jueves, 19 de agosto de 2010

Violencia, agresión y violencia de género

El pasado martes 17 de agosto leí un artículo en la edición digital del diario Público, que llevaba por título “El TC avala que toda agresión en la pareja es machismo” y se refería a una sentencia del Tribunal Constitucional que consideraba que toda agresión de un hombre contra su mujer o ex mujer debería ser tipificada como violencia de género. Aquí dejo el link de la noticia completa.
He querido aprovechar esta lectura, para repasar los conceptos sociológicos de violencia y agresión; la violencia y la agresividad acontecen en el marco de las relaciones entre individuos o grupos y se distinguen tanto por su alcance e intensidad, como por la combinación de lo físico y lo psíquico. Podemos percibir la violencia y la agresividad en una sinonimia pues constituyen en atentar contra unos derechos, castigar, abusar, infringir daño, quitar derechos humanos.
La violencia expresa el daño más excesivo incorporando lo físico y psíquico exteriorizándose más, y la agresividad es un daño menor, indirecto y oculto, siendo el antecedente de la violencia, como acción preparatoria del daño físico, psíquico y moral.

La violencia de género hace alusión a hombres y mujeres, a la organización social, al sentido cultural y social de la significación del comportamiento del hombre y de la mujer en la sociedad. Esa violencia tiene su génesis en el ámbito doméstico, en el hogar, y abarca desde los malos tratos a la violencia física y psíquica en diferentes niveles, al hombre o a la mujer, a los menores o a lo mayores. Violencia de género indica la violencia contra las mujeres y los hombres, pero en estos delitos los hombres son de forma absoluta los principales agresores y las mujeres las víctimas, por lo que mayoritariamente la violencia de genero en estos términos puede ser llamada violencia machista.
Aquí brotan las identidades de género; la asociación de la amabilidad, sensibilidad, debilidad de la mujer y por otro lado el hombre que se le asigna una identidad agresiva, racional, falta de emotividad.




La agresividad y la violencia son los detonantes de lo social contenido durante tiempo, de las frustraciones humanas, de las injusticias, en definitiva, de la negación de los derechos humanos más fundamentales, como así lo ejemplifican las guerras, los atentados, la violencia urbana, la violencia de Estado o la violencia doméstica y de género.
Martínez Quintana, Violante - Sociedades y Mundo.
De la teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica

Y por último, hagamos un repaso muy breve, a la tradición sociológica, en esta ocasión, de la mano de Marx y Weber:

Karl Marx
Se considera el fenómeno de la violencia en Marx está presente en la esfera económica, como es el caso de la acumulación originaria del capital. Pero también en la periferia de la óptica económica de la sociedad, y especialmente en la órbita de la dominación política, donde el conflicto se centra en el dominio del Estado por las clases sociales y aparece en los momentos de transición de las formas de dominación, en los períodos revolucionarios, o cuando estas se encuentran cuestionadas en aspectos centrales de su ordenamiento. La violencia obedece a la acción política concentrada sobre el poder del Estado; depende entonces de la situación de poder o de dominio.

Max Weber
Para Weber la violencia es una expresión de imposición obteniendo con ello una nueva forma de dominación o poder. La violencia se manifiesta en las relaciones sociales de lucha, en diversas tipologías y entendidas como aquellas donde...” la acción se orienta por el propósito de imponer la propia voluntad contra la resistencia de la otra u otras partes”. La violencia sería un caso singular y extremo de la relación social de lucha “dirigida a la aniquilación de la vida del contrario”. También Weber encuentra una conexión de la violencia con la religión:
Tampoco existe conflicto alguno cuando una religiosidad siente como obligación suya la propaganda violenta de la profecía verdadera, como en el viejo islamismo, que renuncio conscientemente al universalismo de la conversión y que tenía como fin sojuzgar a los no creyentes bajo el dominio de una orden dominadora entregada a la guerra por la fe como obligación principal; pero que no pensaba en la salvación de los sometidos. …la violencia en cuanto tal no es ningún problema

Economía, política, religión y derecho, la violencia puede encontrarse en cualquier ámbito y en cualquier sociedad.