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lunes, 31 de marzo de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Contemporánea Parte 16

En la asignatura Teoría Sociológica III: Contemporánea del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

Conducta colectiva. Coleman elige la conducta colectiva como objeto de su análisis porque el carácter frecuentemente desordenado e inestable de la conducta colectiva la supone difícil de analizar desde la perspectiva de la elección racional. La teoría de la elección racional puede explicar todo tipo de macrofenómenos u no sólo aquellos que son ordenados y estables.

¿Por qué las personas transfieren unilateralmente el control sobre sus acciones a otras personas? La respuesta es que lo hacen en un intento de maximizar su utilidad. La maximización individual implica un equilibrio de control entre varios actores y esto produce un equilibrio en la sociedad. La conducta colectiva tiene características de desequilibrio.

Normas. Otro fenómeno macro que analiza Coleman son las normas. Sociólogos utilizan las normas para explicar la conducta individual sin cuestionar y explicar por qué y cómo existen las normas. Cree que ciertas personas originan y mantienen las normas porque creen que el cumplimiento de las normas produce beneficios y la violación de esas normas produce perjuicios. Las personas suelen consentir cierto control sobre su propia conducta, pero a cambio obtienen cierto control sobre la conducta de otros.

El elemento central es la concesión de derechos parciales de control sobre la propia acción y la recepción de derechos parciales de control sobre las acciones de otros, es decir, la emergencia de una norma. Como las transferencia de control no es unilateral, se produce el equilibrio en el caso de las normas.
Pero también existen circunstancias en las que las normas actúan en beneficios de ciertas personas y en perjuicio de otras. Los actores conceden el derecho a controlar sus propias acciones a aquellos actores que inician y mantiene las normas. La eficacia de las normas depende de la capacidad para hacer que se produzca el consenso. Son el consenso y la capacidad para hacer cumplir las normas los que evitan las características de desequilibrio de la conducta colectiva.

Coleman admite que las normas llegan a interrelaciones, pero considera que se trata de una cuestión macro que está fuera del alcance de su obra sobre los fundamentos de los sistemas sociales. Reconoce que analizar la internalización de las normas supone entrar en aguas traicioneras para un teoría basada en la elección racional. Afirma que la internalización de las normas supone el establecimiento de un sistema sancionador interno; las personas se autosancionan cuando violan las normas. La idea de Coleman es de un actor o conjunto de actores que se esfuerzan por controlar a otros que han internalizado las normas. El interés de un conjunto de acores consiste en tener otro conjunto de actores que hayan internalizado ciertas normas y ser controlado por ellos.

Coleman analiza las normas desde el punto de vista de tres elementos clave: la relación de lo micro con lo macro, la acción intencional en el nivel micro u la relación de lo macro con lo micro. Las normas son fenómenos macro que se inician en la acción intencional del nivel micro. Una vez que existen, las normas, mediante sanciones o la amenaza de sanciones, influyen en las acciones de los individuos.

El actor corporativo. Se centra ahora en el actor corporativo, los actores probablemente no actúan en persecución de su interés individual, sino en interés de la colectividad. Esta es la dimensión que va de lo micro a lo macro.

Coleman señala que tanto los actores corporativo como los actores humanos tienen intenciones. Los actores humanos pueden perseguir propósitos propios que difieren de los corporativos. Esto nos ayuda a comprender las fuentes de las revueltas contra la autoridad corporativa. Los modos en los que las personas despojan de autoridad a la estructura corporativa y confieren legitimidad a los implicados en la revuelta. Determinadas condiciones macro conducen a las personas a realizar actos tales como despojar de autoridad o conferirla.

Coleman arranca del individuo y de la idea de que todos los derechos y los recursos existen en el nivel individual. Es el interés de los individuos lo que determina el curso de los eventos. Esto no es cierto, especialmente en la sociedad moderna. En el mundo moderno los actores corporativos ganan cada vez más importancia. El actor corporativo puede actuar bien en beneficio, bien en perjuicio del individuo. Coleman mantiene que “sólo partiendo conceptualmente del punto de vista de que toda soberanía reside en las personas individuales es posible apreciar el grado en que los sistemas sociales existentes llevan a cabo sus intereses último. El postulado de que las personas individuales son soberanas facilita al sociólogo evaluar el funcionamiento de los sistemas sociales.

El cambio social más importante para Coleman fue la emergencia de actores corporativos para complementar las “personas naturales”. Siempre han existido actores corporativos, pero actores tradicionales como la familia han sido gradualmente sustituidos por otros nuevos autoestables y construidos intencionalmente.

Coleman distingue entre estructuras primordiales basadas en la familia, tales como el vecindario y los grupos religiosos, y estructuras intencionales, tales como las organizaciones económicas y el gobierno. Las estructuras primordiales se están “desuniendo” a medida que sus  funciones se dispersan y son cumplidas por otros actores corporativos. La meta de su trabajo es proporcionar los fundamentos para construir una estructura social viable a la luz del desvanecimiento de la estructura primordial de la que han dependido las personas.

Coleman critica la perspectiva del homo sociologicus. Esta visión acentúa el proceso de socialización y la acomodación plena entre el individuo y la sociedad, el homo sociologicus es incapaz de tratar la libertad de acción de los individuos a pesar de los constreñimientos que le presionan, e incapaz también de evaluar las acciones del sistema social. El homo economicus posee, desde el punto de vista de Coleman, todas esas capacidades. La teoría sociológica (así como la investigación sociológica) debe tener un propósito, un papel en el funcionamiento de la sociedad.

Las reflexiones de Coleman sobre la teoría social guardan una estrecha relación con sus ideas sobre la naturaleza cambiante de la sociedad. La teoría social en general y las ciencias sociales en particular son hoy necesarias para la reconstrucción de una nueva sociedad. La nueva sociedad requiere una nueva ciencia social. Las ciencias sociales deben cruzar las fronteras disciplinares tradicionales.

Críticas.  La teoría de la elección racional en general ha sido duramente atacada en sociología. La obra de James Coleman ha sido atacada:

  • Ha desatendido la especificación de los mecanismos causales.
  • Ha promovido un reduccionismo psicológico incompleto, que conduce a error.
  • Ha defendido un tipo general de teoría, el análisis de la elección racional, que en algunos momentos ha llevado a los científicos sociales a callejones sin salida.


Se ha sostenido que la teoría de la elección racional es insuficiente. Blau afirma que la sociología debe analizar los fenómenos macro y , como resultado de ello, la explicación de la conducta individual, la tarea de la teoría de la elección racional, está fuera de los límites de la sociología. Esta teoría ha sido criticada por ser demasiado ambiciosa, por intentar reemplazar las demás perspectivas teóricas existentes.
Desde el punto de vista feminista, England y Kilbourne han criticado el supuesto de egoísmo implícito en la teoría de la elección racional, desde su perspectiva el egoísmo-altruismo debe considerarse como una variable. El supuesto de egoísmo representa un sesgo masculino. Desde la perspectiva del interaccionismo simbólico Denzin ofrece la crítica: no ofrece una respuesta convincente a la pregunta ¿cómo es posible la sociedad?, no encaja con la vida cotidiana y las normas de la racionalidad y la afectividad que organizan las actividades reales de los individuos en la interacción. Tiene una utilidad limitada para la teoría social contemporánea.

Ha sido criticada por subestimar o ignorar cuestiones como la cultura y los eventos fortuitos. Ha degenerado como resultado de la evolución interna o de las respuestas a las críticas externas. La teoría de la elección racional es ahora tautológica e invulnerable a la falsación, ha desarrollado la capacidad de explicarlo todo u por consiguiente, nada.

RESUMEN

Se ocupa de tres teorías interrelacionadas que comparten una orientación positivista. La teoría del intercambio moderna de deriva del conductismo y la teoría de la elección racional. El fundador es Homans. Su teoría micro y reduccionista del intercambio se resumen en un pequeño número de proposiciones. Blau acentuó la importancia de las normas y ha recibido la influencia del esfuerzo más estructural. Los discípulos de Emerson y otros se ocupan con fruición de extender su perspectiva teórica a varios dominios.

Una de las preocupaciones de Emerson son las redes. Hay muchos solapamientos entre la teoría del intercambio y la de redes, muchos teóricos de redes trabajan fuera del marco del intercambio. La teoría de redes se distingue por centrarse en las pautas objetivas de las relaciones dentro y entre los niveles micro y macro de la realidad social.

Gracias a los esfuerzos de Coleman la teoría de la elección racional, que ha contribuido al desarrollo de la teoría del intercambio, ha logrado establecerse por derecho propio como una perspectiva teórica. Pretende ser capaz de analizar cuestiones de nivel micro u macro, así como el papel que representa los factores micro en la formación de los fenómenos macro.

viernes, 28 de marzo de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Contemporánea Parte 15

En la asignatura Teoría Sociológica III: Contemporánea del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

Fundamentos de la teoría social

Coleman afirma que la sociología debe centrarse en los sistemas sociales, pero que estos macrofenómenos deben ser explicados mediante factores internos a ellos, prototípicamente individuales. Defiende el hecho de que los datos suelen ser recogidos en el nivel individual y luego sumados o combinados para construir el nivel del sistema. El enfoque individual es donde se producen por lo común las intervenciones que dan lugar a los cambios sociales. La idea de Coleman reside de que la teoría social no debe ser sólo un ejercicio académico, sino que su deber es influir en el mundo social mediante estas intervenciones.

Coleman reconoce que es un individualista metodológico, aunque cree que su perspectiva particular constituye una variante especial de esta orientación. Su idea básica de que las personas actúan intencionadamente en persecución de una meta, meta que como las acciones viene determinada por valores o preferencias. Esta conceptualización del actor racional se deriva de la economía y considera que los actores eligen las acciones que maximizan la utilidad o la satisfacción de sus necesidades y deseos.

Dos elementos clave en su teoría: los actores y los recursos. Los recursos son esas cosas sobre las que los actores ejercen control y por las que tienen interés. Una base minima de un sistema social de acción es la existencia de dos actores, cada uno de los cuales ejerce control sobre los recursos que interesan a ambos.

Coleman no cree que esta perspectiva, al menos por ahora, tenga respuesta para todo. Piensa que puede moverse en esta dirección, pues defiende que el éxito de una teoría social basada en la racionalidad consiste en hacer disminuir progresivamente el dominio de actividad social que no puede ser explicado por la teoría. Admite que en el mundo real las personas no siempre se conducen racionalmente, pero cree que esta realidad apenas influye en su teoría.

Conforme a su orientación hacia la acción racional individual, Coleman aborda la cuestión micro-macro centrándose en el vínculo de los micro con lo macro, o el modo en que la combinación de las acciones individuales dan lugar a la conducta del sistema. Coleman también se interesa por el vínculo de lo macro con lo micro, o el modo en que el sistema constriñe las orientaciones de los actores. Demuestra un interés por el aspecto micro-micro de la relación.

Hay al menos tres debilidades en el enfoque de Coleman:

  • Da una absoluta prioridad a la cuestión de la relación de micro con lo macro, descuidando así las otras relaciones.
  • Ignora la relación de lo macro con lo macro
  • Sus flechas causales sólo van en una dirección; ignora la relación dialéctica entre los fenómenos micro y macro y dentro de cada uno de ellos.


Coleman explica una serie de macrofenómenos: los teóricos deben mantener constantes sus concepciones del actor y generar a partir de ellas varias imágenes de los macrofenómenos. Un movimiento clave en el movimiento de lo micro y a lo macro es la concesión de la autoridad y los derechos que un individuo posee a otro. Tiende a producir la subordinación de un actor al otro. Crea el fenómeno macro más fundamental: una unidad de acción que consta de dos personas en lugar de constar de dos actores independientes. La estructura resultante funciona independientemente de los actores. El actor desea en este caso realizar los intereses de otro actor o de la unidad colectiva independiente.

jueves, 27 de marzo de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Moderna Parte 14

En la asignatura Teoría Sociológica III: Moderna del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

Una teoría de redes más integradora. Ronald Burt comienza su trabajo expresando el cisma que se produce en la teoría de la acción entre las orientaciones atomista y normativa. La orientación atomista supone que actores separados evalúan de manera independiente acciones alternativas, de manera que las evaluaciones se hacen al margen de otros actores, mientras la perspectiva normativa se define por la existencia de actores separados dentro de un sistema que tienen intereses interdependientes, normas sociales generadas por actores que se socializan unos a otros.

Burt desarrolla una perspectiva que constituye menos una síntesis de las dos perspectivas de la acción, que una tercera vía que conecta intelectualmente ambas. Desarrolla lo que denomina una perspectiva estructural que difiere de las otras dos en el criterio del postulado de la evaluación marginal. Un actor evalúa la utilidad de las acciones alternativas en parte en función de sus condiciones personales y en parte en función de las condiciones de los otros. Su enfoque es una extensión lógica de la perspectiva atomista y una restricción empíricamente precisa de la teoría normativa. Los actores son intencionales bajo constricciones de la estructura social. Los actores se encuentran a sí mismos en una estructura social. Ésta define sus semejanzas sociales, lo que a su vez moldea sus percepciones de las ventajas que generará la elección de cada una de las diversas acciones alternativas. La estructura social constriñe diferencialmente la capacidad de elección de los actores. Los intereses como la capacidad vienen determinados por la estructura social. Las acciones elegidas bajo la constricción de la estructura social pueden modificar la estructura social, y estas modificaciones pueden potencialmente crear nuevas constricciones a las que se habrán de enfrentar los actores en la estructura.

TEORÍA DE LA ELECCIÓN RACIONAL

La teoría de la elección racional se ha situado al margen de la corriente principal de la teoría sociológica. Se ha convertido en una de las teorías “caliente” de la sociología contemporánea debido principalmente a los esfuerzos realizados por Coleman:

  • Coleman fundó la revista Rattionality and Sociology dedicada a la difusión de trabajos de elección racional.
  • Coleman fue presidente de la Asociación Americana de Sociología y utilizó ese foro para impulsar la teoría de la elección racional.


Según Coleman “el paradigma de la elección racional” es la única teoría con posibilidad de producir una integración paradigmática.  Coleman afirma que el enfoque opera desde una base en el individualismo metodológico y que usa la teoría de la elección racional como la base micro para la explicación de los fenómenos macro.

Las páginas de Rationality and Society excluyen una cantidad considerable de trabajos sociológicos, pero no excluye las preocupaciones macro y su vínculo con la acción racional.

lunes, 13 de enero de 2014

Resúmenes Sociología Política Parte 37

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

B.- Perspectivas teóricas en el estudio de la participación

Damos por supuesto que las asociaciones y movimientos sociales son respuestas racionales que no excluye lo afectivo emocional, a determinadas tensiones, conflictos o problemas individuales o colectivos. Consideramos que enfoques teóricos anteriores que otorgan un carácter básicamente irracional a las acciones colectivas están superados o integrados en enfoques posteriores, por lo que obviamos su descripción. Existen dos posibilidades clásicas para abordar la explicación:

·      Centrarse en los actores sociales, en sus percepciones de la realidad, en su conciencia y valores y elevarse desde ahí a las consideraciones socio-estructurales y políticas.
·      Atender a los cambios y condiciones estructurales e inferir de ahí los cambios ideológicos y actitudinales de los actores.

Esta dicotomía, además de atender a distintos niveles de interés analítico, divide las teorías subjetivas o del actor, cuyo énfasis se centra en las personas, sus motivaciones y dimensiones subjetivas; y teorías objetivas o estructurales que explican las estructuras económicas, sociales y políticas.

1.- Nivel individual-microsociológico. Teorías subjetivas o del actor social

Desde una perspectiva de análisis macrosociológico centrado en los individuos, las cuestiones relacionadas con los intereses que animan o motivan a las personas a la participación en acciones colectivas: las teorías de la elección racional, las teorías de la identidad y la teoría de la construcción social de la realidad y sus aplicaciones al estudio de la movilización.

1.1.        Individuo y elección racional

Centra su atención en el estudio de las estrategias que adoptan los individuos en defensa de intereses individuales a través de la acción colectiva. El cálculo de la relación coste/beneficio de la acción; como racionalidad instrumental. Olson entiende la lógica (racional(instrumental) de la acción colectiva como la maximización de interese individuales privados, a través de acciones colectivas públicas. La teoría de la elección racional sostiene que las acciones colectivas no vienen motivadas por sentimientos de privación o por un interés en relación con fines sociales, sino que son las expectativas de obtención de un provecho particular la que motivan a los individuos para comprometerse políticamente: un individuo racional no se afiliará a una organización, o no participará en los esfuerzos por conseguir los fines que ésta promueve, si considera que participe o no él, individualmente, recogerá los mismos beneficios que si lo hubiera hecho. Se conoce como el dilema del free rider (del “aprovechado” o del “gorrón”). El problema de esta visión es que ofrece argumentos para aclarar por qué las personas no se implican en acciones colectivas pero queda sin explicar por qué sí lo hacen otras muchas. Según Olson se explicaría, tan sólo, cuando existan “incentivos selectivos”; medidas que se aplican individualmente a los miembros de una organización con el fin de estimular su participación en la misma. Pueden ser recompensas como sanciones sociales. Para Olson los individuos racionales, maximizadotes de sus interese particulares, no actuarán en una organización a no ser que ésta aplique algún tipo de incentivo selectivo.

Oberschall amplia el concepto de incentivo selectivo contribuyendo a abrir una interesante línea argumental. Estipula como condiciones mínimas la existencia de hostilidades compartidas hacia ciertos grupos; la existencia de un sentimiento colectivo de agravio. La movilización se producirá en función de la relación existente entre riesgos y recompensas derivados de la acción. La diferencia fundamental se encuentra en que para Oberschall el término “recompensa” recoge no sólo los beneficios económicos instrumentales sino que contempla también las ganancias en términos de prestigio, de status social y satisfacción personal que se derivan para la persona de su participación en algún tipo de movilización.

Albert Hirschman considera que el dilema de la acción colectiva se supera incorporando los beneficios expresivos a los instrumentales que puede derivarse de la participación, donde la elección individual se entiende como expectativa de satisfacción subjetiva. El dilema del free-rider se resuelve porque los ciudadanos obtienen una recompensa personal del hecho de participar. El punto divisorio claro entre el segmento del costo y el segmento del placer en las actividades de la vida privada, tiende a desaparecer en el caso de las actividades públicas. Es la satisfacción obtenida o esperada, en términos subjetivos, la que permite explicar la participación.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 33

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

CAPÍTULO 5: DIMENSIÓN SIMBÓLICA Y CULTURAL DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES.   EL MOVIMIENTO FEMINISTA Y LA CONSTRUCCIÓN DE MARCOS SIMBÓLICOS.

RESUMEN

Se persigue el siguiente objetivo: analizar la formación de marcos de significado simbólico que estructuran la construcción grupal de la realidad. Se va a recurrir a un procedimiento de análisis de los componentes simbólicos y culturales implícitos en la construcción de los marcos de significado que determinan y conforman de forma directa dicha reconstrucción. Las reivindicaciones de los movimientos son el resultado de complejos procesos de interacción y reinterpretación de la realidad que pugnan por instaurar un sentido común alternativo.

1. ELECCIÓN RACIONAL Y RACIONALIDAD LIMITADA A NIVEL GRUPAL: LA MOTIVACIÓN PARA LA ACCIÓN

Para comprender al individuo debemos estudiarlo en el marco de su grupo; para entender al grupo debemos estudiar a los individuos cuyas acciones interrelacionadas lo constituyen. Así la investigación sobre movimientos sociales se presenta como una suerte de individualismo metodológico que parte de la secuencia sujeto-grupo-acciones. Para el individualismo metodológico todas las instituciones, pautas de comportamiento y procesos sociales pueden ser explicados, en principio en términos de individuos únicamente. Debemos plantear una serie de cuestiones para abordar este objetivo: la importancia del factor motivacional, el papel de la influencia cultural a nivel individual y grupal y el carácter simbólico y discursivo de la construcción de una entidad grupal.

En este nivel del análisis la motivación del individuo para involucrarse en una determinada organización es una cuestión principal. En la teoría sobre mm ss las discrepancias en este tema son importantes. Unos defienden un modelo de activista en el que prima la razón instrumental y utilitarista (Teoría de la elección racional). Otros defienden que la conformación, implementación y defensa de una identidad es la principal motivación (constructivismo)

La Teoría de la elección racional es resumida por Jon Elster de la siguiente manera: “cuando se enfrenta a varios cursos de la acción la gente suele hacer lo que cree que va a tener mejor resultado general. La elección racional es instrumental: está guiada por el resultado d ella acción. Las acciones son evaluadas y elegidas, no por sí mismas, sino como un medio más o menos eficiente para otro fin.”

Consideramos que es necesario hacer una serie de matizaciones dentro de esta perspectiva de la motivación para la acción. La cuestión es cuuántas injerencias internas y externas, individuales y grupales, o mejor, cuántos elementos no conscientes, por lo menos en el momento de la deliberación, personal y grupal se pierden en esta explicación. Una matización del modelo de la elección racional no implica sugerencia alguna sobre la irracionalidad de las acciones muvimentistas, sino más bien una puntualización sobre el valor autónomo o heterónomo de la motivación.

Lo que se plantea es un modelo basado en una racionalidad limitada por un conocimiento no exhaustivo, sesgos culturales o elementos pasionales presentes en cualquier relación humana. Así la explicación racional pasa por alto aspectos que determinan la conformación del grupo y que lo hacen efectivo, que van desde cuestiones macro como el contexto socioeconómico a cuestiones intragrupales como la interacción, la importancia de la estructura y de las definiciones simbólicas, o el papel de las definiciones lingüísticas y discursivas en la identidad grupal. A la suma de estas cuestiones las denominaremos marcos simbólicos de significado.

Hemos de destacar que el tipo de grupo que implica la teoría de la racionalidad limitada modifica la propuesta basada en la interdependencia mutua como fuente de cohesión, para centrarse en un modelo que da primacía a las cuestiones percepctivo-cognitivas tales como las creencias, entendiendo aquí creencias como un tipo de opinión en el que se mezclan datos empíricos, valores y sesgos de los aquí descritos. Este significado de creencia podría sintetizarse en el concepto de noésis que será el que utilicemos a partir de ahora. Se entiende por este concepto la actividad de la conciencia, no siempre presente en el individuo, que dota de sentido a las vivencias, dándoles una determinada interpretación y coherencia. Al mismo tiempo creencia implica también lo aprendido culturalmente. Todo ello hace del hecho de compartir creencias sobre la realidad un presupuesto organizativo mucho más atractivo que el puro instrumentalismo.

LA ESTRUCTURACIÓN DEL DISCURSO: IMPLICACIONES COHESIONADORAS, SIMBÓLICAS E IDENTITARIAS.
Cabe preguntarse por qué es importante para la acción colectiva la articulación de un discurso y el uso compartido de un determinado contenido semántico. Johnston da la siguiente razón: ambos funcionan como estructuras que cuando son activadas reorganizan la comprensión de acontecimientos situacionales y provocan suposiciones sobre el orden y la existencia de acontecimientos. 

Para la explicación pormenorizada de este supuesto nos hemos remitido a la literatura existente sobre sociolingüística, psicología y filosofía del lenguaje. Gran parte d ellos estudios en el seno de estas tres disciplinas comparten el presupuesto que hace referencia  a la función intencional del lenguaje. El lenguaje en su uso práctico posee algo más que un carácter comunicativo que hace referencia directa a la realidad sobre la que se está tratando, alude además a una serie de intenciones e inferencias compartidas por los interlocutores. La función del lenguaje deja de ser realista para ser figurativa e intencional. El lenguaje alude, entre otras cosas, a símbolos compartidos que dan sentido a esa intención. M. Belinchón, A. Riviere y J.M. Igoa lo resumen en la siguiente afirmación.: para ser usuario competente de un lenguaje natural no basta con conocer un conjunto de reglas de construcción gramatical, es preciso también emplear un amplio conjunto de conocimientos de sentido común, símbolos y de inferencias y principios acerca del mundo interno e intencional de las personas de tu grupo.

Un ejemplo de lo que se ha venido llamando en la teoría lingüística semántica de situaciones. La máxima de este enfoque es que el significado de las palabras, enunciados y discursos está en relación con el contexto en el que se expresan y requieren de la conjunción entre contexto cognitivo y contexto externo. G. Harman parte en “La semántica del rol conceptual” del presupuesto de que el significado de las expresiones ligüísticas viene determinado por los conceptos y pensamientos. El contenido de estos está determinado por el rol funcional que les asignamos en nuestra psicología. Afirma Harman que el uso simbólico en el pensamiento mediante el cual damos sentido a nuestros conceptos es más básico que la significación de la palabra. Así concluye, el significado es el uso. . Cuando un colectivo articula un discurso fundamentado en descrpciones de la realidad lo que está haciendo es conformarla y darle sentido en base a unos símbolos o conceptos previos. desde el momento en que nombramos la realidad ésta está impregnada de una serie de valores y significados, por lo que el verdadero valor del discurso es servir de estructura expresiva para ellos. En este sentido es en el que comprendemos la función del discurso como fundamento de la noésis grupal.

jueves, 24 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 12


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz


2.- Cómo se estudia la acción colectiva política

Pasamos a identificar los niveles de análisis: micro (individual), meso (grupal) y macro (sistémico):

1.    Micro o individual se corresponde con los intereses de los sujetos que participan.
2.    Meso o colectivo con los elementos de organización y movilización.
3.    Macro sistémico encajará con el elemento la estructura de oportunidad política.

Hay que añadir la estructura del contexto, con lo que incorporamos las variables relativas al sistema social, económico y cultural, entendiéndose que, en el nivel sistémico, no sólo influyen los aspectos políticos. Junto a los tres niveles de análisis se incluyen los interrogantes básicos a los que deberá responder la investigación, los elementos de la acción colectiva correspondientes, las dimensiones de estudio más relevantes en cada uno de los niveles estipulados, y por último las teorías más adecuadas a cada caso:

·      En el nivel individual estudiaremos sus características personales, actitudes y valores; la incidencia de los procesos de socialización vividos; las motivaciones que les acercan a un grupo; su posición en la estructura de clases; los niveles de educación; los condicionantes del género o la edad; su sentido de la eficacia o competencia personal, es decir las habilidades o destrezas que loes ayudan a implicarse en una acción colectiva. Aportarán información sobre las predisposiciones y preferencias que orientan la acción, y serán estudiadas en mayor profundidad.
·      En el nivel intermedio o grupal se estudiarán los recursos de los colectivos; cómo la estructura organizativa de un grupo, las estrategias de movilización que utiliza, las prácticas comunicativas que pone en práctica y las pautas de reclutamiento a través de las cuales trata de obtener seguidores, actúan como estímulos para la acción.
·      En el nivel sistémico podemos distinguir entre el sistema político, el social, el económico y el cultural; lo que habrá que analizar serán las oportunidades y limitaciones para la acción provenientes de cada uno de estos subsistemas.

Cada sistema político diseña unos procedimientos que permiten una mayor o menor accesibilidad de las organizaciones ciudadanas a los distintos estamentos del poder. Estos cariarán en función del tipo de Estado ante el que nos encontraremos, las ideologías dominantes, la relación existente entre las elites políticas, o el grado de represión que ejerzan las autoridades ante las acciones de protesta.

·      Desde el punto de vista del sistema social estudiaremos las características propias del tejido social en que se desarrollan las acciones: las redes sociales, la influencia de la instituciones sociales.
·      En lo relativo al sistema cultural, en cada sociedad existe una historia previa de mayor o menor implicación en lo público. Nos encontramos ante rasgos de la cultura política de cada sociedad, creencias, valores y normas sociales, cristalizadas en el lenguaje, que condicionan la percepción subjetiva de las oportunidades y la construcción social de la protesta, tanto a nivel cognitivo como interactivo.

Nos interesará estudiar por qué los sujetos deciden participar, cómo lo hacen, qué tipo de colectivos seleccionan, dónde es más previsible la movilización y cuándo resultará más costosa, qué incidencia logran sus acciones en el sistema político, o qué actividades desarrolladas por los grupos son más rentables para obtener seguidores; y sin perder de vista el conjunto de la movilización.

B.- Perspectivas teóricas en el estudio de la participación

Damos por supuesto que las asociaciones y movimientos sociales son respuestas racionales que no excluye lo afectivo emocional, a determinadas tensiones, conflictos o problemas individuales o colectivos. Consideramos que enfoques teóricos anteriores que otorgan un carácter básicamente irracional a las acciones colectivas están superados o integrados en enfoques posteriores, por lo que obviamos su descripción. Existen dos posibilidades clásicas para abordar la explicación:

·      Centrarse en los actores sociales, en sus percepciones de la realidad, en su conciencia y valores y elevarse desde ahí a las consideraciones socio-estructurales y políticas.
·      Atender a los cambios y condiciones estructurales e inferir de ahí los cambios ideológicos y actitudinales de los actores.

Esta dicotomía, además de atender a distintos niveles de interés analítico, divide las teorías subjetivas o del actor, cuyo énfasis se centra en las personas, sus motivaciones y dimensiones subjetivas; y teorías objetivas o estructurales que explican las estructuras económicas, sociales y políticas.

1.- Nivel individual-microsociológico. Teorías subjetivas o del actor social

Desde una perspectiva de análisis macrosociológico centrado en los individuos, las cuestiones relacionadas con los intereses que animan o motivan a las personas a la participación en acciones colectivas: las teorías de la elección racional, las teorías de la identidad y la teoría de la construcción social de la realidad y sus aplicaciones al estudio de la movilización.

1.1.        Individuo y elección racional

Centra su atención en el estudio de las estrategias que adoptan los individuos en defensa de intereses individuales a través de la acción colectiva. El cálculo de la relación coste/beneficio de la acción; como racionalidad instrumental. Olson entiende la lógica (racional(instrumental) de la acción colectiva como la maximización de interese individuales privados, a través de acciones colectivas públicas. La teoría de la elección racional sostiene que las acciones colectivas no vienen motivadas por sentimientos de privación o por un interés en relación con fines sociales, sino que son las expectativas de obtención de un provecho particular la que motivan a los individuos para comprometerse políticamente: un individuo racional no se afiliará a una organización, o no participará en los esfuerzos por conseguir los fines que ésta promueve, si considera que participe o no él, individualmente, recogerá los mismos beneficios que si lo hubiera hecho. Se conoce como el dilema del free rider (del “aprovechado” o del “gorrón”). El problema de esta visión es que ofrece argumentos para aclarar por qué las personas no se implican en acciones colectivas pero queda sin explicar por qué sí lo hacen otras muchas. Según Olson se explicaría, tan sólo, cuando existan “incentivos selectivos”; medidas que se aplican individualmente a los miembros de una organización con el fin de estimular su participación en la misma. Pueden ser recompensas como sanciones sociales. Para Olson los individuos racionales, maximizadotes de sus interese particulares, no actuarán en una organización a no ser que ésta aplique algún tipo de incentivo selectivo.

Oberschall amplia el concepto de incentivo selectivo contribuyendo a abrir una interesante línea argumental. Estipula como condiciones mínimas la existencia de hostilidades compartidas hacia ciertos grupos; la existencia de un sentimiento colectivo de agravio. La movilización se producirá en función de la relación existente entre riesgos y recompensas derivados de la acción. La diferencia fundamental se encuentra en que para Oberschall el término “recompensa” recoge no sólo los beneficios económicos instrumentales sino que contempla también las ganancias en términos de prestigio, de status social y satisfacción personal que se derivan para la persona de su participación en algún tipo de movilización.

Albert Hirschman considera que el dilema de la acción colectiva se supera incorporando los beneficios expresivos a los instrumentales que puede derivarse de la participación, donde la elección individual se entiende como expectativa de satisfacción subjetiva. El dilema del free-rider se resuelve porque los ciudadanos obtienen una recompensa personal del hecho de participar. El punto divisorio claro entre el segmento del costo y el segmento del placer en las actividades de la vida privada, tiende a desaparecer en el caso de las actividades públicas. Es la satisfacción obtenida o esperada, en términos subjetivos, la que permite explicar la participación.