martes, 18 de marzo de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Moderna Parte 9

En la asignatura Teoría Sociológica III: Moderna del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

La teoría del intercambio de George Homans

El núcleo de la teoría del intercambio de Homans consiste en un conjunto de proposiciones fundamentales. Se basaban en principios psicológicos, y lo son por dos razones:

  • Suelen estar enunciadas y empíricamente verificadas por personas que se autodenominan psicólogos.
  • Son psicológicas debido al nivel en el que analizan el individuo en la sociedad: Son proposiciones acerca de la conducta de los seres humanos individuales, más que proposiciones acerca de grupos o sociedades como tales; y la conducta de los hombres, como hombres, suele ser considerada, como el dominio de la psicología.


Para Homans el reduccionismo psicológico es el proceso de mostrar cómo las proposiciones de una ciencia dada (la sociología) se deducen de forma lógica de las proposiciones más generales de otra ciencia dada (la psicología).

Homans defendió los principios psicológicos, pero pensaba que no podía considerarse aislado al individuo. Admitió que las personas son sociales y que dedican una parte considerable de su tiempo a interactuar con otras personas. No negaba la postura durkheimiana de que algo nuevo emerge de la interacción. Afirmaba que las propiedades emergentes podían explicarse mediante principios psicológicos; no se requerían proposiciones sociológicas nuevas para explicar los hechos sociales.

Homans
Homas detallé un programa para, en sus propios términos, hacer regresar a los hombres al primer plano de la sociología, pero también se propuso desarrollar una teoría centrada en la sociología, en las personas y en las formas elementales de la vida social. Esa teoría llegó a denominarse teoría del intercambio: concibe la conducta social como un intercambio de actividad, tangible o intangible, y más o menos gratificante o costosa, entre al menos dos personas. Su versión de la teoría del intercambio constituye un intento de explicar la conducta social elemental en términos de recompensas y costes. Para Homans, los funcionalistas estructurales habían hecho poco más que crear categorías y esquemas conceptuales. Admitía que una sociología científica requería tales categorías, pero la sociología también precisaba una serie de proposiciones generales acerca de las relaciones entre esas categorías, porque sin esas proposiciones la explicación era imposible. Homans admite que su teoría del intercambio se deriva de la psicología conductista, así como de la economía elemental.

Homans creía que la tarea del sociólogo era estudiar la conducta social cuando la actividad de al menos cada uno de los dos animales refuerza (o castiga) la actividad del otro, y cuando de acuerdo con ello cada uno influye en el otro. No se requiere ninguna proposición nueva para explicar la conducta social como opuesta a la conducta individual. Homans se limitó a la interacción social cotidiana. Creía que una sociología construida sobre sus principios explicaría toda la conducta social.

Proposición del éxito

Cuanto más sea recompensado la acción de una persona, tanto más probable es que ésta lleve a cabo esa acción (Homans). Existe mayor probabilidad de que una persona pida consejo a otra si ha sido recompensada en el pasado con un consejo útil. Cuanto más frecuente ha recibido una persona consejos útiles en el pasado, más probable y frecuente será que pida más consejos. La otra persona estará más deseosa de dar consejos y los dará con mayor frecuencia si ha sido recompensada en el pasado con la aprobación de quien los ha recibido. La conducta en la proposición de éxito implica tres fases:

  • La acción de una persona
  • Un resultado recompensado
  • Una repetición de la acción original, de una semejante al algunos aspectos.


Homans especificó una serie de cosas acerca de la proposición de éxito:

  • Es cierto que el aumento de la frecuencia de las recompensas conduce al aumento de la frecuencia de las acciones, esto no pude suceder indefinidamente. Llega un momento en que los individuos no pueden actuar con tanta frecuencia.
  • Cuanto más corto es el intervalo entre conducta y recompensa, más probable es que una persona repita la conducta. Largos intervalos entre conducta y recompensa disminuyen la probabilidad de repetición de la conducta.
  • Esas recompensas intermitentes suelen provocar una conducta repetida con mayor frecuencia que las recompensas regulares. Las recompensas regulares conducen al hastío y la saciedad, mientras las recompensas intermitentes suelen provocar conductas repetidas.


Proposición del estímulo

Homans se interesó por el proceso de la generalización, es decir, la tendencia a ampliar la conducta a circunstancias similares. El proceso de discriminación también es importante. Si las condiciones en las que se produjo el éxito eran demasiados complejas, entonces, lo más probable es que condiciones similares no estimulen esa conducta. Si el intervalo entre el estímulo crucial y la conducta requerida es largo, entonces lo más probable es que no estimule esa conducta. Un actor puede hacerse hipersensible a los estímulos, especialmente si les confiere gran valor. El actor podría responder a estímulos irrelevantes hasta que se corrigiera la situación mediante fracasos repetidos. La vigilancia y la prevención de los individuos frente a los estímulos influye en todo lo anterior.

Proposición del valor

Cuanto más valioso sea el resultado de una acción para una persona, tanto más probable es que ésta realice esa acción. Homans introdujo los conceptos de recompensas y castigos:

  • Las recompensas son acciones con valores positivos
  • Los castigos son acciones con valores negativos


Para él los castigos constituían un medio ineficaz para conseguir que las personas cambien su conducta, porque las personas pueden reaccionar de maneras indeseadas al castigo. Es preferible no recompensar la conducta indeseada. Las recompensas son claramente preferibles, pero deben suministrarse inmediatamente. Pueden ser materiales o altruistas.

Proposición de la privación-saciedad

Cuanto más haya recibido una persona una recompensa determinada en un pasado inmediato, tanto menos valiosa le resultará toda unidad posterior de esa misma recompensa.

El tiempo es un elemento crucial aquí, las personas suelen llegar a saciarse si reciben determinadas recompensas durante largos periodos de tiempo. Homans definió otros dos conceptos cruciales: los costes y los beneficios:

·      El coste: como las recompensas que se pierden cuando se realizan líneas alternativas de acción. El beneficio en el intercambio social se define como la proporción en la que las recompensas superan a los costes en los que se incurre.

Cuanto mayor es el beneficio que una persona recibe como resultado de su acción, más probable es que realice la acción.

Proposiciones de agresión-aprobación

Proposición A: Si una persona no recibe por su actividad la recompensa que esperaba o recibe un castigo que no esperaba, sentirá indignación, y ala sentirse indignado, los efectos de una conducta agresiva le valdrán de recompensa.

Es sorprendente encontrar los conceptos de frustración e indignación en la obra de Homans porque parecen hacer referencia a estados mentales. Señaló que la frustración de estas expectativas no necesitaba referirse únicamente a un estado interno. Puede también hacer referencia a eventos enteramente externos observables no sólo por al persona sino también por otros extraños.

Proposiciónn B: Cuando la acción de una persona recibe la recompensa que espera, especialmente una recompensa mayor que la esperada, o no recibe el castigo previsto, se sentirá complacido: lo más probable es que realice la conducta aprobada, y los resultados de esa conducta se convierten en más valiosos para ella.

Proposición de la racionalidad

Al optar entre acciones alternativas, una persona suele elegir aquella para la que, tal y como percibió en algún momento, sea mayor el producto del valor, V, del resultado, multiplicado por la probabilidad, p, de obtenerlo.

Esta proposición muestra con claridad la influencia de la teoría económica de la elección racional sobre el enfoque de Homans. Los actores que actúan conforme a esta proposición están maximizando su utilidad.

Las personas examinan y calculan las diversas acciones alternativas abiertas a ellas. Comparan la cantidad de recompensas. También calculan la probabilidad de recibir realmente esas recompensas; éstas con un valor alto se devaluarán si los actores creen poco probable su obtención. Las recompensas con valores bajos experimentarán un aumento de valor si son consideradas fáciles de obtener. Así, se produce una interacción entre el valor de la recompensa y la probabilidad de obtenerla. Las recompensas más deseadas son las que tienen un valor alto y son fáciles de conseguir. Las recompensas menos deseadas son las que no tienen apenas valor y son consideradas difíciles de obtener.

Homans relaciona la proposición de la racionalidad con las proposiciones del éxito, del estímulo y del valor. La proposición de la racionalidad nos indica so las personas realizarán o no una acción en función de sus percepciones de la probabilidad de éxito. Las percepciones de la baja o alta probabilidad de éxito se basan en los éxitos pasados y en ele grado de semejanza entre la situación presente y las situaciones pasadas en las que se obtuvieron ventajas. Homans vincula su principio de la racionalidad con sus proposiciones más conductistas.

La teoría de Homans considera al actor como un buscador racional de ganancias. Pero su teoría es débil en los que se refiere a estados mentales. A pesar de esta debilidad, Homans fue un conductista que trabajó indiscutiblemente en el nivel de la conducta individual. Afirmó que las grandes estructuras podían comprenderse si se entendiera adecuadamente la conducta social elemental. Mantenía que los procesos de intercambio eran idénticos en los niveles societal e individual, aunque daba por sentado que en el nivel societal e individual, aunque daba por sentado que en el nivel societal el modo en que se combinan los procesos fundamentales es más complejo.