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miércoles, 24 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 27


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

Describa en qué consiste el NEP, su origen, medición y utilidad para predecir actitudes y comportamientos hacia el medio ambiente. ¿Qué se entiende por “creencias primitivas” y qué relación tiene con la escala del NEP de Dunlap y Van Liere?

Desde finales de los años setenta, la visión del mundo característica de la era industrial, basada en la creencia en la excepcionalidad humana, en la capacidad humana para separarse de la naturaleza y dominarla, está siendo sustituida por una nueva visión fundamental o paradigma, el “nuevo paradigma ecológico”.
El NEP, sus principios básicos son la aceptación de la finitud del planeta y de la interconexión entre los humanos y el resto de los seres vivos. Riley Dunlap elaboró una escala para medir la influencia en la sociedad de las dos visiones del mundo o paradigmas fundamentales.
La escala NPE, en su formulación original o con ligeras variantes, ha sido utilizada en un buen número de estudios en los últimos veinte años. Muchos de ellos han detectado un grado elevado de acuerdo con la orientación proambientalista. Dunlap ha sugerido que la puntuación obtenida en la escala puede utilizarse para predecir actitudes y comportamientos respecto a cuestiones concretas  medioambientalmente significativas.
Dunlap y Van Leire mantienen que aplicado la escala pueden captarse las “creencias primitivas” acerca de la naturaleza y de la relación de la humanidad con ella, entendiendo por creencias primitivas el núcleo central del sistema de creencias y verdades básicas sobre el mundo de una persona. Mantiene que una puntuación alta en la escala NPE debe llevar a creencias  y actitudes favorables al medio ambiente en un amplio campo de cuestiones más concretas. En su hipótesis, hay cinco facetas de una visión del mundo ecologista (recogida cada una con tres ítems):
  • realidad de los límites de crecimiento (1, 6, 11)
  • antiantropocentrismo (2, 7, 12)
  • fragilidad del equilibrio ecológico (3, 8, 13)
  • rechazo del exencionalismo humano (4, 9, 14)
  • posibilidad de una crisis ecológica (5, 10, 15)


Exponga la teoría de Inglehart del postmaterialismo. ¿Qué es lo que permite la aparición de la cultura postmaterialista? Describa la metodología para medir la orientación postmaterialista.

Teoría de Inglehart: en los países más industrializados, el grado conseguido de satisfacción de las necesidades materiales y la seguridad sobre su mantenimiento permiten la aparición de nuevas prioridades y valores, menos dependientes de la posición material. Ese nuevo conjunto de necesidades y de valores relacionados con ellas, incluye la preocupación por el patrimonio histórico, la importancia de las ideas y de la libertad de expresión, la aspiración a una sociedad menos impersonal, la tendencia a la participación en el trabajo y en la política o la opinión relativamente favorable al feminismo y al pacifismo. Este sistema de necesidades “post-materialistas”, orientadas sobre todo hacia la autorrealización y la calidad de vida, colisionaría con la posición de los sectores sociales que atribuyen prioridad a las necesidades “materialistas” (ejército y policía fuertes, mantenimiento orden público, una economía estable, etc.).
Inglehart elaboró un índice derivado de las respuestas a una batería de preguntas. Ha reunido un gran volumen de datos empíricos que revelan la presencia de opiniones post-materialistas en diferentes países y su extensión a impulsos del relevo generacional, a medida que las personas que  ya han crecido en el contexto del bienestar van presentando una proporción mayor de la población. Y explica así la razón de ese cambio cultural: “la satisfacción de las necesidades fisiológicas lleva a poner mayor énfasis sobre las metas no fisiológicas o post-materialistas”. Los post-materialistas no rechazan los frutos de la prosperidad, simplemente “sus prioridades valorativas están menos fuertemente dominadas por imperativos que eran centrales para la naciente sociedad industrial […] se desarrollan a partir de una sensación de seguridad física y económica” (Inglehart 1991:422).

¿Apoya la evidencia empírica las tesis del NEP y del postmaterialismo? Razone la respuesta. Exponga las críticas a las mismas.

Dunlap y Mertig han argumentado que los datos aportados por la encuesta Gallup de 1992 en 22 países cuestiona la tesis de que el ambientalismo deriva de la emergencia de valores post-materialistas, así como la descripción del ecologismo como un movimiento social orientado más por objetivos de calidad y estilo de vida que por intereses económicos (Buttel 1992) y las teorizaciones económicas sobre la calidad ambiental como bien posicional. Han añadido que la suposición de que los habitantes de los países pobres están menos preocupados por el medio ambiente que los países ricos no habían podido contrastarse empíricamente hasta el momento, y a la vista de los nuevos datos, dicha suposición no puede ya mantenerse. Su conclusión se basa en que, de las catorce variables que medían la preocupación  por el medio ambiente en la mencionada encuesta, para siete de ellas la correlación con el PIB per cápita, era significativamente negativa. Dunlap ha observado que datos como éstos suponen una seria anomalía para la hipótesis del post-materialismo. La hipótesis del nuevo paradigma ecológico parece implicar que la conciencia ambiental depende de la difusión en la sociedad de informaciones científicas sobre el estado de los ecosistemas.

¿Qué mide el Índice de Protección Medioambiental (IPM)? ¿Quién es su autor? ¿Cuál es su principal conclusión?

El IPM es un indicador que clasifica con alta puntuación a quienes se declaran de acuerdo o muy de acuerdo con dos proposiciones (“estaría de acuerdo en dar parte de mis ingresos si tuviese la seguridad de que el dinero se iba a usar para prevenir la contaminación del medio ambiente”, y “estaría de acuerdo con un aumento de los impuestos si el dinero extra fuese usado para prevenir la contaminación del medio ambiente”) y en desacuerdo o muy en desacuerdo con otras dos (“el gobierno debe reducir la contaminación del medio ambiente sin que ello me cueste dinero” y “proteger el medio ambiente y luchara contra la contaminación es menos urgente de lo que suele decirse”) (Inglehart).
Este indicador fue confeccionado por Inglehart, y en sus análisis las poblaciones que más puntuaron en el IPM fueron los países escandinavos y Holanda. El mayor grado de aprobación al movimiento ecologista se registró en sociedades de la Europa del Este y de América Latina.
Inglehart registró que no hay una relación clara entre nivel de desarrollo y actitud favorable a la protección del medio ambiente.

domingo, 21 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 24


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

¿Cómo han solventado el problema de la estabilidad de la organización social y la reducción del conflicto las sociedades industriales?

Las sociedades modernas han experimentado más bien la sensación de estar construyendo un futuro mejor, la de estar dejando tras de sí una herencia compuesta más por bienes que por males. La fe en el progreso ha hecho más fácil descontar el futuro sin que eso ocasione grandes quebraderos de cabeza, ha ayudado a generalizar la práctica de resolver los problemas a corto plazo aun a riesgo de generar otros más graves mañana. La respuesta más frecuente a los ocasionales gritos de Casandra ha descansado en la hipótesis de que, gracias a la audacia actual, las generaciones futuras serían más ricas (pudiendo, por tanto, destinar más dinero a la solución de los problemas y mejores tecnologías). Puede dar la impresión de que el aplazamiento ha funcionado hasta ahora. No obstante, los costes, las incertidumbres y los riesgos son cada vez mayores.

Exponga algunos argumentos relacionados con la desigualdad intergeneracional relacionada con el medio ambiente.

Los residuos químicos tóxicos, fuera de todo control, continúan su camino hacia los acuíferos subterráneos con una fecha de llegada que se cumplirá en pocas décadas. Nadie sabe si los efectos biológicos a largo plazo de la sopa química en la que cada ser vivo está hoy inmerso serán o no muy nocivos. El agujero de la capa de ozono y la intensificación artificial del efecto invernadero tendrán sus efectos más perniciosos muchos años después de la emisión de las sustancias que los provocan. Nadie puede calcular que estarían dispuestos a pagar por un barril de petróleo los seres humanos de 2050 si para entonces no hay disponible una nueva matriz energética o tecnología prometeica. La incertidumbre se hace más densa a medida que pasamos de las estructuras físicas a la organización social.

¿Qué posición ocupan los problemas ambientales en la jerarquía de preocupaciones o prioridades de las poblaciones de las sociedades contemporáneas?

La preocupación por el medio ambiente ha aparecido subordinada solo al desempleo y al orden público, en niveles similares a las cuestiones relativas a la desigualdad social. Sería la prioridad número tres. En las sociedades contemporáneas, la protección del medio ambiente se ha convertido en un valor, en una referencia positiva y deseable.

2¿Cuáles son las principales dimensiones de la conciencia ambiental o de la percepción de los problemas ambientales?

  1. La primera: la “preocupación”, se refiere sobre todo al ámbito de las creencias; si la cuestión ecológica se considera o no grave y urgente, por ejemplo.
  2. La segunda: la “disposición a actuar”, se refiere sobre todo a las actitudes, a las declaraciones positivas o negativas respecto a determinados comportamientos o a la actuación en ámbitos determinados.
  3. La tercera: el “significado”, se refiere sobre todo a la imbricación de la protección del medio ambiente con otros valores, a su presencia en la visión del mundo y del futuro, etc.

¿Cuáles son las tres conclusiones principales de los estudios acerca de la opinión sobre los problemas ecológicos?

Las tres conclusiones habituales de los estudios acerca de la opinión sobre los problemas ecológicos son los siguientes:
  • la mayoría de las personas se declara interesada o preocupada por dichos problemas.
  • el estado del medio ambiente en general, así como los problemas medioambientales más conocidos, se consideran asuntos graves o muy graves.
  • el movimiento ecologista tiene un alto grado de aceptación, aprobación y credibilidad (Mertig y Dunlap 1995).


¿En qué casos la disposición a actuar de modo más favorable hacia el medio ambiente es máxima y en qué casos esta disposición disminuye o se hace minoritaria?
La disposición a actuar de forma medioambientalmente benigna es máxima cuando se trata de opciones cotidianas que no implican cambios sustanciales en la forma de vida (ahorro de agua y electricidad, recogida selectiva de residuos domésticos). No lo es tanto cuando implica cambios significativos (tecnologías solares, menor uso del coche, etc.). Y es más  minoritaria cuando implica un compromiso personal significativo (activismo social o político, esfuerzo económico). Una actitud, en general, que es favorable a actuaciones orientadas a menos insostenibilidad medioambiental se expresa en grados muy diversos según las concreciones que se planteen.

martes, 2 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 6


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

1.    Compare los principales supuestos de la Visión Occidental Dominante (VOD), del Paradigma Sociológico del Exencionalismo Humano (PEH) y del Nuevo Paradigma Ecológico (NPE) de Catton y Dunlap.

  

   Preste atención a las diferentes tradiciones de la "ecología humana" y su relación la sociología ecológica.

La ecología humana sociológica es un enfoque particular en ciencias sociales que no ha dedicado más atención que otros a la relación entre sociedad y naturaleza. Algunas de sus características, como la preferencia por el nivel macro, la admisión de variables externas o ambientales y la disposición a importar, adaptar y someter a prueba modelos procedentes de la ecología, parecen, en principio, prometedoras a la hora de abordar dicha relación.
Catton se planteó en primer lugar que la corriente sociológica de ecología humana debería recuperar su inicial inspiración biológica y en segundo lugar, debería reconocer la imposibilidad de continuar la pauta de uso creciente de energía que ha caracterizado la era industrial. La sociología medioambiental ha vuelto de nuevo la mirada hacia la ecología en un momento en que la ecología humana sociológica se alejaba cada vez más de ella.
En la sociología medioambiental, la aportación que ha recogido en mayor medida la herencia de la ecología humana es la recogida por Catton y Dunlap, expresando su ruptura en el lenguaje del cambio de paradigma:

  1. Catton describe la crisis ecológica, con un tratamiento conceptual que le aproxima a los planteamientos más reduccionistas de la ecología humana biológica.
  2. Dunlap alude a la similitud que existe entre el complejo ecológico de Duncan y la ecuación del impacto ambiental de Ehrilch.

Sobre la pregunta sobre la influencia de la ecología humana sociológica en la actual sociología medioambiental debe contestarse, al menos de momento, señalando que esa influencia ha sido más bien difusa.

2.    Exponga el punto de vista marxista clásico sobre las relaciones entre naturaleza y sociedad.
La sociología de inspiración marxista ha considerado el trabajo como la mediación principal entre los seres humanos y la naturaleza, lo que, en principio, la hacía susceptible de desarrollarse teniendo en cuenta los condicionantes impuestos por ésta. Sin embargo, la tesis de que le desarrollo de las fuerzas productivas no encuentra más freno que las relaciones de producción ha hecho que, en general, tales condicionantes fueran ignorados, derivando incluso hacia posiciones de exencionalismo extremo, como la idea de que el comunismo liberaría definitivamente a los humanos del reino animal
La celebración de la enorme capacidad expansiva del capitalismo, así como en convencimiento de que ésta reforzada tras la transición al socialismo han impregnado profundamente la evolución del materialismo histórico, minimizando la atención dedicada a cualquier tipo de límites naturales.

3.    Exponga los intentos recientes de desarrollo de la sociología del medio ambiente desde categorías marxistas.
Después de 1972, algunos textos marxistas sobre el concepto de naturaleza seguían sin dedicar al asunto más que una atención del todo marginal, alegando que el desarrollo de las fuerzas productivas no tenía nada que ver con el crecimiento del producto nacional bruto.
El impacto causado por la difusión del primer informe al Club de Roma sobre los límites al crecimiento, por la caso simultánea crisis del petróleo y por la aparición del movimiento ecologista marcó un punto de inflexión, pues despertó el interés por la relación entre marxistas y ecología. En diversas obras publicadas en esos años se señaló la incompatibilidad entre los datos aportados por los informes sobre el medio ambiente y la visión marciana de un reino de la libertad surgido a partir de la abundancia material.
Existen algunos otros intentos de revisar el materialismo histórico desde un punto de vista ecológico como por ejemplo:
Dickens ha extendido el concepto de alienación para dar cuenta de las dificultades existentes en la relación con la naturaleza: un alejamiento creciente donde los seres humanos construyen su identidad desde una creciente cosificación de la naturaleza.
O´Connor trabajo desde una segunda contradicción del capitalismo referida al freno que la acumulación del capital encuentra en los costes crecientes que se requieren para mantener las condiciones naturales de la producción. La primera contradicción corresponde a las condiciones de la producción que se caracterizan por no ser producidas como mercancías, de modo que todas las actividades del estado no concernientes al dinero ni a las fuerzas armadas pueden entenderse como regulación de las mismas.

lunes, 1 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 5


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

1.    Señale las dos opciones teóricas en torno la mayor o menor vinculación de la incipiente sociología ecológica y la tradición sociológica.

Las opciones teóricas se polarizaron en torno a visiones diferentes sobre la mayor o menor vinculación entre la sociología ecológica y la tradición sociológica, de forma que algunas propuestas se orientaron más hacia una fuerte discontinuidad entre ambas y una aproximación a la biología y otras pusieron más el acento en la continuidad y en la elaboración a partir de la acción social y el conflicto.

2.    Caracterice a la sociología del medio ambiente en su primera fase.

El año 1972 puede ser adecuado como año de referencia, pues en él coincidieron la conferencia de Estocolmo sobre desarrollo y medioambiente y la publicación del primer informe al Club de Roma sobre límites al crecimiento.

  1. En Europa, la problemática medioambiental fue recibida como algo nuevo, difícil de integrar en los enfoques existentes; al final de los años sesenta y al principio de los setenta, casi no existían conceptos, paradigmas o teorías que tuviesen en su centro la relación entre el hombre y su medio ambiente. La naturaleza y el medioambiente eran entonces desconocidos en tanto que objeto de estudio, y el medio ambiente físico en general era una categoría casi olvidada por las ciencias sociales. Fueron menos abundantes las investigaciones con un contenido empírico.
  2. En Estados Unidos la sociología medioambiental se desarrolló al principio a través de estudios empíricos sobre fenómenos de degradación urbana, contaminación en ambiente locales, opinión pública, movimientos sociales o gestión de recursos y de espacios protegidos.
  3. En España se discutieron los criterios desarrollistas de ordenación territorial y expansión económica desde una perspectiva sensible a sus costes ambientales. Se apuntó la convergencia de capitalismo y socialismo, se analizó la posición de los dirigentes económicos y políticos del sector energético, se examinaron la relación entre el ecologismo y la lucha de clases y los problemas planteados por la crisis ecológica a la confianza marxista, se publicaron los primeros estudios sobre el movimiento ecologista y se revisaron los fundamentos de la relación entre sociedad y naturaleza.

En general la primera fase de la sociología ambiental estuvo caracterizada por diferentes intentos de tomar posición, de reaccionar ante los nuevos problemas. La cuestión ambiental le llegó a la sociología desde fuera, que se trataba de algo que no estaba previsto en sus desarrollos modernos.

3. Identifique las tres posiciones principales respecto a la continuidad/discontinuidad entre la nueva subdisciplina (la sociología del medio ambiente) y la tradición sociológica. Preste atención a la argumentación, los conceptos, los ejemplos y a los autores principales de cada una de ellas.

Un núcleo de interés fue entonces el grado de continuidad o discontinuidad con los enfoques sociológicos existentes y, dado que éstos están conectados de muchas maneras con la teoría clásica, la relevancia de ésta para tratar dicha cuestión, puede distinguirse tres tipos de respuesta:
En primer lugar se ha afirmado que existe una ruptura o discontinuidad fundamental entre sociología medioambiental y los diferentes enfoques (funcionalismo, interaccionismo simbólico, etnometodología, teoría del conflicto, marxismo…) que dominaron la sociología en la segunda mitad del siglo XX. Una ruptura expresada en términos de un cambio de paradigma, como conjunto de supuestos preteóricos que conforman una determinada visión del mundo.
Catton y Dunlap asociaron el antropocentrismo con el excepcionalismo de la sociología, y hablaron del paradigma del excepcionalismo humano, para más tarde pasaron a referirse al paradigma del exencionalismo humano. Su idea, es que la conciencia de los límites ecológicos fundamenta una visión alternativa, egocéntrica, en la que los seres humanos son reintegrados al mundo natural del que forman parte, refiriéndose a ella como nuevo paradigma ecológico.
Dunlap se refiere explícitamente a Durkheim y a Weber como precursores de la visión exencionalista.  La regla durkheimiana de que la explicación de un hecho social debe buscarse siempre en otro hecho social y el principio weberiano de que es importante comprender los modos en que la gente define su situación con el fin de comprender sus acciones. Aunque en ambos casos no es concluyente y tiene bastante de circunstancial. El propio Dunlap acepta la posibilidad de que la sociología medioambiental recurra con provecho a esquemas conceptuales y métodos heredados de la tradición sociológica y, al mismo tiempo, destaca la ruptura con algunas de sus visiones y supuestos preteóricos. El (NPE) Nuevo Paradigma Ecológico era y sigue siendo una visión general del mundo que conduce a ver éste de tal modo que la necesidad de la investigación sociológica sobre las cuestiones ambientales se hace obvia; el modo preciso en que se hará esa investigación se verá claramente afectado por la perspectiva teórica específica que se adopte.
Una segunda posición coincide con la anterior en cuanto a la existencia de una discontinuidad muy marcada entre la sociología ecológica y las perspectivas teóricas vigentes en el momento de su aparición. Sin embargo, considera que sí existen precedentes fuera de la corriente principal. Podemos llamar a este punto de vista la hipótesis Guadiana de la sociología medioambiental, dado que la falta de conexión que hay a menudo entre esos precedentes hace inviable aludir a éstos como parte de una tradición o descubrir entre ellos una teoría clásica.
Malthus sería el precursor más indiscutible de la sociología ecológica. Situó la existencia de límites externos, biofísicos, en el centro de su reflexión: la provisión de medios de subsistencia depende de la superficie cultivable (que es finita) y de las características de los suelos. Profecías maltusianas no cumplidas, porque el incremento de la productividad agrícola ha sido muy grande. Un incremento debido a una enorme subvención externa como fertilizantes, que ha convertido a la agricultura moderna en consumidora neta de energía; cada caloría contenida ahora es los alimentos requiere el consumo de más o menos diez calorías de energía fósil. Ideas de Malthaus sobre los límites a la producción de alimentos que no han sido refutadas, y continúan siendo objeto de discusión en la actualidad.
Malthaus fue un ecólogo avanzado a su tiempo, un antropólogo ingenioso, un sociólogo poco sutil y un ideólogo declaradamente antiilustrado, poco amigo del progresismo.
Una tercera posición ha mantenido que hay, aunque escasamente desarrollada, una sociología medioambiental clásica.
La idea durkheimiana de que la división del trabajo mejora la adaptación a su ambiente de las sociedades más densamente pobladas, reduciendo la competencia directa por la apropiación de los recursos y provocando cambios culturales que redefinen y amplían la base de recursos. La abundancia de analogías biológicas y la influencia del evolucionismo de Durkheim.
La idea de Weber de que los factores ambientales aun no siendo determinantes universales, pueden tener una importancia causal en ciertos momentos clave de la historia de cada sociedad. El análisis weberiano del papel histórico de la ética protestante ha inspirado, más o menos directamente, diferentes versiones de la tesis de que una especie de conversión, de naturaleza religiosa, al ecologismo está siendo el motor de los movimientos y cambios sociales que tienden hacia una mayor compatibilidad entre sociedad y naturaleza. Una definición de clase social de inspiración weberiana en términos de oportunidades objetivas de vida ha sido la base para un intento de conceptualización de las clases ambientales como una nueva dimensión de la estructura en las sociedades contemporáneas.
En los últimos años es visible una tendencia a la aproximación mutua entre las tres visiones reseñadas de la relación entre la sociología ecológica y la tradición sociológica.