sábado, 21 de agosto de 2010

El Darwinismo social -social darwinism-. El hombre desciende de un ancestro primate

Charles Darwin
Prácticamente hasta el siglo XVIII el origen de los seres vivos se explicaba con actos de creación divina. Charles Darwin fue el fundador de la teoría de la evolución, y reunió pruebas irrefutables para convencer a sus contemporáneos científicos que los humanos son descendientes modificados de antepasados comunes. Es la teoría más recurrida en las ciencias sociales, por lo que el origen evolutivo de las especies es hoy un testimonio científico incontestable e implantado como una evidencia tal comparable con otros logros científicos como la redondez de la Tierra o la estructura molecular de la materia. La selección natural explica el por qué de las especificidades de los organismos terrestres, y los procesos evolutivos como la herencia biológica, la mutación de genes y el orden del ADN. Darwin proporcionó explicaciones causales de unidad, equilibrio y universalidad como mecanismo de explicación de la naturaleza.
El pensamiento darwiniano influyó notablemente en un plano ideológico además del científico y como efecto surgió el darwinismo social. Una teoría defendida por un coetáneo de Darwin, el sociólogo evolucionista inglés Herbert Spencer y basada en las hipótesis evolutivas darwinianas, que desplazaba la teorías biológicas de la selección natural a los fenómenos sociales, considerando la sociedad como un organismo biológico. Spencer justificaba que el éxito social responde a la supervivencia de los más aptos, a su interpretación de la dinámica social, y para alcanzar la estructura de la sociedad moderna debía de haber un paso inherente, en una evolución de las sociedades simples seguidas de las complejas.


... Nada puede parecer al pronto más difícil de creer que el que los órganos e instintos más complejos se han formado, no por medios superiores -aunque análogos- a la razón humana, sino por la acumulación de pequeñas variaciones innumerables, cada una de ellas buena para el individuo que las poseía.
El Origen de la especies - Charles Darwin
Capítulo XV, página 599. Edición Conmemorativa Austral