viernes, 13 de agosto de 2010

La falsa dicotomía cultura-ciencia

Albert Einstein
Entre los campos humanístico y tecnocientífico, parecen estar habitados por personas con lenguajes distintos y, lo que es peor, con una actitud recíproca de incomprensión y desinterés. Pero, también lo es que cada vez son más numerosas las tentativas de comunicación entre la cultura científica y la cultura humanística. El hecho de que ya se utilicen esas expresiones en las que el término “cultura” es el sustantivo y “humanístico” o “científico” el adjetivo, es un claro indicio de que las circunstancias están de algún modo transformándose.

Lavoisier no patentó el oxígeno, ni Einstein, la teoría de la relatividad, ni Watson y Crick, la doble hélice de ADN. Desde el siglo XVII, toda divulgación favorecía las revoluciones científicas y técnicas; hoy en día, la parte de los resultados hechos disponibles en dominio público disminuye,…” Daniel Bensaïd

Es posible que aún muchos estén alojados y cómodos en su fortín intelectual de pensamiento científico endogámico. Pero lo que es un hecho es que la ciencia y la tecnología no sólo conviven con nosotros, sino que, en cierta medida, son parte de nosotros. Por eso la ruptura radical entre la cultura humanística y la cultura científica es artificial y, sobre todo, inconveniente. Como formas culturales que son, la ciencia y la tecnología incorporan los valores y las prioridades de las sociedades en las que se han desarrollado.

“La ciencia puede responder a las preguntas de qué es algo, por qué algo es así, qué es posible y qué no es posible. Pero no puede responder a preguntas sobre lo que debería ser. Pero una ciencia no puede cesar nunca de preguntarse y 
de seguir buscando la verdad.”

Al fin y al cabo, la ciencia, como el arte, lleva consigo un importante proceso de creación y de apasionamiento. Además debe ser un pensamiento sostenible, es decir, que no permanezca al margen de la sociedad, de la naturaleza, de la historia y del futuro de la humanidad: La cultura es el sistema vital de las ideas de cada tiempo” Ortega y Gasset

Si estamos de acuerdo en que la ciencia es cultura, podremos establecer una visión definida y clara de la cultura como ente plural y diverso, como cultura “integral”, como patrimonio intelectual de la humanidad, que reúne, funde y también que otorga sentido al arte y a la ciencia, a la filosofía y a la técnica, al conocimiento del ser humano como ser creador en el sentido más amplio del término.
Se hace necesario que encontremos la manera de que las generaciones más jóvenes obtengan una visión amplia de la cultura en su conjunto, pues ésta es la que les permitirá estar preparados para adaptarse al medio en un momento histórico de convulsiones constantes como el que vivimos. Es tarea de todos que con respeto y dedicación asumamos el reto de educar a nuestros jóvenes para el futuro.