martes, 4 de marzo de 2014

Sociología Política PEC 2. CIS Barómetro de mayo. Estudio 2.888. Parte 2

3.- Es obvio, que el hecho de considerar una actividad como peligrosa no implica necesariamente que se quiera renunciar a ella. ¿Cree usted que esta aparente contradicción se produce en este caso? Razone su respuesta.  

Esta contradicción no se localiza de una forma significativa, en cuanto a los que consideran una actividad como peligrosa tiene que implicar necesariamente  renuncia a ella. Las posiciones contrarias como favorables parecen ser manifiestas, aunque con matizaciones. Es importante señalar que de las preguntas analizadas, el porcentaje de individuos que respondió “No sabe” es considerable, entre un 10% y un 20%, excepto en la pregunta P31, que baja al 4,3% y la P29 con un 4,2%. En este caso sí que se puede afirmar que existe una aparente contradicción, o al menos la tendencia se interrumpe. Parece que en este grupo se han ido moviendo en algunos casos, opiniones algo maleables, es decir, conforme a la cuestión en sí, o probablemente a la forma en cómo se hizo. Sin duda, el momento en cual se realizó este barómetro, no era el más propicio, por la reciente crisis nuclear en Japón. En este caso, las circunstancias actuaron con toda probabilidad distorsionando el discurso respecto a la energía nuclear. Por un lado, la opinión favorable más racional y  marcadamente económica, y por otro lado, la más ecologista y/o mediada por los riesgos más evidentes que ha supuesto su uso. A continuación realizamos un ejercicio con todas las preguntas y/o ítems relacionados directamente con la energía nuclear en este barómetro, con el objeto señalar los porcentajes de una manera más gráfica:
·      P25 (Item 2): Contrarios 64,5% - Favorables 29,9%
·      P26: Contrarios 51,9% - Favorables 31,9%
·      P27: Contrarios (Item 1 y 2) 40,6% - Favorables (Item 3 y 4) 30,8%
·      P28: Contrarios (Item 6 a 10) 69,9% - Favorables (Item 0 a 5) 25,4%
·      P30: Contrarios (Item 4 y 5) 44,9% - Favorables (Item 1 a 3) 41,8%
·      P31: Contrarios (Item 1 a 3) 59,4% - Favorables (Item 4 a 6) 25,8%

Podemos observar que en todos los casos, el porcentaje es mayor para las opiniones contrarias a la energía nuclear, sólo en la pregunta P28 se manifiesta una aparente discordancia, pues si agrupamos los que responden “mucho o bastante” para la respuesta: “se debería renunciar a su uso por los riesgos que lleva aparejado” representan un 54,2% (Item3). Para los que afirman que con su uso “ayuda al país a ser más independiente energéticamente” representan exactamente el mismo porcentaje, un 54,2%. Por último, la pregunta P30 muestra una cierta contradicción en el item 2, que representa un 19,5% y el item 3 con un 16%, y lo hace por que en ambos casos se enfrentan las opiniones sobre la construcción o no de centrales nucleares con la prolongación de la vida de las mismas. Creo que no ha sido acertada la formulación de estas cuestiones, pues infiere una inherente contradicción. En todo caso, el porcentaje de la posible contradicción es poco significativo, pudiendo afirmar que las posiciones son muy sólidas y coherentes con su discurso en particular.

4.- Analizando los datos de estas tablas, ¿cree usted que la adscripción de voto de los entrevistados es determinante para la posición que manifiestan sobre este asunto? Razone su respuesta apoyándose en los datos suministrados.
Cuando observamos las opiniones de los simpatizantes de Izquierda Unida y del Partido Popular sí que son determinantes con sus posiciones manifestadas sobre el asunto de referencia. Los encuestados que declaran haber votado a Izquierda Unida expresan su vehemencia hacia el uso de la energía nuclear en todas las preguntas. Son con diferencia los que muestran su rechazo con un mayor porcentaje en comparación con el PP y el PSOE, y en algunos casos, también con otros partidos políticos. En la pregunta P31 podemos observarlo de modo paradigmático, pues ninguno respondió que está “totalmente a favor”, y triplican a los votantes del PP en situarse “totalmente en contra”, doblando igualmente a los del PSOE para el mismo item. En el lado opuesto se ubican los entrevistados votantes del PP, como los más benévolos con el uso de la energía nuclear. Por ejemplo, son los que menos creen que las centrales nucleares son extremadamente peligrosas, de todos los partidos políticos en la pregunta P29 (Item 10).
Para el caso de los votantes del PSOE, en aspectos generales se muestran reacios al uso de la energía nuclear, sin embargo no lo hacen de una manera tan evidente como los votantes de Izquierda Unida. Por ejemplo, en la pregunta P30 se refleja esa moderada dispersión de opinión, entre los que afirman que hay que “construir nuevas e ir cerrando las existentes” con un 16,9% y “no construir y prolongar las existentes seguras” con un 14,6%. Referente a los votantes de CIU nos encontramos con un grupo con un discurso más heterogéneo de todos los analizados, pueden estar “bastante” a favor con que “el país podría seguir desarrollándose sin usar la energía nuclear” con un 39,8%, e igualmente con que esta energía “ayuda al país a ser más independiente energéticamente” con un 38,6%.
Lo más relevante sin duda, es la considerable polarización de opinión entre los votantes del PP y de Izquierda Unida.