y cambios “internos” en el propio movimiento. Permite afirmar que los movimientos transforman la sociedad transformándose a sí mismos con el fin de cambiar la sociedad:

·      Dentro de los cambios internos es posible analizar a lo largo del tiempo, tanto las transformaciones de las identidades individuales y colectivas de los participantes, como las variaciones que afectan a la propia organización.
·      Los cambios externos se concretan en la producción de alteraciones estructurales. Se hace necesario distinguir, entre los efectos manifiestos producidos de aquellos no intencionados (colaterales).

Podemos distinguir las siguientes dimensiones que pueden verse potencialmente afectadas en diverso grado por estrategias concretas:

·      Ideológica, grado en que se consiguen que su imaginario social se extienda por la sociedad, a consecuencia de su impacto sensibilizador.
·      Cultural o simbólica, grado de impacto reformista en la estructura normativa, expresado por la introducción de nuevos valores, formas de vida, reglas de conductas, roles,
·      Organizativa, grado de su impacto reorganizativo sobre los modelos y canales de interacción social, en la estructura de oportunidad política, sobre su consideración como interlocutor válido, o en la formación de redes sociales, nuevos grupos y coaliciones.
·      Distributiva, grado en que incrementan las oportunidades, beneficios, privilegios o gratificaciones para sus miembros y seguidores, y en la misma medida previenen desventajas deslegitimando a sus oponentes.

Kriesi considera que la posibilidad de los movimientos sociales de generar cambios mediante su acción colectiva ha de ser interpretada en términos de éxito y éste directamente relacionado con las condiciones específicas de la estructura de oportunidad política en que actúan los movimientos. Kriesi distingue entre:

·      Éxito procedimental: obtenido mediante sus actos, abrir canales de participación para los desafiadores y obtener reconocimiento público.
·      Éxito sustantivo, cuando los movimientos consiguen cambios políticos en relación con sus objetivos. Puede ser proactivo, cuando supone la introducción de nuevas ventajas, o reactivo, en aquellos casos que impide nuevas desventajas.


martes, 7 de mayo de 2013

“Alemania impone sus recetas con una plantilla moral”

Artículo de J. Gómez publicado en El País el 5 de mayo de 2013


El profesor y sociólogo alemán Ulrich Beck /MASSIMILIANO MINOCRI
Ulrich Beck ha ocupado dos cátedras de sociología, una en París y la otra en Múnich. También es profesor en la London School of Economics. Sus saltos entre las tres capitales le ofrecen una buena perspectiva sobre la Unión. Nació en 1944, justo un año antes de la capitulación de la Alemania de Hitler. Su biografía es paralela al proceso de integración de Europa, que ve peligrar por sus déficits democráticos y también por la mala relación entre los vecinos a ambas orillas del Rin.
Pregunta. ¿Hasta qué punto es importante el eje franco-alemán?
Respuesta. La buena relación entre Alemania y Francia es crucial para ambos países y también para Europa. Por eso también es extraordinariamente importante que Angela Merkel y François Hollande se entiendan bien. La canciller Merkel, en estrecha colaboración con el anterior presiente de Francia, Nicolas Sarkozy, recetó una medicina amarga a toda Europa, la de la austeridad. Así surgió esta Europa alemana. Es una situación opaca, en la que Merkel y Alemania no asumen verdadera responsabilidad para Europa. El bien de Europa no centra las preocupaciones políticas del Gobierno. En la forma, las instituciones europeas comunes siguen siendo las competentes y Merkel no se ve a sí misma como figura hegemónica. Pero informalmente sí lo es.

P. ¿Hegemonía accidental?
R. Alemania impone sus recetas con una plantilla no solo económica, también moral. Ahora tiene todas las llaves políticas, aunque formalmente pervivan las instituciones europeas. La fachada de esta construcción se ha mantenido mientras Francia apoyó la política alemana. Sarkozy asumía los puntos esenciales de las propuestas alemanas. Incluso los defendía en la campaña de las elecciones que perdió. Con Hollande, la situación es distinta.
P. Pero en Alemania no se percibe la oposición.
R. Hollande prometió en su campaña romper la espiral de austeridad y hacer que los más ricos asuman más responsabilidades en la crisis francesa. Ambos proyectos han fracasado, al menos de momento. La presión sobre Hollande los neutraliza ante Alemania, que se ha quedado sola en el liderazgo europeo. Esto es una novedad.
P. Cuando Francia era el motor de la integración europea, ¿era más generosa?
R. Tras la II Guerra Mundial, Francia impulsó una integración europea en la que desempeñaría el papel principal. Era una potencia militar victoriosa, con una visión de armonía social y una vocación de progreso que contaba con la energía atómica como museo vivo de la civilización futura. Estos tres pilares, que se desmoronan hoy. La relación con Alemania se está viendo salpicada por la inseguridad consiguiente.
P. Hay una contradicción entre la nostalgia por Holmut Kohl, como líder alemán generoso, extendida fuera de Alemania, y la percepción dentro, donde parece alguien de una época totalmente distinta.
R. Para Kohl, Europa era una prioridad dentro de la política alemana. La Ley Fundamental alemana dedicaba un artículo al objetivo de la Reunificación. Cuando se convirtió en superfluo, el proyecto europeo asumió su lugar [a partir de 1992]. Pero lo hizo solo en el texto constitucional, porque integración de Europa tiene hoy un papel político secundario, relegado por la defensa de la economía o, directamente, del dinero alemanes.
P. ¿Hay explicaciones culturales?
R. Se diría que Merkel está empeñada en confirmar las teorías de Max Weber sobre la ética protestante como acicate del espíritu capitalista. Martín Lutero se moriría de risa viendo cómo su tesis de que hay que sufrir para tener una vida mejor se ha convertido en el fundamento de la política europea. Siempre bajo el manto de la racionalidad económica.
P. ¿Pero es ideología?
R. La crisis actual no tiene una solución económica. Si nos empeñamos en pensar así, no saldremos de esta. El nacionalismo económico se está tornando en contra de los ciudadanos. Alemania nota la crisis por el hundimiento de los mercados europeos. Los problemas de la precariedad laboral, cada vez mayores, van a agravarse cuando nos impacte de lleno la crisis.
P. ¿En Berlín cierran los ojos?
R. Tengo la sensación de que esto está cambiando y de que las críticas empiezan a calar, también en los medios alemanes. Pero hasta ahora es cierto, estamos ante una política evangélica, fundamentalista, de revelación. Como persona formada en la ciencias naturales, Merkel parece incapaz de ver las consecuencias laterales de su política. Sólo cuenta la meta. Pero parece que ignora que el proceso está destruyendo las condiciones de la posibilidad de esta meta.
P. Cuando el ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, habla de la parte humana de la economía, se refiere a la “confianza de los mercados”.
R. Confianza, moral, nunca falta eso. Ese es el modelo, pero la realidad es otra, la de las consecuencias. Personifican los mercados como sujetos terapéuticos a los que hay que mimar para que no se nos pongan nerviosos o histéricos. A los mercados les sobran los zalameros. Pero esto son brujerías retóricas para presentar ante los legos un modelo financiero intrincado y opaco. La confianza de “los mercados” prima sobre la confianza de las personas.
P. El euroescepticismo en Alemania crece solo moderadamente. Muchos alemanes creen que Merkel y los rescates ayudan de veras a sus socios.
R. Y lo que más sorprende es que la oposición no pinche de una vez esa pompa de jabón. El problema es que las elecciones se ganan sólo en casa. Merkel programa su política europea fijándose como prioridad la política interior y los intereses alemanes.
P. La oposición socialdemócrata también está de acuerdo con Merkel respecto a Francia. Todos insisten en que Hollande aplique reformas.
R. Hay un consenso en que el éxito alemán de hoy se debe a los recortes del canciller socialdemócrata Schröder. Este es el núcleo. Creen que funcionó en Alemania y que tiene que ser bueno para todo el mundo, también para Francia.
P. ¿Economía de vocación universalista?
R. Así es. Es una tendencia general alemana, en filosofía y en todo. No nos damos cuenta de que nuestro universalismo es casero. A los alemanes les cuesta relativizar.
P. Un mirarse el ombligo universalista.
R. Sí, pero con consecuencias para todos, porque se formula como puro racionalismo.
P. Este fin de semana estará en París. ¿Cómo ve las relaciones en la calle?
R. La vieja imagen del archienemigo hereditario se ha desvanecido. Pero en nuestro diálogo no salimos de las frases solemnes. Nos hemos acercado mucho, pero seguimos siendo extraños. Diría que, en esta fase, los malentendidos son buenos porque ya será imposible evitarse mutuamente. Así que los problemas nos permiten notar que no nos entendemos y nos obligarán a buscar nuevas salidas. El proyecto de Europa ha sido siempre cosa de élites. La gente común, se creía, saltará de contenta por los buenos resultados. Pero esto se ha hundido con la crisis y nos arriesgamos a una Europa sin europeos. La crisis lo revela con mayor crudeza de lo que yo pensaba: en Europa no hemos aprendido a vernos a través de los demás.
P. Cada vez que hay un escándalo en España, muchos me preguntan allí “qué piensan de esto los alemanes”.
R. Seguramente eso es otra expresión de la hegemonía alemana. Así y todo, hay esperanza de cambio después de las elecciones. No creo que Merkel vaya a querer pasar a la historia como la canciller que destruyó el euro.

Artículo de J. Gómez publicado en El País el 5 de mayo de 2013

sábado, 20 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 23


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Qué entiende Beck por relaciones de definición? ¿Por qué la seguridad está sustituyendo a la igualdad como principio de acción? (del “tengo hambre” al “tengo miedo”).

“Relaciones de definición”. Con esta expresión alude a los procesos a través de los cuales se determinan los niveles de toxicidad y las responsabilidades, se establece a quién corresponde la carga de la prueba, se regula el papel de la ciencia en todo ello, etc. Aunque tanto las relaciones de producción como las de definición son relaciones de poder, las segundas no están ligadas a la propiedad, sino a la ley, el conocimiento o los márgenes de participación ciudadana y, por lo tanto, difieren significativamente de las primeras. En la misma dirección apunta, también, la afirmación de que la seguridad está sustituyendo a la igualdad como principio de la acción:

“La fuerza impulsora en la sociedad de clases puede resumirse en una frase: ¡Tengo hambre! El movimiento puesto en marcha por la sociedad del riesgo, por otra parte, se expresa en la proposición: ¡Tengo miedo!”

¿Cómo afectan los conflictos derivados de los riesgos tecnológicos a las viejas divisiones de clase y sociales?

Los procesos de estructuración social impulsados por la distribución de los riesgos difieren de los impulsados por la distribución de la riqueza.

La divisoria entre los que ganan y los que pierden en el terreno económico se ve profundamente alterada. Algunos sectores empresariales se benefician con los riesgos, mientras que otros se hunden. Los trabajadores se dividen también: su definición unitaria a partir de la no propiedad de los medios de producción estalla en una escisión entre quienes tienen empleo en los sectores que ganan con los riesgos y quienes lo tienen en los sectores que pierden. Se genera, asimismo, una división geográfica entre regiones tóxicas y regiones limpias, en cuyo contexto los grupos no se dividen por su posición en la jerarquía social, sino por su localización espacial en un medio ambiente expoliado.

¿Qué relación hay entre el subdesarrollo y el acceso a los recursos naturales?.

El punto de vista acerca de los conflictos ambientales, que no considera que puedan reducirse a intereses económicos ni tampoco que estén sustituyendo a los conflictos económicos, sino más bien que son el fundamento de ellos, que la estructura social y económica puede comprenderse a partir del acceso diferencial a los recursos naturales. (la idea, presente en algunas variantes del marxismo, de que la acumulación capitalista sólo puede tener lugar contando con un entorno preindustrial)  La “ecologizacción” de estas ideas consiste, básicamente, en la tesis de que el desarrollo no puede representarse sólo por la forma en que la mano de obra es explotada en los países periféricos que constituyen el entorno preindustrial, sino también porque en ellos los recursos naturales son sistemáticamente agotados en el impulso de la acumulación.

Describa los rasgos principales del ecologismo de los pobres.

Los “ecologismos de los pobres”…(de “tripas vacías”=Sur) en contrate  con el de (“estómagos llenos”=Norte) se originan en conflictos sociales en torno al acceso a los recursos naturales y al control sobre los mismos: conflictos entre campesinos e industria sobre los productos forestales, por ejemplo, o entre poblaciones rurales y urbanas sobre el agua y la energía. Muchos conflictos sociales suelen tener un contenido ideológico, cuando los pobres tratan de retener bajo su control los recursos naturales amenazados de ser tomados por el Estado o por el avance del sistema de mercado generalizado. El contenido ecológico, entonces, se hace visible a través de escritores e intelectuales asociados a dichos movimientos (Guha y Martínez Alier 1997)

Exponga las objeciones al ecologismo de los pobres.

Se han formulado tres objeciones principales a la hipótesis del ecologismo de los pobres. En primer lugar, aunque los conflictos asociados con la captación de recursos naturales y su desvio para alimentar procesos de desarrollo son muy frecuentes, la propuesta de considerarlos como el criterio fundamental de la estructuración social, requeriría muchas elaboraciones de detalle y habría de dar cuenta de un gran número de anomalías antes de poder ser considerada una teorización madura. En segundo lugar, esa hipótesis parece suponer que los pueblos y comunidades preindustriales tienen un interés definido en relacionarse con los ecosistemas de un modo sostenible. Sin embargo, la integración de las comunidades preindustriales con los ecosistemas locales tiene numerosos contraejemplos y por otra parte la tecnología no es el único factor del impacto ambiental. En tercer lugar: si se produce un conflicto en torno al acceso a los recursos naturales, no necesariamente una de las partes tendrá una motivación conservacionista. Es posible que ninguna de las partes la tenga.

viernes, 19 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 22


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

Exponga la segunda variante de la economía política del medio ambiente. ¿Cómo se ve en ella la cuestión de los límites naturales.

La segunda variante, para la cual los conflictos ambientales se añaden a los relativos a las relaciones de producción, en lugar de simplemente derivarse de ellos. Este otro punto de vista mantiene que la contradicción entre fuerzas productivas y relaciones de producción, que –de acuerdo con la teoría marxista clásica- lleva a crisis de sobreproducción, se ve acompañada por otra, establecida entre las fuerzas y relaciones de producción capitalista y las condiciones de producción, que da lugar a crisis de infraproducción de capital.

El coste creciente del suministro de las condiciones de producción tiene un doble efecto. Por una parte, actúa como un freno a la acumulación de capital o, si se descarga sobre los presupuestos públicos, como un acelerador de la crisis fiscal del estado. Por otra parte amplifica el conflicto que se deriva del hecho de que la provisión de las condiciones de producción sea social mientras que la producción misma es privada. Ambos efectos actúan como un límite interno, socioeconómico, a la acumulación. No hay, sin embargo en ella un lugar para la percepción de límites naturales. De hecho se describe la escasez ecológica como una deformación ideológica.

¿Qué es el movimiento de justicia ambiental? ¿Cómo se relaciona con la desigualdad social y con la distribución de los costes ambientales?

Este movimiento surgió en Estados Unidos como respuesta a la existencia de un sesgo muy marcado de clase y raza en cuanto a la ubicación de industrias peligrosas e instalaciones contaminantes. Este sesgo puede interpretarse como el resultado de una correspondencia entre la estructura de clases y la distribución social de las externalidades ambientales negativas: ocupar una posición subalterna en la estructura de distribución del producto económico incrementa también la probabilidad de ser una víctima ecológica.

El movimiento de justicia ambiental implica, por otra parte, volver la mirada hacia la distribución de los costes ambientales. Una perspectiva que puede ser examinada en sí misma, no sólo en lo que respecta a su coincidencia con la distribución socio-económica. Lo que da lugar a un punto de vista específico sobre la relación entre medio ambiente y estructura social.

¿Cuál es la característica principal de algunas de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del s XX respecto al peligro y el riesgo? Exponga el análisis de los riesgos de la civilización actual según Beck. ¿Qué hay de nuevo en los riesgos de las sociedades actuales?

Una característica de varias de las tecnologías desarrolladas en la segunda mitad del S XX (nuclear, química, genética) es su asociación a peligros extremos en más de un factor. Es decir, su capacidad de dar origen a nuevos riesgos definidos por una incertidumbre muy elevada y por posibles efectos dañinos de muy amplio alcance. Una característica que es compartida tanto por grandes instalaciones y proyectos como por aplicaciones aparentemente menores y más cotidianas.

En este sentido, ha escrito “Uso la expresión “sociedad de riesgo· para aquellas sociedades que han de enfrentarse a los desafíos de una posibilidad, oculta al principio y cada vez más visible después, que ellas mismas han creado: la autodestrucción de toda la vida sobre este planeta. Aunque la idea de una sociedad del riesgo no se refiere exclusivamente a los problemas medioambientales, éstos se encuentran profusamente representados en los ámbitos a los que se aplica con más propiedad dicha idea.

Preste atención a las dificultades de las sociedades modernas para responder a los riesgos derivados de las tecnologías modernas y los efectos sociales de esa dificultad, siguiendo los análisis de Beck.

La ley suprime la justicia que se suponía llamada a establecer a través de un mecanismo en que, cuanto mayor es el peligro para los derechos individuales básicos, menor es la protección legal. A menudo, en los delitos ecológicos, tanto las responsabilidades como el alcance exacto de los efectos son muy difíciles de determinar, lo que contribuye a erosionar la eficacia de la administración de justicia y, potencialmente, en el caso de grandes catástrofes tecnológicas del tipo de las conskideradas por Beck, también a minar su legitimidad. La economía externaliza los peligros creados por sus propios procesos de producción descargándolos en el medio ambiente; así, sin embargo, da paso a una nueva articulación social en la que los mismos sistemas naturales que – en tanto que sumideros de acceso libre- son contaminados por una de sus partes (la industria química) son reintroducidos por otras de sus partes (el turismo, la agricultura o la pesca) como productos en el mercado.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Cambios en los modelos productivos y exclusión social

Cambios en los modelos productivos y exclusión social

Los analistas coinciden en apuntar tres rasgos peculiares de la dinámica social:
·      Incremento de las desigualdades sociales
·      Acentuación de los enfoques políticos en la insensibilidad a la solidaridad social
·      Postura insolidaria mantenida en los métodos de los nuevos modelos productivos

Ulrich Beck
Unos cambios sociales que están manifestando un incremento de la exclusión social. El sociólogo alemán Ulrich Beck (1944) expone que la productividad del trabajo aumenta sin trabajo. Una etapa global que conduce a un capacidad de generación de empleo más barato y un capital más insuficiente y costoso, ocasionando con ello, un cisma entre los ricos y los pobres.
La OIT afirma de la inclinación hacia un futuro donde serán más las víctimas y los trabajadores en situación de inestabilidad y reivindica un <<nuevo contrato social>> que combata contra el desempleo, las desigualdades –hasta entre los trabajadores-, la fluctuación de los ingresos y contra el aumento del antagonismo entre ganadores y perdedores.
Otros estudios ponen su atención sobre la <<exclusión del empleo>>, fundamento generador de las demás expresiones de carencia –vivienda, educación, calidad de vida, etc.- Donde se canaliza hacia un modelo de “posfordista” de empleo:

·      Descentarlización
·      Menor figura sindical
·      Menos estabilidad en el empleo
·     Mayor flexibilidad en la jornada de trabajo, con menos garantías y minimización de los acuerdos entre agentes sociales en ámbito estatal, e intervención por el Estado

La ascendente complejidad y tecnologización de los sistemas productivos manifiestan un compacto fraccionamiento de las necesidaes de fuerza de trabajo. Resulta pues una controversia entre la demanda de personal altamente cualificado y un empleo con altas cotas de intercambiabilidad y de reemplazo que no requieren de excesivas aptitudes y cuyas responsabilidades pueden ser suplidas por robots y sistemas automatizados.
Manuel Castells
Manuel Castells (1942) define en unas relaciones sistemáticas entre el capitalismo informacional y las nuevas tendencias de las relaciones de distribución, ósea entre la dinámica de la sociedad red, la desigualdad y la exclusión social. Un nuevo modelo –de poder y distribución de recursos- que está revelando nuevas formas de estratificación social. En conclusión, la exclusión social será organizado por individuos desechados, infravalorados -trabajador/consumidor-, prescindibles como personas. Una plasmación de sociales dualizadas, polarizadas obteniendo la dicotomía: desarrollo tecnológico vs. subdesarrollo social.

Resumen de epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos