miércoles, 18 de agosto de 2010

Nuevas tecnologías y nuevas desigualdades

El alcance que los avances tecnológicos están sometiendo a la sociedad es de tal amplitud, que la acuciante pregunta está siendo: ¿hacia dónde vamos?. En ese sentido existe una corriente de estudios sociológicos que en alguna medida, llegan a visualizar ese futuro incierto.
Freedman Dyson
     Y ponen en común que estos cambios no van a ser asépticos al desarrollo de la sociedad.
Desde ese punto de vista, el físico y matemático inglés Freedman Dyson resuelve algunas dudas, exponiendo una reflexión al respecto de que los adelantos científicos del siglo XIX y la primera mitad del XX llegaron a ser muy útiles y ecuánimes para la sociedad, en tanto en cuanto, los que se están desarrollando actualmente, se atisban unos resultados desigualitarios. Dyson manifiesta que las tres nuevas tecnologías; de la Información, de la Biotecnología y de la Neurotecnología, prometen fortuna y poder para los que puedan entenderlas y dominarlas, y una futurible oscilación negativa, para las necesidades de los más pobres. La ciencia es el motor de las fuerzas del cambio, pero también –directa o indirectamente- la responsable de sustanciales desigualdades sociales, exclusiones de lo más jóvenes o la dilatación de la fisura que separa los más pudientes de los más humildes.      Un futuro a largo plazo que desplaza las preocupaciones en “batallas biológicas libradas entre maneras de entender lo que debería ser un humano”, encaminándonos –avisa Dyson- a guerras de genocidio.
Michio Kaku
     En el lado opuesto de Dyson se encuentra el físico y divulgador estadounidense Michio Kaku, que considera un <futuro de bienestar>, <conocimiento ilimitado>, <elevadas cotas de comodidades>, <entretenimientos sin fin>, <extensión de la edad media de vida> o <nuevos empleos>. Pero concentrando su atención en la <pérdida de empleos> y una <acentuación en las desigualdades>. Kaku expone que los sectores más ricos de la sociedad encontrarán un alto beneficio en la “estructura genética de sus descendientes mediante ingeniería genética”.
En ese sentido nos encontramos la opinión del biólogo molecular Lee M. Silver que en un futuro próximo la sociedad puede llegar a tener seres naturales y los gen-enriquecidos o gen-ricos. Unos humanos genéticamente mejorados, creando una nueva clase hereditaria o <genetocracia>. Una tecnología sólo disponible para los más ricos, que desearán -mejorar- a sus hijos, un problema político que se avecina, donde los pobres parten con desventaja.

       Bajo estas perturbadoras expectativas, algunas voces del ámbito de las ciencias sociales reivindican un concierto en la búsqueda de la simetría entre un avance ético y lo social. Entendiendo además, que la ciencia no es el problema, sino algunas manifestaciones en su administración social.


Resumen epígrafe de La Sociedad Dividida de José Félix Tezanos