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miércoles, 17 de abril de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 15


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Más allá de la modernidad

Varios puntos de vista teóricos acerca del futuro de la sociedad humana. Uno de ellos está arraigado en el clima optimista y progresista de la sociología clásica y sigue la estructura teórica del evolucionismo. Afirma que las tendencias presentes, la mayoría de ellas beneficiosas, continuarán en el futuro, simplemente la modernidad evolucionará en la misma dirección alcanzando formas más maduras y perfectas. Las semillas del futuro se encuentran en el presente, en las sociedades del tipo más avanzado. Estos son los presupuestos fundamentales de la teoría de la sociedad postindustrial.

La imagen clásica de la sociedad postindustrial ha sido descrita por Daniel Bell (1974) y Alain Touraine (1974). Puede resumirse por medio de cinco tendencias que John Naisbit popularizó posteriormente como “megatendencias”.

  1. En el dominio económico hay un cambio consecutivo de sectores dominantes: siguiendo el movimiento de la producción agrícola a la industrial viene el cambio de la industria hacia los servicios, que abarca una gran variedad de ocupaciones y profesiones no directamente relacionadas con la producción.
  2. En la estructura de clase y en la jerarquía de la estratificación, hay una importancia numérica creciente, así como una importancia social, de la clase de servicios, y dentro de la clase de servicios de los grupos técnicos y profesionales (sector cuaternario) y en los “servicios humanos”
  3. En la tecnología, está el surgimiento de una nueva “tecnología intelectual” aplicada al procesamiento de la información.
  4. En la dinámica de la sociedad, el crecimiento tecnológico autosostenido deviene de importancia central.
  5. En el sistema de valores y en los temas dominantes de la vida cotidiana la atención se dirige hacia el conocimiento y su adquisición a través de los distintos tipos de educación permanente Peter Drucker habla de “sociedad del conocimiento” para subrayar la importancia de este aspecto.


Todos los rasgos del postindustrialismo señalan la intensificación de fenómenos o procesos claramente presentes en la modernidad. Los autores de esta tradición teórica presuponen su completo desarrollo en el futuro, intentan deducir los rasgos de los que vendrá de las semillas presentes.

Una perspectiva alternativa está enraizada en la nostalgia por los aspectos brillantes súbitamente redescubiertos de la sociedad tradicional. Hay numerosos llamados a reconstruir las comunidades humanas, a restablecer los lazos humanos primordiales, a revitalizar los grupos y relaciones básicas. Hay, de igual modo, enérgicas apelaciones a salvar y restaurar el medio ambiente natural de la sociedad, a combatir la contaminación, la destrucción ecológica y la explotación desenfrenada d ellos recursos naturales. Estas y parecidas ideas proporcionan principios de reunión para poderosos movimientos sociales.

Sin embargo, el empuje principal de la teoría social reciente es otro. Una tercera perspectiva que sostiene que las transformaciones sociales son irreversibles aunque, puedan dirigirse hacia un tipo cualitativamente nuevo de sociedad que surgirá de las cenizas de la modernidad. No está aún claro qué aspecto tendrá pero ya hay algunos nombres pegadizos para ella: “postmodernidad” (Lyotard 1984; Habermas 1987; Bauman 1989b) “posthistoria” y “postcivilización” Todos ellos conservan la actitud de mirar hacia el futuro de la que gusta la mayoría de la gente al tiempo que los distancia d elso aspectos negativos de la contemporaneidad.

La cuarta perspectiva es mucho más restringida en sus proyecciones que las teorías de la sociedad postindustrial y mucho menos grandiosa en sus pretensiones que las teorías de la postmodernidad. Se limita a una disección analítica detallada de la modernidad tal y como se presenta a finales del siglo XX sin prejuzgar la dirección en la que la sociedad humana se va a mover  o se ha de mover. Esta es la teoría de la “alta” modernidad o de la modernidad “tardía” propuesta por Anthony Giddens (1990)

Para él es prematuro hablar de postmodernidad, tan sólo estamos viviendo una fase de su radicalización, nos movemos hacia un periodo en el que las consecuencias de la modernidad se están haciendo más radicales y universales que nunca. Aparecen fenómenos cualitativamente nuevos que remodelan básicamente el mundo contemporáneo y nos introducen en un universo nuevo.

Giddens comenta los rasgos de la “alta modernidad” bajo cuatro rótulos: confianza, riego, opacidad y globalización.

La importancia crucial de la confianza se deriva de la presencia dominante en la vida moderna de “sistemas abstractos” cuyos principios de funcionamiento no son completamente transparentes a la gente corriente, pero sobre cuya fiabildad depende la vida cotidiana. Un gran número de estructuras complejas, enormes e impersonales que influyen poderosamente en la realidad social. La gente ha de aprender a usarlas y a depender de ellas. “con el desarrollo de sistemas abstractos, la confianza en los principios impersonales, así como en los otros anónimos, se hace indispensable para la existencia social” (Giddens 1990 p120)

El riesgo significa incertidumbre acerca de las consecuencias de las acciones propias, la probabilidad indeterminada de efectos dañinos al margen de la propia voluntad. Pero por ser más concretos, el “perfil de riesgo” de la alta modernidad está al margen de experiencias anteriores, tanto objetiva como subjetivamente; hay al tiempo una presencia real más fuerte de riesgo que nunca. Objetivamente observamos:

  1. La universalización del riesgo. La posibilidad nueva de catástrofes globales que ponen en peligro a todo el mundo, al margen de la clase, la etnia, la posición de poder. (una guerra nuclear, la destrucción ecológica)
  2. La globalización del riesgo. La extensión de los ámbitos de riesgo sobre grandes segmentos de la población humana, afectando a grandes masas de gente.
  3. La institucionalización del riesgo. La aparición de organizaciones en las que el riesgo es  el principio de su funcionamiento.
  4. La reflexividad del riesgo. La emergencia o intensificación del riesgo en tanto efecto colateral involuntario o efecto boomerang de las acciones humanas.


Subjetivamente hay factores añadidos que hacen más aguda la experiencia del riesgo:

  1. Una sensibilidad mayor hacia las amenazas y los peligros como resultado de la desaparición de las defensas y racionalizaciones mágicas y religiosas.
  2. Conciencia más común de las amenazas debido a unos niveles mayores de educación.
  3. Reconocimiento creciente de las limitaciones del conocimiento experto y de los fallos reiterados de funcionamiento de los “sistemas abstractos”.


El tercer rasgo central, la “opacidad”, la incertidumbre, el carácter errático de la vida social en las condiciones de la alta modernidad. Tal incertidumbre tiene diversas fuentes:

  1. Fallos de diseño, con tendencia a ocurrir en los sistemas abstractos particularmente grandes y complejos.
  2. Fallos del operador, inevitables debido a la participación humana en el funcionamiento y control de los sistemas abstractos.
  3. La inevitabilidad de los efectos involuntarios y no reconocidos.
  4. La reflexividad de conocimiento social, que, en el momento mismo en que explica la sociedad y hace que parezca más previsible, puede influir el curso de los procesos sociales de formas imprevisibles.
  5. La diferenciación extrema de poder, valores e intereses entre los miembros de la sociedad y sus agrupaciones, que da lugar a un relativismo absoluto y hace desaparecer las guías simples.


La cuarta característica de la alta modernidad es la globalización continua. La extensión de las redes de relaciones sociales, económicas, política y culturales a lo largo del globo. Esto da como consecuencia, entre otras cosas, la disminución del papel del estado-nación, que deviene, como ha señalado Daniel Bell “demasiado pequeño para los grandes problemas de la vida, y demasiado grande para los problemas pequeños de la vida” (en Giddens 1990: 65)

Giddens culmina su análisis de la alta modernidad con una discusión de las reacciones típicas que la gente produce para adaptarse a la incertidumbre y al riego dominantes:

  1. Aceptación pragmática; “esto es lo que hay que hacer”
  2. Optimismo sostenido, fe en que de alguna manera las cosas mejorarán gracias a la providencia, la ciencia, la tecnología o la racionalidad humana.
  3. Cínico pesimismo, perspectiva temporal a corto plazo, disfrutar del aquí y el ahora.
  4. Oposición radical a lo que se percibe como fuentes de peligro, vehiculada a través de la estructura de movimientos sociales.


La idea de modernidad tardía parece el instrumento más fructífero para el enfoque analítico, distanciado, de las amenazas así como de las promesas que nos ofrece la época que nos ha tocado vivir. 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Sociobiología y Holocausto

Hace unos días una compañera de la asignatura Introducción a la Sociología I, dejó una pregunta en el foro cuestionándose sobre la Sociobiología, que aparece en la página 45, del capítulo 2, Hombre y Sociedad de la bibliografía básica La explicación sociológica: una introducción a la Sociología. Me pareció una buena oportunidad para “repasar” el tema, y aquí reproduzco la respuesta que le di, consultando algunos libros de mi biblioteca particular.
También la compañera estableció una hipótesis sobre Adolf Hitler, describiendo algunos capítulos de su biografía familiar. Cuestionó sobre qué factores pudieron influir en lo que más tarde fue el Holocausto. Para ello propuso tres posibilidades (genética, cultural y Psicológica) como causas íntimamente relacionadas con la personalidad de Hitler, en el genocidio. Me ha parecido una reflexión muy interesante y por eso quiero compartirla con ustedes. Sería muy interesante tener más opiniones al respecto, por lo que invito a todos/as a expresarlas aquí.

Edward Wilson
Edward O. Wilson (Premio Pullitzer 1978) intentó con la sociobiología fundar una ciencia explicativa de la conducta de los seres sociales, como darle una categoría epistemológica, parecida al darwinismo. Pretendía explicar cualquier conducta, si se contaba con la información suficiente sobre el ambiente, el genoma y los parámetros de la población. Wilson estudió y recopiló trabajos anteriores sobre genética de poblaciones y de la ecología, intentando buscar respuestas a algunas lagunas del darwinismo. El núcleo central de la sociobiología son las diversas explicaciones del altruismo, consistente en sostener que el nivel de selección no es el del individuo:

-Nivel de selección es el del grupo – Teoría de la selección de grupo, Wynne-Edwards
-El del gen – Selección de parentesco, Hamilton, Por ejemplo, su teoría del altruismo recíproco. Sostenida en la teoría matemática de juegos, estudia las condiciones en las que una conducta altruista es evolutivamente posible.

También esta teoría se encuadra dentro de las Teorías Biológicas (Gómez, Gil-Verona 2005), como Modelo etológico:

Estudia la historia natural de las conductas agresivas que inciden positiva o benéficamente en las sociedades animales, y se intenta utilizar parte de la misma para la compresión de la conducta violenta humana que es nociva. Aquí se halla –según Gil-Verona- el alcance de la teoría darviniana que recoge la sociobiología de Wilson, que se centra en la idea de que los seres vivos se preocupan de manera especial en sacar partido posible en la tarea de la competición evolutiva. De aquí que los etólogos estudian la historia natural de las conductas agresivas para desvelar los beneficios que tiene en las sociedades animales y derivarlo a las sociedades humanas, y aportar sugerencias que intentan remediar las repercusiones nocivas de las conductas humanas.
Hay otros modelos como el genetista, endocrinológico, neurofisiológico además del etológico.

Las teorías de Wilson, han recibido muchas críticas, que han visto que éstas justifican el racismo, y son utilizadas por los pensamientos de extrema derecha.

Ya metidos en la hipótesis que propones, es arriesgado, al menos para mí, escoger una de las tres opciones que das, como detonante o causante de los dramáticos hechos que acontecieron más tarde. Pues en mi opinión tus opciones están relacionadas estrictamente con el individuo, y creo que pueden haber más opciones. Existen seguro muchos estudios sobre esto, por ejemplo te voy a citar una que conozco y he leído sucintamente, en el libro “La modernidad y el Holocausto” de Zygmunt Bauman analiza el fenómeno como una radicalización del genocidio. Uno de los argumentos básicos en que éste no podría haber ocurrido sin el proceso de modernización y en particular sin la ausencia moral con la que actúa la burocracia moderna, cuya característica fundamental es el seguimiento acrítico de las órdenes superiores. Bauman rechaza así las interpretaciones que pretenden que el Holocausto es una interrupción o una excepción del flujo normal de la historia de la civilización y sostiene, por el contrario, que se trata de una consecuencia de la modernidad y de la influencia que de una sofisticada organización social puede tener en la deshumanización. El Holocausto sólo puede darse en una sociedad en que había un monopolio de la violencia y una elevada institucionalización del aparato de mando que permite seguir órdenes.

viernes, 13 de agosto de 2010

La Ola

En una charla virtual en febrero, del pasado curso de acceso de la UNED, alguno de los asistentes, citó la película de Dennis Gansel "La Ola" (Die Welle) 2008. No fue fácil conseguirla, pero al fin, pude verla, y me arrepiento de no haberlo hecho antes...

Un trabajo audiovisual altamente recomendable, que arroja un mensaje sobre lo terroríficamente fácil que es instigar a los humanos al abismo.

La película empieza con una pregunta: ¿Es posible que en nuestros días, en un país europeo avanzado, se reproduzca un régimen dictatorial?, ¿la autocracia del siglo XXI?
Un inocente experimento docente se convierte en sólo siete días, en un polvorín de odio irracional e incontrolable.
Las altas tasas de desempleo, la inflación, la invisible e imperturbable individualidad que nuestros días nos acarrea, son algunos motivos por los que un grupo de jóvenes, rápidamente se ven envueltos, en una corriente totalitaria que ellos aceptan, y ayudan a crear.
Las debilidades de todos/as se ven contrarrestadas con un alto contenido simbólico de grupo cohesionado, donde ya no hay diferencias, hay igualdad, la seguridad que todos/as buscan desesperadamente, y encuentran en esta asociación llamada "La Ola".

Un mensaje claro de la legitimación en la interacción del dominante y los dominados, de la forma que los propios dominados se afilian al orden dominante, reconociéndolo, sometiéndose a él.
Es una película perversamente realista.  Y además, nos proporciona una buena oportunidad, para repasar muy brevemente, el pensamiento sociológico, en este caso de Max Weber:


Poder/Dominación (Macht, Herrschaft)
Denominamos Herrschaft -poder estructurado- a la probabilidad de que determinadas personas obedezcan una orden con un contenido determinado.
Denominamos disciplina a la probabilidad de que un número determinado de personas preste obediencia automática y rápida a una orden, en virtud de una actitud arraigada 
por la práctica.
Max Weber (1864-1920) "Conceptos sociológicos fundamentales"




A continuación otros pensamientos respecto a este tema:




…el Holocausto se trata de una consecuencia de la modernidad y del proceso de burocratización y la influencia que una sofisticada organización social puede tener en la deshumanización. El Holocausto sólo pudo darse en una sociedad en que había un monopolio de la violencia y una elevada institucionalización del aparato de mando que permite seguir las órdenes de los superiores.
Zygmunt Bauman (1925) “Modernidad y Holocausto”


…paralelamente a los procesos civilizatorios, el desarrollo de la humanidad se caracteriza por apegarse a “procesos descivilizatorios” que llevan a exacerbación de la violencia y a la pérdida del control y autocontrol social.
Norbert Elias (1897-1990) “Norbert Elias: legado y perspectivas”



Gansel, Dennis
La Ola -Die Welle-
Aurum Producciones 2008
ISBN: 8435175956616
102 minutos aprox.