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jueves, 2 de mayo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 23


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

El neofuncionalismo y el debate acerca de la diferenciación

En los años 80 comenzó un importante debate teórico centrado en la afirmación básica del evolucionismo: que la evolución social se mueve en la dirección de una creciente diferenciación estructural y funcional.  La idea ya la apuntó Herbert Spencer en la descripción de la “ley general de la evolución”, y la articuló y elaboró al completo Émile Durkheim en “De la division du travail”, donde afirma una regularidad general: “Si no deja a un lado las diversas formas de toma de visión del trabajo de acuerdo con el tiempo y lugar, permanece el hecho de que ésta avanza con regularidad en la historia”. La tipología polar de “solidaridad mecánica” y de la “solidaridad orgánica” es tan solo una elaboración de esa idea.

El concepto de división del trabajo se refiere principalmente al dominio de lo laboral, a la especialización de las ocupaciones o profesiones.  El concepto de diferenciación es una generalización de éste.  “La diferenciación estructural es un proceso en el que un papel u  organización social… se diferencia en dos o más papeles u organizaciones … Las nuevas unidades sociales son distintas estructuralmente unas de otras, pero tomadas en conjunto son funcionalmente equivalentes a la unidad original” (Neil J. Smelser).

“La diferenciación estructural incluye la división del trabajo, pero va más allá del viejo concepto en dos aspectos. Mientras que la división del trabajo hace referencia a los papeles laborales, y en las sociedades complejas primariamente a trabajos y ocupaciones a tiempo completo, el concepto de diferenciación no está confinado a la esfera económica sino que incluye también papeles políticos, culturales y sociales. Más aún, la diferenciación se refiere a la especialización de las organizaciones e instituciones así como a los papeles (Dietrich Rueschemeyes).

La idea de diferenciación contiene “rasgos generales de la historia mundial” (Alexander), así como los rasgos generales de la época moderna. Pero es deficiente porque no proporciona el mecanismo causal que explique la tendencia dominante hacia la diferenciación (Durkheim, densidad moral), y no proporciona análisis concretos, históricamente documentados, de “fases específicas” de las distintas consecuencias engendradas por la diferenciación en las distintas épocas. La tensión entre el nivel de la tendencia general, los mecanismos causales y los desarrollos históricos contingentes es denominada por Alexander como “el problema de Durkheim”.

La primera generación de estructuralistas-funcionalistas: Talcott Parsons, Neil Smelser, Shmuel Eisenstadt. Posteriormente la escuela “neofuncionalista” (Alexander, Rueschemeyer): “Estas revisiones procedían del presupuesto común de que la diferenciación proporciona, de hecho, una estructura intuitivamente significativa para la comprensión de la naturaleza del mundo moderno. Pero el esfuerzo por interrelacionar este modelo general con las instituciones, los procesos, y las tensiones específicas de cada fase es lo que más preocupa a los teóricos de la diferenciación hoy día”.(Alexander).

La teoría de la neodiferenciación  del libro de Dietrich Rueschemeyer sobre el poder y la división del trabajo, “Poder and the Division of Labour”, el autor intenta enfrentarse a los dos retos planteados por las omisiones de Durkheim: intenta reemplazar el mecanismo causal, y  anclar la tendencia en hechos contingentes, permitiendo excepciones y reversiones de la tendencia general. Rueschemeyer se centra en un factor significativo que contribuye a la diferenciación: el poder. Argumenta que los poderosos son siempre capaces de imponer consistentemente la división del trabajo en consonancia con sus intereses particulares, o bloquear la diferenciación si sucede que es contraria a sus intereses.  Rueschemeyer encara el segundo reto de Durkheim: no ignorar las excepciones a la tendencia. Reveses de la especialización y de la fusión de funciones prueban que la tendencia es muy contingente:

1)            estancamiento típicos de muchas sociedades agrícolas
2)            decadencia tras avances en la división del trabajo
3)            contratendencias en diversos niveles de las estructuras sociales
4)            en la sociedad moderna surgen casos particularmente interesantes de des-diferenciación.

El invocar a diferencias de poder y a grupos de interés en conflicto como factores causales que detienen, bloquean o invierten la diferencia prueba su fuerza explicativa también con respecto a esas desviaciones excepcionales de la tendencia general.

La contribución de Rueschemeyer es tan sólo un ejemplo reciente de cómo el “problema de Durkheim” y el programa de investigación a él ligado informan el debate teórico en curso y que dura ya casi un siglo.

El giro hacia el evolucionismo biológico

El evolucionismo sociológico de Comte y Spencer anticipó la formulación de la Teoría evolutiva en biología, y en particular su expresión más influyente de Charles Darwin (1809-82), en su tratado fundamental “On the Origin of Species” (1859). Recientemente la sociología ha considerado las raíces darwinianas, proponiendo algunos neoevolucionistas las “teorías de la selección natural”, o las teorías de la “variación sociocultural y de la retención selectiva”. Creen que “el modelo darwinista revela similitudes analíticas fundamentales entre los procesos biológicos y socioculturales de evolución” (Lopreato).

“[La teoría clásica] tomó como modelo al embriología y representa la sociedad en su crecimiento como un organismo, que se vuelve no sólo más grande sino que se diferencia en órganos especializados y funciones... Una segunda analogía es la teoría darwinista de cómo evolucionan las especies a través de la variación y la selección natural de aquellas formas mejor adaptadas a sus ambientes …. La diferenciación considera la sociedad como equivalente a los organismos singulares, en crecimiento durante su tiempo de vida; la selección natural considera las sociedades como equivalentes a la variedad de especies (poblaciones de organismos), algunas de las cuales son seleccionadas como adaptaciones favorables, y otras no”. (Collins).

“En la última década, el pensamiento evolutivo se ha desplazado desde la periferia de la teoría social al centro” (Burns y Dietz).

El mecanismo básico de la evolución lo definió Darwin como “la preservación de las variaciones favorables y el rechazo de las variaciones perjudiciales”. Tres principios modelan la lógica del proceso:

1)    Principio de variación en la población (mutaciones)
2)    Principio de selección entre ideas
3)    Principio  de supervivencia del mejor adaptado.

Las investigaciones de Thomas Dietz condujeron a la abstracta noción de genes y dotación genética como selección evolutiva. Buscando el paralelismo en la evolución sociocultural, al referirse al conjunto de relaciones sociales abstractas.

Otro enigma en común entre la teoría biológica y la teoría sociológica son las fuentes de variabilidad inicial. Tom Burns y Thomas Dietz sugieren que la variabilidad de las reglas puede surgir de seis circunstancias:

1)    Necesaria verbalización de las reglas durante la transmisión social.
2)    Cualquier desarrollo de las reglas requiere interpretación.
3)    La gente comete fallos y errores en la articulación aplicación de las reglas.
4)    La gente busca y experimenta con reglas, particularmente si están insatisfechos con ellas.
5)    La gente se embarca en acciones perversas, que pueden generar nuevas reglas.
6)    Siempre hay una infiltración de reglas extrañas.

El tercer enigma se refiere a los cruciales mecanismos de la selección, “a la reproducción diferencial de modos de acción y pensamiento dentro de las sociedades”. “La agencia proporciona un mecanismo para generar cambio en los sistemas de reglas que es mucho más poderoso que el error o la migración, y que empareja con el carácter dinámico, inventivo y a menudo juguetón de la vida humana”.

Respecto al criterio de selección, la adaptabilidad, el valor funcional de determinada institución, regla, forma de vida, para la supervivencia y para la capacidad para reproducirse.

El modo en el que se efectúa la selección es percibido en formas cada vez más complejas, desde la simple “lucha por la supervivencia” darwinista, a través de la “lucha por los refuerzos”, esto es, “los esfuerzos por obtener cosas que satisfarán necesidades y deseos”, a la “lucha por la satisfacción”, esto es, “el equilibrio favorable del placer sobre el dolor”.

La teoría neoevolucionista de la selección sociocultural  está todavía en “una fase muy primaria de su desarrollo en las ciencias sociales”. Rechaza el determinismo, el finalismo, el fatalismo, la linealidad, y la gradualidad. Hace hincapié en la suerte, lo fortuito, la contingencia, en lo abierto del proceso en los umbrales cualitativos y en el papel crucial de la agencia humana. “Para tener éxito se necesitará una síntesis teórica de la biología evolutiva y de la ciencia social así como un conocimiento más rico y sistemático de las condiciones medioambientales, incluidas las culturales, y las vicisitudes históricas del homo sapiens y de su sociedad” (Lopreato).


domingo, 28 de abril de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 22


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Marshall Sahlins y E. Service: la distinción entre evolución general y evolución específica.

En su libro “Evolution and Culture”, Sahlins y Service intentan reivindicar los temas principales del evolucionismo clásico y reconciliarlo con la nueva teoría evolutiva. La “evolución general” puede estudiarse como dirección general de la humanidad. La “evolución específica” comprende formas concretas en las que los nuevos tipos culturales se adaptan a ambientes específicos. La cultura bien adaptada es algo predispuesto. Esto le proporciona identidad, unicidad y fuerza. La “evolución general” y la “evolución específica” pueden entrar en conflicto. “La sociedad o la cultura puede devenir tan adaptada a través de la especialización a su ambiente, tan bien ajustada a su nicho ecológico, que ya no sea adaptable, ni capaz de innovar para saltar hacia niveles más actos de organización tecnológica o social “(Smith). El estancamiento en lugar del cambio será el resultado probable.

El neoevolucionismo en sociología

El neoevolucionismo se afianzó en sociología como rechazo a las versiones ortodoxas del enfoque estructura-funcional. La teoría evolutiva revisada fue propuesta como alternativa al funcionalismo. Discutiremos los dos ejemplos más influyentes en el  neoevolucionismo sociológico.

Gerhard y Jean Lenski: el enfoque ecológico evolutivo.

Definen su perspectiva principal por referencia a las ciencias biológicas: “comparte con el enfoque evolutivo en biología un intenso interés por el proceso de cambio -especialmente el cambio básico, a largo plazo, de desarrollo y adaptativo  - y por los procesos conexos de competición y conflicto. Con el enfoque ecológico en biología comparte un interés por los lazos de interdependencia dentro y entre poblaciones y por las relaciones entre las poblaciones y su medioambiente”. (Lenski y Lenski)

La historia humana no es una mera secuencia, sino, por el contrario “la presencia de tendencias a largo plazo es meridianamente evidente. (Lenski) La más significativa es la tendencia del “avance tecnológico y sus consecuencias”. (Lenski y Lenski). La esencia del avance tecnológico procede del alcance y distinta calidad de la información.

La forma básica de información es genética, la forma superior es el aprendizaje individual, después viene la comunicación por signos y por último la comunicación mediante símbolos, la información codificada, conservada y compartida.

“Las soluciones de una sociedad a sus problemas tecnológicos funcionan como un conjunto de condiciones que determinan el abanico de soluciones que la sociedad puede aplicar a otros problemas” (Lenski y Lenski). El curso dominante de determinación sigue la secuencia: “tecnología-economía-Estado-sistema distributivo”. “El avance tecnológico es el principal  determinante de esta constelación de tendencias globales -en población, en lenguaje, en estructura social y en ideología- que definen los rasgos básicos de la historia humana” (Lenski y Lenski).

La tecnología proporciona el criterio principal para la periodización de las sociedades humanas en fases evolutivas:

1)    Caza y recolección hasta el 7.000 a.C.
2)    Hortícola, desde el 7.000 al 3000 a.C.
3)    Agraria, desde el 3.000 a.C. al 1.800 d.C.
4)    Industrial, desde el 1.800 d.C.

Algunas sociedades pueden desarrollar tecnologías diferentes, pero equivalentes, cuantificables como “el valor del producto bruto de una sociedad dividido por la energía humana empleada en su producción.

Talcott Parsons y la teoría ampliada de la diferenciación

T. Parsons acometió el problema del cambio histórico de largo alcance. En “Societies: Evolutionary and Comparative Perspectives” (1966) y “The System of Modern Societies” (1971), utilizó sus conceptos estructurales-funcionales anteriores para interpretar las transformaciones evolutivas de la sociedad humana.

Parsons distingue dos tipos de procesos que acontecen en cualquier sistema social:

1)    Procesos integradores y de control, tienen efectos compensatorios.
2)    Procesos de cambio estructural que tocan el centro del sistema de valores y normas. “El cambio estructural es un cambio en los valores que controlan las relaciones entre unidades del sistema” (Lacky).

Los cambios estructurales siguen el modelo evolutivo. “La evolución sociocultural, al igual que la evolución orgánica, ha procedido por variación y diferenciación desde formas simples a formas progresivamente más complejas “(Parsons). “El factor direccional es un incremento en la capacidad adaptativa generalizada”. La evolución no es unilineal sino multilineal.

Hay cuatro mecanismos básicos de evolución: la diferenciación, la gradación adaptativa, la inclusión y la generalización del valor.

1)    La diferenciación: la formación de unidades estructural y funcionalmente específicas.
2)    Gradación adaptativa: el surgimiento de la eficiencia de cada nueva unidad, su mayor ejecución especializada y efectiva comparada con totalidades anteriores más uniformes.
3)    La inclusión: la integración de nuevas unidades en la sociedad salvaguardando su funcionamiento armonioso en un contexto nuevo.
4)    La generalización del valor: formular los patrones normativos a un nivel suficientemente general como para abarcar nuevas unidades, diversificadas y proveerlas de apoyo y legitimación.

Estos cuatro mecanismos operan de forma conjunta. “El estado de cualquier sociedad dada y, lo que es más, de un sistema de sociedades conexas … es un complejo que resulta de ciclos progresivos que implican estos (y otros) procesos de cambio”.

La evolución sigue estadios discernibles: primitivo, primitivo avanzado, intermedio y moderno.

1)    La sociedad primitiva: homogénea y uniforme. Lazos sociales: parentesco y religión. Participación en la sociedad definida por categorías adscriptivas y criterios pluralistas.
2)    Estadio primitivo avanzado se alcanza cuando aparece la división en subsistemas: las funciones políticas les emancipan de la religión, diferenciando lo sagrado de lo profano. La participación en la sociedad deviene estratificada, dando énfasis al criterio de logro en lugar al de adscripción.
3)    Las sociedades intermedias están caracterizadas por el uso de la escritura (información, comunicación a distancia, transmisión de la tradición). Estratificación social desarrollada con principios universalistas.
4)    El tipo moderno de sociedad ha surgido en un espacio evolutivo único, Occidente, que es esencialmente la mitad de Europa que se siente heredera del Imperio Romano del norte del Mediterráneo. La sociedad de la cristiandad occidental, por tanto, proporcionó la base desde la cual “despegó” lo que denominaremos el “sistema” de la sociedades modernas (Parsons). Los rasgos cruciales de la modernidad son:

a.    La diferenciación completa de los cuatro subsistemas de la sociedad: adaptativo, de logro de fines, integrador y de mantenimiento del modelo
b.    El papel dominante de la economía (producción en masa, burocracia, mercado, dinero)
c.     El desarrollo del sistema legal como mecanismo principal de coordinación social y control.
d.    La estratificación basada en los criterio universalistas de mérito
e.    La extensión de redes complejas, impersonales, mediadas de relaciones sociales.

La imagen de Parsons de la evolución ha sido criticada por sus prejuicios prooccidentales  por Smith. Los prejuicios de Parsons son mayores cuando termina su discusión de la evolución con la siguiente conclusión: en nuestro tiempo ha aparecido una “sociedad de plomo”, que culmina el proceso evolutivo, y esta sociedad es los Estados Unidos. “Los Estados Unidos, la “primera nación nueva”, ha llegado a jugar un papel parecido a la Inglaterra del s. XVII” (Parsons).
Una descripción idealista, y se aleja de las realidades más desagradables de la vida americana. “Talcott Parsons, al escribir en los Estados Unidos en los años 50 y 60, sintió que estaba viviendo en la cumbre de la civilización humana, al igual que Aguste Comte en la década de los 30 del siglo pasado creía que su Francia mostraba la cara del futuro a las sociedades menos modernos de su tiempo” (Collins).

sábado, 27 de abril de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 21


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricos – Blas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humano – Galaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir social – Jesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

EL NEOEVOLUCIONISMO

El renacimiento del evolucionismo

Después de un período de crítica, rechazo y abandono, el evolucionismo sociológico volvió a la primera línea en los años cincuenta, entroncando con nuevas fuentes intelectuales.

El neoevolucionismo busca fundamentos nuevos para sus afirmaciones. 
“Los rasgos básicos de la historia humana desde el bajo paleolítico a través de la edad de bronce están ahora claros. Sólo pueden describirse en términos de desarrollo: las pruebas de un incremento numérico de la población humana, las pruebas de la residencia del hombre en hábitats cada vez más variados, las evidencias de una tecnología cada vez más compleja y las evidencias de la producción cada vez mayor de bienes duraderos y de acumulación de capital. Los historiadores toman la historia donde la dejan los arqueólogos, y sus hallazgos refuerzan y extienden el cuadro proporcionado por los arqueólogos: crecimiento continuo de la población; avance continuo en la tecnología, en la producción y en la acumulación de capital: y, además, los sistemas sociales generalmente se vuelven más complejos, más diferencias, más urbanos y más poderosos a medida que pasa el tiempo (Lenski).

Talcott Parsons afirma que “los desarrollos en la teoría biológica y en las ciencias sociales han creado firmes bases sobre las que aceptar la continuidad fundamental de la sociedad y la cultura como parte de una teoría más general de los sistemas vivos en evolución.

El neoevolucionismo se aleja del evolucionismo clásico:

1)    el enfoque se traslada desde la evolución de la sociedad humana global hacia los procesos de entidades sociales más limitadas: civilizaciones, culturas.
2)    La principal preocupación radica en los mecanismos causales de la evolución, en lugar de en la secuencia de estadios necesarios.
3)    Las descripciones de la evolución son formuladas en términos categoriales, descriptivos, evitando las evaluaciones y sobreentendidos acerca del  progreso. “Para los evolucionistas contemporáneos la evolución sociocultural tiene un significado mucho más restringido, carece de juicios morales implícitos” (Lenski y Lenski).
4)    Las proposiciones son expresadas en forma probabilística, en lugar de determinista.
5)    Incorporación gradual de puntos de vista de otras ramas del evolucionismo.

El neoevolucionismo en la antropología cultural

El neoevolucionismo comenzó en la antropología cultural, con diversos trabajos que renovaron el evolucionismo clásico. El neoevolucionismo reconoce y se adapta a la amplia crítica precedente. A continuación se exponen algunos trabajos:

Leslie White y el movimiento hacia el determinismo  tecnológico

En sus libros “Science of Culture” y “Evolution of Culture”, el etnólogo norteamericano  Leslie White, describe la cultura como un mecanismo adaptativo por medio del cual la especie humana se acomoda a la naturaleza.
Todas las partes de la cultura están interrelacionadas pero el papel primario es jugado por el sistema tecnológico, siendo secundarios la organización política, la estructura normativa y los sistemas de conocimiento e ideologías.  La cultura se desarrolla y avanza a través del incremento del tipo de energía, y la eficiencia con la que es utilizada la energía. Este factor determina el creciente dominio humano sobre la naturaleza que White ve como la tendencia evolutiva fundamentales.

La secuencia de utilización de la energía: energía corporal; domesticación animales; revolución agrícola; descubrimiento de los combustibles; energía de la fisión nuclear y comienza la era atómica.

El desarrollo de la cultura tiene orígenes biológicos y es principalmente endógeno. La clave de la evolución de una cultura radica en la cultura misma.

Julian Steward y el concepto de evolución multilineal

En su libro “Theory of Culture Change”, se alejó de la ortodoxia evolucionista. Buscó regularidades de “tipo medio” en el cambio histórico, estudiado múltiples culturas diferentes, llegando a afirmar que las culturas particulares divergen significativamente unas de otras y que no pasan por estadios unilineales.

Las culturas son consideradas como entidades discretas situadas en diversos nichos ecológicos, que van adquiriendo formas diversas a través de la adaptación a diversas condiciones. Las culturas difieren de otras culturas.

La evolución abarca culturas concretas, y ha de ser considerada como multilineal en dos sentidos:

1)    sentido intersocietal
2)    sentido intrasocietal

Lo que se pierde en universalidad se gana en concreción y especificidad. La determinación del análisis de paralelismos es un objetivo de la evolución multilineal.

Hay un principio causal más general tras los cambios evolutivos: la preponderancia de los factores “tecnoeconómicos”. La dominación de lo tecnoeconómico es considerada como distribución  probabilística.

El centro cultural es definido por Steward como la constelación de características que están más íntimamente relacionadas  con las actividades de subsistencia y con la organización económica. El centro incluye aquellos modelos sociales, políticos y religiosos que se han determinado empíricamente que están íntimamente conectados con esta organización.

 La tecnoeconomía es con más frecuencia decisiva, y la política  ocupa la periferia con mayor frecuencia y la ideología, derivada en la jerarquía de la causación social. “A lo largo de milenios las culturas de ambientes diferentes han cambiado enormemente, y estos cambios son ligables básicamente a nuevas adaptaciones exigidas por el cambio tecnológico y de la organización de la producción” (Steward)

Una crítica interesante a la teoría de Steward, la elaborada por Anthony Smith:

1)    La variación cultural entre sociedades es de hecho mayor que la variación de sus condiciones ambientales.
2)    La fuerza de la determinación de factores ecológicos o tecnoeconómicos depende de la fase de evolución. Cuanto más desarrollada está una sociedad, mayor será el grado en el que “el ambiente tenderá a colocar límites a la variación cultural y al cambio, en lugar de propulsar la unidad hacia el cambio (Smith). El esquema de Steward es de esta manera puesto en movimiento y dotado de una dimensión temporal.