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martes, 11 de enero de 2011

La resurrección crítica de Daniel Bensaïd

En agosto del año pasado, apenas unos días después de crear este blog, escribí una entrada (http://javierprietogonzalez.blogspot.com/2010/08/las-crisis-del-capitalismo.html ) referente a la lectura del libro “Las crisis del capitalismo” de Karl Marx con una extensa y clarificadora introducción de Daniel Bensaïd. Recordé esta entrada al leer el artículo este pasado domingo nueve de enero, de Andrés Pérez en el diario Público (http://www.publico.es/culturas/355253/la-resurreccion-critica-de-daniel-bensa-d) titulado “La resurrección crítica de Daniel Bensaïd. Francia y España recuperan la obra del filósofo un año después de su muerte". Recomiendo la lectura de este artículo, para conocer esta figura de la filosofía francesa:

La resurrección crítica de Daniel Bensaïd
Francia y España recuperan la obra del filósofo un año después de su muerte. Público.es. Artículo de Andrés Pérez 09/01/2011
Hace sólo un año fallecía el filósofo francés Daniel Bensaïd, histórico del trotskismo del siglo XX y motor intelectual de la nueva radicalidad en los primeros pasos del XXI. Para acabar de rellenar el "extraño vacío" en palabras del editor Eric Hazan que ha dejado este pensador, varios actos están en preparación en Francia. Y muchas publicaciones y traducciones al español listas para publicarse en 2011. Nada de celebraciones solemnes. Sí más pensamiento y acción.
Las Ediciones La Fabrique, pequeña casa insurreccional y editorial parisina de Eric Hazan, acaba de sacar Todo es aún posible, provocador título escogido por el editor y el autor, el periodista y realizador Fred Hilgemann, para las últimas entrevistas y encuentros con Bensaïd.
Provocador, porque retoma y retuerce el que fuera slogan presidencial de Nicolas Sarkozy, máximo exponente del intento de restauración conservadora europea. Y lo hace tras el "octubre francés" contra el recorte de pensiones, inmenso aldabonazo de jóvenes, empleados del sector privado y jubilados, que lograron ponerse de acuerdo para paralizar el país. Una protesta que, por su carácter multiforme y por la empatía entre sectores muy diversos de la sociedad, fue una aplicación práctica de algunas de las pistas trazadas por Bensaïd y utilizadas para fundar el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA).

La lucha final cotidiana
En Francia, una de las más influyentes revistas teóricas del comunismo, Contre-Temps, publica en su último número el especial La filosofía de Daniel Bensaïd: la cuestión del tiempo, centrado en una de sus líneas de trabajo más fértiles para los movimientos sociales: su filosofía de la historia. Fue uno de los primeros en darse cuenta, a partir de 1994, de que, si bien no hay determinismo histórico, ni períodos, ni probablemente "lucha final", sí hay combates constantes que, en medio de la incertidumbre, "acercan al comunismo".
Así ocurrió un año después, en 1995, cuando los franceses derribaron a un primer ministro que intentaba privatizar parcialmente la seguridad social y recortar masivamente pensiones.
Josep Maria Antentas, profesor de sociología en la Universidad Autónoma de Barcelona y uno de los cerebros de las traducciones al español de Bensaïd, lo explica así: "Su legado más importante fue repensar una estrategia para la izquierda revolucionaria. Por un lado, cambiar el mundo era una necesidad evidente para él, no hay duda. Pero esa posibilidad es totalmente incierta, no se sabe si la apuesta va a salir bien. Es lo que él llamaba la "apuesta melancólica". Tan necesaria como incierta. No hay ninguna garantía. Expresaba una fe inquebrantable en el compromiso político, pero ninguna certidumbre de la victoria. No hay victoria final".
En Toulouse, ciudad natal de Bensaïd, varios de sus amigos más cercanos organizarán en febrero el lanzamiento de la asociación El mayo de Daniel Bensaïd / Resistencia a la moda dominante, con la participación del programa radiofónico estelar del pensamiento crítico en Francia, La-bàs si j'y suis, de Daniel Mermet.
La editorial Lignes prepara, para la primavera, la publicación de una obra inacabada del autor, titulada Espectáculo estadio supremo del fetichismo, que retoma los cursos magistrales impartidos por Bensaïd en el curso 2007-2008. Aunque eso de "magistrales", en el caso de Bensaïd, era muy matizado: "Pese a su inmenso saber, siempre respetaba el principio de la igualdad, de colocarse en línea horizontal con el otro, especialmente con sus estudiantes", cuenta Hazan.
No es de extrañar esa profusión en Francia. Como cuenta Eric Hazan, "somos muchos en pensar eso, que deja un vacío extraño", porque "servía de puente entre quienes estamos seguros de que este sistema ya se derrumba, y quienes siguen actuando como militantes clásicos". El fue también "el nexo entre los militantes a la antigua, de su generación del 68, y los nuevos rebeldes". Y, por si faltaba poco, como explica Josep Maria Antentas, fue el único capaz de "combinar clásicos de marxismo, clásicos del pensamiento crítico, con autores heterodoxos, como Auguste Blanqui, Walter Benjamin y hasta personajes como Juana de Arco".
Bensaïd era uno de los grandes dinamizadores del mundillo variopinto de las izquierdas franceses y de su poder para movilizar a la sociedad para frenar los excesos del neoliberalismo. Sus conversaciones en el café Charbon, otrora conocido por las cucarachas que se escapaban de la máquina de cacahuetes y hoy bar de moda burgués-bohemio, eran memorables. También es normal que siga vivo su recuerdo, porque "vivió con alegría, una alegría que yo recuerdo hasta el final, cuando ya estaba muy enfermo por su cáncer", cuenta Hazan.
Más sorprendente es que sus obras empiecen a interesar en España más allá del círculo estrictamente militante o del círculo académico. Recientemente, la editorial Icaria publicó Fragmentos descreídos, una confesión de la apuesta vitalista, racional y casi cartesiano-revolucionaria de Bensaïd, frente a la tentación a replegarse en la religión, la identidad, la banderita de cada uno. Una reflexión antigua, que le sirvió de base posterior para su Elogio de la política profana, traducido al español poco antes de su muerte.
En breve, Edhasa publicará Marx, modo de empleo, con dibujos de Charb; Sequitur editará La sonrisa del espectro; Anthropos, el hermoso Walter Benjamin, centinela mesiánico, y Editorial Popular, El nuevo internacionalismo. "Hay una gran incertidumbre en el momento actual, a causa de la mayor crisis en décadas. La legitimidad del neoliberalismo está erosionada, pero todavía no hay fuerza para derribarlo, porque la izquierda anticapitalista es socialmente minoritaria y además sube la extrema derecha. En ese escenario incierto, la obsesión por la estrategia revolucionaria de Bensaïd es aún más central", zanja Antentas.

viernes, 13 de agosto de 2010

La falsa dicotomía cultura-ciencia

Albert Einstein
Entre los campos humanístico y tecnocientífico, parecen estar habitados por personas con lenguajes distintos y, lo que es peor, con una actitud recíproca de incomprensión y desinterés. Pero, también lo es que cada vez son más numerosas las tentativas de comunicación entre la cultura científica y la cultura humanística. El hecho de que ya se utilicen esas expresiones en las que el término “cultura” es el sustantivo y “humanístico” o “científico” el adjetivo, es un claro indicio de que las circunstancias están de algún modo transformándose.

Lavoisier no patentó el oxígeno, ni Einstein, la teoría de la relatividad, ni Watson y Crick, la doble hélice de ADN. Desde el siglo XVII, toda divulgación favorecía las revoluciones científicas y técnicas; hoy en día, la parte de los resultados hechos disponibles en dominio público disminuye,…” Daniel Bensaïd

Es posible que aún muchos estén alojados y cómodos en su fortín intelectual de pensamiento científico endogámico. Pero lo que es un hecho es que la ciencia y la tecnología no sólo conviven con nosotros, sino que, en cierta medida, son parte de nosotros. Por eso la ruptura radical entre la cultura humanística y la cultura científica es artificial y, sobre todo, inconveniente. Como formas culturales que son, la ciencia y la tecnología incorporan los valores y las prioridades de las sociedades en las que se han desarrollado.

“La ciencia puede responder a las preguntas de qué es algo, por qué algo es así, qué es posible y qué no es posible. Pero no puede responder a preguntas sobre lo que debería ser. Pero una ciencia no puede cesar nunca de preguntarse y 
de seguir buscando la verdad.”

Al fin y al cabo, la ciencia, como el arte, lleva consigo un importante proceso de creación y de apasionamiento. Además debe ser un pensamiento sostenible, es decir, que no permanezca al margen de la sociedad, de la naturaleza, de la historia y del futuro de la humanidad: La cultura es el sistema vital de las ideas de cada tiempo” Ortega y Gasset

Si estamos de acuerdo en que la ciencia es cultura, podremos establecer una visión definida y clara de la cultura como ente plural y diverso, como cultura “integral”, como patrimonio intelectual de la humanidad, que reúne, funde y también que otorga sentido al arte y a la ciencia, a la filosofía y a la técnica, al conocimiento del ser humano como ser creador en el sentido más amplio del término.
Se hace necesario que encontremos la manera de que las generaciones más jóvenes obtengan una visión amplia de la cultura en su conjunto, pues ésta es la que les permitirá estar preparados para adaptarse al medio en un momento histórico de convulsiones constantes como el que vivimos. Es tarea de todos que con respeto y dedicación asumamos el reto de educar a nuestros jóvenes para el futuro. 

Las crisis del capitalismo

     Una vez concluido el curso de acceso de la UNED y entrado en este sofocante verano, repasamos la lista de libros pendientes de disfrutar -que son muchos-. Esa lectura diferenciada de libros no “obligados”, de trabajos que lees porque quieres, como en mi caso, profundizar y conocer pensamientos sociológicos, o esas lecturas, para pasar un buen rato, sin más.
     Este libro me lo encontré en una librería, en la sección de sociología, no lo conocía, pero me animó a comprarlo, comprobando que contenía el capítulo de Karl MarxLas crisis del capitalismo”.
Con introducción de Daniel Bensaïd profesor de filosofía en la universidad París VIII- titulada “Marx y las crisis”, y por último, y escrito por Bensaïd, el libro posee el capítulo “Y después de Keynes, ¿qué?”.
Preguntas como ¿Porqué la actual crisis? ¿Cómo salir de ella?, se plantean e intentan resolver, analizando las notas preparatorias de la obra “El Capital” - Das Kapital- de Karl Marx. Una relectura que indaga sobre las relaciones sociales propias de la economía capitalista:

“Sólo hay crisis si la compra y la venta se disocian y entran en contradicción o si se manifiestan las contradicciones intrínsecas al uso del dinero como medio de pago; dicho de otro modo, sólo hay crisis si ésta se manifiesta en su forma simple: contradicción entre compra y venta y contradicciones del dinero como medio de pago”
Karl Marx

Friedrich Engels
    La crisis americana de 1857 fue contemporánea de Marx y que pudo comprobar la virulencia de la misma. Analizando las cartas entre Engels y Marx de diciembre de 1857, decía Engels:

“La crisis me tiene en vilo de forma infernal: los precios bajan todos los días. Manchester se hunde cada vez más en la crisis”
Friedrich Engels

    Para Marx la crisis de 1857 testimonió la disociación entre el valor del producto y el valor de cambio expresado en el dinero. Una compleja estructura de las irregularidades del capital, que lleva en sí mismo la crisis.

    Bensaïd estima que la actual crisis no es una crisis cíclica, lo es histórica, de la ley del valor, con una triada destructora; sobre la sociedad, la naturaleza y por lo tanto, de lo humano en tanto que ser natural socializado. Escribe sobre el capitalismo y socialismo utópico y las alternativas revolucionarias – Bensaïd es militante del Nuevo Partido Anticapitalista-

“La nueva sociedad debe, en efecto, inventarse sin manual de instrucciones, en la experiencia práctica de millones de hombres y mujeres”
Daniel Bensaïd

    Si te interesa aproximarte al pensamiento marxista puede ser un libro interesante. Algo compleja su lectura, si estás introduciéndote, pero se equilibra, con el propio interés que suscita.

Marx, Karl
Las crisis del capitalismo
Introducción de Daniel Bensaïd
Ediciones sequitur. Madrid 2009
ISBN: 978-84-95363-70-1
93 páginas