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sábado, 18 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 36


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

El auge de la sociología histórica:

La sociología histórica toma la oposición entre continuidad y cambio como su problema nuclear, pero al intentar resolverlo llega más tarde o más temprano a una noción sofisticada de la agencia.

Esxiste la creencia extendida de que la sociología nació de la historia, por tanto el reavivamiento reciente del interés por la historia entre los sociólogos es a veces considerado como una vuelta a las raíces de la disciplina.Nada mas lejos de la realidad. La sociología histórica ha de ser vista como una reacción crítica frente a usos tradicionales de la historia, muy peculiares, típicos de los padres fundadores de la ciencia sociológica. Una cosa es decir que la sociología nació del interés por los hechos o procesos históricos, pero otra muy distinta es decir que la sociología nació del estudio científico de la historia.Lo primero es sin duda cierto; pero la materia objeto no es tratada mediante un método verdaderamente histórico sino siguiendo “leyes referidas a la historia”(Mandelbaum, 1948) estrictamente delimitadas.

Los esquemas evolucionistas o desarrollistas de Comte, Spencer o Tönnies no fueron derivados de la historia, ni enraizados en la historia,sino, mas bien impuestos sobre la historia. También compartían determinados presupuestos: consideraban la historia de forma mecanicista como un dominio autónomo, una “realidad sui géneris” de la cual los actores humanos estaban extrañamente ausentes. Los evolucionistas y desarrollistas no contribuyeron en último término a la emergencia de una verdadera perspectiva histórica. Todo lo contrario:en lugar de acercar la sociología a la historia, representaron de hecho una forma temprana de ahistoricismo. Podríamos denominarla, no sin cierta paradoja, un “ahistoricismo historiosófico”.

Sin embargo, y aunque dominante, esta tendencia no era en modo alguno la única. El siglo XIXpuede enorgullecerse de haber producido algunos ejemplares de verdadera sociología histórica, firmemente enraizados en ricos materiales históricos, históricamente limitados en su validez y que reconocían el el papel de los actores humanos -individuales y colectivos- en tanto creadores últimos del cambiante mundo social.
Tales teorías rechazaban las presunciones mecanicistas y fatalistas, la reificación de los procesos sociales, y restauraban al hombre como el verdadero sujeto histórico.

Tres nombres entre los primeros maestros de la sociología parecen representar este historicismo primigenio, auténtico: Karl Marx, Alexis de Tocqueville  y de manera mas completa y menos ambigua, Max Weber.

Toda la inmensa erudición de Weber está firmemente enraizada en un vasto conocimiento histórico, que va desde las civilizaciones antiguas al nacimiento del capitalismo industrial. La aplicación de una perspectiva histórica condujo a Weber a centrarse en las transiciones históricas concretas, en los umbrales entre épocas y especialmente en el nacimiento del capitalismo en Europa occidental. Weber rechazó las interpretaciones mecanicistas o fatalistas de los procesos históricos  y dió a los agentes humanos, a sus motivaciones, intenciones y acciones un papel crucial en la producción de las estructuras sociales, económicas y políticas.

El renacimiento reciente de la sociología histórica ha de conectarse con la herencia de Marx, Tocqueville y en particular Weber, con su trabajo auténticamente histórico en lugar de con los esquemas filosóficos, aprioristas y desarrollistas de Comte, Spencer y Tönnies.

Antes de que ocurriera tal renacimiento, la sociología presenció un largo eclipse de la perspectiva histórica. Esto fue en parte debi al segundo nacimiento del pensamiento sociológico que aconteció en EEUU con el cambio de siglo. La sociología americana tenía unas raíces radicalmente distintas de las europeas. En primer lugar, nació en una sociedad diferente pero al mismo tiempo extraordinariamente compleja en su composición racial, étnica y de clase. Los sociólogos americanos se concentraron en salvaguardar el delicado funcionamiento del sistema social, erradicando el crimen y la desorganización social, integrando a las comunidades local, mejorando la efectividad de las instituciones, incrementando la productividad del trabajo y la eficacia de la gestión.

Estas preocupaciones amelioristas, presentistas, empíricas y microsociológicas condujeron a los sociólogos americanos a fuentes intelectuales distintas, a la tradición de la psicología en lugar de la historiosofía. En fecha tan temprana como los años 40 nació la escuela del funcionalismo estructural y pronto adquirió una preponderancia en la sociología americana que retuvo durante treinta años. Me referiré a este tipo de ahistorismo nacido y criado en los EEUU pero extendido por todo el mundo, como “presentismo ahistórico”.

De este modo, por efecto de la doble genealogía de la ciencia sociológica, la europea y la americana, reinó una orientación ahistórica en la disciplina durante la mayor parte del siglo XX.

Hay dos puentes que conectan la tradición de Marx, Tocqueville y Weber con la sociología moderna.Uno es la rica corriente del “activismo marxista”: las obras de Gramsci, Lukács, la escuela de Francfort, etc. Pero esta tendencia fue principalmente influyente en filosofía y no afectó inmediatamente a la práctica de la sociología. Otro (puente) fenómeno intelectual parece tener mayor importancia, es el de esos “curiosos, a veces reconocidos grandes viejos de la disciplina”. Unos pocos ejemplos: R.K. Merton(1970), N.J. Smelser(1959) , S.N. Eisenstadt(1963) y S.M. Lipset(1967). Aunque excepcionales sus trabajos alcancanzan una gran audiencia y preparan el terreno para el renacimiento total de la prespectiva histórica en sociología que se produce en los años 70,80.

Incluso a finales de los años 50 ya se hicieron fuertes críticas contra el empiricísmo estrecho y el presentismo. En los años 60 y 70 se dirije un segundo reto contra la “gran teoría” funcional, principalmente sobre la base de que implica una imagen de la sociedad utópica, básicamente inadecuada. De aquí sigue la segunda crisis de la sociología. El énfasis se desplaza desde la autorregulación mecanicista del sistema hacia la acción voluntaria de individuos, grupos, colectividades, movimientos sociales, masas sociales tratadas como agencias causales, o al menos como portadores de cambio social.

-El nuevo historismo

Sobre el trasfondo de estos cambios profundos en a sociología contemporánea, el “nuevo historismo” o “sociología histórica” emerge como una orientación teórica y metodológica distintiva, Aunque en su forma rediviva es aun muy joven, ya ha generado un número significativo de contribuciones concretas y generales. Se podrían señalar trabajos que se ocupan de problemas históricos temporalmente concretos y localizados, y los someten a análisis sociológicos generalizadores. El procedimiento mas común es el estudio inductivo y comparativo de casos históricos seleccionados, en búsqueda de mecanismos comunes en los mecanismos históricos. Para nuestros fines nos concentraremos en otro legado de la sociología histórica: las consideraciones generales filosóficas, metateóricas y teóricas que arrojan una luz nueva sobre la naturaleza teórica de la realidad social.

jueves, 2 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 23


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

El neofuncionalismo y el debate acerca de la diferenciación

En los años 80 comenzó un importante debate teórico centrado en la afirmación básica del evolucionismo: que la evolución social se mueve en la dirección de una creciente diferenciación estructural y funcional.  La idea ya la apuntó Herbert Spencer en la descripción de la “ley general de la evolución”, y la articuló y elaboró al completo Émile Durkheim en “De la division du travail”, donde afirma una regularidad general: “Si no deja a un lado las diversas formas de toma de visión del trabajo de acuerdo con el tiempo y lugar, permanece el hecho de que ésta avanza con regularidad en la historia”. La tipología polar de “solidaridad mecánica” y de la “solidaridad orgánica” es tan solo una elaboración de esa idea.

El concepto de división del trabajo se refiere principalmente al dominio de lo laboral, a la especialización de las ocupaciones o profesiones.  El concepto de diferenciación es una generalización de éste.  “La diferenciación estructural es un proceso en el que un papel u  organización social… se diferencia en dos o más papeles u organizaciones … Las nuevas unidades sociales son distintas estructuralmente unas de otras, pero tomadas en conjunto son funcionalmente equivalentes a la unidad original” (Neil J. Smelser).

“La diferenciación estructural incluye la división del trabajo, pero va más allá del viejo concepto en dos aspectos. Mientras que la división del trabajo hace referencia a los papeles laborales, y en las sociedades complejas primariamente a trabajos y ocupaciones a tiempo completo, el concepto de diferenciación no está confinado a la esfera económica sino que incluye también papeles políticos, culturales y sociales. Más aún, la diferenciación se refiere a la especialización de las organizaciones e instituciones así como a los papeles (Dietrich Rueschemeyes).

La idea de diferenciación contiene “rasgos generales de la historia mundial” (Alexander), así como los rasgos generales de la época moderna. Pero es deficiente porque no proporciona el mecanismo causal que explique la tendencia dominante hacia la diferenciación (Durkheim, densidad moral), y no proporciona análisis concretos, históricamente documentados, de “fases específicas” de las distintas consecuencias engendradas por la diferenciación en las distintas épocas. La tensión entre el nivel de la tendencia general, los mecanismos causales y los desarrollos históricos contingentes es denominada por Alexander como “el problema de Durkheim”.

La primera generación de estructuralistas-funcionalistas: Talcott Parsons, Neil Smelser, Shmuel Eisenstadt. Posteriormente la escuela “neofuncionalista” (Alexander, Rueschemeyer): “Estas revisiones procedían del presupuesto común de que la diferenciación proporciona, de hecho, una estructura intuitivamente significativa para la comprensión de la naturaleza del mundo moderno. Pero el esfuerzo por interrelacionar este modelo general con las instituciones, los procesos, y las tensiones específicas de cada fase es lo que más preocupa a los teóricos de la diferenciación hoy día”.(Alexander).

La teoría de la neodiferenciación  del libro de Dietrich Rueschemeyer sobre el poder y la división del trabajo, “Poder and the Division of Labour”, el autor intenta enfrentarse a los dos retos planteados por las omisiones de Durkheim: intenta reemplazar el mecanismo causal, y  anclar la tendencia en hechos contingentes, permitiendo excepciones y reversiones de la tendencia general. Rueschemeyer se centra en un factor significativo que contribuye a la diferenciación: el poder. Argumenta que los poderosos son siempre capaces de imponer consistentemente la división del trabajo en consonancia con sus intereses particulares, o bloquear la diferenciación si sucede que es contraria a sus intereses.  Rueschemeyer encara el segundo reto de Durkheim: no ignorar las excepciones a la tendencia. Reveses de la especialización y de la fusión de funciones prueban que la tendencia es muy contingente:

1)            estancamiento típicos de muchas sociedades agrícolas
2)            decadencia tras avances en la división del trabajo
3)            contratendencias en diversos niveles de las estructuras sociales
4)            en la sociedad moderna surgen casos particularmente interesantes de des-diferenciación.

El invocar a diferencias de poder y a grupos de interés en conflicto como factores causales que detienen, bloquean o invierten la diferencia prueba su fuerza explicativa también con respecto a esas desviaciones excepcionales de la tendencia general.

La contribución de Rueschemeyer es tan sólo un ejemplo reciente de cómo el “problema de Durkheim” y el programa de investigación a él ligado informan el debate teórico en curso y que dura ya casi un siglo.

El giro hacia el evolucionismo biológico

El evolucionismo sociológico de Comte y Spencer anticipó la formulación de la Teoría evolutiva en biología, y en particular su expresión más influyente de Charles Darwin (1809-82), en su tratado fundamental “On the Origin of Species” (1859). Recientemente la sociología ha considerado las raíces darwinianas, proponiendo algunos neoevolucionistas las “teorías de la selección natural”, o las teorías de la “variación sociocultural y de la retención selectiva”. Creen que “el modelo darwinista revela similitudes analíticas fundamentales entre los procesos biológicos y socioculturales de evolución” (Lopreato).

“[La teoría clásica] tomó como modelo al embriología y representa la sociedad en su crecimiento como un organismo, que se vuelve no sólo más grande sino que se diferencia en órganos especializados y funciones... Una segunda analogía es la teoría darwinista de cómo evolucionan las especies a través de la variación y la selección natural de aquellas formas mejor adaptadas a sus ambientes …. La diferenciación considera la sociedad como equivalente a los organismos singulares, en crecimiento durante su tiempo de vida; la selección natural considera las sociedades como equivalentes a la variedad de especies (poblaciones de organismos), algunas de las cuales son seleccionadas como adaptaciones favorables, y otras no”. (Collins).

“En la última década, el pensamiento evolutivo se ha desplazado desde la periferia de la teoría social al centro” (Burns y Dietz).

El mecanismo básico de la evolución lo definió Darwin como “la preservación de las variaciones favorables y el rechazo de las variaciones perjudiciales”. Tres principios modelan la lógica del proceso:

1)    Principio de variación en la población (mutaciones)
2)    Principio de selección entre ideas
3)    Principio  de supervivencia del mejor adaptado.

Las investigaciones de Thomas Dietz condujeron a la abstracta noción de genes y dotación genética como selección evolutiva. Buscando el paralelismo en la evolución sociocultural, al referirse al conjunto de relaciones sociales abstractas.

Otro enigma en común entre la teoría biológica y la teoría sociológica son las fuentes de variabilidad inicial. Tom Burns y Thomas Dietz sugieren que la variabilidad de las reglas puede surgir de seis circunstancias:

1)    Necesaria verbalización de las reglas durante la transmisión social.
2)    Cualquier desarrollo de las reglas requiere interpretación.
3)    La gente comete fallos y errores en la articulación aplicación de las reglas.
4)    La gente busca y experimenta con reglas, particularmente si están insatisfechos con ellas.
5)    La gente se embarca en acciones perversas, que pueden generar nuevas reglas.
6)    Siempre hay una infiltración de reglas extrañas.

El tercer enigma se refiere a los cruciales mecanismos de la selección, “a la reproducción diferencial de modos de acción y pensamiento dentro de las sociedades”. “La agencia proporciona un mecanismo para generar cambio en los sistemas de reglas que es mucho más poderoso que el error o la migración, y que empareja con el carácter dinámico, inventivo y a menudo juguetón de la vida humana”.

Respecto al criterio de selección, la adaptabilidad, el valor funcional de determinada institución, regla, forma de vida, para la supervivencia y para la capacidad para reproducirse.

El modo en el que se efectúa la selección es percibido en formas cada vez más complejas, desde la simple “lucha por la supervivencia” darwinista, a través de la “lucha por los refuerzos”, esto es, “los esfuerzos por obtener cosas que satisfarán necesidades y deseos”, a la “lucha por la satisfacción”, esto es, “el equilibrio favorable del placer sobre el dolor”.

La teoría neoevolucionista de la selección sociocultural  está todavía en “una fase muy primaria de su desarrollo en las ciencias sociales”. Rechaza el determinismo, el finalismo, el fatalismo, la linealidad, y la gradualidad. Hace hincapié en la suerte, lo fortuito, la contingencia, en lo abierto del proceso en los umbrales cualitativos y en el papel crucial de la agencia humana. “Para tener éxito se necesitará una síntesis teórica de la biología evolutiva y de la ciencia social así como un conocimiento más rico y sistemático de las condiciones medioambientales, incluidas las culturales, y las vicisitudes históricas del homo sapiens y de su sociedad” (Lopreato).


lunes, 22 de abril de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 19


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

EL EVOLUCIONISMO CLÁSICO

La primera metáfora: organismo y crecimiento

La sociología nació como respuesta  a las presiones intelectuales y prácticas, y se esforzaba en comprender  y controlar las transformaciones sociales que acontecían en Europa, en medio de las grandes revoluciones. Los filósofos convertidos en sociólogos del s. XIX buscaron analogías heurísticas o modelos metafóricos en terrenos mejor conocidos, surgiendo la primera metáfora de la mano de la biología: la metáfora del organismo y del crecimiento orgánico.

Los fundadores afirmaban similitudes generales entre un organismo y la sociedad, al tiempo que eran conscientes de las diferencias y disparidades.

La analogía orgánica se refería en principio a la anatomía, a la constitución interna de la sociedad. Tanto los organismos como las sociedades están compuestos de elementos discernibles (células, individuos) agrupados en unidades más complejas (órganos, instituciones), y unidos, o integrados por una determinada red de relaciones (anatomía orgánica, lazos sociales). Se les considera dotados de estructura. La analogía orgánica también se aplicó a la fisiología, al funcionamiento interno de la sociedad. Las diferencias se percibían con claridad: los componentes altamente especializados, o los órganos en el caso de un organismo, y los elementos multifuncionales mutuamente sustituibles o subsistemas en el caso de la sociedad.

En las transformaciones dinámicas había interrelación visible de continuidad y cambio. Hay una persistencia de las totalidades, que duran más que sus partes. El lapso vital del organismo así como la historia de una sociedad están marcados por el crecimiento.

“Crecimiento” significa agrandamiento, expansión, complicación y diferenciación, un proceso que:

1)    Consiste en el despliegue de determinadas potencialidades inmanentes presentes desde el principio en el objeto de estudio.
2)    Opera en una dirección y es irreversible.
3)    Persiste inexorablemente y no puede ser detenido.
4)    Procede gradualmente, paso a paso.
5)    Pasa por estadios discernibles o fases.

El concepto de crecimiento proporciona el núcleo  al evolucionismo  sociológico. La orientación del evolucionismo en sociología precede en el tiempo al evolucionismo biológico y difiere significativamente de él.

1º, era una teoría de la ontogénesis referida a una única totalidad (la sociedad humana), mientras que el darwinismo era una teoría de la filogénesis, referida al origen de una especie o población,

2º, los sociólogos describieron el mecanismo como despliegue de potencialidades inmanentes, mientras que los darwinistas se ocuparon de las meras mutaciones dentro de las especies, de la lucha por la existencia, la supervivencia del mejor adaptado.

3º, el evolucionismo sociológico era estrictamente determinista, postulaba un proceso necesario inquebrantable, mientras que el evolucionismo biológico sólo era probabilista, y apuntaba a tendencias casi puntuales.

Los fundadores del evolucionismo sociológico

Seis representantes: Comte, Spencer, Morgan, Durkheim, Tönnies y Ward.


Auguste Comte y el concepto idealista de evolución

El fundador de la sociología asume que al objeto de entender el período de emergencia de la modernidad, es necesario un contexto histórico más amplio. La sociedad capitalista, urbana, industrial, no es un accidente, sino un producto natural de procesos anteriores. Intentó explicarlo por medio de la “ley de los tres estadios”. La calidad y cantidad de conocimiento dominado por una sociedad crece de modo constante.  Este rasgo central de la sociedad influye y determina el resto de los aspectos de la vida social, económica, política, militar. En el primer estadio, la gente se remite a entidades y poderes sobrenaturales como responsables de los sucesos terrenos. El segundo estadio, el metafísico, se reemplaza los dioses por causas y esencias abstractas, por principios fundamentales de la realidad tal como son concebidos por la razón. El tercero, el estadio positivo, se alcanza cuando la gente invoca leyes basadas en la evidencia empírica, en la observación, en la comparación y en la experimentación.  El crecimiento cuantitativo, acumulativo, se vuelve dominante, una vez la aproximación última a la realidad. “Por tanto, la historia es la historia de los cambios en la mente y en la sociedad que se emparejan y reflejan entre si” (Mazlish).

Herbert Spencer y el concepto naturista de evolución

Spencer concibe la evolución como el principio subyacente, común, a toda realidad, tanto natural como social.  Toda realidad social es básicamente material, consiste en materia,  energía y movimiento. “La evolución es definible como el cambio desde una homogeneidad incoherente a una heterogeneidad coherente, acompañado de desperdicio de movimiento e integración de materia” (Spencer).

La evolución  procede por medio de la diferenciación estructural y funcional:

1)    de la simplicidad a la complejidad
2)    de lo amorfo a la articulación de las partes
3)    de la uniformidad, homogeneidad, a la especialización, a la heterogeneidad
4)    de la fluidez a la estabilidad.

“Tanto en el desarrollo de la tierra, como en el desarrollo de la vida en su superficie, en el desarrollo de la sociedad, del estado, de los productos, del comercio, del lenguaje, de la literatura, de la ciencia, el arte, aparece a lo largo de todos ellos esta misma evolución de lo simple a lo complejo a través de diferenciaciones sucesivas” (Spencer).

El mecanismo de la evolución social está basado en tres regularidades:

Primero.- Inestabilidad inherente de las poblaciones uniformes.
Segundo.- Hay una tendencia a amplificar estas desigualdades.
Tercero.- La sociedad empieza a dividirse en acciones, clases y grupos según diferenciaciones de clase, nación y de ocupación.

Para subrayar la dirección en la que se mueve el proceso evolutivo, Spencer introduce una primera tipología polar. Señala dos tipos ideales opuestos, la sociedad militar, y la sociedad industrial. La estrategia de especificar el proceso evolutivo se popularizará.


Sociedad militar
Sociedad industrial
Actitud dominante
Defensa y conquista del territorio
Producción pacífica e intercambio de bienes y servicios
Principio integrador
Coerción, sanciones rígidas
Cooperación voluntaria, contratos
Relación de los individuos con el Estado
Dominación del Estado, sanciones rígidas
Atención del Estado a las necesidades individuales, libertad
Relación del Estado con otras organizaciones
Monopolio y dominación del Estado
Autonomía de las organizaciones privadas

Sociedad militar
Sociedad industrial
Estructura política
Centralización, autocracia
Democracia descentralizada
Estratificación
Adscripción, baja movilidad, sociedad cerrada
Mérito, alta movilidad, sociedad abierta
Actividad económica
Autarquía, proteccionismo, autosuficiencia
Interdependencia económica, libre comercio
Valores dominantes
Coraje, disciplina, obediencia
Iniciativa, inventiva, independencia, veracidad.

domingo, 14 de abril de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 12


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

LA MODERNIDAD Y MÁS ALLÁ

La definición de la modernidad

La sociología ha devenido en una forma de autoconciencia científica de la modernidad y sus logros más importantes, clásicos, se relacionan con la experiencia de la modernidad triunfante. Solo recientemente se ha producido el desencanto con la modernidad y los sociólogos han proclamado una nueva Era de “posmodernidad” (Lyotard 1984), necesitada de nuevas formas de reflexión sociológica. Pero incluso aquí, la idea de modernidad es todavía central como punto de referencia; el concepto de posmodernidad solo tiene sentido como oposición, como una noción residual, negativa que denota el rechazo por la modernidad.

Hay dos formas de definir la modernidad: histórica y analíticamente. El concepto histórico se refiere a un tiempo y a un espacio particulares; está fechado y localizado. Dos autores contemporáneos ilustran este enfoque, aunque difieren en su datación precisa. Para Giddens (1990: 1) “la modernidad refiere a los modos de vida social o de organización que surgieron en Europa alrededor del siglo XVII en adelante y que posteriormente se hicieron más o menos universales en su influencia”. Para Kumar (1988: 5)  “tuvo lugar entre el siglo XVI y el XVIII; y comenzó en los países noroccidentales de Europa -especialmente en Inglaterra, los Países Bajos, el norte de Francia y el norte de Alemania”

La mayoría de los historiadores coinciden en que la modernidad surgió como consecuencia de grandes revoluciones. Las revoluciones americana y francesa proporcionan el entramado político e institucional de la modernidad: La democracia constitucional, el imperio de la ley y el principio de soberanía de los estados-nación. La revolución industrial británica proporcionó la fundación económica; la producción industrial por medio del trabajo libre, en asentamientos urbanos, dio lugar al industrialismo y al urbanismo como nuevas formas de vida y al capitalismo como la nueva forma de apropiación y distribución.

Desde el inicio de la sociología encontramos intentos reiterados de definir la modernidad analíticamente mediante el descubrimiento de sus rasgos fundamentales.

Augusto Comte señaló diversos rasgos del nuevo orden social: 1 concentración de la fuerza de trabajo en centros urbanos. 2 Organización del trabajo guiada por la efectividad y el beneficio. 3 Aplicación de la ciencia y la tecnología a la producción. 4 Aparición de antagonismos latentes o manifiestos entre empleados y empresarios. 5 Creciente contraste y desigualdades sociales. 6 Un sistema económico basado en la libre empresa y en la competición abierta.

La mayoría de los sociólogos tomaron la vía negativa, contrastando la imagen de la modernidad con la sociedad tradicional, premoderna. Produciendo modelos polares.  Numerosos de estos modelos polares fueron propuestos por los evolucionistas clásicos;  la oposición de la sociedad “militar” y la “industrial” por Herbert Spencer, “Gemeinschaft” y “Gesellschaft” por Ferdinand Tönies, y la solidaridad “mecánica” y la “orgánica” por Emile Durkheim.

Aquí queremos presentar la que quizás sea la descripción más sistemática y completa de la modernidad, y que se encuentra en los tipos ideales polares de MaX Weber de sociedad “tradicional” frente a sociedad “capitalista”. Estos tipos idelaes pueden compararse siguiendo seis dimensiones: forma de propiedad, tecnología dominante, carácter de la fuerza de trabajo, medios de distribución económica, naturaleza de la ley, motivaciones dominantes.

Tipo de propiedad
Ligada al estatus social hereditario (aristocracia terrateniente)
Apropiación privada de los medios de producción bajo el control de empresarios libremente intercambiables como bienes de mercado
Mecanización del trabajo
Prácticamente inexistente
Mecanización del trabajo como tecnología dominante, efectividad, productividad y organización racional principios rectores de la producción
Naturaleza de la fuerza del trabajo
Básicamente no libre, por esclavitud personal como por servidumbre
Fuerza de trabajo libre para moverse en respuesta a la demanda. Se vende el trabajo a cambio de salarios como si de mercancías se tratara en un mercado abierto.
El mercado
Limitado, por barreras impositivas, inseguridad, limitación instrumentos monetarios malas comunicaciones. Mercados locales o limitados de larga distancia en productos de lujo
Comercio en mercados abiertos no limitados por las restricciones tradicionales. El mercado como principio organizador de la distribución y el consumo.

Leyes dominates
Particularistas, aplicables de modo distinto a diferentes grupos sociales
Universalmente aplicable, leyes calculables que permiten la predectibilidad de los contratos y el cumplimiento de  derechos.
Motivaciones dominantes
Centradas en torno a la satisfacción de necesidades a niveles acostumbrados. Aceptación de la forma tradicional de vida y de las tasas de beneficios. Como dice Weber: “La oportunidad de ganar más es menos atractiva que la de trabajar menos”
Ganancia ilimitada, Beneficio en constante aumento como motivación última del comportamiento económico.