lunes, 31 de marzo de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Contemporánea Parte 16

En la asignatura Teoría Sociológica III: Contemporánea del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

Conducta colectiva. Coleman elige la conducta colectiva como objeto de su análisis porque el carácter frecuentemente desordenado e inestable de la conducta colectiva la supone difícil de analizar desde la perspectiva de la elección racional. La teoría de la elección racional puede explicar todo tipo de macrofenómenos u no sólo aquellos que son ordenados y estables.

¿Por qué las personas transfieren unilateralmente el control sobre sus acciones a otras personas? La respuesta es que lo hacen en un intento de maximizar su utilidad. La maximización individual implica un equilibrio de control entre varios actores y esto produce un equilibrio en la sociedad. La conducta colectiva tiene características de desequilibrio.

Normas. Otro fenómeno macro que analiza Coleman son las normas. Sociólogos utilizan las normas para explicar la conducta individual sin cuestionar y explicar por qué y cómo existen las normas. Cree que ciertas personas originan y mantienen las normas porque creen que el cumplimiento de las normas produce beneficios y la violación de esas normas produce perjuicios. Las personas suelen consentir cierto control sobre su propia conducta, pero a cambio obtienen cierto control sobre la conducta de otros.

El elemento central es la concesión de derechos parciales de control sobre la propia acción y la recepción de derechos parciales de control sobre las acciones de otros, es decir, la emergencia de una norma. Como las transferencia de control no es unilateral, se produce el equilibrio en el caso de las normas.
Pero también existen circunstancias en las que las normas actúan en beneficios de ciertas personas y en perjuicio de otras. Los actores conceden el derecho a controlar sus propias acciones a aquellos actores que inician y mantiene las normas. La eficacia de las normas depende de la capacidad para hacer que se produzca el consenso. Son el consenso y la capacidad para hacer cumplir las normas los que evitan las características de desequilibrio de la conducta colectiva.

Coleman admite que las normas llegan a interrelaciones, pero considera que se trata de una cuestión macro que está fuera del alcance de su obra sobre los fundamentos de los sistemas sociales. Reconoce que analizar la internalización de las normas supone entrar en aguas traicioneras para un teoría basada en la elección racional. Afirma que la internalización de las normas supone el establecimiento de un sistema sancionador interno; las personas se autosancionan cuando violan las normas. La idea de Coleman es de un actor o conjunto de actores que se esfuerzan por controlar a otros que han internalizado las normas. El interés de un conjunto de acores consiste en tener otro conjunto de actores que hayan internalizado ciertas normas y ser controlado por ellos.

Coleman analiza las normas desde el punto de vista de tres elementos clave: la relación de lo micro con lo macro, la acción intencional en el nivel micro u la relación de lo macro con lo micro. Las normas son fenómenos macro que se inician en la acción intencional del nivel micro. Una vez que existen, las normas, mediante sanciones o la amenaza de sanciones, influyen en las acciones de los individuos.

El actor corporativo. Se centra ahora en el actor corporativo, los actores probablemente no actúan en persecución de su interés individual, sino en interés de la colectividad. Esta es la dimensión que va de lo micro a lo macro.

Coleman señala que tanto los actores corporativo como los actores humanos tienen intenciones. Los actores humanos pueden perseguir propósitos propios que difieren de los corporativos. Esto nos ayuda a comprender las fuentes de las revueltas contra la autoridad corporativa. Los modos en los que las personas despojan de autoridad a la estructura corporativa y confieren legitimidad a los implicados en la revuelta. Determinadas condiciones macro conducen a las personas a realizar actos tales como despojar de autoridad o conferirla.

Coleman arranca del individuo y de la idea de que todos los derechos y los recursos existen en el nivel individual. Es el interés de los individuos lo que determina el curso de los eventos. Esto no es cierto, especialmente en la sociedad moderna. En el mundo moderno los actores corporativos ganan cada vez más importancia. El actor corporativo puede actuar bien en beneficio, bien en perjuicio del individuo. Coleman mantiene que “sólo partiendo conceptualmente del punto de vista de que toda soberanía reside en las personas individuales es posible apreciar el grado en que los sistemas sociales existentes llevan a cabo sus intereses último. El postulado de que las personas individuales son soberanas facilita al sociólogo evaluar el funcionamiento de los sistemas sociales.

El cambio social más importante para Coleman fue la emergencia de actores corporativos para complementar las “personas naturales”. Siempre han existido actores corporativos, pero actores tradicionales como la familia han sido gradualmente sustituidos por otros nuevos autoestables y construidos intencionalmente.

Coleman distingue entre estructuras primordiales basadas en la familia, tales como el vecindario y los grupos religiosos, y estructuras intencionales, tales como las organizaciones económicas y el gobierno. Las estructuras primordiales se están “desuniendo” a medida que sus  funciones se dispersan y son cumplidas por otros actores corporativos. La meta de su trabajo es proporcionar los fundamentos para construir una estructura social viable a la luz del desvanecimiento de la estructura primordial de la que han dependido las personas.

Coleman critica la perspectiva del homo sociologicus. Esta visión acentúa el proceso de socialización y la acomodación plena entre el individuo y la sociedad, el homo sociologicus es incapaz de tratar la libertad de acción de los individuos a pesar de los constreñimientos que le presionan, e incapaz también de evaluar las acciones del sistema social. El homo economicus posee, desde el punto de vista de Coleman, todas esas capacidades. La teoría sociológica (así como la investigación sociológica) debe tener un propósito, un papel en el funcionamiento de la sociedad.

Las reflexiones de Coleman sobre la teoría social guardan una estrecha relación con sus ideas sobre la naturaleza cambiante de la sociedad. La teoría social en general y las ciencias sociales en particular son hoy necesarias para la reconstrucción de una nueva sociedad. La nueva sociedad requiere una nueva ciencia social. Las ciencias sociales deben cruzar las fronteras disciplinares tradicionales.

Críticas.  La teoría de la elección racional en general ha sido duramente atacada en sociología. La obra de James Coleman ha sido atacada:

  • Ha desatendido la especificación de los mecanismos causales.
  • Ha promovido un reduccionismo psicológico incompleto, que conduce a error.
  • Ha defendido un tipo general de teoría, el análisis de la elección racional, que en algunos momentos ha llevado a los científicos sociales a callejones sin salida.


Se ha sostenido que la teoría de la elección racional es insuficiente. Blau afirma que la sociología debe analizar los fenómenos macro y , como resultado de ello, la explicación de la conducta individual, la tarea de la teoría de la elección racional, está fuera de los límites de la sociología. Esta teoría ha sido criticada por ser demasiado ambiciosa, por intentar reemplazar las demás perspectivas teóricas existentes.
Desde el punto de vista feminista, England y Kilbourne han criticado el supuesto de egoísmo implícito en la teoría de la elección racional, desde su perspectiva el egoísmo-altruismo debe considerarse como una variable. El supuesto de egoísmo representa un sesgo masculino. Desde la perspectiva del interaccionismo simbólico Denzin ofrece la crítica: no ofrece una respuesta convincente a la pregunta ¿cómo es posible la sociedad?, no encaja con la vida cotidiana y las normas de la racionalidad y la afectividad que organizan las actividades reales de los individuos en la interacción. Tiene una utilidad limitada para la teoría social contemporánea.

Ha sido criticada por subestimar o ignorar cuestiones como la cultura y los eventos fortuitos. Ha degenerado como resultado de la evolución interna o de las respuestas a las críticas externas. La teoría de la elección racional es ahora tautológica e invulnerable a la falsación, ha desarrollado la capacidad de explicarlo todo u por consiguiente, nada.

RESUMEN

Se ocupa de tres teorías interrelacionadas que comparten una orientación positivista. La teoría del intercambio moderna de deriva del conductismo y la teoría de la elección racional. El fundador es Homans. Su teoría micro y reduccionista del intercambio se resumen en un pequeño número de proposiciones. Blau acentuó la importancia de las normas y ha recibido la influencia del esfuerzo más estructural. Los discípulos de Emerson y otros se ocupan con fruición de extender su perspectiva teórica a varios dominios.

Una de las preocupaciones de Emerson son las redes. Hay muchos solapamientos entre la teoría del intercambio y la de redes, muchos teóricos de redes trabajan fuera del marco del intercambio. La teoría de redes se distingue por centrarse en las pautas objetivas de las relaciones dentro y entre los niveles micro y macro de la realidad social.

Gracias a los esfuerzos de Coleman la teoría de la elección racional, que ha contribuido al desarrollo de la teoría del intercambio, ha logrado establecerse por derecho propio como una perspectiva teórica. Pretende ser capaz de analizar cuestiones de nivel micro u macro, así como el papel que representa los factores micro en la formación de los fenómenos macro.