sábado, 14 de agosto de 2010

Los problemas medioambientales. El Hierro un paradigma de futuro.

     La definición de cambio climático que ofrece las Naciones Unidas es el cambio en las condiciones del clima que se deben a la actividad humana. El desarrollo sostenible se define como el uso de los recursos renovables para fomentar el crecimiento económico, la protección de las especies animales y la biodiversidad. Está constatado el cambio del clima por razones naturales, pero desde el periodo de la industrialización hay una curva por la proliferación de los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, el óxido nitroso, el ozono, los clorofluorocarbonos, hidrofluorocarbonos o los perfluorocarbonos, todos provocados por las actividades agrícolas, industriales, transportes, quema de residuos, etc. Todos los análisis científicos y políticos admiten que estamos en una sociedad y desarrollo insostenible, somos nosotros los que concebimos el cambio climático con la introducción de agentes tóxicos en el planeta y que revierten en serios problemas no sólo de salud sino económicos.

Todo esto se ha manifestado en tres tipos de efectos inmediatos:
  • Aumento de la temperatura del planeta
  • Aumento del nivel del mar
  • Disminución de los hielos del polo norte
Las sociedades humanas dependen de los recursos naturales y existe un desequilibrio importante en el consumo, que nos lleva a pensar en un irremediable agotamiento de los mismos. La depauperación del agua, la degradación del suelo, la desertización, la deforestación, los riesgos tecnológicos son difíciles de pronosticar pero probablemente entre sus consecuencias más inmediatas estarán la propagación de las enfermedades, las malas cosechas, la transformación de las pautas climáticas y sin duda una notable inestabilidad geopolítica.
Se están desarrollando unas acciones en el plano político para intentar mitigar este ritmo desenfrenado de destrucción, por ejemplo con el Protocolo de Kyoto, que es un acuerdo en el ámbito internacional, donde se crean unos escenarios de colaboración para disminuir la emisión de CO2, aunque con un nivel de compromiso bastante cuestionable. Muy pocos países están cumpliendo, siendo España uno de los más rezagados. También en la Unión Europea se está trabajando en el horizonte 2020 para que el 20% de la energía tenga que ser renovable. Y no tenemos que irnos muy lejos, pues aquí en Canarias, tenemos un modelo en la isla de El Hierro: el 22 de enero de 2001 fue asumida la propuesta de Reserva Mundial de la Biosfera para la isla de El Hierro por UNESCO. Una apuesta de la sociedad herreña y sus instituciones por un sistema socioeconómico sostenible y de calidad, para avanzar en la autosuficiencia de las energías renovables con la puesta en marcha del emblemático proyecto de la central hidroeólica  o un plan de desarrollo sostenible, que entre otros hitos, propone una producción sostenible con la agroganederia ecológica. 
El miedo medioambiental supone en sí mismo un elemento dinamizador en el ámbito ecocéntrico, quedémonos con modelos/praxis de la isla de El Hierro.

El Hierro un paradigma a escala mundial, 
de la isla más pequeña del archipiélago canario.

Gonzalo Piernavieja, Director de la División de I+D del Instituto Tecnológico de Canarias explica en este video, al equipo de Crónicas de RTVE, la importancia que para El Hierro tiene el proyecto de la central hidroeólica. Su objetivo es abastecer a la isla exclusivamente con energías renovables.


A continuación una cita de este reconocido sociólogo del reino unido:


..los países industrializados sólo representan en la actualidad un quinto de la población mundial. Sin embargo, son responsables del 75% de las emisiones que contaminan la atmósfera y aceleran el calentamiento global. El ciudadano medio del mundo desarrollado consume los recursos naturales a un ritmo diez veces superior al del que habita en los países menos desarrollados. Por sí misma, la pobreza es un elemento primordial de las prácticas que llevan a la degradación medioambiental de los países pobres. Quienes sufren muchas privaciones económicas no tienen más remedio que sacarle el máximo partido a los recursos locales de que disponen. Por lo tanto, el desarrollo sostenible no puede abordarse al margen de las desigualdades globales.
Anthony Giddens (1938) “Sociología”